Causas Comunes de la Falta de Carga de los Pechos Durante la Lactancia

11.12.2025

La lactancia materna suele ser un momento muy especial para la madre y su bebé y, por lo general, gratificante. Pero en algunos casos, resulta molesta y dolorosa para la madre e ineficaz para el niño porque no consigue mamar lo suficiente. Es importante que desde el comienzo te asegures de tener todo el apoyo y ayuda necesarios en caso de que se presente algún problema. Hay dificultades que pueden requerir la intervención de profesionales con experiencia en lactancia.

Problemas Comunes al Inicio de la Lactancia

Las complicaciones más frecuentes, como la ingurgitación mamaria, el dolor, las grietas en los pezones y las mastitis, suelen ser consecuencia de problemas con la técnica de la lactancia.

Ingurgitación Mamaria

La ingurgitación mamaria puede aparecer a los dos o tres días del parto en ambos pechos, que se ponen tensos, hinchados y calientes. Suele generar mucha preocupación, porque los pechos están hinchados y doloridos, el bebé tiene dificultad para agarrarse y la madre se siente impotente al intentar vaciar el pecho sin conseguirlo. En realidad la ingurgitación no se debe a un acúmulo de leche, sino a la congestión de la glándula mamaria, es decir, a la inflamación debida a la dilatación vascular producida en la glándula que se está preparando para la lactancia.

Si tuvieras una ingurgitación es importante relajarse antes de la toma. Para ello puedes darte un baño o una ducha caliente, recibir un masaje agradable en hombros o espalda, oír música, etc. Unos minutos antes de poner al bebé al pecho realiza contacto piel con piel con tu bebé y aplica calor local para favorecer la salida de la leche.

Dolor en los Pezones y Grietas

Los primeros días es normal sentir una molestia en los pezones durante la toma, ya que el embarazo produce un aumento de la sensibilidad en los pezones que suele desaparecer poco después del parto. Sin embargo, un dolor intenso o persistente no puede considerarse normal y suele indicar que existe algún problema. Lo más frecuente es que el dolor se deba a una compresión del pezón. Como consecuencia pueden aparecer grietas y además se dificulta el vaciado de la mama con riesgo de complicaciones como mastitis, disminución de la producción de leche, escasa ganancia de peso etc.

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Las grietas suelen ser el resultado de un problema de agarre que ocasiona un traumatismo en el pezón. Si tienes grietas es importante que consultes con un profesional experto en lactancia para que identifique la causa y la trate. Tendrá que realizar una historia clínica adecuada, explorarte el pecho y al bebé y observar una toma. Te ayudará a mejorar el agarre del bebé, optimizando la postura o realizando un agarre dirigido, lo que suele proporcionar un alivio inmediato e importante.

Si tienes un dolor intenso, las pezoneras pueden serte de utilidad de forma transitoria, siempre y cuando las coloques correctamente y hasta que se corrija la causa y se hayan curado las grietas. Existen diferentes tamaños, por lo que es importante que elijas aquella que se adapte al tamaño de tu pezón y a la boca del bebé. En caso de duda es mejor que optes por el tamaño más grande.

Si las grietas tardan en curarse a pesar de haberse resuelto la causa que las provocó, hay que sospechar una sobreinfección bacteriana y puede ser necesaria la aplicación de una pomada antibiótica tras la toma. Esto lo decidirá el profesional sanitario experto en lactancia.

Ten en cuenta que durante la lactancia las pequeñas glándulas que están en la areola proporcionan hidratación al pezón, por lo que no es recomendable que te laves los pezones antes y despúes de las tomas para evitar retirar esta protección natural.

Mastitis

Si notas dolor y enrojecimiento en alguna parte del pecho, acompañado o no de fiebre y malestar general, puedes estar desarrollando una mastitis. Debes saber que la mastitis no siempre es infecciosa y que puede ser simplemente la consecuencia de una inflamación de una zona de la mama por un vaciado incompleto. Por eso ante la sospecha de una mastitis es muy importante continuar con la lactancia aumentando la frecuencia de las tomas, o si esto te produce demasiado dolor, vaciando el pecho con sacaleches.

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Conviene que te asegures de que el pecho afectado se vacía adecuadamente, recurriendo al sacaleches o a la extracción manual si lo crees necesario. Para aliviar las molestias puedes aplicarte frío entre las tomas y tomar ibuprofeno por sus efectos antiinflamatorios.

Si con todas estas medidas no observas una clara mejoría en 12 o 24 horas o si el dolor en la mama se acompaña de fiebre, de malestar general, escalofríos, dolores musculares, etc., es necesaria una valoración médica, ya que la mastitis puede ser infecciosa y además requerir un tratamiento antibiótico. Aunque sufrir una mastitis puede resultar duro y además, en muchas ocasiones está precedida de otros problemas con la lactancia, debes de saber que con el tratamiento adecuado notarás una gran mejoría en 24 horas. No te desanimes.

Pezones Planos o Invertidos

El tamaño y la forma del pecho y de los pezones no tiene por qué ser un motivo de preocupación, a menos que tu bebé tenga dificultades para hacer un agarre adecuado. Los pezones planos no suelen ser un problema dado que para mamar de forma eficaz el bebé debe introducir en la boca no sólo el pezón, sino una parte importante de la areola.

Los pezones invertidos suelen deberse a unos conductos galactóforos cortos, que son los conductos que transportan la leche de los lóbulos mamarios al pezón. Esta situación mejora tras un periodo de lactancia. Las primeras tomas pueden ser dolorosas debido al estiramiento que la succión provoca sobre dichos conductos. Se ha comprobado que no resulta útil la realización de ejercicios de estiramiento de los pezones durante el embarazo ni el uso de escudos prenatales.

Si tienes pezones invertidos te puede ayudar tratar de extraer el pezón con una jeringa o con el sacaleches, o bien estimularlo rotándolo o mojándolo con agua fría justo antes de la toma. Las pezoneras pueden resultarte muy útiles si con las medidas anteriores el bebé no consigue un buen agarre. Con las tomas los conductos se irán elongando y desaparecerá el dolor.

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Si tus pezones son grandes para la boca del bebé hasta que su crecimiento le permita conseguir un agarre adecuado puede ser necesario que te extraigas la leche con sacaleches y se la administres. También puedes probar el uso de pezoneras, teniendo en cuenta que sólo entrará parte del pezón o que estará muy comprimido y, por lo tanto, el vaciado del pecho no será adecuado.

Dudas Sobre la Producción de Leche

Seguramente, en alguna ocasión, has dudado de tu capacidad para producir toda la leche que tu bebé necesita, o alguna persona de tu entorno te ha hecho dudar. Si tu bebé hace tomas frecuentes, no sientes dolor al agarre ni durante la toma, queda satisfecho y relajado, suelta espontáneamente el pezón, moja y ensucia pañales, está tomando suficiente leche.

Si, por el contrario, tienes grietas o dolor, zonas induradas en el pecho, el bebé mama inquieto o se duerme en las tomas y “está todo el día colgado al pecho”, puede no estar tomando toda la leche que necesita. Existen múltiples causas de escasa producción de leche. Ninguna de ellas se soluciona administrando exclusivamente suplementos de fórmula. Conviene que sepas que lo que mantiene la producción de leche es la estimulación que realiza la succión de tu bebé o del sacaleches y el vaciado adecuado del pecho.

En la gran mayoría de los casos la hipogalactia es debida a escasa estimulación por tomas poco frecuentes, limitar su duración, ofrecer un solo pecho en cada toma y por dificultades en el agarre que conducen a un vaciado inadecuado. Raramente, la hipogalactia es debida a otros problemas médicos que pueden ser identificados y tratados.

Independientemente de la causa de la hipogalactia, las primeras medidas a tomar serán aumentar la frecuencia de las tomas y ofrecer ambos pechos en cada una de ellas, comprimir el pecho durante la succión para facilitar la salida de la leche, permitir que sea el bebé el que suelte espontáneamente el pezón y completar, si es necesario el vaciado mediante la extracción manual o con sacaleches. Ofrece a tu bebé después de una toma la leche extraída y consulta a un profesional.

Si con estas medidas no aumenta la producción de leche y sigue siendo necesaria la suplementación con fórmula es recomendable consultar a un profesional experto en lactancia. Quizás sepas que también existen medicamentos para incrementar la producción de leche, llamados galactogogos. Estos fármacos deben ser siempre indicados por un profesional médico, despúes de haber investigado todas las posibles causas de hipogalactia.

Otros Factores que Afectan la Lactancia

  • Algunos recién nacidos están muy adormilados durante los primeros días y no se despiertan para mamar. Conviene que le despiertes para que haga al menos 8 tomas al día.
  • Otros recién nacidos maman con frecuencia pero no succionan de forma efectiva y suelen dormirse en el pecho.
  • Los lactantes con frenillo corto pueden tener dificultad con el agarre y producir dolor durante la toma. Esta dificultad puede compensarse si se les ayuda a conseguir un agarre profundo, con lo que disminuye la compresión del pezón y el dolor. Además pueden necesitar más tiempo para mamar y puedes ayudarle comprimiendo el pecho durante la succión.
  • Anquiloglosia: Lengua sujeta en exceso al suelo de la boca por un frenillo sublingual corto. Sin embargo este exceso de estimulación puede desencadenar una respuesta de superproducción en la madre que tiene el pecho siempre lleno y goteando; a veces con obstrucciones y mastitis.
  • Macroglosia: Lengua demasiado grande, que sale en parte de la boca incluso en reposo.
  • Retrognatia : mandíbula inferior retrasada en exceso. Esta es una particularidad anatómica frecuente, que a menudo se asocia a la anquiloglosia, y produce unas dificultades muy similares en cuanto a la succión. La retrognatia suele irse suavizando con el tiempo, y desaparecer en torno a los tres meses. Aunque en los casos más acusados puede persistir más.
  • Paladar hendido y/o labio leporino. Estas son malformaciones congénitas que impiden la formación del vacío intra-oral imprescindible para succionar.

Crisis de Lactancia de los Tres Meses

Como muchas sabéis, una crisis de lactancia responde a un claro aumento de demanda del bebé, que pide pecho a todas horas, puede estar nervioso, irritable y parecer insaciable. Casualmente, estos aumentos de demanda ocurren más o menos por la misma época a todos los bebés. Con lo que demuestra que es un comportamiento habitual, biológico y necesario por el que pasamos la mayoría. Es posible que algunas madres no la noten, pero la mayoría sí y puede ser una experiencia bastante agotadora.

La crisis de lactancia de los tres meses se conoce como la más destacada y pocas se libran de vivir unas semanas agotadoras. ¡Requiere un plus de paciencia y positividad!

¿Por qué se le llama crisis de los tres meses?

Sí, es posible que semanas antes de los tres meses tu bebé ya esté experimentando la crisis. De la misma manera que los bebés andan o hablan en una franja de edad y no esperamos que en un día exacto empiecen a hablar o andar, las crisis tienen una amplia franja de experimentación.

¿Qué ocurre con la producción de leche?

Sí, y es normal que lo notes blando. A partir de los tres meses el cuerpo le pilla el truco a esto de fabricar leche y lo que hace es ajustar la producción a las necesidades del bebé. Esto no quiere decir que no tengas leche, solo que la producción se ajustará y responderá mejor a las demandas del bebé. Pero es posible que notes los pechos más blandos, flojos, que no se “cargan” lo que puede crear una falsa sensación de falta de producción de leche.

Comportamiento del Bebé Durante la Crisis

Los bebés a los tres meses son auténticos expertos en extraer la leche del pecho. Para ellos es muy sencillo mamar, pero deben aprender a esperar unos dos minutos aproximadamente, que es lo que tarda la glándula en mandar y recibir la señal que va a hacer posible una eyección de leche. Y a esa espera no están acostumbrados y lo pasan mal. Además, al ser unos expertos, cuando la leche empieza a salir maman en dos o tres minutos y ya no quieren saber nada más del pecho.

El cerebro del bebé está creciendo a marchas forzadas, ahora un mundo se abre ante él y deja de ver solo una cara, la de su madre, a ver el mundo. Y el mundo es maravilloso y cada pequeña cosa es un descubrimiento. Esto hace que el bebé muchas veces esté más atento al mundo que le rodea que a la comida.

¿Qué hacer durante la crisis?

Lo primero es calma; sí, esto tan fácil de decir y tan complicado de hacer. Pasar mejor o peor esta etapa va a depender de cómo la afrontemos y cómo la vivamos. Si sabemos que es una etapa normal, que hay que pasar y que encima es algo positivo, quizá lo veas diferente. ¿Positivo? Sí claro, las crisis, cada una de ellas representa un hito en el crecimiento de tu bebé. Implican que estáis creciendo en vuestra lactancia y que van pasando meses.

Tabla Resumen de Problemas y Soluciones

Problema Causa Común Soluciones
Ingurgitación Mamaria Congestión de la glándula mamaria Ducha caliente, masaje, contacto piel con piel, calor local
Dolor en los Pezones Agarre incorrecto del bebé Corregir el agarre, pezoneras, pomada antibiótica (si hay infección)
Mastitis Inflamación por vaciado incompleto Aumentar frecuencia de tomas, vaciar con sacaleches, frío entre tomas, ibuprofeno
Pezones Invertidos Conductos galactóforos cortos Extraer el pezón antes de la toma, pezoneras
Hipogalactia (Baja Producción) Escasa estimulación Aumentar frecuencia de tomas, ofrecer ambos pechos, comprimir el pecho durante la succión
Crisis de los 3 meses Aumento de demanda del bebé Paciencia, aumentar frecuencia de tomas, mantener la calma

Recomendaciones Adicionales

  • No te laves los pezones antes y después de las tomas para preservar la protección natural.
  • Consulta a un profesional experto en lactancia ante cualquier problema persistente.
  • Mantén la calma y confía en tu capacidad para amamantar a tu bebé.

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