Posición del Bebé a las 39 Semanas de Gestación

04.10.2025

Una duda que te asalta al final del embarazo es saber si el bebé que esperas está ya encajado en tu pelvis y si su postura es la adecuada para salir con cierta facilidad por vía vaginal. Es importante aprender a sentirte y sentirle, ya que es una maravilla inexplicable compartir una unión tan grande.

Posiciones del Bebé al Final del Embarazo

Clásicamente la colocación del feto se averiguaba y averigua mediante las “maniobras de Leopold”, que permitían, mediante la palpación del útero de la mami, saber dónde estaban situadas la cabeza, el dorso y las partes fetales pequeñas; aunque, hoy en día, la tecnología que nos aporta la ecografía ha facilitado muchísimo dicha tarea, permitiéndonos una mayor exactitud y precisión a todo esto.

No te creas que es difícil reconocer cómo está situado tu pequeño: si está en posición cefálica (con la cabeza hacia abajo) podrás sentir sus movimientos (las “pataditas”) en la parte superior del útero; si está en posición podálica o de nalgas (con la cabeza hacia arriba) tal vez notes sus movimientos bajo las costillas.

También son indicadores de que el futuro bebé está bien encajado en la pelvis ciertas sensaciones como una mayor necesidad de orinar (la cabeza del pequeño hacia abajo presiona más la vejiga) o si ves que puedes hacer respiraciones profundas sin dificultad (al estar el bebé colocado hacia abajo, el diafragma tiene más espacio).

Posición Cefálica

La posición cefálica, en la que primero sale la cabeza, es la más común (95% de los partos) y la mejor para nacer. En esta posición, con los brazos y las piernas recogidos sobre el cuerpo y el mentón pegado al pecho, el bebé “es como un huevo al que se le van dando pellizcos (ya que el útero se contrae por su parte superior), de modo que la zona más ahusada, la coronilla, es la que se acopla a la zona más estrecha del útero, el cérvix”, explica gráficamente el Dr.

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No obstante, la posición cefálica puede ser anterior (occipito-púbica), en la que el feto “mira” hacia la columna vertebral de la madre, o posterior (occipito-sacra), en la que mira hacia el ombligo materno. El parto vaginal es perfectamente viable en ambos casos, pero en el segundo será más lento, ya que el bebé, una vez dentro del canal, tiene que rotar sobre sí mismo para ir introduciendo la cabeza en la posición adecuada. Y eso le lleva su tiempo.

Otra posibilidad, aunque remota (menos del 1%), es que el bebé se coloque boca abajo, pero que no tenga la cabeza flexionada y con la barbilla pegada al pecho.

Posición Podálica (de Nalgas)

En algunas ocasiones el bebé viene de nalgas. Puede estar sentado al estilo indio, con las piernas cruzadas sobre tu pelvis, de forma que los pies sean lo primero que introduce en el canal de parto. También puede ocurrir que tenga las piernas hacia arriba y los pies delante de su rostro, de manera que encaja el culete. En ambos casos es casi seguro que el tocoginecólogo optará por la cesárea.

“La parte más voluminosa es su cabeza, que en el expulsivo puede quedarse atrapada en los huesos de la pelvis materna y dejar al bebé literalmente colgado en el aire, con medio cuerpo fuera, lo que conlleva un peligro serio”, dice el Dr. Aún así, en estos casos se puede intentar un parto vaginal, siempre y cuando se reúnan tres requisitos: que la dilatación sea rápida y espontánea; que el feto, sobre todo su cabeza, sea pequeño en proporción a la pelvis materna, y que su cabeza esté flexionada, con el mentón pegado al pecho.

“Las dos son situaciones excepcionales, posiblemente un obstetra no se encuentra más de cinco casos como éstos en toda su trayectoria profesional”, señala el doctor Alberto Rodríguez.

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Otras Posiciones

Es muy raro, pero el niño puede estar en horizontal, con su columna y la de la madre formando un ángulo de 90º. En este caso introducirá primero un hombro, o un brazo, o las rodillas... O no se encajará. Un caso particular es que el pequeño esté en situación oblicua: ni en vertical (situación longitudinal) ni en horizontal (situación transversa).

¿Cuándo se dará la vuelta el bebé? ¿Las razones?

Tus músculos uterinos y abdominales están más distendidos tras los partos anteriores, de manera que permiten al feto moverse más fácilmente hasta el final. “En realidad el feto puede cambiar de situación o presentación en cualquier momento de la gestación, pero a partir de los 7 u 8 meses no suele haber cambios”, explica el doctor Bernat Serra, jefe del Servicio de Obstetricia del Hospital Dexeus de Barcelona.

“En la semana 34, un 12% de los fetos están de nalgas, porcentaje que se reduce al 4% llegado el momento del parto”, señala el Dr. Alberto Rodríguez. Si hacia la semana 34 ó 36 el bebé aún no se ha colocado cabeza abajo, tú misma puedes intentar ayudarlo a que se gire con alguno de los ejercicios que te sugerimos.

Si nos mantenemos activas en el parto, escuchamos a nuestro cuerpo, y nos movemos hacia aquellas posiciones que por lo general alivian el dolor, ayudaremos al bebé a girarse a la posición anterior durante el trabajo de parto. Si no lo has conseguido entre la semana 37 ó 38, puedes recurrir a la ayuda profesional.

Lo importante es no desanimarse ni programar una cesárea; algunos bebés pueden darse la vuelta a última hora y, de todas formas, muchos pueden nacer de nalgas de forma natural. De todas maneras, puedes pedirle a tu comadrona o tu fisioterapeuta que te enseñe a palpar tu abdomen para reconocer la postura del bebé.

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¿Cuándo y por qué puede estar “mal” colocado el bebé?

  • Si el líquido amniótico es muy abundante o insuficiente.
  • Si coincide que la pelvis de la madre es estrecha y la cabeza del bebé es grande.
  • Si hay placenta previa.
  • Si la musculatura del útero está floja.

Semana 39 de Embarazo: ¿Qué esperar?

En esta etapa al final del tercer trimestre del embarazo, en la semana 39 de embarazo, la emoción y la anticipación se intensifican. Las futuras madres están a punto de conocer a sus bebés, lo que genera una mezcla de ansiedad y entusiasmo. El enfoque principal en esta etapa es estar atentas a los signos de parto y asegurarse de que todos los preparativos para la visita al hospital estén completos.

Con 39 semanas de embarazo estás muy pesada: te cuesta caminar, vestirte y realizar las tareas cotidianas tanto fuera como dentro de casa. Estás muy incómoda en posiciones normales como, por ejemplo, estar sentada o tumbada. En resumen, te cuesta mucho moverte a estas alturas de la gestación.

A estas alturas, el embarazo supone una verdadera carga para muchas mujeres, y solo desean dar a luz lo antes posible. En la semana 39, tu bebé puede estar muy activo o muy tranquilo. Esto es muy variable, incluso durante el nacimiento algunos bebés se mueven mucho mientras otros parecen estar durmiendo.

Aun así, deberías ser capaz de sentir a tu bebé de vez en cuando. Si durante más de un día no notas nada, por si acaso deberías consultar con tu médico.

Señales de Parto

  • Expulsión del tapón mucoso en el embarazo, el cual es una sustancia espesa y gelatinosa que sella el cuello uterino.
  • Aumento de presión en la pelvis.
  • Contracciones regulares y cada vez más intensas.
  • Rotura de aguas.

Síntomas Comunes en la Semana 39

Cuando la mujer llega a la semana 39 de embarazo se encuentra pesada y tiene dificultad para moverse. Además, las embarazadas suelen estar pendientes de cualquier signo que pueda indicarles que se están poniendo de parto.

  • Mayor número de contracciones, similares a los retortijones.
  • Pérdida del tapón mucoso.
  • Diarrea.
  • Náuseas.
  • Dolor en la espalda.
  • Cansancio.
  • Aumento de las ganas de dormir.

Recomendaciones para la Semana 39

El bebé está a punto de nacer y, como hemos comentado anteriormente, la mujer puede sentir pesadez en las piernas o en el cuerpo en general. Por ello, uno de los consejos para la semana 39 de gestación es intentar dormir y descansar. Además, es recomendable caminar en la medida de lo posible, salvo que el médico diga lo contrario.

Las contracciones pueden ir en aumento durante esta etapa. Cuando tengas contracciones cada vez más fuertes y disminuya la frecuencia, es posible que estés de parto. Llegado este momento, deberás acudir al médico. Por último, es probable que los nervios estén a flor de piel. Hay que intentar estar relajada y seguir practicando los ejercicios de preparación al parto.

Tamaño del Feto en la Semana 39

En la semana 39 de gestación, los fetos pesan alrededor de 3,2 Kg y miden unos 46 cm de largo aproximadamente. Estos datos acerca de las medidas del feto pueden variar de un embarazo a otro, ya que hay bebés que pueden tener una longitud y un peso ligeramente mayor o menor. Como consecuencia de este tamaño, es normal que la madre no sienta mucho movimiento del bebé puesto que no queda prácticamente espacio para ello.

Tabla de Desarrollo Fetal en la Semana 39:

Característica Valor Aproximado
Peso 3.2 kg
Longitud 46 cm

Sea cual sea la parte del cuerpo que tu hijo se empeñe en presentar primero el día en que decida salir al mundo, ten por seguro que a tu lado habrá un profesional dispuesto a que todo se desarrolle de la mejor forma posible para que nazca sano.

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