Pangasius: Todo lo que Debes Saber Antes de Consumirlo

31.10.2025

Hace unos meses, se generó una gran controversia en torno al panga, el cual fue considerado el pescado más polémico de todos los tiempos. Esto se debió a que varios supermercados decidieron dejar de ofrecerlo entre sus productos, poniendo en duda su seguridad alimentaria.

¿Qué es el Pangasius?

La panga, cuyo nombre científico es Pangasius hypophthalmus, es un tipo de pez de agua dulce que se alimenta de otros peces, de crustáceos y de vegetales. En Latinoamérica se pueden comprar bajo el nombre de basa. El 90% de estos filetes de panga proceden del río Mekong, en Vietnam. También se pueden encontrar especies en la acuicultura de Tailandia. En la etapa adulta puede llegar a pesar hasta 40 kilos y medir aproximadamente 1,5 metros, siendo una especie de tamaño bastante considerable.

De él se extraen los famosos filetes de panga, con un alto consumo mundial debido a su bajo precio, a su sabor suave y a la ausencia de espinas, que facilita el consumo incluso entre aquellos que no están muy familiarizados con el pescado.

Según el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, en 2015 importábamos más de 23.000 toneladas de panga. Sin embargo, su consumo está envuelto en una fuerte polémica.

¿Es Realmente Peligroso para la Salud?

Resulta chocante, como mínimo, que muchas veces hagamos ascos a según qué alimentos o recetas y, en cambio, nos sirven un pescado de sabor neutro, sin espinas pero muy bien de precio y lo aceptamos sin rechistar.

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Según la Asociación Empresarial de Productores de Cultivos Marinos (Apromar), no hay ningún problema y todo el pescado que se vende en la UE es seguro, incluso la OCU también publicó un estudio en el que se analizaban diferentes muestras de panga y concluyó que, a pesar de que existían en este pescado sustancias contaminantes, no se superaban los límites establecidos por la legislación europea.

En estos controles, se realizan análisis de laboratorio para detectar si los alimentos tienen sustancias prohibidas o no autorizadas, en cuyo caso se rechazan inmediatamente.

Impacto Medioambiental

Algunos supermercados lo retiraron de sus estanterías. El caso más sonado fue el de Carrefour, quien, a pesar de que manifestó que todo el pescado que vendía era seguro, tomó esta decisión motivado por el impacto medioambiental de las granjas de panga. Carrefour retiró la panga de sus supermercados debido al alto impacto medioambiental derivado.

Según la FAO, se teme una crisis ecológica en los ríos vietnamitas debido a las técnicas utilizadas para aumentar la producción de panga (cambios en el suelo, deforestación, contaminación por los piensos y medicamentos utilizados en las piscifactorías…). Que sepamos que lo realmente preocupante del panga es su método de producción y las condiciones medioambientales y laborales en que se cría.

El Problema del Mercurio

Cuando se habla de la toxicidad de la panga se relaciona directamente con los altos niveles de mercurio. Según la Organización Mundial de la Salud, el metilmercurio es uno de los compuestos químicos más peligrosos del mundo. Sus efectos sobre la salud pueden abarcar problemas en el desarrollo neuronal, el sistema nervioso, el hígado, los riñones y los órganos reproductivos.

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Volvemos a remitirnos a los estudios de la OCU, quien afirmó que, en algunos casos, se han encontrado 0,25 mg/kg de mercurio en los filetes de panga. Según la Unión Europea, la cantidad máxima legal permitida sería de 0,5 mg/kg (Reglamento CE nº1881/2006 de la Comisión, de 19 de diciembre de 2016). Un solo filete de panga no sería peligroso, en base a estos datos; sin embargo, desde la OCU se recomienda no abusar de este pescado, ya que tomarlo varias veces por semana (algo que podría ser común en los comedores escolares, debido al bajo precio y a la ausencia de espinas y piel) sí podría dar lugar a altos niveles de toxicidad.

Además, continuando con los datos extraídos de este informe de la OCU, en 4 de las 23 muestras de panga analizadas se encontró trifluoralina, un herbicida prohibido en Europa. Pero, al contrario de lo que dice la OCU, en base a los resultados obtenidos en otro estudio publicado por la revista 'Chemosphere', llevado a cabo por investigadores españoles, en algunos casos sí se supera esa concentración máxima de 0,5 mg/kg. Este análisis se ha realizado mediante una espectrofotometría de absorción atómica de vapor frío y ha determinado que, a pesar de que los valores medios se sitúan en 0,22 mg/kg, en algunos casos, especialmente en las presentaciones en adobo, se llegó a alcanzar los 0,69 mg/kg.

Las conclusiones del estudio fueron que, debido a la acumulación de mercurio por un consumo continuado y al posible riesgo de que algunas muestras superen la concentración máxima permitida, se recomienda buscar alternativas, especialmente en el caso de los niños.

¿Es Seguro Consumir Panga?

Como hemos visto a lo largo de este artículo, la panga está vinculada con ciertos niveles de toxicidad debido a la presencia de mercurio en sus presentaciones comerciales y a una negativa huella ecológica por el alto volumen de importaciones internacionales y los resultados desfavorecedores en su hábitat natural, Vietnam. Sin embargo, a priori, consumir panga debería ser seguro siempre que se sigan algunas precauciones.

Recomendaciones para un Consumo Seguro

  1. Comprar aquella que esté certificada por la UE, que cuente con algún tipo de distinción en la que se nos garantice que no supera la cantidad máxima recomendada de mercurio.
  2. Teniendo en cuenta que el mercurio se acumula en el organismo, lo ideal es limitar su consumo a una vez por semana o menos. Se recomienda no consumirlo más de una vez por semana, y si se trata de niños no más de una vez cada dos semanas.
  3. Por último, es recomendable buscar alternativas, especialmente en la alimentación infantil y en embarazadas, donde los riesgos podrían ser mayores y donde el bajo aporte nutricional de este pescado hace que no sea de las mejores especies que podemos consumir.

Alternativas al Pangasius

Existen otros pescados baratos y sanos, como la brótola, los boquerones, el jurel o la pota, que no suelen superar el precio de cinco euros por kilo de media.

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En España contamos con muchas variedades de pescados mucho más sabrosas que el panga y sobre las que no pesan tan alarmantes acusaciones de riesgo para la salud. Lo importante es que los consumidores estemos informados de lo que realmente comemos y asumamos posibles riesgos con conocimiento de causa.

Nuevos Pescados en el Mercado

Junto a su suave sabor (mucha gente rechaza los pescados de sabor fuerte) y agradable textura, uno de los principales aciertos de pescados como la perca o el panga es su acertada puesta en escena, su presentación comercial (en filetes y sin espinas), que tiene en cuenta dos aspectos esenciales del ciudadano actual: el poco tiempo que se quiere dedicar a las tareas domésticas y los escasos conocimientos culinarios de buena parte de la población.

Panga de Vietnam, perca del Nilo y abadejo de Alaska son algunas de las nuevas especies que pueden encontrarse en el mercado, normalmente fileteadas, y tanto congeladas como refrigeradas, a las que hay que sumar la cada vez más vendida merluza africana y sudamericana. La globalización ha llegado, y definitivamente, al pescado. Aunque, como recién llegados que son, estos nuevos pescados deben irse afianzando en el mercado e irse ganando la confianza de los consumidores, familiarizados con especies de mayor tradición en nuestro país.

Pero estos nuevos pescados tienen un claro punto a favor: el precio. Son más baratos que los pescados que conocemos con los que cada una de estas especies puede compararse.

La mayoría llegan congelados a las tiendas y pescaderías y se venden refrigerados. Y, a pesar de que recientemente una de estas especies se ha visto envuelta en un aparente problema de seguridad alimentaria, la calidad nutricional y aptitud para el consumo de todas ellas es satisfactoria y similar a la de los pescados que más acostumbramos llevar a la mesa.

Control de Calidad

La calidad de las nuevas especies de pescado está garantizada: se someten a controles microbiológicos que los analizan con regularidad. El primer control de admisión lo realiza la UE en los puestos de inspección fronteriza autorizados por la Comisión Europea. Después, es el país que los recibe (pongamos, el nuestro) quien los somete a examen, y el tercer y último control lo aplican las comunidades autónomas en que se comercializan.

Si se detecta un problema de seguridad alimentaria relacionado con estos pescados de importación se pone en marcha una maquinaria que cuenta como herramienta con las Redes de Alerta, que llegan a todos los países de la UE para que impongan medidas preventivas como la inmovilización cautelar a la entrada del producto.

Los pescados extracomunitarios que entran en la UE se someten a controles (auditorías e inspecciones sobre el terreno, planes de vigilancia para el control de residuos y muestreos sistemáticos) que comprueban el cumplimiento de los requisitos sanitarios de la normativa UE.

En España, el Ministerio de Sanidad y Consumo es el responsable de verificar los requisitos de higiene alimentaria de los productos importados de terceros países y garantizar que se ajusten a las exigencias a que someten los productos españoles en materia de higiene, seguridad y sanidad animal. Para ello, se realizan controles que van desde la inspección visual hasta pruebas de laboratorio y tomas de muestras que analizan laboratorios acreditados.

Si se detectaran anomalías en alguna partida de pescado, se rechazaría la entrada del producto y se informaría al Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF) a través de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).

Otras Especies

  • Abadejo de Alaska: Apenas contiene un 0,6% de grasa y sólo aporta 70 calorías cada 100 gramos. Su aporte proteico es algo inferior al de otros pescados, pero aún notable (casi el 17%).
  • Halibut o fletán: Es un pescado semigraso en el que la grasa representa el 3,7% del producto, tres veces más que en los pescados blancos. Su contenido en proteínas es intermedio, casi el 20%, y su valor energético, algo superior al de los pescados blancos pero modesto: unas 110 calorías cada 100 gramos.
  • Perca: La carne de la perca es consistente y de sabor suave, con buen contenido en proteínas (21%), apenas nada de grasa (1%) y un modesto poder energético (96 calorías cada 100 gramos).
  • Cimarrón o atún rojo: Su carne, con un 21% de proteínas, llega hasta el 4% de grasa, lo que le convierte en pescado semigraso. La particularidad, muy positiva, de su grasa (al igual que en otros túnidos y en el salmón) es su riqueza en ácidos grasos omega-3, beneficiosos para nuestra salud cardiovascular.

Los expertos en nutrición y seguridad alimentaria proponen dar una oportunidad a estas nuevas especies. Y no sólo por el precio, ya que ofrecen calidad con sabores y texturas nuevas y, ya se sabe, en la variedad está el gusto. Por otro lado, tenemos que aumentar el consumo de pescado, uno de los alimentos más saludables de nuestra dieta, y estas especies nuevas (algunas de sabor muy suave) pueden atraer a consumidores que, por la razón que sea, rechazan las de toda la vida o se han aburrido de ellas.

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