COVID-19 y Embarazo: Traspaso de Anticuerpos a Través de la Placenta

18.12.2025

En marzo de 2020, cómo afectaría el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 a las embarazadas y sus bebés era solo una incógnita en un mar de dudas. Pero existían antecedentes: otros coronavirus, como el primer SARS y el MERS, eran muy dañinos para las gestantes. ¿Cómo había que actuar? ¿Puede la madre contagiar al feto? ¿Y transmitirle sus anticuerpos?

Apenas un año después, ya tenemos evidencias de que las mujeres que se infectan de COVID-19 durante el embarazo transfieren anticuerpos al recién nacido, pero no le transmiten la enfermedad ni en el útero ni en la lactancia. Son las conclusiones de una investigación coordinada por el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, junto a otros hospitales de todo el país, que también nos advierte de la importancia de avanzar en la vacunación de mujeres embarazadas.

Transferencia de Anticuerpos de la Madre al Recién Nacido

“Existe una transferencia de anticuerpos, como sucede para otras infecciones que también conocemos. Las madres se vacunan de tos ferina, de gripe, precisamente, para proteger a su recién nacido”, explica a RTVE.es la doctora María Luisa Navarro, coordinadora e investigadora principal del proyecto, que se ha presentado en el 2º Congreso Nacional COVID-19 esta semana.

Según cuenta la pediatra, especialista en enfermedades infecciosas en el Hospital Gregorio Marañón, “los anticuerpos duran más en la madre que en el recién nacido”. La infección natural permite que puedan mantener los anticuerpos pasados los seis meses, mientras prácticamente todos los niños que han formado parte de la investigación los perdieron pasado ese tiempo.

Con el seguimiento de 141 mujeres embarazadas y sus bebés, los datos recabados por GESNEO-COVID arrojan que los anticuerpos IgG positivos en las muestras de sangre de cordón umbilical del recién nacido eran más frecuentes cuando la madre había tenido síntomas (75,8% frente al 51,1%) o, incluso, ingresaron por COVID-19 (90% frente al 57,6%).

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Ausencia de Transmisión Vertical del Virus

Ahora bien, el virus no se transmite a través del embarazo. “Era lo que más nos preocupaba, que el virus pudiera provocar daño en el feto y que luego el niño pudiera tener una evolución con problemas. Pero hemos visto que no es así”, continúa Navarro, que explica que tras seis meses el desarrollo de los bebés ha sido “totalmente normal, como unos niños cuyas mamás no han tenido el COVID durante el embarazo”.

Estos casos posteriores de COVID-19 se dieron solo en hijos de quienes dieron a luz con la infección activa, es decir, que todavía no tenían anticuerpos y podrían habérselo contagiado después del parto.

Anna Suy, responsable de la Sección de Obstetricia del Hospital Universitario Vall d'Hebron e investigadora principal del proyecto GESTA-COVID, apuntó que la transmisión de madres a hijos "es probable, pero rara". Y es que solo en muy raras ocasiones la muestra de la placenta ha dado positivo por coronavirus durante su proyecto de investigación. En cualquier caso, cuando ocurre el contagio, "la afectación de los neotatos es leve", afirmó Suy.

Finalmente, la doctora Navarro, del Gregorio Marañón, asegura que la madre no puede transmitir el coronavirus a su bebé a través de la leche materna. “Las madres al principio estaban con mucho miedo y ahora ya sabemos que no hay riesgo”, relata, sobre estos meses de incertidumbre. Ahora, continúan a la espera de las conclusiones de otro estudio que apunta que la leche sí podría transmitir inmunidad y proteger al recién nacido. “Parece que tiene anticuerpos polifuncionates de tipo IgA. Y esos anticuerpos también podrían proteger al niño. Lo hemos mirado en laboratorio y parece que sí que son neutralizantes del virus”, avanza.

Riesgos para la Madre y Partos Prematuros

Más allá de la transmisión del coronavirus y sus anticuerpos entre la madre y el recién nacido, otra de las grandes incógnitas era conocer mejor cómo se manifiesta el COVID-19 cuando lo sufren personas embarazadas. Por un lado, la mayoría de las afectadas pasaron la enfermedad de manera leve, como ocurre con la población general, pero “las formas graves son más frecuentes que en mujeres de la misma edad no gestantes”, con mayor probabilidad de ingreso en Unidades de Cuidados Intensivos por neumonías, afirmó Belén Fernández Colomer, médica adjunta del Servicio de Neonatología del Hospital Universitario Central de Asturias, durante el Congreso Nacional COVID-19.

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Además, las cifras de los distintos hospitales españoles coinciden en que los partos prematuros están claramente por encima de la media en el caso de madres que pasaron el coronavirus durante el embarazo. No obstante, el dato es matizable, según las especialistas. Primero, porque la media sube por los casos de COVID más graves. “Hay que sacar al bebé para tratar a la madre”, resumió la doctora Fernández Colomer. En segundo lugar, los datos han mejorado en los últimos meses. “Algunos niños nacieron prematuros en la primera parte de la pandemia. Luego se ha conocido mejor cómo manejar todo esto y las cifras de cesáreas y prematuros han bajado muchísimo”, añade María Luisa Navarro, del Gregorio Marañón, que advierte de que “la madre que pasa la infección al final del embarazo puede tener un cuadro más grave".

Vacunación en Embarazadas: Una Medida Crucial

Por ello, para la doctora Navarro, el estudio deja otra lección clara: “A la embarazada hay que vacunarla”. Para proteger al recién nacido, gracias al traspaso de esos anticuerpos, como ocurre con la tos ferina y la gripe. Pero sobre todo para protegerlas a ellas. “La mujer embarazada es una mujer que tiene más riesgo para la infección de COVID. Hay que probar la vacuna en embarazadas, porque hay que protegerla”, remacha y recuerda que afortunadamente ya existen amplios estudios clínicos en marcha y podrá ser pronto una realidad.

Un estudio realizado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) que forma parte del proyecto multiinstitucional GESNO-COVID -liderado por el Hospital General Universitario Gregorio Marañón- ha demostrado la transferencia transplacentaria de anticuerpos en el 86,3 % de recién nacidos de madres que habían pasado covid-19 durante el embarazo.

El estudio, publicado en BMC Pregnancy and Childbirth, se realizó con 51 parejas de madre-hijo, incluyendo los nacimientos desde abril de 2020 hasta marzo de 2021. Para ese entonces ninguna madre había sido vacunada contra el SARS-COV-2, de modo que los anticuerpos eran producto de contraer la enfermedad durante el embarazo. A su vez, ningún niño ha sido diagnosticado de covid durante el transcurso del estudio, asegurando que los anticuerpos provenían de la placenta materna.

El estudio demuestra el impacto que la producción materna de anticuerpos frente a covid tiene para proteger al recién nacido mediante el paso de estos. Trabajos posteriores realizados sobre la protección del lactante vacunando de covid a la embarazada y la seguridad de ésta estrategia, han hecho que hoy en día se considere a la gestante subsidiaria de recibir la vacuna obteniendo una doble protección, la suya y la del recién nacido.

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Pérdida de Anticuerpos

En el estudio, se observa que la cantidad de anticuerpos que presentaban los bebes al momento del parto estaba relacionada con la cantidad de anticuerpos que presentaba la madre. Conforme pasa el tiempo, estos disminuyen, y a los dos meses del parto el 66,7 % de los lactantes contaba con serología positiva, mientras que a los seis solo el 13,7 %.

Por otro lado, este efecto protector no se ha observado en recién nacidos de madres con infección aguda en el momento del parto.

El proyecto GESNEO-COVID que ha contado con la ayuda de los “Fondos covid” del Instituto de Salud Carlos III, está liderado por el Hospital Gregorio Marañón y han participado centros con maternidades en todo el territorio nacional.

Dicho proyecto consistió en evaluar el impacto que la infección por el virus SARS-CoV-2 tenía en la embarazada y en el recién nacido. “Así se realizaron distintos estudios, en donde se pudo demostrar que la embarazada es un grupo de población vulnerable para SARS-CoV-2 y que la transmisión perinatal de este virus al recién nacido es excepcional.

Un estudio de especialistas del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Infanta Leonor de Madrid, pertenecientes a la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), señala que el contagio por el virus de la COVID-19 en embarazadas puede producir un incremento del grosor de la placenta.

Mientras que los estudios ecográficos en gestantes con SARS-CoV-2 son prácticamente inexistentes. Hasta el momento, los principales estudios de placenta coronavirus describían hallazgos histopatológicos -obtenidos a partir del estudio de tejidos-, que describen signos de mala perfusión vascular.

Para la realización de este trabajo se evaluaron cincuenta y siete gestantes con PCR positiva por SARS-CoV-2e. Eran positivas en el momento de la ecografía o en el mes anterior. Y otras 110 gestantes con PCR negativa, que sirvieron como grupo control para realizar la comparativa.

Tras el análisis de los datos obtenidos, se constató que el grosor de la placenta fue significativamente mayor en las embarazadas con SARS-CoV-2 que en grupo control en los tres trimestres.

Ello evidencia la utilidad de esta técnica ecográfica no invasiva para detectar alteraciones en la placenta. «En nuestro estudio, la velocidad de la vena umbilical fue significativamente mayor en el grupo de gestantes con infección por SARS-CoV-2 que en el grupo control en los tres trimestres».

«Esto provoca un aumento del flujo venoso umbilical independientemente de la edad gestacional en la que se produzca la infección».

«Estos hallazgos se correlacionan perfectamente con los estudios anatomo-patológicos que describen un proceso inflamatorio placentario inducido por el SARS-CoV-2 que penetra en la placenta».

«En el contexto del proceso inflamatorio, parece existir un mecanismo compensatorio a nivel placentario, que origina un aumento de la velocidad media de la sangre de la vena umbilical y el consiguiente aumento del flujo umbilical que garantiza el aporte de nutrientes necesario para el desarrollo y crecimiento óptimo del embrión y feto.

La placenta materna frena la infección por coronavirus en la mayoría de los casos. Es una de las conclusiones que se extrae del Registro SENEO Covid, realizado por la Sociedad Española de Neonatología (Seneo). Se han analizado los casos de 2.248 recién nacidos cuyas madres que tenían infección por SARS-CoV-2 en 120 hospitales públicos y privados de toda España. Solamente un 0,9% de los bebés (21 recién nacidos) resultaron contagiados.

Si estás embarazada y dudas sobre la vacunación del covid-19, aquí tienes un motivo más a favor de la inmunización: tu bebé tendrá menos posibilidades de ingresar en un hospital por el coronavirus. El Ministerio de Sanidad recomienda vacunar contra el Covid-19 a las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia materna cuando les corresponda por su edad y por los grupos de riesgo a los que pertenezca cada madre.

Merece la pena dar lactancia materna al bebé aunque la madre padezca coronavirus.

Un equipo de investigadores de EEUU ha detectado anticuerpos contra el coronavirus en un bebé cuya madre hacía sido vacunada recientemente. Los anticuerpos frente al SARS-CoV-2 han sido identificados en la sangre del cordón umbilical de la recién nacida.

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