¿Qué hacer si el feto no se mueve?

03.11.2025

Es un miedo bien conocido por las futuras mamás: no sentir que el bebé se mueve. En estos casos, es normal que surjan muchísimas dudas relacionadas con qué podría ser lo normal, qué hacer, cómo hacer que el bebé se mueva y, sobre todo, cuándo se debería consultar al médico.

¿Cuándo se empiezan a notar los movimientos del bebé?

Como regla general, si el feto se ha estado moviendo en el interior del útero desde el comienzo del embarazo, es normal percibir estos movimientos hacia el final del segundo trimestre del embarazo. En un principio serán movimientos leves o poco frecuentes, pero con el paso de las semanas, y conforme va aumentando el desarrollo del bebé, los movimientos serán cada vez más frecuentes e intensos.

Hay mujeres que no perciben los movimientos del bebé hasta que están de más de 20 semanas. Esto es totalmente normal, pues se considera que los movimientos se comienzan a percibir desde la semana 18 hasta la semana 22 de embarazo. En embarazos posteriores puede que se empiecen a sentir un poco antes.

Los movimientos que se perciben, sobre todo en un principio, son descritos a menudo como burbujas de aire, como pequeñas burbujas de champán que estallan en el vientre, o incluso “como la caricia de un ala de mariposa”. Eso sí, no siempre es fácil describir estas sensaciones tan extrañas y mágicas, pero la mayoría de las embarazadas las reconocen fácilmente cuando realmente ocurren.

¿Es normal no sentir que el bebé se mueve todo el tiempo?

A diferencia de lo que puede llegar a pensarse en un primer momento, en realidad el bebé no se mueve constantemente en el útero de su madre. Es más, ¿sabías que el feto pasa la mayor parte del tiempo dormido? Esto significa que, aunque es cierto que puede moverse mientras duerme, también puede estar descansando completamente. Esto explica por qué, en un mismo día, es posible sentir movimientos muy vivos e intensos, y luego casi absolutamente nada durante horas, para, finalmente, volver a moverse de nuevo.

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También es necesario tener en cuenta que, en casos raros, es posible tener hidramnios, que significa que existe una gran cantidad de líquido amniótico, lo que puede dificultar sentir al bebé cuando se mueve.

¿Qué hacer si noto una disminución en los movimientos del bebé?

Sin embargo, cuando los movimientos fetales disminuyen (o la embarazada nota que los movimientos son diferentes, o surgen de manera más dilatada en el tiempo), puede ser una señal de advertencia temprana de una condición que podría conducir a la muerte fetal. De ahí que la mayoría de los médicos recomienden pecar de cauteloso y acudir rápidamente a la consulta.

Esto significa que, si la futura mamá está segura de que los movimientos del bebé se han vuelto menos frecuentes de lo habitual (por ejemplo, si se ha estado monitoreando el número de patadas), es necesario llamar al médico y discutirlo inmediatamente.

El recuento de los movimientos fetales (o conteo)

Si acabas de notar una disminución en los movimientos del bebé, o no estás del todo segura de si el bebé se mueve menos, es posible contar las patadas del bebé durante dos horas a la vez, cuando el bebé generalmente esté activo.

Si, por lo general, suele empezar a moverse y a patear después de comer, por ejemplo, podría ser recomendable comer algo y luego recostarse durante unas horas mientras contabilizas la cantidad de veces que sientes las patadas. Si sientes menos de cinco patadas en una hora, o 10 patadas en 2 horas, es recomendable llamar al médico, explicándole que no has sentido que el bebé se ha movido tanto como de costumbre.

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Debemos tener en cuenta que el movimiento del feto puede ser irregular cuando todavía el embarazo se encuentra en el segundo trimestre donde la importancia de las ecografías es crucial. Si esto ocurre, probablemente no haya nada malo. Pero, si estás preocupada, es sumamente aconsejable llamar al médico o a la matrona.

Y es que siempre es mejor ser más cauteloso con un bebé perfectamente sano, que arriesgarse a no recibir ese control adicional cuando, en realidad, verdaderamente se necesita.

¿Cómo estimular el movimiento del bebé?

Existen algunos trucos que pueden ayudar a estimular el movimiento del bebé en el vientre:

  1. Tomar azúcar o alimentos dulces: Es recomendable que comas algo que te haga aumentar tus niveles de glucosa. Los alimentos ricos en azúcar como, por ejemplo, la fruta o el chocolate, son los más adecuados para este fin. ¡Atención! No sigas este consejo si sufres diabetes gestacional, por motivos obvios.
  2. Tumbarse hacia el lado izquierdo y ponerle música: También es recomendable que te sientes o te tumbes sobre el lado izquierdo intentando relajarte. A continuación, comienza a estimular a tu bebé mediante el masaje, la música etc. Durante la hora siguiente, tu bebé empezará a moverse con normalidad.
  3. Masajear la barriguita: A través del tacto puedes conseguir que tu bebé se mueva en la barriga, pues notará tus caricias y es posible, aunque no siempre ocurre así, que al notarte responda con movimientos.
  4. Escuchar la voz de papá: Este truco es un clásico. Más a menudo de lo que parece se consigue notar los movimentos fetales a través de la voz del padre, pues por algún motivo al bebé le gusta y responde a ella moviéndose.
  5. Activar con algo de gimnasia: Subir las pulsaciones ligeramente a través de saltos, carrera ligera o sentadillas suaves, puede hacer que el bebé reaccione al movimiento y responda a él haciendo lo mismo.
  6. Practicar meditación: La conexión cuerpo-mente es increíble y si acudes a clases de meditación puedes experimentar cambios en este sentido, pues es posible que te enseñen a activar ciertos chakras que de algún modo propicien el movimiento del feto en la barriga.
  7. El truco de la linterna: Puede parecer algo extraño, pero en algunos casos funciona. Consiste en colocar una linterna encendida en la barriga y moverla por el vientre.

¿Cuándo debo acudir al médico?

Siempre que la embarazada sienta que su bebé no se mueve tanto como de costumbre, principalmente en aquellos casos en los que ya percibía un movimiento regular, acudir a urgencias para comprobar que todo está bien.

Si aprecias un cambio en la fuerza o la frecuencia en los movimientos de tu bebé, no esperes al día siguiente para acudir al hospital o contactar con tu matrona. Por si solo, un cambio en sus movimientos no es información completa sobre cómo está tu bebé, por eso es importante que te valore una matrona/ginecóloga.

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Muchas mujeres acuden al hospital porque están preocupadas por los movimientos de su bebé y finalmente todo evoluciona con normalidad. Si vuelves a percibir un cambio en el patrón de movimientos, no dudes en volver al hospital.

No uses un detector de latidos fetales para valorar su bienestar. No, siempre es mejor acudir a tu matrona/ hospital en el momento que precibes un cambio o sientes que algo no va bien, no esperes a mañana.

Es importante que conozcas cómo es el patrón de movimientos de tu bebé, su fuerza y su frecuencia: si la actividad tiene lugar más a lo largo del mañana, de la tarde o la noche, así como su fuerza y frecuencia.

Recuerda, ante la menor duda, lo que prima es la cautela, así que no dudes en acudir al médico si crees que tu bebé se mueve menos de lo que debería.

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