Laxantes Seguros Durante el Embarazo, Especialmente en el Primer Trimestre

31.10.2025

Durante la gestación, el cuerpo de la mujer sufre numerosos cambios fisiológicos, y el estreñimiento en el embarazo es uno de ellos. Después de las náuseas, el estreñimiento es el segundo síntoma más habitual durante el embarazo.

Causas del Estreñimiento en el Embarazo

Los cambios hormonales son la principal causa de que el intestino de la mujer embarazada funcione más lento de lo habitual. Con el embarazo aumenta la progesterona, que provoca que los músculos de las paredes intestinales se debiliten. A la vez, disminuyen los niveles de motilina, una hormona encargada de estimular el movimiento del estómago y del intestino.

Hay otros factores que también influyen, como los cambios en el estilo de vida, que abarcan desde un mayor sedentarismo a modificaciones de la dieta e, incluso, la ingesta de medicamentos. Avanza la gestación y con ella el incremento de las hormonas del embarazo. Los efectos que estas causan en la disminución de la movilidad intestinal ya comienzan a hacer efecto.

Cuando ya está más avanzado el embarazo, en el último trimestre, el mayor tamaño del bebé hace que el útero aumente a su vez de tamaño para alojarlo. A medida que aumenta el tamaño del bebé, el tránsito intestinal de la madre se hace más complicado. En la última etapa el útero se ha distendido tanto que comprime a nivel intestinal. Además se produce un aumento de la hormona aldosterona, que aumenta la absorción de líquidos y electrolitos del intestino dificultando más aún el tránsito intestinal.

Primeros Pasos para Aliviar el Estreñimiento

El primer paso para intentar aliviar el estreñimiento es llevar una dieta saludable que incluya fibra. Se recomienda comer unos 25-35 gramos al día, algo que no es difícil de conseguir. Por ello, como destaca la dietista-nutricionista, ¨es fundamental la actividad física diaria. Es el trimestre más proclive al estreñimiento y el tratamiento es el mismo: beber líquidos, reajustar la dieta con alimentos ricos en fibra, según la tolerancia digestiva (aumentar el consumo de algunos alimentos ricos en fibra y que sean bien tolerados) y realizar actividad física. El consumo de fruta contribuye a aliviar el estreñimiento durante la gestación.

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Alternativas Naturales y Cambios en la Dieta

  • Aumentar la ingesta de líquidos: 8 vasos agua o zumo e infusiones al día.
  • Aumentar el consumo de fibra a unos 20‐35 g/día.
  • Hacer ejercicio regular (caminar, bicicleta estática, yoga…).
  • Incorporar un correcto hábito intestinal que incluya intentar evacuar al levantarse o después comidas (momento en que hay mayor reflejo gastro‐cólico); destinar a la tarea el tiempo necesario, defecando en el momento de necesidad y no dejándolo para más tarde.

Incorporar alimentos como la fruta deshidratada a tu dieta puede tener un efecto laxante natural y hacer que sigas yendo al baño regularmente durante el embarazo. Independientemente de que la tomes seca o tras haberla puesto en remojo durante la noche, es una gran fuente de ácidos de frutas, pectina y fibra. Intenta incorporar alimentos como las semillas de lino, el plantago o el salvado de trigo en tus comidas para recibir una ración extra de fibra que te ayude a seguir yendo al baño con regularidad. Cuando lo hagas, asegúrate de que bebes al menos 2 litros de agua al día, de que estás hidratada y de que tus heces siguen siendo lo suficientemente blandas para tener una evacuación sencilla. Beber poco puede tener el efecto contrario y aumentar el estreñimiento ocasional.

Prueba a beber un vaso de zumo de chucrut con el estómago vacío para combatir el estreñimiento ocasional leve. La bacteria del zumo actúa como probiótico y la fibra adicional estimula a tu digestión.

Tipos de Laxantes y su Seguridad en el Embarazo

Si persiste, laxantes. En ocasiones, el estreñimiento persiste y se debe añadir un tratamiento farmacológico a base de laxantes. En general, no se han hecho muchos estudios sobre el uso de laxantes en embarazo, así que los datos sobre su seguridad son limitados. Estos son, de mayor a menor, los laxantes que se consideran más seguros en la práctica diaria, algunos de los cuales, están desaconsejados durante el embarazo:

Laxantes formadores de masa (o suplementos de fibra)

Son la primera opción si los cambios en la dieta y el estilo de vida no funcionan. Son compuestos que actúan como la fibra (Plantago ovata y las semillas de lino son los más usados). Se consideran seguros para un uso prolongado durante el embarazo. Su objetivo es aumentar el volumen de las heces, lo que provoca al mismo tiempo una mayor tensión en la pared del intestino.

Nos referimos al Plantago (varias especies: ispágula, zaragatona), la maltodextrina, las semillas de lino o la goma guar, por ejemplo. Son fibras que absorben agua y aumentan el tamaño de las heces. Sirven para el estreñimiento crónico, no para casos agudos, ya que tardan varios días en hacer efecto (48-72 h). Como hay que tomarlos con gran cantidad de líquidos, no se recomiendan por la noche. Son la primera opción si fallan las medidas no farmacológicas.

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Laxantes emolientes

El más usado es el docusato. Ablanda las heces, pero su uso debe ser algo puntual, explica la experta.

Laxantes lubricantes

Son aceites que lubrican las heces para facilitar su salida. El más común es la parafina.

Laxantes osmóticos o salinos

Lactulosa, por ejemplo. Lo que hacen es atraer agua hacia el interior del intestino y tardan en hacer efecto de 1 a 4 días. Las sales de magnesio son de este tipo, pero no deben usarse en embarazo. El macrogol, los enemas y microenemas salinos sí parecen ser seguros, al igual que los supositorios de glicerina, y hacen efecto casi inmediatamente, pero deben dejarse para casos puntuales porque no hay datos suficientes sobre su seguridad.

Laxantes estimulantes

Su forma de actuar es provocando contracciones rítmicas en los músculos intestinales. Pertenecen a este grupo la sen (Cassia angustifolia), bisacodilo, frángula, aceite de ricino o aloe.

Se deben evitar siempre que sea posible y dejarlos para casos severos que no respondan a otros tratamientos, ya que pueden inducir el parto prematuro. Una forma segura de vencer al estreñimiento ocasional

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Laxantes osmóticos

Estos productos atraen agua al interior del intestino. Un ejemplo serían las sales de magnesio o el bisacodilo. No deben usarse en el embarazo, ya que hay un riesgo de absorción que puede provocar, entre otras cosas, una alteración en la conducción cardiaca (palpitaciones, arritmias, falta de aire, molestia en el pecho, etc.).

Precauciones y Qué Evitar

Cuando padeces estreñimiento ocasional puede ser tentador probar varias opciones para aliviar el malestar. Pero ten cuidado, algunos laxantes como el aceite de ricino pueden provocar irritación estomacal. Además, muchos medicamentos no son aptos para embarazadas. Si tienes dudas sobre cuál es el mejor tratamiento para ti y tu bebé consúltalo con tu médico o farmacéutico.

Se deben evitar siempre que sea posible y dejarlos para casos severos que no respondan a otros tratamientos, ya que pueden inducir el parto prematuro. Se trata del sen (o senna), bisacodilo, frángula, aceite de ricino o aloe.

Algunos componentes del aloe (Aloe vera, A. barbadensis) han demostrado, en ratas, tener un potencial oxitócico, es decir, pueden producir contracciones uterinas, con el consiguiente riesgo de parto prematuro y aborto. Por tanto, ni es seguro ni recomendable utilizarlo durante el embarazo.

El Estreñimiento y sus Complicaciones

El estreñimiento, pese a su prevalencia, no es peligroso. Solamente, según datos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, un 10% de los casos de estreñimientos en gestantes requieren un tratamiento más serio (casos de desgarros, hemorroides…).

Las hemorroides son ya de por sí comunes en el embarazo, pero el estreñimiento las complica creando más dolor, picor y, en ocasiones, la expulsión de algo de sangre en las heces, que puede asustar. Siempre será en pequeñas cantidades y de manera superficial.

Algunas preguntas frecuentes son: ¿El estreñimiento en el embarazo puede causar un aborto? ¿Es malo apretar durante el embarazo? ¿Este estreñimiento afectará a mi bebé? Como explica la dietista-nutricionista Natalia Hernández, “no hay datos que asocien el estreñimiento con el riesgo aumentado de aborto. Por la tranquilidad de la madre y la salud del feto, ante cualquier duda, contratiempo y situación anómala hay que acudir al especialista para encontrar la mejor solución para tratarlo.

El estreñimiento que a veces sucede en el embarazo puede continuar después del parto, que es cuando la madre tiene menos tiempo para ella. No olvides tener siempre a mano frutas, verduras y cereales integrales, y asegura una buena hidratación para mejorar la regularidad.

Tabla Resumen de Laxantes y su Uso en el Embarazo

Tipo de Laxante Ejemplos Seguridad en el Embarazo
Formadores de Masa Plantago, Semillas de Lino, Maltodextrina Generalmente seguros para uso prolongado
Emolientes Docusato Uso puntual
Lubricantes Parafina Uso puntual
Osmóticos Lactulosa, Macrogol Lactulosa generalmente segura, sales de magnesio no recomendadas
Estimulantes Sen, Bisacodilo, Aceite de Ricino, Aloe Evitar siempre que sea posible

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