Paracetamol, Embarazo y Lactancia: Riesgos y Consideraciones

27.10.2025

El paracetamol es un fármaco muy utilizado y que se considera seguro, incluso en el embarazo. Sin embargo, en las últimas semanas ha surgido una pregunta frecuente entre las gestantes debido a las múltiples notas aparecidas en prensa haciéndose eco de una publicación reciente en la revista Nature Reviews Endocrinology.

¿Qué es el Paracetamol?

Recordemos que el paracetamol (o acetaminofén) es un medicamento derivado de la acetanilida, y tiene efecto analgésico y antipirético. Atraviesa la barrera placentaria y, por tanto, llega al feto.

Estudios y Riesgos Asociados

El estudio en el que se basa la noticia se trata de un metaanálisis de hasta 65 publicaciones. Juntar los datos de 65 estudios diferentes y analizarlos en conjuntos es muy complicado porque los métodos, los pacientes, el seguimiento, el análisis de los datos suelen ser muy diferentes entre ellos. En primer lugar porque son estudios epidemiológicos. De los estudios epidemiológicos no se puede deducir causalidad.

Según los diversos estudios realizados, el consumo frecuente de paracetamol durante el embarazo podría estar relacionado con un aumento de riesgo de presentar:

  • Alteraciones del desarrollo neurológico del feto (como trastornos del espectro autista en varones, trastorno de hiperactividad y déficit de atención en ambos sexos, retraso en el lenguaje, disminución del IQ, entre otros).
  • Diversos trastornos urogenitales y reproductivos (pubertad precoz en niñas, criptorquidia en varones, alteración de la fertilidad).
  • Asma y alergias.
  • Complicaciones durante el embarazo, como parto pretérmino, tromboembolismo pulmonar (TEP) y trombosis venosa profunda (TVP), especialmente en mujeres que asocian otros factores de riesgo.

Investigadores del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) han hallado una relación entre los síntomas de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y trastornos del espectro autista (TEA) detectados en niños y niñas de seis cohortes europeas y el paracetamol que sus madres tomaron en el embarazo. El estudio, publicado en el European Journal of Epidemiology, sostiene que entre el 14 y el 56 % de las madres indicaron que habían tomado este fármaco durante la gestación.

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Los datos que encuentran los investigadores es que el consumo prolongado del paracetamol en el embarazo supone un aumento del 30 por ciento en el riesgo relativo de TDAH y un 20 por ciento en el riesgo relativo de TEA. Si trasladamos los datos a las cifras que tenemos en España tendríamos que la prevalencia del TDHA es del 6,8%. En cuanto al autismo, no se conoce bien la prevalencia en España, pero se estima en 1 caso cada 68, (un 1,47%).

Muchos estudios realizados sugieren la asociación entre el uso prenatal de paracetamol y asma, así como otras patologías con antecedentes alérgicos. El riesgo de asma infantil es un 20-35% superior en los expuestos prenatalmente a paracetamol y es directamente proporcional a la dosis y sobre todo si se utilizó en el segundo y tercer trimestre de embarazo.

Se ha observado que el consumo de paracetamol durante más de cuatro semanas podría aumentar el riesgo de criptorquidia en el recién nacido y sobre todo si se consume en el primer y segundo trimestre de embarazo.

La conclusión del trabajo es que las madres que consumieron más de 28 días el paracetamol tenían niños con peor desarrollo motor (movimientos gruesos), dificultad en la expresión e hiperactividad. Las que lo consumieron menos de 27 días, apenas tuvieron consecuencias.

Por último, el paracetamol aumenta el riesgo de parto pretérmino en mujeres con preeclampsia, aumenta también el riesgo de tromboembolismo pulmonar (TEP) y trombosis venosa profunda (TVP).

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Recomendaciones y Precauciones

Lo que podemos extraer de este documento de consenso, y lo que nos quieren transmitir con él, es que debemos tener precaución. Se precisan más estudios clínicos de tipo experimental que aporten evidencia científica para confirmar o no estos posibles efectos adversos sobre el feto (así como tiempo y momento de la exposición, dosis…), y hasta entonces recomiendan precaución al tomarlo: que se haga únicamente cuando este indicado por un médico, en una situación puntual y concreta, únicamente durante el tiempo necesario y a la mínima dosis posible.

“La investigación actual ha demostrado, por ejemplo, que la posibilidad de daño parece aumentar a medida que se prolonga la duración del uso de paracetamol”, indica Kristensen, por lo que sugieren que “las mujeres embarazadas consideren usar el medicamento para el manejo del dolor a corto plazo, en lugar de como una solución a largo plazo.

“Los especialistas sugieren además que su intención al publicar un artículo de este tipo es atraer una atención renovada y más centrada sobre la posibilidad de que el uso de paracetamol provoque ciertos defectos de nacimiento y las condiciones en las que podrían surgir”, concluye el editorial.

Teniendo en cuenta todas las evidencias sobre el uso del paracetamol y el desarrollo neurológico, estamos de acuerdo con las recomendaciones que indican que, si bien el medicamento no debe suprimirse en mujeres embarazadas ni en la infancia, sí debe usarse solo cuando sea necesario.

Con este nuevo estudio, el uso sensato del paracetamol sigue estando justificado. El paracetamol puede utilizarse para reducir el dolor o la fiebre durante el embarazo, siempre que exista una necesidad clínica, siguiendo la recomendación de utilizar la dosis eficaz más baja, durante el menor tiempo posible y con la menor frecuencia posible.

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Tradicionalmente y hasta los años 80, el parto de nalgas se asistía, tanto en primerizas como en embarazadas con más hijos, por vía vaginal. Los ginecólogos estaban capacitados para su asistencia. La disminución de las plaquetas es un hallazgo frecuente en las consultas de Obstetricia: lo presentan entre el 6 y el 10 por ciento de las embarazadas.

Las alternativas para tratar el dolor y la fiebre durante el embarazo son escasas, ya que el resto de medicamentos que habitualmente utilizamos, tampoco están indicados en este periodo vital, y en ciertas ocasiones, será necesario para el alivio de la futura mamá. Por lo tanto, no temas tomar paracetamol de manera puntual si así lo ha indicado tu médico, y evita siempre automedicarte.

Si estás embarazada y tienes fiebre o dolor puedes tomar paracetamol de 500 o 650 mg de forma puntual sin problemas.

Si tiene dudas sobre cómo tratar la fiebre o el dolor durante el embarazo, si estos síntomas no disminuyen o si necesita tomar el medicamento con más frecuencia, consulte con su profesional sanitario.

Y esto vale también para el resto de los medicamentos, y para todas las etapas de la vida, no solamente durante el embarazo.

Pero debe recordarse que cuando hay indicación, el paracetamol es la mejor opción analgésica y antitérmica que tenemos en el embarazo y, por tanto, si una madre debe usarlo bajo prescripción médica debe estar tranquila de que los beneficios superan a los riesgos. Pero, en general, no es una información alarmante, las asociaciones son débiles y el propio estudio muestra que es mucho más importante el estrés materno que el paracetamol. En definitiva, todo lo que pase en el embarazo puede afectar el desarrollo fetal y por ello se debe potenciar el mejor estilo de vida y equilibrio emocional de las madres, pero sin generar alarmas.

Si tiene conocimiento de alguna reacción adversa relacionada con el uso de un medicamento, notifíquelo a través del portal NotificaRAM.

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