Viabilidad de un feto de 27 semanas

25.10.2025

Todos los niños nacidos antes de las 37 semanas de gestación se consideran bebés prematuros o nacidos antes de término. Cada vez nacen más bebés prematuros.

En declaraciones al portal Natalbén, especializado en la salud de la mujer y los recién nacidos, los doctores Krzysztof Kuder y Leticia Ruiz, de la UCI de Neonatología del Hospital Nuestra Señora del Rosario, comentan que la tasa de prematuridad en España es actualmente del 7%, “lo que supone uno de cada 13 nacimientos en nuestro país, aunque es variable según la comunidad autónoma.

En las últimas décadas este porcentaje se ha elevado. Hace 20-30 años rondaba el 5%. Según los dos especialistas, en los bebés prematuros el riesgo de presentar problemas de salud al nacer es mayor, porque sus órganos y sistemas son aún inmaduros. La gravedad de los problemas guarda relación con la edad gestacional: cuanto más prematuros, más alto es el riesgo de padecer complicaciones serias.

«El riesgo de secuelas y necesidad de mayores cuidados de UCIN (Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales) viene determinado por la edad gestacional. Un neonato puede nacer con 38 semanas de gestación y pesar 1.900 g, pero su organismo tiene la madurez adecuada, aunque sus órganos no hayan crecido de manera acorde. El bajo peso para una determinada edad gestacional supone una alerta de que ha existido algún factor que ha ralentizado o detenido ese crecimiento», abundan el Dr. Kuder y la Dra.

La semana de gestación a la que nazca determinará el riesgo de desarrollar complicaciones y, por tanto, los cuidados que requerirá el bebé. “A todos los prematuros al nacer se les ingresa en la incubadora, por la inmadurez para la termorregulación. A mayor edad gestacional, menor será el tiempo que precisen estar en incubadora y podrán salir antes a la cuna”, aclaran el Dr. Kuder y la Dra. Según los dos especialistas, «el mayor riesgo al que está expuesto un prematuro es la inmadurez en todos los aspectos.

Lea también: Lactancia y suplementos de colágeno

«En las últimas décadas y con los avances en la perinatología, la edad gestacional en la que un feto se considera viable ha disminuido. “La edad corregida es el valor en semanas y días que asignamos a los prematuros que ya están en su vida extrauterina. Por ejemplo: un prematuro nace a las 28 semanas y cinco días. A los 25 días del parto, consideraríamos que tiene 25 días de vida; pero en realidad sería aún de 32 semanas y dos días, y lo seguiremos tratando como el prematuro que sigue siendo.

La edad corregida nos sirve para cuidar, tratar y valorar de una manera objetiva a nuestros prematuros, ofreciéndoles los cuidados que precisan. Aunque tenga 2 meses de vida extrauterina, no podemos “exigirle” un desarrollo neurológico, respiratorio u osteomuscular como a un recién nacido a término de esa edad», concluyen los Dres.

El 7 % de los niños que nacen en España son prematuros, es decir, nacen antes de cumplirse las 37 semanas de gestación. “Deben aplicarse antes de nacer, durante el parto y después durante el ingreso en el periodo natal; son un conjunto.

Los niños extremadamente prematuros, aquellos por debajo de 28 semanas de gestación, son los que tienen más probabilidades de presentar discapacidad, explica el neonatólogo. En cuanto a los avances en este campo, el doctor apunta que son inmensos si tenemos en cuenta que en los años 60 del siglo XX morían los niños hasta de 1.500 gramos o 1.800.

Un ejemplo es el hijo del presidente J.F. “Es entonces cuando surge la medicina neonatal, que va a desarrollar una tecnología específica y un avance en los conocimientos que lleva a que a finales del siglo XX la supervivencia, en términos generales, fuera mayor del 90 %. Y España no se ha quedado atrás, los resultados en cuanto a supervivencia son excelentes.

Lea también: Lactancia materna y Fluimucil: Lo que debes saber

Otra medida es la administración de corticoesteroides o esteroides a la madre antes de que el niño nazca cuando hay amenaza de prematuridad de 34 semanas para abajo, de antibióticos cuando la madre tiene una infección que afecta a las membranas de la placenta -corioamnionitis-, y de sulfato de magnesio cuando el parto prematuro es inminente antes de la 30 semana.

“En el nacimiento está el retraso en el pinzamiento del cordón umbilical y también evitar la pérdida de calor, algo a lo que tienen una gran tendencia, y, por último estaría el ingreso, en el que hay una gran cantidad de circunstancias que pueden influir en los resultados. En la medicina actual la neonatología tiene que estar centrada en la familia, explica el neonatólogo.

“Han tenido un niño que está en una situación grave si es extremadamente prematuro, y con muchas amenazas sobre su integridad. Pero además, apunta el doctor, “los más prematuros necesitan servicios de atención temprana, un conjunto de profesionales que van desde logopedas a fisioterapeutas para la rehabilitación motora, o pedagogos para reducir trastornos del aprendizaje.

La prematuridad tiene un impacto muy grande a lo largo de la vida y los costes son muy altos para las familias y, por tanto, para la sociedad y su conjunto. Conocemos mejor qué es la prematuridad y cómo son los bebés con esta característica de la mano de la Federación de Asociaciones de Matronas de España (FAME).

¿Cuándo se considera a un bebé como prematuro?

Un bebé prematuro es el que nace antes de las 37 semanas de gestación. Hay que saber que, en general, el embarazo normal tiene una duración de 40 semanas de gestación.

Lea también: Guía sobre lactancia y embarazo

Dependiendo de su edad gestacional, el bebé puede clasificarse:

  • Prematuros extremos: menos de 28 semanas.
  • Muy prematuros: 28-32 semanas.
  • Prematuros moderados/tardíos: 32-37 semanas. (OMS, 2018).

Alrededor de un 6% de los nacimientos durante el año 2020 en España fueron de bebés prematuros, según datos del INE. A nivel mundial, cada año nacen unos 15 millones de niños y niñas prematuros, cifra que actualmente está aumentando, de acuerdo con estimaciones de la OMS.

¿Por qué se producen los nacimientos prematuros?

Las causas de un nacimiento prematuro suelen ser desconocidas. La mayoría de estas embarazadas no presentan factores de riesgo. Sin embargo, se conocen aspectos que pueden favorecer la prematuridad, como el embarazo en mujeres adolescentes o en mayores de 40 años, el bajo nivel socioeconómico y ser fumadora.

El riesgo de un parto prematuro puede aumentar si existen partos prematuros previos, gestación múltiple, mala alimentación, atención prenatal tardía, infecciones, hipertensión o si el embarazo se ha producido mediante técnicas de reproducción asistida.

Por lo tanto, una atención temprana durante el embarazo y un seguimiento adecuado pueden favorecer la identificación y tratamiento de factores de riesgo y la prevención de un nacimiento pretérmino.

¿Cuáles son las complicaciones neonatales de un bebé prematuro?

Los recién nacidos extremadamente prematuros tienden a requerir una estancia más prolongada en la unidad de cuidados intensivos del hospital. La supervivencia del niño es muy poco frecuente si nace antes de 23 semanas de gestación. En cambio, la mayoría de los bebés nacidos después de las 27 semanas de gestación sobreviven con una funcionalidad neurológica normal.

Los factores más importantes para determinar el pronóstico de estos bebés prematuros son el peso al nacer, el grado de prematuridad, la administración de corticoesteroides a la madre y las complicaciones tras el nacimiento. La mayoría de estas complicaciones están causadas por los órganos y sistemas inmaduros que presenta el bebé al nacer antes de tiempo.

Estas posibles complicaciones son:

  • Sistema nervioso inmaduro: mayor riesgo de apnea, dificultad para coordinar alimentación y respiración y mayor riesgo de hemorragia cerebral.
  • Falta de desarrollo del tubo digestivo: reflujo e intolerancia a la alimentación, lesión intestinal, hiperbilirrubinemia.
  • Falta de desarrollo del sistema inmunitario (riesgo de infecciones), riñones y ojos.
  • Falta de desarrollo de los pulmones, pudiendo necesitar ventilación mecánica.
  • Dificultad para regular el nivel de azúcar en sangre y dificultad para mantener la temperatura.
  • Problemas cardíacos.

A pesar de las complicaciones que estos bebés pueden padecer, actualmente, la supervivencia y el pronóstico de los prematuros han mejorado significativamente. No obstante, problemas como retraso en el desarrollo, parálisis cerebral, discapacidades visuales y auditivas, TDAH y trastornos del aprendizaje siguen siendo más frecuentes en los bebés prematuros que en los bebés a término.

¿Qué cuidados necesita un bebé prematuro?

Además del tratamiento pertinente de las complicaciones comentadas, es muy importante que los padres estén bien informados y mantengan el contacto estrecho con su bebé. La técnica piel con piel, el método canguro y la lactancia materna resultan ser muy beneficiosos para el desarrollo del recién nacido y promover el vínculo afectivo.

El método canguro está basado en el contacto piel a piel entre bebé-madre/padre, realizándose con el progenitor sentado y sosteniendo al bebé contra el pecho, favoreciendo así la estimulación y el vínculo entre ellos. Se puede hacer cuando el recién nacido está ingresado en la UCIN, ya que resulta también muy beneficioso para la madre que da lactancia materna, puesto que crea un ambiente muy propicio.

La técnica piel con piel o la lactancia materna son muy beneficiosos para el desarrollo del recién nacido.

La lactancia materna es el mejor alimento para el recién nacido prematuro, actúa como parte del tratamiento. Entre los numerosos beneficios, se encuentran: es más nutritiva y fácil de digerir, contribuye a la maduración del bebé, proporciona anticuerpos, previene infecciones y enfermedades y promueve el desarrollo, crecimiento y el vínculo maternofilial.

La alimentación exclusiva con leche materna es la nutrición más idónea y la OMS recomienda mantenerla durante los primeros seis meses de vida.

¿Cómo tratar a un bebé prematuro en casa?

El alta hospitalaria ocurre cuando el bebe prematuro está estable, alimentándose sin apoyo especial, sin apneas, gana peso adecuado y mantiene la temperatura corporal.

Normalmente, la mayoría de los bebés prematuros están listos para ir a casa cuando tienen entre 35 y 37 semanas de edad gestacional y pesan de 2 a 2,5 kg.

Algunas de las recomendaciones que pueden ayudar a los padres ante el alta hospitalaria son:

  • Leer el informe de alta y resolver posibles dudas y recomendaciones sobre el cuidado del bebé.
  • Si el recién nacido precisa tomar medicación o tratamiento: asegurarse de una adecuada comprensión y administración.
  • Tener claras las próximas visitas/revisiones y saber dónde acudir si se precisan consultas urgentes.
  • Conocer los síntomas y signos de normalidad y los de alarma en el recién nacido.
  • Informarse sobre el riesgo de posibles enfermedades comunes en bebés prematuros y conocer el calendario de vacunación.
  • Saber de la existencia de Atención temprana: informarse sobre los beneficios y sobre cómo acceder a los recursos, si fuera necesario.

Recomendaciones al llegar a casa tras el alta hospitalaria:

  • Extremar la higiene de manos, restringir visitas y apostar por espacios libres de humo.
  • Usar productos de higiene adecuados para el bebé: jabón pH neutro.
  • Favorecer la técnica piel con piel y el método canguro entre padres y bebé: complementados con estimulación y calma a través del masaje y la musicoterapia.
  • Seguir las pautas de alimentación pautadas por los profesionales sanitarios: con el fin de favorecer y apoyar la lactancia materna.
  • Prevenir el riesgo de infecciones: salir a la calle a cuando haya alcanzado la edad que corresponda con 37 semanas de gestación, extremar la limpieza, evitar aglomeraciones y el contacto con enfermos.
  • Familiarizar a los hermanos del bebé prematuro de la nueva situación.
  • Priorizar el descanso seguro y la prevención del síndrome de muerte súbita del lactante: es recomendable el uso de dispositivos de seguridad y sujeción adecuados.
  • Uso de ropa amplia, cómoda y de algodón y evitar cordones, lazos: mejor no abrigar en exceso al bebé.
  • Buscar apoyo para los padres y la familia: ante esta nueva situación y los cambios que conlleva, la adaptación y la gestión adecuada de sentimientos negativos puede llegar a ser complicada. Es importante ayudarse de recursos como grupos de apoyo, asociaciones y terapia psicológica y profesional.

A pesar de los avances en la medicina perinatal, la morbilidad asociada a los prematuros de muy bajo peso sigue siendo elevada, con una mortalidad del 50% en menos de 27 semanas.

Conocer los factores asociados a la supervivencia perinatal de los recién nacidos de muy bajo peso en nuestro medio.

Se evaluaron parámetros relativos a los antecedentes maternos, proceso patológico durante el embarazo, condiciones en el momento del parto, edad gestacional, presentación fetal, peso del recién nacido y fármacos administrados a la madre para tratamiento del parto prematuro.

La mortalidad media fue del 35,5%. El 16,4% eran embarazos múltiples, el 34,5% tuvieron rotura prematura de membranas, el 29,1% eran de 27 semanas o menos, el 32,7% tenían presentación podálica y el 68,8% de los partos fueron por cesárea. El 34,6% pesaban menos de 1.000 g y, de ellos, murieron el 68,4%. El 94,5% presentaron enfermedad asociada a la prematuridad, como síndrome de distrés respiratorio, displasia broncopulmonar, persistencia del ductus arterioso o hemorragia intracraneal.

En nuestra serie, la supervivencia perinatal en los recién nacidos de muy bajo peso está asociada con el peso al nacimiento y no con las semanas de gestación, vía de parto, presentación fetal o fármacos administrados a la madre para el tratamiento del parto prematuro.

Tabla 1. Tasas de supervivencia específica por edad gestacional

Edad Gestacional (semanas) Tasa de Supervivencia
22 12.5%
23 13.1%
24 36.9%
25 55.7%
26 71.9%

Si naciera en esta semana tu bebé ahora, en la semana 27 de embarazo, podría llegar a sobrevivir, aunque con muchos cuidados médicos. En este proceso de maduración pulmonar interviene una proteína esencial: el surfactante, que provoca que los alvéolos estén abiertos y puedan intercambiar oxigeno.

La producción de surfactante empieza hacia la semana 10 de embarazo, pero es un proceso muy lento y no alcanza unos buenos niveles hasta la semana 34 o la semana 36 de embarazo. Si los médicos prevén con antelación que el bebé nacerá antes de tiempo, en la semana 27 de embarazo, se puede administrar un tratamiento a la madre a base de corticoides que pasa al feto y estimula la secreción de surfactante.

O incluso es posible inyectarlo directamente en sus pulmones, una vez que ha nacido. También a partir de ahora se produce un hecho crucial en su desarrollo cerebral: en la superficie lisa del cerebro se empiezan a formar los pliegues y circunvalaciones características de la corteza cerebral, incrementándose la cantidad de tejido.

tags: #feto #de #27 #semanas #viabilidad

Publicaciones populares: