¿Qué legumbres puede comer un bebé de 7 meses?
Hablar de la introducción de legumbres en bebés es hablar de un momento clave en la alimentación complementaria. A partir de los seis meses, la leche materna o de fórmula deja de cubrir todas las necesidades nutricionales del bebé, y es hora de sumar alimentos que aporten hierro, proteínas y energía. No se trata solo de darles algo que les llene la tripa: las legumbres son un alimento muy completo, recomendado por la OMS y la Asociación Española de Pediatría desde los seis meses, siempre que el bebé esté listo para comer sólidos (que se siente con apoyo, mantenga la cabeza erguida y muestre interés por la comida).
Beneficios de las legumbres
Las legumbres son una gran fuente de proteínas vegetales, fibra, hierro, zinc y vitaminas del grupo B. Ayudan a prevenir la anemia, favorecen la saciedad y contribuyen al buen funcionamiento del tránsito intestinal.
Cuándo y cómo introducir las legumbres
La recomendación actual es introducir las legumbres a partir de los seis meses, coincidiendo con el inicio de la alimentación complementaria. No es necesario retrasarlas por miedo a alergias, salvo que haya antecedentes familiares de alergia grave o indicación médica contraria. Al principio bastan un par de cucharadas mezcladas con verduras. Después se puede ir aumentando hasta que formen parte habitual de una de las comidas del día. Durante el primer año sería conveniente prepararlas peladas o pasadas por el pasapurés, para disminuir el exceso de fibra. A partir del año podéis dárselas enteras. Debéis tener en cuenta que las legumbres pueden darles un poco de gases. Lo ideal las primeras veces es quitarles la piel para que no sea demasiado indigesto y ya las siguientes veces ir probando.
Tipos de legumbres recomendadas
Aunque todas las legumbres son saludables, algunas se digieren mejor que otras en los primeros meses de alimentación complementaria:
- Lentejas: son las más recomendadas para empezar, sobre todo las lentejas rojas o peladas, porque no tienen piel y se cuecen rápido.
- Garbanzos: aportan mucha proteína y fibra. Es mejor introducirlos bien cocidos y sin piel para que no resulten pesados.
- Alubias o judías: son muy nutritivas, pero su piel puede ser más difícil de digerir al principio.
- Guisantes: aunque técnicamente son legumbres, se suelen considerar verdura en la dieta. Gracias a su buen sabor, los guisantes gustan mucho a los más pequeños.
Variedad y combinación
Introducir legumbres no tiene por qué ser complicado. Varía: lentejas un día, garbanzos otro, alubias o guisantes en otra ocasión.
Lea también: Beneficios de las legumbres durante la gestación
Las legumbres carecen, sobre todo, de metionina y cisterna, sustancias que sí se encuentran en las proteínas de los cereales. Éstos, a su vez, carecen de un aminoácido esencial, la lisina, que está presente en las leguminosas. Para realizar una combinación perfecta, la mitad de las proteínas debe proceder de las legumbres y la otra mitad de los cereales.
Características nutritivas de las legumbres más importantes
Los diferentes tipos de legumbres tienen en común algunas características nutritivas fundamentales. Sin embargo, varían en su aspecto, sabor y consistencia. Por lo tanto, merece la pena detenerse un instante para conocer qué aportan las legumbres más importantes.
- Las alubias: existen muchas variedades, con un poder nutritivo y calórico similar y con una importante presencia de hierro. Para cocinar alubias secas, es conveniente mantenerlas primero en remojo durante, al menos, 12 horas y cocinarlas durante 2-3 horas. Algunas variedades son: la alubia blanca, la alubia pinta y el fríjol.
- Las lentejas: son muy nutritivas y sabrosas y contienen diferentes tipos de proteínas (aproximadamente, el 23%). Son especialmente ricas en calcio y en hierro y no necesitan tanto tiempo de remojo como otras legumbres.
- Los garbanzos: contienen un porcentaje de grasas (5%) que les aporta una consistencia más blanda. Las proteínas que contienen son de mejor calidad que las de las alubias. Los garbanzos secos se deben mantener en remojo, en agua fría, durante 10-12 horas, cambiándoles el agua una o dos veces.
- Las habas: es preciso tener cuidado con su introducción en la dieta del niño, ya que muchos no las toleran y pueden llegar a presentar trastornos serios de la sangre. La causa es una enfermedad hereditaria llamada “fabismo”.
Consideraciones adicionales
Tu bebé ya está listo para explorar alimentos distintos a la leche, por ello es el momento de la alimentación complementaria. Este emocionante paso marca el inicio de un viaje culinario para tu pequeño. Recuerda que este proceso debe ser guiado por las señales de tu bebé y su capacidad de deglución, asegurando así una transición exitosa hacia una dieta más diversa y saludable. Sin olvidar que vuestro pediatra os irá dando todas las pautas precisas para ello.
Lea también: Lactancia y suplementos de colágeno
Lea también: Lactancia materna y Fluimucil: Lo que debes saber
tags: #que #legumbres #puede #comer #un #bebe