¿Qué hacer para aliviar el dolor de pezón al amamantar? Consejos prácticos

28.09.2025

Estabas tan ilusionada con la llegada de tu bebé, con darle lo mejor, que no dudaste ni un segundo en amamantarlo. Sabías que la lactancia materna era una fuente de beneficios para el bebé, y por eso ahora, cuando dar el pecho ya no es un placer, tienes dudas. ¿Seguir o abandonar? Tranquila, busca ayuda y seguro que todo acaba bien.

Durante la primera toma, es normal sentir dolor cuando el bebé se coge al pecho y comienza a succionar. Tras unos minutos, el dolor en el pezón se va aliviando y debería desaparecer. Pero ¿Y si el dolor no desaparece? ¿Qué debemos hacer? Estas son preguntas muy comunes entre las madres, especialmente si son primerizas.

Te duelen los pezones, puede que te hayan salido grietas e incluso que te hayan sangrado. Las grietas, esas pequeñas heridas en el pezón, sabemos que duelen. Incluso podríamos decir que duelen mucho, sobre todo si se infectan.

Causas comunes del dolor de pezón

Dar el pecho no duele, o al menos no debería, pero es habitual que durante las primeras tomas se sienta alguna molestia. Seguro que es la manera en cómo el bebé se agarra al pecho. Suele ser la causa principal de la mayoría de los contratiempos que las madres vivimos con la lactancia materna. Y así, como es la más frecuente, también es la más fácil de solucionar.

Existen varias razones para el dolor en los pezones:

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  • Un agarre inadecuado del bebé al pecho: Esta es la causa más común. Al principio nadie está seguro de hacerlo bien. Como te hemos comentado, el dolor es el mejor indicativo. Si no hay dolor, todo va bien.
  • Candidiasis mamaria: Si el dolor en el pezón empeora después de dar el pecho y continúa pasada una hora, es posible que tengas una infección por hongos (una micosis o candidiasis). Se trata de un hongo que se presenta de forma natural en ciertas zonas de la piel. Uno de cada 20 recién nacidos desarrolla una candidiasis oral que puede haberse transmitido por la lactancia materna.
  • Infecciones bacterianas: En una tercera parte de los casos, el dolor en los pezones se debe a la bacteria Staphylococcus aureus que vive sobre la piel sin causar daños. Sin embargo, cuando penetra en las grietas del pezón desencadena una inflamación.
  • Mastitis: Aproximadamente 1 de cada 10 mujeres que amamantan desarrolla una mastitis. Suele causar ardor y dolor de la piel del pecho, puede aparecer una mancha roja que duele al tocarla, así como fiebre y malestar general.
  • Anquiloglosia: Una anquiloglosia, o frenillo sublingual corto, también puede ser un impedimento. Esta telita que hay debajo de la lengua si es muy grande no permitirá al bebé poner la lengua debajo de la areola.

Estrategias para aliviar el dolor y mejorar el agarre

  1. Corregir el agarre: La causa principal de dificultades y sobretodo de dolor en la lactancia es un mal agarre del bebé. El bebé está cogido al pecho y no solo al pezón. Al succionar se mueve toda la mandíbula del bebé, con las mejillas llenas y redondeadas. Lo primero es crear unas condiciones ideales para que sea más fácil para los dos. Esto incluye asegurarse que la madre está cómoda y tiene cerca todo lo que pueda necesitar y ofrecerle el pecho al bebé antes que llore de hambre. Cuándo el bebé esté bien cogido al pecho, acuérdate de relajarte tú también. Otra manera efectiva de conseguir un buen agarre es dejar que sea el bebé que espontáneamente se agarre al pecho.
  2. Prestar atención a la postura de la madre: Si se le ha cogido un cierto temor a la lactancia por la presencia de dolor, es fácil que se acaben afrontando las tomas con el cuerpo en tensión, lo que en sí mismo dificultará todavía más la situación. Primero de todo, la madre debe estar en una postura cómoda. Al sentarse, asegúrate que tu espalda esté recta y bien apoyada, coloca tus pies en un taburete o reposapiés, y te recomendamos usar una almohada de lactancia para mantener a tu bebé cerca del pecho a una altura adecuada. Mientras amamantas, puedes sostener a tu bebé de diferentes modos. Para evitar problemas, lo más importante es mantener una postura de lactancia que mantenga a tu bebé cerca de ti, con su carita enfrente de tu pecho y su cabeza, hombros y cuerpo alineados. Su nariz y labio superior debe situarse en frente del pezón. Asegúrate que tu bebé puede alcanzar fácilmente tu pecho sin tener que estirarse o darse la vuelta.
  3. Lactancia a demanda: Optar siempre por la lactancia a demanda, aquella en que el bebé decide la frecuencia y la duración de las tomas.
  4. Evitar interferencias: Evitar ofrecerle chupetes o biberones hasta que la lactancia esté totalmente establecida. Es la manera de librarse de la “confusión de pezón”. Los movimientos que realizan los bebés para tomar un biberón o calmarse con un chupete son diferentes de los que debe realizar para agarrarse correctamente al pecho y extraer la leche materna.
  5. Cambiar la posición del bebé: Existen muchas posiciones distintas para ofrecer el pecho al bebé: sentada, tumbada, inclinada.
  6. Observar al bebé: Observa a tu hijo mientras está mamando: está tranquilo, su boca está bien abierta y “llena” por el pecho, el labio inferior está volteado, la lengua se apoya contra el pecho y las succiones varía de movimientos cortos a otros más largos y profundos intercalándose con pausas. Si esto sucede, el bebé está bien cogido a tu pecho. La leve sensación de dolor en el pezón pronto desaparecerá. No esperar hasta que el bebé llore. El llanto es el último de los indicios de que un bebé tiene hambre.
  7. Evitar el lavado excesivo de los pechos: Evita lavarte el pecho antes y después de las tomas. Esto favorece la aparición de las grietas. ¿Por qué?

Tratamientos y cuidados adicionales

  • Continúa con la lactancia materna si puedes: Hay estudios que dicen que interrumpir la lactancia materna durante algunos días reduce la probabilidad de que puedas continuar con la lactancia a largo plazo. De todos modos, si el dolor es muy intenso y necesitas dejarlo, puedes probar a extraerte la leche, manualmente o con un extractor.
  • Utiliza una crema: Por ejemplo, Bepanthol Pomada Protectora Bebé. Ponles tu propia leche.
  • Consulta con tu médico o comadrona: Para confirmar el diagnóstico de candidiasis mamaria. Te pueden prescribir una crema antimicótica que deberás aplicarte en ambos pezones y en la boca del bebé, una vez finalizada la toma. Pregunta a tu doctor/a o comadrona cuál es el mejor tratamiento para infecciones bacterianas. Cremas antibióticas o incluso comprimidos, en casos más graves, suelen ser la solución.
  • Aplica compresas calientes sobre el pecho: Eso estimulará el flujo de leche y te ayudará a drenar los conductos obstruidos. Aplicar frío en el pecho después de la toma para aliviar la congestión.
  • Utiliza alguna protección: Que impida el roce del pezón con el sujetador o con la ropa.

Apoyo y recursos adicionales

Hoy en día no solo cuentas con el apoyo de tu matrona, tu ginecólogo y el pediatra de tu bebé, sino que también tienes a tu alcance la experiencia de otras madres. Los grupos de apoyo a la lactancia son una fuente de ayuda donde todas las madres son bienvenidas. Si buscas, seguro que encuentras uno cerca de tu casa.

La lactancia es una habilidad que requiere práctica y es muy útil ver cómo otras madres se manejan en sus lactancias y solucionan sus problemas. Buscar ayuda cuanto antes te ayudará a tomar la decisión que más te convenga, porque para el bebé es importante tu leche, pero aún lo es más que tú estés bien.

Lanolina HPA: Una solución efectiva para el dolor en el pezón

Un estudio ha demostrado que la Lanolina HPA® es una solución clave utilizada por las madres para tratar el dolor en el pezón asociado al agarre. Es percibida como la solución que tiene un efecto positivo significativo en los síntomas físicos y el dolor relacionado con lesiones en los pezones.

La lanolina es estructuralmente similar a los lípidos que se encuentran dentro de la piel, particularmente en la capa córnea. Estos lípidos contribuyen a la integridad de la barrera cutánea. La lanolina es un excelente hidratante y emoliente, que forma en la piel una emulsión estable con agua que evita la evaporación y retiene la humedad.

Además, numerosos estudios han demostrado que la lanolina puede mejorar la tasa de curación de las heridas cutáneas de espesor parcial al proporcionar un ambiente de humedad adecuado para que las lesiones sanen. Estas propiedades conducen a que, en lo que respecta a la lactancia, los profesionales de la salud a menudo recomienden aplicar lanolina para tratar las lesiones en el pezón y aliviar los pezones secos e irritados, especialmente durante los primeros días de la lactancia.

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Debido a que es una sustancia natural no tóxica, las madres no deben de preocuparse si su bebé la ingiere de manera accidental. Además, tanto su sabor como su olor son neutros, minimizando así cualquier efecto sobre la capacidad o el deseo del bebé de agarrarse al pecho y lactar.

Tabla 1: Duración de la Lactancia Materna

Tiempo después del parto Porcentaje de madres amamantando
1 mes 76%
6 meses 46%
12 meses 15%

Tabla 2: Duración de los síntomas de LRNP con y sin Lanolina HPA

Solución Duración promedio de los síntomas (semanas)
Con Lanolina HPA 5.1
Sin Lanolina HPA 5.8

El dolor en el pecho durante la lactancia es una de las consultas más frecuentes en las primeras semanas tras el nacimiento. Aunque muchas madres lo viven en silencio, no es normal ni necesario aguantarlo. Antes de aplicar soluciones, es clave entender el origen del dolor.

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