El Desarrollo Motor del Bebé: Movimientos, Hitos y Cuándo Preocuparse

30.10.2025

Parece que la sensación constante de preocupación es intrínseca a la condición de madre o padre. Nuestras preocupaciones comienzan ya desde el embarazo ¿irá todo bien?, ¿tendrá algún problema? Es un clásico que los padres, sobre todo los primerizos, nos agobiemos pensando en si lo estamos haciendo bien, si le estimulamos lo suficiente, si tiene el peso y la talla correctos, pero sobre todo, si está teniendo un desarrollo infantil adecuado.

No obstante, no toda la preocupación que sentimos está justificada. No todos los niños tienen un mismo ritmo, ni desarrollan sus habilidades en un momento específico. Por ejemplo, algunos bebés comienzan a decir sus primeras palabras a los 9 meses, mientras que otros no lo hacen hasta los 18. En ambos casos, los bebés están dentro del rango de lo que se considera normal.

El Desarrollo Psicomotor en los Primeros Meses

Los logros del desarrollo de los niños se adquieren poco a poco, desde el nacimiento. El recién nacido reacciona de forma automática a determinados estímulos, sobre todo al tacto. Estas reacciones se llaman "reflejos". Conforme aumenta la edad del niño estos reflejos van desapareciendo para ser sustituidos por movimientos voluntarios.

A continuación se expone el progreso, que de una forma más o menos generalizada sigue el desarrollo psicomotor en los niños.

Primer Mes

El niño de 1 MES pasa casi todo el día durmiendo plácidamente, se tranquiliza al oír la voz de su madre y esboza sonrisas espontáneas cuando se encuentra relajado, dormido o satisfecho.

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Durante sus dos primeros meses de vida en el bebé va a establecerse las pautas de alimentación y de regulación del ritmo de sueño. Es normal que pueda perder alrededor del 10% de su peso al nacer, durante la primera semana de vida, a causa de la pérdida de líquidos. A los pocos días del parto, ocurre la llamada "subida de la leche", los pechos maternos empiezan a producir leche materna madura. Es más rica en grasas que el calostro de los primeros días. También se ponen en marcha de las funciones digestivas.

El ritmo normal de emisión de heces es variable en las primeras semanas: no debes preocuparte si tu bebé defeca en todas las tomas. Es es normal y depende de la puesta en marcha del reflejo gastrocólico, por el cual el tubo digestivo vacía el contenido rectal al ser estimulada la entrada de alimento en estómago. Pueden aparecer los cólicos del lactante en los que el niño llora de modo intenso e inconsolable, por dolor abdominal debido a retención de gases.

En este periodo de la vida el niño tiene movimientos involuntarios, y pueden presentarse pequeñas temblores en barbilla y extremidades (tremulaciones) que no tienen significado patológico. Los miembros superiores e inferiores se deben mover de modo simétrico es decir que existan movimientos espontáneos tanto en brazos como en piernas de la misma intensidad; abren de tanto en tanto las manos; tienen igualmente movimientos de discretas contorsiones en tronco.

Todas las actividades de cuidado del bebé implican estímulos que van a ir estableciendo las bases del desarrollo cognitivo; auditivos, táctiles, visuales, olfativos. El lactante empieza a modificar la atención ante estímulos diferentes.

A medida que se establecen los ritmos de alimentación y sueño-vigilia, los padres se van tranquilizando y van cediendo los sentimientos de ansiedad, normales durante las primeras semanas de vida de su hijo, por el temor y la inseguridad que pueden producir el afrontar una situación nueva como es cuidar de un bebé.

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Dos Meses

En dos meses todo cambia para un bebé. A ojos de un adulto parecen cambios insignificantes, muy pequeños. Sin embargo, son pasos de gigante. Tras entrar en contacto con la vida fuera del útero materno, empieza a interactuar y se mueve mucho, se vuelve más regular en las tomas y en el sueño, crece, su carita cambia... Y cuando alcanza la vertical, intenta controlarla y mantenerla erguida unos instantes.

A los dos meses las extremidades siguen estando flexionadas la mayor parte del tiempo, pero van adquiriendo mayor movimiento.

Desarrollo de los sentidos a los dos meses

  • Vista: El peque puede seguir de lado a lado (180º) el movimiento de objetos y personas, siempre que no se desplazan con mucha rapidez. A partir del mes y medio, muestra una clara preferencia por el rostro humano distinguiéndolo del resto de objetos.
  • Oído: El bebé, cuando escucha un sonido, empieza a «buscar» tratando de localizar la procedencia del sonido. A esta edad parece responder mejor a voces agudas.
  • Gusto y olfato: Puede saborear y preferirá los sabores dulces a los amargos. El pequeño se orientará hacia olores que le gusten y trata de apartarse de olores desagradables.
  • Tacto: Muestra signos de distinguir texturas y temperaturas diferentes: desde la suavidad de una pluma a la dureza de una piedra.
  • Lenguaje: El bebé abre la boca y mueve los labios imitando a la persona que le está hablando, como haciendo muecas. Realiza sus primeros sonidos, como el tradicional «ago». Comienza a «vocalizar» (aaa, eee, uuu), respondiendo a la sonrisa y la conversación del adulto.

¿Cómo interactuar con un bebé de dos meses?

Con esta edad, el bebé empieza a pasar más tiempo despierto y aparece la sonrisa social (puede sonreír con solo ver el rostro de su madre). Además, ya es capaz de mostrar disgusto, excitación, placer, enfado… ¿Cómo puedes relacionarte con un pequeño de esta edad? Si quieres estimularle y actuar con él, toma nota:

  • Expón al bebé a sonidos distintos a los de casa: llévalo de paseo, a distintos lugares donde haya sonidos diferentes, sin que sean estridentes ni puedan dañar su oído.
  • Decora el cuarto con cuadros, espejos…
  • Dale juguetes de colores vivos: los carruseles colocados en la cuna estimulan a los peques.
  • Lee y habla mucho a tu bebé.
  • Canta y pon música al pequeño.
  • Si notas que está molesto o llora, coge al niño en tus brazos. No creas que lo malcrías por tomarlo en brazos con dos meses: el bebé necesita afecto y contacto.

¿Cuándo hay que preocuparse a los dos meses?

Los padres, en especial los primerizos, tienden a asustarse cuando creen que su hijo no tiene el desarrollo que debería tener. En general, lo comparan con otros bebés cercanos (primos, hijos de amigos…) y pretenden que su desarrollo sea igual al del resto. Lo habitual es que un retraso a la hora de levantar la cabeza, mantenerse sentado, hablar, etc. se deba a que cada niño tiene un ritmo de madurez distinto. Como señalan desde la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, «la secuencia es similar en todos los niños pero con un ritmo variable».

Sin embargo, es importante estar atento a que no estemos ante síntomas que indiquen que algo puede marchar mal. Así, a los dos meses de edad, hay que preocuparse en los siguientes casos:

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  • Si sus manos están continuamente cerradas, con dedo pulgar incluido (una o ambas manos).
  • Notas que no se calma con la voz de la madre.
  • Cuando no fija la mirada o no te observa mientras te mueves.
  • En caso de que el bebé no sonría.
  • Si no reacciona a sonidos fuertes.
  • Cuando no mueve los brazos y las piernas.
  • Al notar que no mantiene la cabeza alzada cuando está boca abajo.
  • Cuando no se lleva las manos a la boca.
  • Si no reacciona ante caras o voces familiares.
  • En caso de que observes desviación permanente o intermitente de uno o ambos ojos.

Tres Meses

A los tres meses su espalda se encorva menos cuando lo tienes sentado en tu regazo y sostiene recta la cabeza al mismo nivel que el tronco. Cuando está boca abajo puede extender las piernas, apoyarse en los antebrazos para levantar la cabeza alrededor de 45º y empiezan los primeros intentos de darse la vuelta. A esta edad ya comienza a moverse con intención, patalea con fuerza, mueve los brazos y las manos, que mantiene más tiempo abiertas. Pero cuando se le pone algo en la mano todavía la cierra involuntariamente (reflejo de prensión palmar) atrapando el objeto y aflojando después la presión. Es lo que ocurre cuando apenas coge el sonajero lo deja caer. Posiblemente comience a juntar también una mano con otra y a intentar coger cosas.

A los 3 MESES puede sostener la cabeza erguida al menos unos segundos cuando se le coge en brazos y, boca abajo, se sostiene sobre sus brazos y levanta la cabeza.

Cuatro Meses

A los cuatro meses coordina algunos movimientos y comienza a descubrir más su cuerpo. Utiliza los brazos y las piernas para intentar darse la vuelta cuando está boca abajo y, aunque aún no consigue girar completamente para volverse boca arriba, logra que su cuerpo ruede para ponerse de lado. Si está tendido de espaldas eleva las piernas, todavía en flexión, y se toca las rodillas.

Cinco Meses

A los cinco meses ya es capaz de coger un objeto por sí mismo y de llevárselo a la boca, hace ejercicios de pedaleo con las piernas cuando está boca arriba, se descubre los pies y juega con ellos. Si está boca abajo mantiene mejor el apoyo en los antebrazos y las manos para elevar mucho más el tronco. Pero todavía no es capaz de mantener la posición con un solo brazo si al mismo tiempo intenta coger algún objeto con una mano.

Seis Meses

A los seis meses ya es todo un saltarín que se da impulso con las piernas, aunque tiene mucho más control sobre la parte superior del cuerpo. Puede levantar la cabeza y la parte superior de la espalda cuando está boca arriba, tiende los brazos para que lo levanten colaborando para incorporarse y se lleva los pies a la boca. Para mantenerse sentado todavía necesita apoyo. Si está boca abajo ya consigue mantener el tronco erguido apoyándose en un solo brazo y darse completamente la vuelta para quedar boca arriba. Su coordinación psicomotriz va mejorando.

• A los 6 MESES puede coger fácilmente los juguetes que se le dan y se agarra a sus pies. Puede sentarse con apoyo y sostener rectas la cabeza y la espalda. Boca abajo levanta la cabeza y el pecho apoyado sobre sus manos. Se lleva objetos a la boca.

Nueve Meses

A los 9 MESES estira los brazos para que se le coja, puede palmotear y decir adiós con la mano. Puede gatear y mantenerse de pie unos momentos si encuentra apoyo. Puede coger objetos pequeños entre los dedos pulgar e índice y empujar objetos pequeños con el dedo índice. Empieza a sostener un vaso o una taza. Sostiene y mastica alimentos sólidos. Balbucea.

Doce Meses

A los 12 MESES puede introducir unos cubos en otros, puede hacer torres grandes, abrir cajones y recorre la casa gateando o agarrándose a los muebles o paredes. Deja caer objetos deliberadamente y los observa caer contra el suelo. Extiende los brazos y las piernas para que lo vistan.

Catorce Meses

• A los 14 MESES esparce sus juguetes por el suelo, le interesan los de otros niños e intentará cogerlos.

Movimientos Espontáneos y su Importancia

Los bebés no paran de moverse desde que nacen. Incluso cuando están en el vientre materno se hacen notar con el ajetreo de sus brazos y sus sutiles patadas que, aparentemente, no tienen un objetivo concreto. Se les suelen llamar ‘movimientos espontáneos’ y durante mucho tiempo la ciencia ha sabido que desempeñan un papel importante en el desarrollo sensoriomotor de las personas. Los bebés aprenden a mover su cuerpo a partir de sus propios movimientos.

“Hemos observado que los bebés aprenden a mover su cuerpo a partir de sus propios movimientos, aunque aparentemente no tengan un propósito. Parece que el neonato busca una combinación entre las señales motoras que envía su cerebro y las respuestas sensoriales que le generan dichos movimientos”, indica a SINC Hoshinori Kanazawa, autor principal del estudio.

De esta forma, los resultados demuestran que estos movimientos tienen una finalidad clara y que son claves en el desarrollo del sistema sensoriomotor de las personas, es decir, nuestra capacidad para regular los músculos, el movimiento y la coordinación.

"Siempre hemos pensado que el desarrollo del sistema sensoriomotor dependía de interacciones reiteradas, lo que significa que cuanto más repites la misma acción, más probabilidades tienes de aprenderla y recordarla. Sin embargo, nuestros hallazgos muestran que los bebés desarrollan su propio sistema sensoriomotor motivados por su curiosidad”, explica el científico.

Para obtener estas conclusiones los investigadores observaron los movimientos de neonatos y bebés con menos de tres meses y los combinaron con un modelo informático musculoesquelético, con el objetivo de analizar la comunicación entre los músculos y la sensibilidad del cuerpo. Los marcadores para la cámara de captura del movimiento se aplicaron suavemente a las extremidades, la cabeza y el vientre del bebé, lo que permitió al equipo captar toda la gama de movimientos.

“Aunque este estudio todavía es preliminar, los resultados sugieren que muchos comportamientos de bebés y niños tienen una finalidad en su desarrollo, aunque a simple vista no lo percibamos. Sin embargo, esta investigación analiza la actividad muscular y las sensaciones que esta produce en el cuerpo.

¿Es Normal que mi Bebé sea Muy Activo?

Cada bebé es diferente, es por ello por lo que hay bebés que son más activos y que necesiten mucha actividad y bebés más tranquilos, que solo quieren estar acostados o sentados en su trona o carrito. Entonces, ¿es normal que mi bebé sea muy activo? Muchas mamás y muchos papás se encuentran con que su bebé se mueve muchísimo, especialmente a partir de los cuatro meses, que es cuando muchos bebés comienzan a moverse y a gatear. ¿Es esto normal? Lo cierto es que sí.

Cuando empiezan a tener cierta autonomía, los bebés se mueven más de lo que estamos acostumbrados, especialmente si son bebés nerviosos. Si tu bebé se mueve más que otros, por ejemplo, no debes preocuparte, ya que es completamente normal que lo haga.

La capacidad del bebé para moverse aumenta a partir de los cuatro meses, momento en el que no parará quieto y en todo momento querrá seguir a sus papás, o al menos intentarlo. Asimismo, el bebé, a partir de esa edad, comienza a ser muy curioso, por lo que intentará moverse de forma continuada. Intentará alcanzar objetos nuevos y sentirá curiosidad por todo lo que le rodea.

Lo cierto es que no es necesario hacer nada especial si tu bebé se mueve mucho porque, como hemos dicho, es completamente normal que lo haga a partir de cierta edad.

Consejos para Padres con Bebés Activos

  • Vallas en casa: A pesar de que esto parezca obvio, muchos papás simplemente se limitan a cerrar las puertas de las habitaciones para evitar que el bebé entre y se haga daño.
  • Protecciones en los enchufes: Meter los dedos en los enchufes es algo que suelen hacer a los bebés.

Muchos padres no tienen demasiado claro si es bueno estimular esa actividad del bebé o controlarla, y lo cierto es que no hay nada de malo en estimular la actividad de un bebé muy activo. Es cierto que si la situación llegar a ser extrema, lo más adecuado será visitar a un especialista para aprender a sobrellevarlo, ya que muchos niños hiperactivos pueden tener algunas consecuencias durante su etapa adulta.

La Importancia de la Lactancia Materna

Hasta los seis meses, la leche materna juega un papel fundamental en el desarrollo del pequeño, ya que es el único alimento que debe estar incluido en su dieta.

Advertencia importante: la lactancia materna proporciona la mejor nutrición a los bebés.

Atrofia Muscular Espinal (AME)

Todos los bebés se desarrollan de forma diferente, pero los retrasos en el desarrollo, así como otros síntomas, pueden ser signos de atrofia muscular espinal (AME), una enfermedad genética rara que requiere atención médica urgente.

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