Paternidad: Responsabilidades y Derechos en España
La filiación paterna es el vínculo legal que se establece entre un padre y su hijo. Este vínculo otorga una serie de derechos y obligaciones tanto al padre como al hijo, tales como la custodia, el derecho de visitas, la obligación de alimentos y, en general, el derecho a participar en la vida del menor y a tomar decisiones que afecten su bienestar.
Reconocimiento de Paternidad: Definición y Marco Legal
El reconocimiento de paternidad es el procedimiento legal a través del cual se establece la filiación entre un padre y un hijo. Este proceso tiene importantes implicaciones tanto para el niño o niña como para el padre, desde la asignación de derechos y responsabilidades hasta la garantía del bienestar del menor.
El reconocimiento de paternidad es el acto mediante el cual una persona reconoce legalmente ser el padre biológico de otra. La filiación matrimonial y la no matrimonial, así como la adoptiva, surten los mismos efectos conforme a las disposiciones del Código Civil, donde además se regulan los derecho y obligaciones que conlleva la filiación.
El reconocimiento de paternidad es vital para establecer la filiación del menor y garantizarle derechos fundamentales, como el acceso a la herencia o la pensión alimenticia, así como el propio derecho de conocer sus orígenes biológicos. Además, el vínculo jurídico permite que el niño o niña pueda disfrutar de una relación con su padre y contar con el respaldo legal en términos de protección y cuidados.
Para el padre, este proceso le otorga derechos sobre el niño, como el ejercicio de la patria potestad y el derecho a disfrutar de la custodia o un régimen de visitas.
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Casos Comunes en los que se Requiere el Reconocimiento
Se presumen hijos del marido los nacidos después de la celebración del matrimonio y antes de los trescientos días siguientes a su disolución o a la separación legal o de hecho de los cónyuges, por tanto, el reconocimiento de paternidad se suele dar en aquellos casos en los que, en parejas no casadas, el menor no ha sido inscrito como hijo del padre en el registro civil al nacer.
Existen casos específicos en los que el reconocimiento de paternidad es especialmente relevante. Como se acaba de señalar, cuando un niño nace fuera del matrimonio, es necesario que el padre lo reconozca formalmente en el momento de la inscripción del nacimiento en el Registro Civil para establecer la filiación.
Pasos para Iniciar el Trámite
En el primer caso, el padre biológico puede acudir directamente al registro civil con la madre para formalizar el reconocimiento. En relación a cuándo se puede iniciar la acción, el hijo o hija tendrá este derecho para toda su vida. Igualmente, la reclamación de la filiación matrimonial es imprescriptible.
El proceso de reconocimiento de paternidad puede variar en duración dependiendo de si es voluntario o judicial. Si se realiza de forma voluntaria, suele ser rápido y sin mayores complicaciones. Sin embargo, en procedimientos judiciales, el tiempo puede alargarse, especialmente si es necesaria la realización de pruebas de ADN.
¿Cuándo se Solicita la Prueba de ADN?
La prueba de ADN es un recurso común en los procesos de reconocimiento de paternidad, especialmente cuando existen dudas o conflictos sobre la filiación. Esta prueba puede ser solicitada por cualquiera de las partes involucradas: el padre, la madre o el hijo.
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En el contexto judicial, si una de las partes se niega a someterse a la prueba de ADN, el juez suele interpretar la negativa como una admisión de paternidad.
Si el que reclama la paternidad es el hijo, y pide una prueba biológica como prueba de paternidad, la de ADN es, por razones evidentes, una importante clave para determinar si el hijo o hija lo es de quien reclama ser, ya que es una manera absolutamente fiable de comprobarlo.
Derechos y Obligaciones Derivados del Reconocimiento de Paternidad
Una vez que se reconoce la paternidad, el padre adquiere la patria potestad, lo que implica la responsabilidad de cuidar, proteger y tomar decisiones en nombre del niño.
El reconocimiento de paternidad conlleva la obligación del padre de proporcionar una pensión alimenticia al niño. La obligación de prestar pensión alimenticia nace desde el momento de su solicitud. Esto implica cubrir las necesidades básicas del menor, como la alimentación, la educación y la atención médica.
El reconocimiento de paternidad otorga al padre el derecho a solicitar la custodia del niño o, en su defecto, un régimen de visitas.
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El reconocimiento de paternidad también afecta directamente al derecho a la herencia.
Situaciones en las que se puede Impugnar el Reconocimiento
Existen circunstancias en las que el reconocimiento de paternidad puede ser impugnado, como cuando un hombre descubre que no es el padre biológico del niño. La ley únicamente permite la impugnación de la filiación cuando el progenitor descubre que no es el padre biológico como pensaba.
El proceso para impugnar o modificar la filiación en España requiere la presentación de una demanda judicial. El tribunal evaluará las pruebas presentadas y determinará si procede anular o modificar la filiación.
Derechos del Padre Durante el Proceso de Filiación No Reconocida
- Uno de los derechos más importantes que tiene un padre en este tipo de casos es el derecho a iniciar un proceso judicial para que se reconozca su paternidad. El procedimiento de filiación comienza con una demanda judicial en la que el padre solicita que se reconozca su relación con el hijo.
- Durante el proceso de filiación, uno de los elementos clave para determinar la relación entre padre e hijo es la prueba de paternidad. En este contexto, el padre tiene el derecho de solicitar que se realicen pruebas biológicas para confirmar su paternidad.
- Una vez que se ha reconocido la filiación, el padre tiene derecho a reclamar su patria potestad sobre el hijo. En el caso de que la filiación paterna se reconozca, el padre pasa a compartir la patria potestad con la madre, siempre que no existan circunstancias excepcionales que lo impidan.
- Una vez reconocida la filiación, el padre también tiene derecho a solicitar un régimen de visitas e incluso una custodia compartida del menor, dependiendo de las circunstancias particulares del caso.
- Una vez que se ha establecido la filiación, el padre tiene derecho a ser informado sobre el estado y desarrollo del hijo. Esto incluye cuestiones importantes relacionadas con la educación, la salud, y cualquier otro aspecto relevante que pueda afectar al bienestar del menor.
La Filiación: Tipos, Derechos y Obligaciones
Cuando hablamos de filiación estamos refiriéndonos a la relación y vínculo que tiene un progenitor con su hijo, esto es, la obligación y derechos que lleva consigo la maternidad y la paternidad.
Esta filiación conlleva una serie de derechos y obligaciones entre padres e hijos recogidos en el Código Civil, en su Título V (De la paternidad y filiación), artículos 108 a 141. Por lo tanto, la filiación es el vínculo que determina las obligaciones y los derechos entre padres e hijos y que perduran en el tiempo, siendo su principio fundamental la protección a la familia.
Este concepto, que estrictamente hablando es un estado civil, ha venido actualizándose y adaptándose a la sociedad según ha transcurrido el tiempo, como por ejemplo ha ocurrido con los hijos dentro y fuera del matrimonio, que han venido a igualarse en derechos y deberes con el paso del tiempo y gracias a su inclusión en la Constitución.
Tipos de Filiación
Como hemos dicho, el Código Civil recoge la filiación en sus artículos 108 a 141, siendo el primero de ellos el que recoge los tipos de filiación posibles. Así, el artículo 108 del Código Civil establece lo siguiente “La filiación puede tener lugar por naturaleza y por adopción. La filiación por naturaleza puede ser matrimonial y no matrimonial. Es matrimonial cuando el padre y la madre están casados entre sí. La filiación matrimonial y la no matrimonial, así como la adoptiva, surten los mismos efectos, conforme a las disposiciones de este Código”.
Esto determina dos tipos de filiación, la que es por naturaleza que puede ser matrimonial y no matrimonial, y la filiación por adopción. No obstante, esta diferenciación solo determina que la filiación jurídica y la biológica no tienen que coincidir, teniendo todos los tipos de filiación los mismos derechos y obligaciones, complementándose este artículo con el artículo 39 de la Constitución española, que establece la igualdad entre hijos.
Esta filiación, como decimos, genera unos derechos y unos deberes entre padre e hijos. Sin embargo, son más destacables respecto a los menores de edad. Así, esta filiación va a determinar el nombre y los apellidos del menor, la atribución de la patria potestad, los derechos de alimentos y sucesorios y la nacionalidad, entre otros.
Respecto a la determinación del nombre y los apellidos, es un derecho de los hijos que determina su identidad y reconoce al padre y a la madre como progenitores del menor. Esta determinación del nombre y los apellidos establece quién tiene la patria potestad del menor, que son los derechos y obligaciones que tienen los padres respecto al cuidado y protección del menor y que se encuentran recogidos en el art. 154 a 161 del Código Civil.
Entre otras cosas, esta patria potestad conlleva para los padres el velar por los menores, “tenerlos en su compañía, alimentarlos, educarlos y procurarles una formación integral, además de gestionar sus bienes como un buen padre de familia” (art.154 CC).
Pero también conlleva unas obligaciones para los hijos, que deben “obedecer a sus padres mientras permanezcan bajo su potestad y respetarles siempre” (art. 155 CC).
Además, y en relación con esa patria potestad, esta filiación o paternidad y maternidad determina los derechos de alimentos, estando obligados los padres a su mantenimiento y cuidado, lo que conlleva un derecho de alimentos a favor del menor.
Igualmente, los derechos sucesorios son determinados por la filiación y el Código Civil establece que los hijos son los legítimos herederos de sus padres, lo que significa que una tercera parte de la herencia les corresponde por ley, sin poder el causante privarles de dicha herencia.
Por otro lado, la filiación, o maternidad y paternidad, determina la nacionalidad de un menor ya que en nuestra normativa, la nacionalidad se atribuye por ius sanguinis. Esto significa que los nacidos de españoles irremediablemente tendrán también la nacionalidad española, independientemente del país en el que hayan nacido.
Además, el estado civil de la filiación tiene otras consecuencias jurídicas que son por todo el mundo conocidas como el derecho de baja por maternidad y paternidad, las prestaciones de la Seguridad Social por orfandad o en favor de familiares, e incluso los complementos de pensión contributiva por hijos.
Sin embargo, también existen obligaciones y derechos penales y cuasidelictuales. No olvidemos que el padre es responsable de los actos de sus hijos, por lo que tendrán que responder de la responsabilidad civil de sus actos. Asimismo, en el ámbito penal, la filiación puede agravar o atenuar algunos delitos.
El artículo 112 del Código Civil establece que la filiación ocurre desde el hecho generador, lo que conlleva otorgarle retroactividad. Este hecho generador puede ser tanto el nacimiento, como la adopción o el reconocimiento, y debe inscribirse en el Registro Civil correspondiente.
En la mayoría de los casos la filiación no suele discutirse, ya que los hijos dentro del matrimonio se presumen hijos de los cónyuges y respecto a los hijos fuera del matrimonio se reconocen bastando una declaración de reconocimiento.
Sin embargo, puede ocurrir que el padre no reconozca a su hijo o bien la madre no sepa quién es el padre. Para ello, el Código Civil regula unas acciones para impugnar la filiación. Para ello, es necesario acudir a un abogado experto en derecho de familia.
La impugnación a la filiación es la acción mediante la cual una persona se opone a la filiación inscrita en el Registro Civil. Esta impugnación puede llevarla a cabo tanto el padre como la madre, pero también el propio hijo cuando sea mayor de edad.
Derechos Laborales y Fiscales del Padre
Está claro que ser padre conlleva una serie de obligaciones y responsabilidades. Asimismo, si tienes un hijo, también cuentas con derechos legales que te pueden beneficiar. En esta guía te explicamos algunos de ellos: el permiso de paternidad, las claves sobre la conciliación entre la vida familiar y laboral (excedencias, reducción de jornada, permisos…) y las ayudas fiscales a las que puedes acceder.
Permiso de Paternidad
El conocido como permiso de paternidad, cuya denominación cambió por la prestación por nacimiento y cuidado de un menor, es el derecho al cobro de una prestación económica de la Seguridad Social cuando el padre cesa en su actividad o suspende el contrato de trabajo con motivo del nacimiento de un hijo.
Actualmente la duración del permiso por paternidad es de 16 semanas, puesto que desde el año 2021 se igualó al de maternidad. Las primeras 6 semanas se disfrutarán forma ininterrumpida y consecutivas tras el parto.
Conciliación de la Vida Laboral y Familiar
Los derechos para la conciliación de la vida laboral con la vida familiar están reconocidos legalmente a todos los trabajadores, ya sean hombres o mujeres. Al igual que la madre, el padre puede solicitar una reducción de jornada para cuidado de un hijo menor de 12 años, con la disminución proporcional del salario. La reducción puede ser como mínimo de un octavo y como máximo el 50 % de la jornada .
Los padres tienen derecho a solicitar una excedencia para el cuidado de hijos por un periodo máximo de 3 años. Durante el primer año de excedencia, se tendrá derecho a la reserva del mismo puesto de trabajo.
El padre tiene derecho a una hora de ausencia en el trabajo para el cuidado del lactante hasta que éste cumpla 9 meses. Dicha hora se puede dividir en dos fracciones. Este derecho se puede sustituir por una reducción de jornada de media hora con la misma finalidad, o bien, acumular el tiempo en jornadas completas según lo establecido por los Convenios Colectivos o por un acuerdo entre la empresa y el trabajador. Su duración podrá prolongarse hasta los 12 meses, con reducción proporcional del salario, a partir del cumplimiento de los 9 meses.
El derecho está desvinculado del hecho físico de dar el pecho. Por eso se puede disfrutar indistintamente por el padre o la madre, ya que constituye un derecho individual de los trabajadores.
Por motivos de conciliación, los trabajadores tienen derecho a solicitar la adaptación de su jornada de trabajo en cuanto a la duración y distribución, la ordenación del tiempo de trabajo (por ejemplo, cambio de turno u horario flexible), incluyendo la posibilidad del teletrabajo, sin que tengan que reducir su jornada. Esta solicitud de adaptación de la jornada para el cuidado de hijos se puede pedir hasta que éstos cumplan 12 años.
Ayudas Fiscales por Hijo
Por el hecho de tener un hijo, la fiscalidad en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) se ve alterada, ya que se considera que, a partir de ese momento, se tiene un gasto adicional, considerado carga familiar que debe tenerse en cuenta a efectos de la tributación.
La primera de las cuestiones que se debe conocer es que, en caso de que se cobre una prestación de paternidad, no se pagan impuestos tanto si se ha cobrado como trabajador por cuenta propia como por cuenta ajena. La Sentencia del Tribunal Supremo de 3 de octubre de 2018 establece que las prestaciones de maternidad quedan incluidas dentro de los supuestos de exención que se regulan en la Ley de IRPF. Esta sentencia se ratificó mediante el Real Decreto 27/2018, de 30 de diciembre, donde se aclaró que las prestaciones de paternidad también estaban incluidas en la exención.
En consecuencia, todas las prestaciones de paternidad no tienen obligación de incorporarse a la declaración de la renta por estar exentas de tributación.
En caso de trabajar por cuenta ajena se deberá presentar el modelo 145, que se facilita en la web de Hacienda, incluyendo al descendiente o descendientes recién llegados. El motivo por el que debemos incluir a los descendientes en ese modelo es que nuestra empresa pueda modificar los parámetros que tiene en cuenta para calcular la retención que nos tiene que aplicar.
Hasta ahora, aquellas personas que se podían beneficiar de la deducción por maternidad eran las madres trabajadoras con hijos menores de 3 años. Esta deducción es de hasta 1.200 euros al año y se puede cobrar durante los primeros 3 años de vida del menor. Es posible optar por el cobro anticipado de la misma que se desglosará en 100 euros mensuales. Con efectos 1 de enero de 2023, se debe destacar la modificación del art. 81 de la ley de IRPF en la que se incluye una mejora considerable que permite a más familias acceder a ella. A partir de ahora, tendrán derecho a acceder a esta ayuda las mujeres con hijos menores de 3 años, aunque si ambos progenitores son del mismo sexo, los dos tendrán derecho y si fallece la madre podrá cobrar la ayuda el padre o tutor del menor.
La deducción por maternidad se amplia en 1.000€ adicionales cuando se hayan tenido gastos por custodia del hijo menor en guarderías y centros de educación infantil autorizados.
Día del Padre y Divorcio
Los padres separados o divorciados que no tengan atribuida la guarda y custodia de sus hijos podrán disfrutar y pasar el Día del Padre con ellos, en el caso de que la sentencia de separación o divorcio lo recoja expresamente. Por este motivo, es aconsejable dejar previstas estas fechas u otras señaladas en el Convenio regulador de la separación o divorcio.
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