Posturas para amamantar en la cama: Consejos para una lactancia materna cómoda y eficaz

04.10.2025

Dar el pecho al bebé requiere ciertos conocimientos "técnicos". Una buena postura de lactancia de tu peque mejorará la calidad de la succión y, por consiguiente, la producción de leche. Asimismo, aumentará tu comodidad y te evitará posibles dolores de espalda y de pezones. No te inquietes: este proceso de aprendizaje a dos bandas es muy simple y no dura más que unos días. Tras ello, la felicidad es completa. ¡Lo prometemos!

Las posturas de la lactancia

Justo antes de iniciar la toma, ponte cómoda y coloca a tu bebé:

La postura más clásica: "madona"

La postura más clásica para dar el pecho a tu bebé es la denominada "madona". Sitúa a tu bebé de cara a ti, con su barriga contra la tuya. Si le das el pecho izquierdo, sostén al niño con el antebrazo izquierdo bajo la espalda y la mano bajo el culito. El codo izquierdo debe situarse sobre el brazo de la silla o sobre una almohada o cojín, de modo que esté cómodamente apoyado. Con la mano derecha, agárrate el pecho izquierdo para metérselo en la boca al bebé. La inclinación de la cabeza del bebé se regula con el antebrazo izquierdo. Si su mentón toca tu pecho y su nariz reposa sobre tu pezón, ¡lo has conseguido!

El "balón de rugby"

El "balón de rugby" es una postura de lactancia empleada durante los primeros meses, especialmente tras un parto complicado o por la noche. Coloca al bebé a horcajadas sobre tu costado a la altura de la cintura y sujétalo con el brazo (como se sujetaría un balón de rugby con una mano). La nuca del niño debe descansar sobre la palma de la mano opuesta. Además, es una de las mejores posturas para aprender a dar el pecho, cuando el bebé tiene la nariz taponada o en casos de alto flujo de leche.

Técnica: la madre, sentada o semirreclinada, ubicará una almohada en su espalda y otra a su lado. Colocará al bebé sobre esta última, bajo su brazo, del lado de la mama que va a succionar. Con la mano de ese mismo lado, sujetará su cabeza por la nuca.

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Lactancia en la cama

Para dar el pecho en la cama (muy útil durante la noche), acuéstate sobre el costado con el niño de cara a ti, también de lado, y con la boca a la altura del pezón. La ventaja de esta postura es que, cuando el niño está bien apoyado, te permite tener un brazo libre. Muy práctico, ¿no crees?

Para amamantar a tu bebé con esta postura, es tan fácil como tumbarte de lado en la cama y colocarlo a él en la misma postura mirando hacia ti y pegado a tu cuerpo.

Otras posturas útiles

Estas otras posturas son también muy útiles: con las piernas cruzadas con un cojín sobre las rodillas, sobre una tumbona semiestirada, en un sillón cómodo (¡cuidado con el gato!)... En resumen, no te preocupes, porque le "pillarás el tranquillo" de forma rápida y natural y, con la práctica, adquirirás la postura que te resulte más cómoda.

Puedes dar el pecho de pie, sentada o estirada; lo importante es que estés cómoda. Si no estás bien apoyada o si la nuca o la espalda te tiran, el niño lo sentirá y puede que abrevie la toma para aliviarte.

Por lo tanto, busca el lugar donde te encuentres más cómoda (un sillón, un sofá, una cama...). Ten siempre a mano un cojín normal o de lactancia (que se coloca alrededor de la cintura), una manta, el teléfono (para no tener que levantarte) y una botella de agua. ¡Dar el pecho provoca sed!

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Posición de caballito

La posición del caballito es una postura vertical que facilita la lactancia a las mujeres de pecho grande o con grietas. Y a los bebés con dificultades para agarrar el pecho. Por ejemplo, los que tienen el maxilar inferior corto o retraído, el paladar hendido o con síndrome de Down.

En este caso, el bebé ha de estar sentado a horcajadas sobre una de las piernas de su madre, de frente al pecho. La mujer debe sostener la cabeza del niño firmemente con una mano y, con la otra, el pecho.

Posición de crianza biológica o reclinada

La posición de crianza biológica o reclinada es ideal para esos primeros momentos en los que se inicia la lactancia. Incluso cuando surgen dificultades en el agarre, ya que facilita que se pongan en marcha conductas instintivas, tanto en la madre como en el bebé, favoreciendo el agarre espontáneo al pecho materno.

Postura biológica: semiacostada o reclinada, con la espalda hacia atrás y con el bebé boca abajo sobre la madre. Su cabeza debe quedar situada entre las mamas, y todo su cuerpo debe estar en contacto.

Posición sentada

Postura sentada: es la más habitual. Sentada, con la espalda bien apoyada, mejor ligeramente reclinada hacia atrás. De esta forma es más fácil que todo el cuerpo del bebé esté apoyado en el cuerpo de la madre y pueda estar relajado. La cabeza del bebé apoya en el antebrazo y la mano sostiene su espalda, justo entre las escápulas.

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Técnica: la madre sentada con la espalda recta o ligeramente reclinada hacia atrás posará al bebé sobre su regazo. Colocará su cabeza en el antebrazo y la cara mirando hacia el pecho. Con la mano libre, la madre puede sujetarse el pecho.

Otras posiciones

  • Posición pelota de fútbol americano: en esta posición, el cuerpo del bebé pasa por debajo de la axila de la madre y sus pies apuntan a la espalda. La mujer sostiene con firmeza la cabeza del niño y la coloca de frente al pecho. Es ideal cuando hay que amamantar a dos bebés al mismo tiempo.
  • Posición estirado en paralelo: la postura de la madre y la posición del bebé son similares. Esta facilita el descanso de ambos, ya que permanecen acostados en la cama, uno frente al otro.

¡Qué boca tiene mi bebé!

Cuando el bebé tiene hambre, abre la boca de par en par y se contorsiona en busca del pecho, cosa que puede asustar a alguna madre. No te preocupes: dar el pecho no es doloroso. ¿Cómo funciona?

  1. Inicio de la toma: el bebé abre bien la boca y atrapa el pezón y parte de la aureola. Coloca la lengua como un canalón bajo el pezón. Si le cuesta, presiónate el pezón y la aureola haciendo una U con los dedos para facilitar que el bebé los atrape bien con la boca.
  2. Durante la toma: el bebé levanta el labio inferior y apoya la nariz contra el pecho. Verás un movimiento regular de la mandíbula inferior del bebé, que alterna succión, deglución y respiración. Ya no parece tan terrible, ¿verdad?

¿Qué hacer si tengo gemelos?

La pregunta más inmediata cuando tienes que dar el pecho a gemelos es ¿al mismo tiempo o alternando? No existe ninguna regla intangible. Eres tú quien debe decidir qué solución se adapta mejor a ti y a tus hijos. Si a un bebé le cuesta tomar el pecho o si deseas mantener una relación privilegiada con cada uno, lo más apropiado son las tomas por turnos. Pon al pecho primero al niño que tenga más hambre. Al otro, más paciente, que se duerme comiendo, hazlo mamar en último lugar.

Para ahorrar tiempo, la lactancia simultánea resulta muy práctica, ya que los bebés tienen hambre al mismo tiempo. Para ello, elige la postura de lactancia "balón de rugby", con los pequeños cara a cara. Este sistema requiere un poco de práctica, pero acaba resultando muy útil y eficaz.

Si tienes gemelos, puedes darles el pecho por separado o al mismo tiempo; en este último caso, puedes adoptar la posición de fútbol americano, sosteniendo a un bebé en cada brazo.

Tengo que estar concentrada…

Si no estás bien apoyada o si la nuca o la espalda te tiran, el niño lo sentirá y puede que abrevie la toma para aliviarte. Por lo tanto, busca el lugar donde te encuentres más cómoda (un sillón, un sofá, una cama...).

¿Ha tenido bastante el bebé?

Es posible que, a pesar de tu motivación, la lactancia no funcione como hubieras deseado. Motivos de advertencia:

  • Tu bebé hace menos de cinco tomas al día.
  • Hay un cambio radical del ritmo de lactancia.
  • Traga escasa o irregularmente.
  • Se pasa todo el tiempo llorando o durmiendo.

Si observas alguno de estos casos, controla que la curva de peso de tu pequeño sea regular. Si lo es, no te preocupes y disfruta. Un indicio de que la postura de la lactancia funciona y de que la toma se desarrolla a la perfección es sentir el útero contraerse y percibir una sensación de calor y tensión en el pecho mamado. Todas las mujeres que dan el pecho y logran una correcta postura de lactancia se sienten invadidas por una sensación de sosiego al final de la toma. El bebé está tranquilo y calmado; el tiempo permanece como suspendido. ¡Es un momento de armonía y simbiosis que vale la pena vivir!

Trucos para evitar dolores de espalda

  • Sentarse en un sillón confortable, con un buen respaldo, y apoyando los pies en un escabel para que las rodillas estén a buena altura.
  • Colocar al bebé de tal manera que su boca quede a la altura del pezón. Esto es esencial para que la madre no se eche hacia adelante, forzando la espalda. Y para conseguir que quede en esta posición, nada mejor que hacer uso de un cojín, si es de lactancia, será más práctico.
  • Variar la postura para amamantar. Ir intercalando las posturas mencionadas en el apartado anterior.
  • Evitar forzar la espalda en todo lo que tenga que ver con el cuidado del bebé: para vestirle y asearle, usar un mueble cambiador que tenga una altura adecuada para la estatura de la madre; comprobar el peso del coche de paseo antes de comprarlo, ya que se pliega y despliega muchas veces y coger al bebé en brazos siempre pegado al cuerpo.

Consejos para todas las posturas de lactancia materna

En cualquier posición, haz todo lo posible para que tu bebé y tú estéis cómodos. Prueba lo siguiente:

  • Apoya bien tu cuerpo. Elige una silla con apoyabrazos y usa muchas almohadas para apoyar la espalda y los brazos. Un sofá normal no ofrece suficiente apoyo, puedes usar un reposapiés o apoyar los pies en una mesita baja.
  • Sostente los pechos. Es probable que sientas los pechos más pesados a medida que se llenan de leche. Usa las manos para sostenerlos mientras amamantas. No acerques los dedos al pezón ni la areola para que el bebé no los chupe por error. Si tienes los pechos grandes, puedes colocar una toalla o una manta enrolladas bajo ellos para mantener el pezón en ángulo recto respecto a la boca del bebé.
  • Sostén al bebé. Asegúrate de que el bebé esté cómodo y seguro para que pueda mamar tranquilamente. Usa el brazo o la mano para sostenerlo, o coloca una manta o una almohada bajo su cabeza y su espalda para que tenga más apoyo y la cabeza a la misma altura que el pecho. También puedes colocarte una almohada en el regazo y el bebé encima, para que ambos estéis más cómodos. Es una opción especialmente recomendada si te estás recuperando de una cesárea.
  • Alterna las posturas de lactancia materna. Esto puede contribuir a prevenir el dolor de pezones, la obstrucción de los conductos lácteos y las infecciones de pecho.
  • Alterna entre pechos. Cuando el bebé vacíe un pecho, ofrécele el otro. También puedes empezar con el pecho lleno la próxima vez. Esto contribuirá a aumentar la producción de leche y a prevenir la mastitis.
  • Relájate. Asegúrate de estar relajada antes de dar el pecho y mientras lo das, pues así la experiencia será mejor tanto para ti como para el bebé. La lactancia materna es una oportunidad maravillosa para establecer un vínculo con tu bebé y, cuando se agarre, también puede ser una experiencia agradable para ti.

Posiciones para dar el pecho y lograr un buen enganche

Además de estos trucos, es fundamental aprender cómo dar el pecho a un bebé de forma cómoda y efectiva. Probar distintas posiciones para amamantar puede marcar la diferencia, ya que te permitirá encontrar la que mejor se adapte a ti y a tu bebé, garantizando un buen enganche y una experiencia más agradable para ambos. Estas son las posiciones más comunes que os ayudarán a lograr un enganche adecuado:

  1. Posición reclinada: Esta posición es ideal para las madres que están dando el pecho por primera vez. Si eres madre primeriza y estás aprendiendo cómo se debe amamantar a un bebé, la posición reclinada es una de las mejores opciones para ti. Lo único que tienes que hacer es recostarte en una posición reclinada con almohadas para apoyar el cuello, los hombros y los brazos. Con el vientre de tu bebé sobre el tuyo, déjale que encuentre tu pecho y haga los ajustes necesarios.
  2. Posición recostada de lado: Si te preguntas cómo dar el pecho mientras aprovechas para descansar, esta es una de las mejores posturas para dar el pecho a un bebé. Acuéstate de lado con un cojín o almohada por debajo de ti. Después, tu bebé puede tomar el pecho desde el seno que descansa sobre la almohada mientras está frente a ti. También puedes colocar una toalla o una manta rodeando a tu pequeño para mantenerlo en su lugar mientras se alimenta.
  3. Posición de cuna cruzada: Esta es otra posición buena para lograr un buen enganche, y consiste en colocar una almohada en tu regazo y acostar a tu bebé de lado hacia ti. Usa el brazo opuesto al pecho del que se está amamantando para sostener a tu bebé mientras se alimenta.
  4. Posición de balón de rugby: Para esta posición, comienza sentándote en una silla cómoda con almohadas de apoyo. Coloca a tu bebé boca arriba sobre una almohada, con las piernas debajo del brazo y contra el respaldo de la silla. Mientras sostienes la espalda y los hombros de tu bebé con tu antebrazo, acuna la cabeza con la misma mano y usa la otra para sostener el pecho del que se alimenta tu bebé.

Al probar estas diferentes posiciones de lactancia, tu recién nacido puede responder mejor a una que a otra. Una vez que encuentres una posición favorable para ambos, busca las siguientes señales de que tu bebé ha logrado un buen enganche:

  1. Si no sientes ningún dolor agudo.
  2. El labio inferior de tu bebé está hacia afuera, mientras que el superior está normal.
  3. La parte inferior de tu areola está en la boca de tu bebé.
  4. La barbilla de tu bebé toca tu pecho.
  5. La nariz de tu bebé está inclinada hacia afuera de tu pecho.

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