Alimentos Prohibidos Durante la Lactancia Materna: Guía Completa

22.09.2025

La lactancia materna es el mejor alimento que podemos ofrecer a un recién nacido, ya que aporta múltiples beneficios más allá de la propia nutrición, tanto para el bebé como para la madre, e incluso para la sociedad. Tras el nacimiento, el bebé debe crecer, pero también completar la maduración de los principales sistemas de su organismo (sistema nervioso, inmune, digestivo…), y de ello dependerá su salud futura. Aquí entran en juego los valiosos nutrientes y demás componentes que le aportara la leche materna (bacterias beneficiosas, defensas…), y para que este periodo se desarrolle de manera óptima son necesarios un adecuado estado de salud y nutrición maternos.

La alimentación durante la lactancia materna reviste una importancia crítica. Seguir una dieta para madres lactantes beneficia tanto al niño como a su progenitora y previene males como la ictericia, la diarrea o la malnutrición. A pesar de que siempre se recomienda llevar una alimentación saludable, durante la lactancia debe de ser aún más sana.

Según recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), la leche materna es el mejor alimento que se le puede dar a un recién nacido durante los primeros seis meses de vida, ya que le aporta todos los nutrientes necesarios para un correcto desarrollo. Como decimos, la leche materna se encarga de cubrir las necesidades alimenticias del bebé en los primeros meses de vida, es por eso por lo que tener una buena alimentación durante la lactancia se hace imprescindible.

Sin embargo, la importancia de la dieta no reside solo en el bienestar del bebé, sino que también se encuentra en mejorar el estado general de la madre. Comiendo de forma saludable es mucho más sencillo recuperar el peso ideal, así como mantenerse activa. Eso sí, ten en cuenta que no debes comer por dos, ni en el periodo de lactancia ni durante el embarazo. Come lo que necesites. Simplemente debes saber cuáles son los mejores alimentos para ti y para el bebé.

Es fundamental tener en cuenta que la lactancia materna supone un sobreesfuerzo para el organismo de la mujer. Esta sobradamente demostrado que la leche materna es el mejor alimento que podemos ofrecer a un recién nacido, ya que aporta múltiples beneficios más allá de la propia nutrición, tanto para el bebé como para la madre, e incluso para la sociedad.

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Recomendaciones Generales de Alimentación Durante la Lactancia

Durante el periodo de lactancia, el gasto energético materno es mayor debido a la producción de leche, aunque las recomendaciones dietéticas no difieren en exceso respecto a las de la población general. Lo recomendable es que la madre se alimente según su propio apetito, pero teniendo en cuenta ciertas recomendaciones nutricionales básicas:

  • La dieta debe ser sana, variada y equilibrada, incluyendo todos los grupos de alimentos.
  • La mujer lactante debe consumir, al menos, dos litros y medio de agua al día para mantener un adecuado estado de hidratación.
  • Realiza una dieta sana y equilibrada. Reparte las comidas a lo largo del día.
  • Consume abundantes verduras y frutas variadas, frutos secos, huevo, carne magra, pescado blanco y azul, lácteos, legumbres, cereales.
  • Elige métodos de cocinado saludables, como la plancha o el vapor, y huye de fritos y rebozados.
  • Toma un tentempié saludable a media mañana y a media tarde.
  • Y, por supuesto, realiza ejercicio físico diario, adecuado a tu situación. Es fundamental para complementar adecuadamente a una dieta y un estilo de vida saludable, y para ayudar a recuperar más rápidamente el peso previo a la gestación.

Deberás consumir más calorías, alrededor de 500 más de las que consumes habitualmente. Pero, ¿qué comer durante la lactancia? Tomar cinco raciones al día de fruta y verduras es muy importante, y no solo en el periodo de lactancia. En el caso de amamantar, se hace muy necesario aumentar el consumo de ciertas vitaminas como la C, A, D, E, B1 y B2, así como el ácido fólico, presentes en las frutas y las verduras. No te olvides de tomar agua. Puesto que la leche materna está compuesta en gran parte de agua, mantenerse hidratada es muy importante para ofrecer leche de calidad al bebé.

Más calcio. Durante la lactancia es posible que pierdas un poco de calcio, aunque no siempre pasa. Aumenta la ingesta diaria de este nutriente para asegurarte de que los niveles son correctos. Después de la lactancia suele volver a la normalidad. Aumenta el consumo de hierro. A pesar de que la falta de menstruación durante el embarazo te puede ayudar a mantener las reservas de hierro en este momento, es importante tener un extra en el periodo de lactancia. En general, deberás llevar una dieta muy rica y variada durante la lactancia.

Es posible que hayas escuchado que existen determinados alimentos, como los frutos secos o las sopas, que ayudan a producir más leche materna, pero lo cierto es que no está demostrado. La única forma que tienes para producir más leche es amamantar con más frecuencia, esto quiere decir que el bebé tome el pecho sin restricciones y a demanda. Esto aumentará la producción de leche de forma eficaz.

Alimentos Prohibidos o No Recomendados Durante la Lactancia

Mientras se da el pecho es importante tener en cuenta que hay alimentos prohibidos, al igual que durante la gestación. Los expertos de Embarazo & Bebés, canal de YouTube especializado en embarazo y maternidad, explican que un bebé no nace con todos los órganos desarrollados, por lo que necesita una buena alimentación: "La leche materna es el mejor alimento que puede recibir, pero para producir calostro de calidad hay alimentos que debes evitar durante la lactancia". Por eso recomiendan controlar la dieta en esta etapa y advierten: "El bebé puede desarrollar alergias o intolerancias a ciertos alimentos".

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A continuación, encontrarás más información sobre alimentos prohibidos, no aconsejables o cuyo consumo debes evitar o reducir durante la lactancia.

1. Pescados con Alto Contenido de Mercurio

El pescado ofrece nutrientes importantes, como las proteínas y los ácidos grasos omega 3. Sin embargo, durante la lactancia debes evitar tomar pescados azules de grandes dimensiones, como el atún, el pez espada, el lucio y el emperador, entre otros. Desde el centro Asistencia Integral de Pediatría explican que el motivo es que pueden contener niveles altos de mercurio, un metal pesado que se acumula en los tejidos de los peces a lo largo del tiempo. Los depredadores y los de mayor tamaño suelen tener una mayor cantidad. "Puede ser perjudicial para el desarrollo neurológico de tu bebé", señalan.

Alternativas seguras: Las opciones más seguras son el salmón, la tilapia, el bacalao, el bagre, la platija, el arenque y el abadejo.

2. Cafeína

Por norma general, ningún especialista recomendará consumir cafeína en exceso a diario, y mucho menos durante la lactancia. Eso sí, se puede consumir en cantidades moderadas durante el día, tal y como indica la Asociación Española de Pediatría. En caso de alcanzar o superar los 300 mg, el bebé podría experimentar episodios de nerviosismo, temblores o insomnio.

La cafeína está presente en el café, algunos refrescos y el chocolate, por ejemplo. Es un estimulante que puede afectar tanto a la madre como a su bebé, volviéndolo más irritable, afectando a su sueño e incluso al desarrollo de su sistema nervioso. No es recomendable consumir estos productos en exceso durante la etapa de lactancia, o bien hacerlo solamente después de dar el pecho para evitar que la cafeína pase a la leche materna.

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Recomendación: Modera el consumo de cafeína, y precaución con las hierbas y plantas (infusiones, medicamentos homeopáticos…). Ante la duda, consulta al profesional de salud si puedes o debes tomarlos.

3. Alcohol

El alcohol es una de esas bebidas prohibidas tanto durante la lactancia como en el embarazo. Si tomas bebidas con alcohol, este puede llegar a tu bebé a través de la leche materna. En Asistencia Integral de Pediatría exponen que el alcohol en pequeñas cantidades puede ser eliminado de tu organismo de manera rápida, pero destacan que "no existe un nivel seguro de consumo de alcohol durante la lactancia".

El sistema metabólico de un recién nacido no está preparado para procesar y eliminar el alcohol. Es algo que puede afectar a su sueño, su desarrollo y su capacidad de respuesta.

4. Azúcares Refinados

Los azúcares refinados nunca forman parte de una dieta saludable. Natalben, marca de complementos alimenticios para la mujer durante el embarazo, aconseja restringirlos al máximo después del parto. Por tanto, deberías evitar los helados, la bollería industrial, las chucherías y alimentos similares durante la lactancia materna.

❌ Evitar los azúcares refinados, así que intenta restringir al máximo el consumo de dulces (bollería industrial, chucherías, helados).

5. Lácteos

Los productos lácteos, como la leche y los yogures, ofrecen nutrientes como proteínas, vitaminas y minerales, entre los que destaca el calcio. Sin embargo, deberías tener cuidado con su consumo durante la lactancia y observar el comportamiento de tu bebé. La razón es que se trata de alimentos con proteínas que pueden ser difíciles de digerir para un recién nacido, haciendo que sufra problemas digestivos, respiratorios y erupciones en la piel. Se considera que los lácteos son más propensos a causar reacciones alérgicas.

6. Ajo y Cebolla

El ajo en polvo y la cebolla molida se usan habitualmente como condimentos en muchos platos. Estos dos vegetales no están prohibidos durante la lactancia, pero el problema es que alteran el sabor de la leche materna. Por tanto, pueden provocar que tu bebé rechace la leche a la hora de amamantar. Si ves que sucede esto, elimina estos alimentos temporalmente de tu dieta. También puede darse el caso de que el bebé succione más rápido y produzcas una mayor cantidad de leche al consumir ajo y cebolla.

7. Cítricos y Picantes

De manera similar a lo que ocurre con el ajo y la cebolla, el consumo de cítricos puede alterar el sabor de la leche materna. Lo mismo sucede con los alimentos picantes, que además tienden a provocar hinchazón.

8. Alimentos que producen gases

Los alimentos flatulentos, como las legumbres, coles, bebidas gaseosas… pueden producir gases en la madre, pero no en el bebé. Sí que hay alimentos con cierta capacidad para cambiar el sabor y el olor de la leche materna, pero esto no es malo para el bebé, sino que hará que se acostumbre a nuevos sabores, y después sea más fácil la introducción de la alimentación complementaria.

  • Si se han tenido gases durante el embarazo, los médicos recomiendan mantenerse alejada de ciertos alimentos conocidos por provocar gases .
  • Cuando un bebé amamantado tiene una sensibilidad o alergia alimentaria, las moléculas de lo que comió la madre se pueden abrir camino a través de la leche materna hasta el sistema digestivo del bebé, donde irritan el revestimiento del intestino del bebé y causan dolor.
  • Por otro lado, las sensibilidades alimentarias son específicas para cada niño , pero hay algunos alimentos que se aconsejan evitar, como la col, el brócoli o los cacahuetes , entre otros.
  • Si el bebé tiene gases por naturaleza, consumir estos alimentos durante la lactancia puede hacerle sentir incómodo.

9. Chocolate

El chocolate contiene pequeñas cantidades de cafeína y grandes cantidades de un compuesto que puede ser bastante preocupante para las madres lactantes, la teobromina. Esta sustancia puede interferir en los hábitos de sueño y la digestión del lactante, volviéndolo irritable.

  • Cabe destacar que no todo el chocolate contiene la misma cantidad de esta sustancia química.
  • El chocolate blanco no contiene nada, mientras que el negro es el que contiene mayores cantidades, y el de leche se sitúa en un punto intermedio.
  • Si comes una cantidad pequeña o moderada de chocolate, la cantidad de teobromina que pasa al bebé es mínima.

Suplementos de Vitaminas y Minerales

A nivel general, se recomienda a todas las madres que dan el pecho tomar yodo, 200 microgramos al día. En ocasiones son necesarios suplementos, como ocurre con las madres que toman poco el sol porque pueden sufrir déficits de vitamina D. Si tienes dudas, consulta con tu médico o con tu matrona si precisas algún suplemento.

Mitos Comunes Sobre la Alimentación en la Lactancia

Durante la lactancia, es común escuchar una serie de mitos y consejos no fundamentados sobre qué alimentos debes evitar. Es importante desmantelar algunos de los mitos más comunes y brindar información precisa y confiable para que puedas tomar decisiones informadas sobre tu dieta durante la lactancia.

Mito: Es necesario comer mucho para producir suficiente leche materna. La realidad es que la cantidad de leche materna que produce una madre no está relacionada con la cantidad de comida que come.

Mito: No se pueden comer ciertos alimentos durante la lactancia porque pueden causar cólicos en el bebé.

Mito: Es necesario tomar suplementos vitamínicos para producir suficiente leche materna. En la lactancia, una dieta balanceada generalmente aporta los nutrientes necesarios para la madre y el bebé.

Tabla Resumen de Alimentos a Considerar Durante la Lactancia

Alimento Recomendación Justificación
Pescados grandes (atún, pez espada) Evitar Alto contenido de mercurio, perjudicial para el desarrollo neurológico del bebé.
Cafeína (café, té, refrescos) Moderar Puede causar irritabilidad, temblores e insomnio en el bebé.
Alcohol Evitar No existe un nivel seguro; puede afectar el desarrollo y bienestar del bebé.
Azúcares refinados (bollería, dulces) Restringir Poco valor nutricional y pueden afectar la salud general.
Lácteos Observar Pueden causar problemas digestivos o alergias en algunos bebés.

Al seguir una dieta saludable y equilibrada, las madres lactantes pueden asegurarse de que sus bebés reciban todos los nutrientes que necesitan para un desarrollo óptimo. No olvides consultar con el pediatra o con el especialista en lactancia cualquier tipo de duda o problema relacionado con la alimentación durante la lactancia.

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