Natillas Caseras y Riesgos Durante el Embarazo: Guía Completa
Estás embarazada, ¡enhorabuena! Tienes por delante unas 40 semanas preciosas en tu vida, llenas de sensaciones nuevas y felicidad. Precisamente, ésta es una de las cuestiones que más preocupan a las mujeres embarazadas, saber qué pueden o no comer, o de qué forma pueden hacerlo. En los 9 meses de embarazo hay algunos alimentos que se deben evitar, por precaución y para prevenir riesgos en la salud. Pero, como es normal, todo esto es nuevo para ti y te genera dudas: ¿qué puedo o no puedo comer durante el embarazo? ¿Cómo debería de ser la dieta para embarazadas?
La alimentación durante el embarazo no solo debe enfocarse en lo que es beneficioso, sino también en evitar lo que podría ser perjudicial, de ahí la importancia de saber qué alimentos no puede comer una persona embarazada. Ciertos alimentos, aunque normalmente seguros, pueden ser peligrosos para las mujeres embarazadas debido a la posibilidad de contener bacterias, parásitos o toxinas que pueden aumentar el riesgo de complicaciones.
Medias Verdades Sobre la Alimentación en el Embarazo
Quizá ya has oído decir que la dieta para embarazadas no debería incluir ciertos alimentos como sushi, jamón serrano, carpaccio, etc. Como ya te hemos comentado, esas expresiones esconden bastante verdad en sus palabras. Sin ir más lejos, las embarazadas deben tener mucho cuidado con tomar ciertos alimentos crudos por la posible proliferación de bacterias y enfermedades. Alimentos como la verdura cruda, la leche sin pasteurizar (cruda) o el jamón serrano, por poner solo algunos ejemplos. Todos ellos pueden provocar algunas enfermedades como la toxoplasmosis o la listeria, que pueden afectar al feto.
Riesgos Comunes y Cómo Mitigarlos
Toxoplasmosis
Para la toxoplasmosis, se hace una analítica a las 12 semanas de embarazo. Si la prueba da negativa, significa que la madre no ha estado expuesta a este parásito y, por ello, debe seguir las recomendaciones de evitar ciertos alimentos. Es la enfermedad más conocida y puede provocar malformaciones en el bebé, retraso en el crecimiento e, incluso, un aborto espontáneo. Su causa es el toxoplasma gondii, un protozoo que se transmite por contacto de las heces de animales (sobre todo gatos) y por el consumo de carnes y verduras contaminadas.
Alimentos a evitar y precauciones:
- Carnes crudas, poco o mal cocinadas: La toxoplasmosis es la culpable de no poder comer jamón serrano. Ni, claro, cualquier otro tipo de embutido crudo. Por la misma razón, la carne siempre debe estar muy bien hecha. Si has pasado la toxoplasmosis (el ginecólogo te hará una pruebas), enhorabuena, puedes comer jamón ya que tu cuerpo habrá creado anticuerpos. Si no la has pasado, una buena manera de ponerle remedio es la congelación. Congelar previamente la carne reduce el riesgo de infección. El jamón, por ejemplo, deberá haber estado congelado, como mínimo, durante tres días. Sin embargo, aún con estos remedios, es aconsejable consumirlo con moderación.
- Frutas y verduras: Las frutas y verduras crudas también pueden contener toxoplasma u otras bacterias, por lo que se deben lavar muy bien antes de ingerirlas. Con este sencillo gesto, podrás comer todas las ensaladas que desees. Otra opción viable es la compra de paquetes de verdura congelada, las cuales ofrecen la seguridad del congelado y del lavado.
- Contacto con los gatos y las plantas: Sí, sabemos que no es un alimento, pero no está demás recordar que, durante el embarazo, debes alejarte todo lo posible de los gatos y, principalmente, de sus heces. En ellos se encontrará el toxoplasma en caso de ser un animal infectado. Así ocurre con el compost para las plantas. Usa siempre guantes para no tocar la tierra directamente.
Listeria
Es otra de las enfermedades más conocidas y puede provocar malformaciones físicas o lesiones en el sistema nervioso del feto que afecten al bebé después del nacimiento. Su causa la produce la bacteria Listeria Monocytogenes y se encuentra en todos los alimentos lácteos crudos.
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Alimentos a evitar y precauciones:
- Lácteos: El principal consejo para prevenir la enfermedad es no consumir productos lácteos que no se elaboran con leche pasteurizada. Saber cuándo un alimento lácteo está pasteurizado, solo hay que mirar la etiqueta con atención, pues vendrá reflejado. Si no aparece específicamente, o tienes dudas, no lo tomes. En ese sentido, no nos estamos refiriendo solamente a la leche y a los quesos elaborados con leche cruda (tanto de vaca, como de cabra u oveja), sino a cualquier derivado: yogures, natillas, flanes, helados… pero también productos con nata o bechamel. En todos, siempre debe reflejar: “con leche pasteurizada”.
- ¿Qué quesos no pasteurizados son los más comunes? Los brie, feta, camembert, azules y algunos frescos. ¿Y los más seguros? Los requesón, parmesano, mozzarella, cheddar o los untables.
- Pescado crudo: La cosa se pone más seria cuando, además de la listeria, algunos alimentos también pueden contener anisakis. ¿Que son estos anisakis? Son una bacteria que vive en el aparato digestivo del pescado y que puede provocar fuertes gastroenteritis. Por esa razón, durante el embarazo queda prohibido el consumo de pescado y marisco crudo, ahumado o marinado (ni salazones, carpaccios, etc.). Lo sentimos, amantes del sushi. No obstante, como ocurre en la mayoría de bacterias, los anisakis no sobreviven a muy bajas temperaturas. Así, puedes consumir pescado ultracongelado sin ningún tipo de problemas. Por otra parte, también debes evitar el consumo de pescados grandes, como el atún o el emperador, por sus altos niveles de mercurio.
Otros Alimentos y Bebidas a Evitar o Moderar
- Carne cruda: Se recomienda abstenerse durante el embarazo de consumir carnes crudas, como el carpaccio o el tartar, poco hechas, deshidratadas y/o curadas. Carne procesada o embutidos, que no han sido sometidos a un tratamiento térmico (jamón curado o serrano, fuet, chorizo, salchichón, salami, etc.).
- Pescados con alto contenido de mercurio: Pez espada, caballa de gran tamaño, besugo o pargo, emperador, tiburón, atún rojo (también enlatado, pues es posible encontrar atún rojo etiquetado como atún claro) y lucio.
- Algas: La ingesta habitual de algas Kombu, Egg crack, Espagueti de mar, Wakame, Nori, Dulse, Musgo de Irlanda, Lechuga de mar, Hierba de mar.
- Cafeína: Su consumo a menos de 200mg de cafeína al día. No olvides que podemos encontrar cafeína en muchos alimentos, no solo en el café, como en el café descafeinado (pequeña cantidad), el té, el chocolate, los refrescos de cola, las bebidas energéticas, el mate o algunos medicamentos; y todos estos alimentos nos sumarán cantidad de cafeína.
- Alcohol: El alcohol es la bebida prohibida por excelencia durante el embarazo. El consumo de alcohol puede tener graves efectos sobre el desarrollo normal del cerebro y otros órganos del bebé, causando una serie de defectos congénitos y problemas de desarrollo que pueden durar toda la vida, conocidos como trastornos del espectro alcohólico fetal. Estos trastornos incluyen retrasos en el desarrollo físico y mental, problemas de comportamiento y discapacidades intelectuales.
- Especias: Algunas especias pueden tener propiedades que inducen contracciones o afectan el flujo sanguíneo hacia la placenta. Por ejemplo, el azafrán, la canela y el regaliz deben consumirse con moderación.
- Frutas problemáticas: La papaya verde contiene enzimas que pueden inducir contracciones, y la piña contiene bromelina, que podría ablandar el cuello uterino. Las uvas deben limitarse debido a la presencia de resveratrol.
- Alimentos ultra procesados: Los alimentos ultra procesados, como los snacks, bollería industrial, y refrescos, suelen contener altos niveles de azúcares, grasas trans y aditivos que no aportan beneficios nutricionales. Además, estos alimentos pueden contribuir al aumento de peso excesivo, lo que puede llevar a complicaciones como la diabetes gestacional y la preeclampsia.
El Huevo Durante el Embarazo: Beneficios y Precauciones
El huevo es considerado como uno de los alimentos más completos que existen, fundamentalmente por su increíble riqueza nutricional. Además, su consumo está recomendado en cualquier etapa de la vida, convirtiéndose en una opción nutritiva, segura (siempre y cuando sea cocinado debidamente).
Beneficios del Huevo
- Superalimento: vitaminas y minerales esenciales: Es una fuente inagotable de nutrientes esenciales que son vitales durante el embarazo. Contiene una amplia variedad de vitaminas, entre las que destacan la vitamina B12, B5, B2, A y ácido fólico. Estas vitaminas son fundamentales para el desarrollo del feto y el bienestar de la madre. Además, el huevo aporta minerales como el fósforo y el selenio, que contribuyen al fortalecimiento del sistema inmunológico y al desarrollo óseo del bebé.
- Antioxidantes: Cuenta con antioxidantes como la luteína y la zeaxantina, que son beneficiosos para la salud ocular. Durante el embarazo, el cuidado de la vista es importante, y estos compuestos pueden ayudar a prevenir enfermedades oculares en la madre. Asimismo, el huevo es una excelente fuente de vitamina E, que actúa como antioxidante y protege las células del daño oxidativo, algo crucial durante el proceso de gestación.
- Colina y omega-3: También contiene colina, un nutriente esencial para el desarrollo del cerebro del bebé. La colina es crucial para la formación de las membranas celulares y el mantenimiento del sistema nervioso. Su consumo adecuado durante el embarazo puede contribuir al desarrollo cognitivo del feto, favoreciendo un crecimiento saludable y un correcto desarrollo neurológico. Cuenta también con ácidos grasos omega-3, que son grasas saludables fundamentales para el desarrollo del cerebro y la visión del feto. Los omega-3 también tienen propiedades antiinflamatorias que pueden beneficiar la salud de la madre durante el embarazo.
- Proteínas de alto valor biológico: Las proteínas del huevo son de alto valor biológico, lo que significa que contienen todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita. Durante el embarazo, las necesidades proteicas aumentan para apoyar el crecimiento del feto y los cambios en el cuerpo de la madre. El huevo proporciona alrededor de 6 gramos de proteínas por unidad, lo que lo convierte en una excelente fuente para satisfacer estas necesidades.
Precauciones al Consumir Huevo
- Riesgos de salmonelosis y listeriosis: Durante el embarazo, es fundamental ser consciente de los riesgos asociados con el consumo de huevos crudos o poco cocidos. La salmonelosis es una infección alimentaria causada por la bacteria Salmonella, que puede estar presente en los huevos. Esta enfermedad puede provocar síntomas como fiebre, diarrea y vómitos, y en casos graves, podría llevar a complicaciones serias como el aborto espontáneo o el parto prematuro. Aparte de la salmonelosis, existe el riesgo de listeriosis, una infección causada por la bacteria Listeria monocytogenes. Esta bacteria puede proliferar en alimentos mal manipulados o conservados, incluyendo los huevos.
- Huevos crudos o poco cocidos: cómo evitarlos: Evitar el consumo de huevos crudos o poco cocidos es esencial durante el embarazo. Esto incluye preparaciones como huevos escalfados, huevos pasados por agua o cualquier receta que utilice huevo crudo en su elaboración. Algunas salsas y postres, como la mayonesa casera, el tiramisú o las natillas, también pueden contener huevo crudo, por lo que es recomendable optar por versiones pasteurizadas.
- Recomendaciones para cocinar huevos de forma segura: Para cocinar huevos de manera segura durante el embarazo, es importante seguir algunas recomendaciones básicas. En primer lugar, asegúrate de cocinar los huevos a una temperatura mínima de 70 ºC. Esto garantiza que cualquier bacteria presente en el huevo sea destruida, reduciendo así el riesgo de infecciones alimentarias.
- Importancia de la higiene al manipular huevos: La higiene es un aspecto crucial al manipular huevos durante el embarazo. Antes de manipular huevos crudos, asegúrate de lavarte bien las manos con agua y jabón. Esto ayuda a prevenir la propagación de bacterias que podrían estar presentes en la cáscara del huevo. Además, es importante limpiar cualquier superficie o utensilio que haya estado en contacto con huevos crudos.
Opciones Seguras de Consumo de Huevo
- Huevo cocido: la opción más segura: El huevo cocido es una de las opciones más seguras para consumir durante el embarazo. Al cocinar los huevos hasta que la clara y la yema estén completamente firmes, se asegura que cualquier bacteria potencialmente peligrosa haya sido eliminada.
- Huevos revueltos y tortilla francesa bien cocidos: Los huevos revueltos y la tortilla francesa son otras opciones seguras para consumir durante el embarazo, siempre y cuando se cocinen adecuadamente. Al preparar huevos revueltos, asegúrate de que estén bien cocidos y que no queden partes líquidas.
- Uso de huevos pasteurizados para recetas con huevo crudo: Para aquellas recetas que tradicionalmente requieren huevo crudo, como la mayonesa casera o algunas salsas y postres, los huevos pasteurizados son la mejor opción durante el embarazo. Estos huevos han sido tratados térmicamente para eliminar bacterias sin alterar su sabor o valor nutricional, lo que los convierte en una alternativa segura.
Qué Evitar al Comer Huevo Fuera de Casa
- Al comer fuera de casa, es importante tener precaución con las salsas y aderezos que puedan contener huevo crudo, como la mayonesa casera. Estas preparaciones pueden ser un foco de bacteria si no han sido elaboradas con huevos pasteurizados o manipuladas adecuadamente. Siempre es recomendable preguntar sobre los ingredientes y métodos de preparación antes de consumir estos productos.
Recomendaciones Generales
Durante el embarazo, es fundamental que las mujeres embarazadas presten especial atención a su dieta para garantizar la salud y el desarrollo óptimo de su bebé.
- Siempre es recomendable que las mujeres embarazadas consulten con un nutricionista o con su médico antes de realizar cambios significativos en su dieta.
- Mantenerse informada sobre qué no puede comer una embarazada y estar al tanto de las últimas investigaciones y recomendaciones es crucial. La educación nutricional durante el embarazo es clave para evitar riesgos innecesarios.
- Optar por alimentos seguros y evitar aquellos que puedan ser perjudiciales no significa restringir la dieta severamente.
Hierro en el Embarazo
Comer alimentos ricos en hierro en el embarazo te ayudará a prevenir la anemia ferrópenica que a menudo sufren las gestantes.
- Consume 1 o 2 veces a la semana carne con hierro como la ternera, el cordero y el cerdo. No te olvides de incluir 2 o 3 yemas de huevo semanalmente.
- Acompaña con menús de alimentos ricos en hierro con 2 o 3 piezas de frutas ricas en vitamina C: naranja, mandarinas, fresas, kiwi, limón.
Ejemplo de Tabla de Alimentos a Evitar y Alternativas Seguras
| Alimento a Evitar | Riesgo | Alternativa Segura |
|---|---|---|
| Quesos no pasteurizados (Brie, Feta, Camembert) | Listeriosis | Quesos pasteurizados (Requesón, Parmesano, Mozzarella) |
| Carne cruda (Carpaccio, Tartar) | Toxoplasmosis | Carne bien cocida |
| Pescado crudo (Sushi, Sashimi) | Anisakis, Listeria | Pescado cocido o ultracongelado |
| Huevos crudos o poco cocidos | Salmonelosis | Huevos bien cocidos o pasteurizados |
| Embutidos curados (Jamón serrano, Chorizo) | Toxoplasmosis, Listeria | Embutidos cocidos |
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