Qué Pasa Después del Aborto: Riesgos y Cuidados

20.09.2025

Está demostrado que las mujeres tienen reacciones frente a un aborto provocado, reacciones físicas, psicológicas, emocionales y relacionales, y que las reacciones son diferentes para cada mujer. La vivencia es muy personal, pero casi todas las mujeres tienen una descripción traumática.

Reacciones Inmediatas y Emocionales

Usualmente, la vivencia próxima al aborto está marcada por una desorientación vital. Se reportan dudas e incertidumbres respecto de las posibilidades futuras de maternidad y ansiedad ante un posible daño en la fertilidad. No obstante, la constelación emocional que más se reitera en los estudios cualitativos son las sensaciones de tristeza, pena y culpabilidad.

Una mujer describió su experiencia de la siguiente manera: “cuando lo hice, después, entré en una depresión máxima, ultra negativa y o sea, descontrol, o sea no sabía qué hacer, estaba en un caos mental brígido, y me dediqué a carretear, a pasarla bien, a consumir droga, a todo, a hacer vida, a sentir algo, que me remeciera, que me dijera, conchetumadre estay en este planeta, estay aquí parada”.

Efectos a Largo Plazo

Salvo excepciones, la mayoría de las mujeres entrevistadas reportan que la experiencia del aborto no es un tema olvidado y cerrado, sino que sigue presente hasta el día de hoy “con lo que se tiene que vivir siempre”. Se experimenta una dificultad en integrar significativamente el aborto como una experiencia vital constitutiva, y suele ser vivido como un asunto en curso.

Algunos autores califican esta presencia constante del aborto como intromisiones de pensamiento, e incluso, alocuciones, fantasías y sueños con el hijo ausente. Estudios reportan que regularmente las mujeres experimentan sensaciones y pensamientos relacionados al posible hijo que no tuvieron, pensando cómo habría sido el embarazo, su infancia, cómo se vería ahora, de qué manera la vida suya y familiar habría sido distinta a la de ahora.

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En algunos estudios, los sentimientos negativos persistentes se reportan como la vivencia de una pérdida, teniendo la estructura de un duelo (negación, negociación, reconciliación), mientras que otros estudios muestran que no hay un patrón común en la dinámica post-aborto; dinámicas tipo “caja de pandora” (negación y reventón emocional años después), estrategias de desviación de la atención, situaciones dolor y sufrimiento insuperables, reparación simbólica o mediada, proyección de la culpa en el entorno social, etc.

La ambivalencia que reportan las mujeres en la proximidad del aborto se convierte en un hilo conductor de su propia significación biográfica del aborto: por un lado están las “razones” que justificarían la necesidad de abortar, pero por otro lado, el episodio traumático, la pérdida, el duelo del hijo ausente, el rechazo - temporal - a la propia maternidad. Esta ambivalencia, que ha sido descrita como un conflicto cabeza-corazón, suele permanecer como una constante en la historia vital de la mujer que aborta, salvo en aquellos casos.

Si bien la historia personal de cada mujer puede haber evolucionado para mejor o peor después del aborto, su persistencia es patente en la vida psíquica de cada una de ellas, ya sea como una medida necesaria o como un error.

Cuidados Inmediatos Después del Aborto

Por lo general, experimentarás algo de sangrado (desde manchas hasta coágulos). Esto puede continuar hasta tu próximo período y puede ser impredecible, irregular o prolongado. Es importante que use compresas para la regla y no tampones o copas menstruales, ya que esto ayudará a prevenir infecciones.

Los síntomas del embarazo comenzarán a desaparecer después de un par de días. Las náuseas y los vómitos son uno de los primeros síntomas que desaparecen después del tratamiento. Pueden surgir diferentes sentimientos para las personas después de un aborto, incluido el alivio y la tristeza. Todas estas son cosas normales de sentir.

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Te daremos consejos sobre tabletas para aliviar el dolor, como paracetamol, codeína o ibuprofeno. Espera 3 semanas después de su aborto antes de hacerse una prueba de embarazo. Esto se debe a que algunas hormonas del embarazo pueden estar presentes hasta 3 semanas después de un aborto, lo que puede dar un resultado positivo en la prueba aunque ya no estés embarazada.

No debes bañarte durante las 48 horas posteriores al aborto, ya que esto podría aumentar el riesgo de infección. Como parte de su cuidado posterior al aborto, debes evitar las relaciones sexuales durante 2 semanas después del tratamiento.

Es muy importante saber que es posible quedar embarazada casi inmediatamente después de un aborto. Si no deseas quedarse embarazada, te recomendamos que tenga un método anticonceptivo listo para después de tu tratamiento.

Recuperación Física y Emocional

Es de vital importancia que tras la interrupción de un embarazo (sobre todo si es muy deseado), la paciente se tome un tiempo de descanso para recuperarse física y anímicamente. Lo más importante tras la interrupción de un embarazo es estar atentos a la respuesta del cuerpo a este proceso.

El plazo del nuevo ciclo menstrual tras el aborto es diferente en cada mujer, puede variar de 4 a 6 semanas, incluso más. Estar atenta a su temperatura durante la primera semana después del aborto. Evita el uso de tampones o cualquier objeto dentro de la vagina.

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Complicaciones Físicas Posibles

Sea cual sea la técnica utilizada, el aborto provocado es un procedimiento quirúrgico o químico, que siempre se acompaña de un riesgo para la salud. A continuación te describimos las complicaciones más frecuentes según el método utilizado:

Aborto por Succión, Legrado o Aspiración

Puede provocar infección, trauma del cérvix, peritonitis, endometritis, laceración o perforación del útero, hemorragia, trauma renal, inflamación pélvica, embolismo, trombosis, esterilidad.

Aborto por Dilatación y Curetaje (D y C)

Los mismos riesgos que el de succión o aspiración, y además puede haber complicaciones adicionales: perforación uterina, hemorragia, infección del tracto genital, laceración intestinal, absceso pélvico y tromboembolismo.

Aborto por Dilatación y Evacuación (D y E)

Los mismos riesgos que el método de dilatación y curetaje (D y C), ya mencionados, además de los siguientes: infección pélvica, renal, del cérvix y peritoneal. También puede causar que la mujer tenga en futuros embarazos implantación ectópica (fuera del útero), bebés de bajo peso o que nacen muertos.

Aborto Mediante Inyección Salina

Puede provocar embolismo (coágulo) pulmonar, y formación de coágulos intravasculares que pueden afectar a distintos órganos.

Aborto Mediante Administración de Prostaglandinas

Los riesgos más comunes son los siguientes: ruptura del útero, sepsis, hemorragias, paro cardíaco, vómito y aspiración de éste, embolia cerebral y fallo renal agudo.

Administración de Mifeprex o Mifepristone (RU-486)

La RU-486 puede provocar grave infección bacteriológica, sepsis (infección en la sangre), sangrado prolongado y abundante que podría requerir una cirugía, e incluso muerte.

Complicaciones en Futuros Embarazos

Tras un aborto inducido, en general no tienes por qué tener problemas para concebir y llevar una gestación a término. Pero debes tener en cuenta que se trata, generalmente, de una cirugía sobre el útero y, por tanto, no está exenta de consecuencias físicas potencialmente severas: perforación uterina, inflamación pélvica, cicatrices uterinas, adherencias, etc. Se podría poner en peligro tu fertilidad futura.

Los ginecólogos se encuentran a menudo con mujeres que después de un aborto, y sobre todo después de varios, no pueden quedarse embarazadas o bien tienen abortos espontáneos. En casos más extremos, como hemorragias o infecciones graves, puede llegar a ser necesaria una histerectomía, es decir, la extirpación del útero o parte de éste.

Otras veces, si se daña el cérvix (cuello del útero), debes saber que en embarazos futuros habrá riesgo de perder el hijo por tener un parto extremadamente prematuro, es lo que se llama incompetencia cervical.

Problemas en la Relación de Pareja

Someterte a un aborto inducido podría afectar a tu relación de pareja. Hay estudios que indican una incidencia de ruptura de parejas entre el 60% y el 70% tras un aborto provocado. El proceso de interrupción del embarazo es siempre muy confuso e intenso.

Tipos de Aborto y Recuperación

Aborto por Cirugía

El tiempo máximo recomendado de embarazo para someterse a este método no debería ser superior a las 12-14 semanas, por su mayor facilidad y menores riesgos. Se podría realizar también en embarazos superiores a 14 semanas, pero ya requeriría de mayor cirugía para dilatar un poco más el cuello uterino.

Al tratarse de una cirugía leve, no se necesita un tiempo muy largo de recuperación, más bien se recomienda un reposo de 1-2 días para comprobar que el cuerpo reacciona correctamente. Durante este tiempo, y después de un aborto quirúrgico, las consecuencias no son más que una posible fuerte menstruación, aunque se recomienda no realizar actividades con cargas pesadas o que supongan movimientos acelerados, para asegurarse una pronta recuperación.

Después de un aborto quirúrgico, la mujer podrá sentir ciertos dolores calambres en la zona abdominal, no muy fuertes, pero que pueden ser contrarrestados con los habituales analgésicos que la paciente consuma, indicados siempre por el especialista que la ha tratado.

Después de un aborto mediante cirugía, la menstruación suele ser más leve que un período menstrual común.

Aborto Farmacológico

Para optar por este método abortivo, la duración del embarazo no debe superar las 7 semanas, y antes de realizar ningún procedimiento, la mujer deberá someterse a una ecografía para determinar el estado del feto y así, conocer las posibilidades para llevar a cabo este procedimiento.

En este caso, después de un aborto sí pueden darse sangrados más abundantes, por lo que se recomienda descansar en casa durante 2-3 días, realizar el mayor reposo posible durante este corto tiempo y esperar que la menstruación vuelva a su cauce.

Si el aborto se ha inducido mediante el consumo de productos farmacológicos, es probable sufrir dolor abdominal o de espalda.

En estos casos es más frecuente que el sangrado dure alrededor de semana y media o dos semanas, pudiendo llegar a ser más fuerte que una menstruación normal en las primeras horas después del aborto inducido.

Recomendaciones Generales Post-Aborto

Es importante que, después de un aborto, se sigan ciertas recomendaciones y cuidados:

  • No tener relaciones sexuales durante dos-tres semanas. Esto se debe a que el cuello del útero, al estar más abierto, es más propenso a infecciones.
  • Se recomiendan no beber ni fumar en las dos-tres semanas posteriores.
  • Hay que descansar, hacer al menos un día de reposo.
  • No realizarse duchas vaginales ni nadar.

Complicaciones y Señales de Alerta

Si bien los abortos médicos y quirúrgicos generalmente se consideran seguros, a veces pueden provocar complicaciones. Una de las complicaciones más comunes es la infección. Esto puede ser causado por un aborto incompleto o la exposición vaginal a bacterias, como tener relaciones sexuales demasiado pronto. Los síntomas de las infecciones incluyen flujo vaginal con olor fuerte, fiebre y dolor pélvico intenso.

Las complicaciones tras un aborto son varias, la mayoría muy poco frecuentes:

  • Hemorragia: El riesgo de hemorragia es baja (aproximadamente 1 cada 1.000 abortos) y es menor en gestaciones más precoces. Se presenta sangrado muy abundante con muchos coágulos.
  • Hematometra: Consiste en la acumulación de coágulos dentro del útero y puede ocurrir tras el tratamiento quirúrgico. Los síntomas pueden ser inmediatos o tardíos dependiendo de la velocidad de acumulación y del volumen.
  • Infección genital: La infección del tracto genital ocurre hasta en un 10% de los casos. Se debe considerar cuando aparece fiebre >39ºC en las primeras 72 horas tras el aborto. Mal olor de las secreciones de la vagina.
  • Síndrome de Asherman: Consiste en la formación de adherencias uterinas.

El Aspecto Psicológico y Emocional

Muchas veces, estas situaciones de malestar general son causadas por razones más sentimentales que físicas, por lo que puede suponer a una persona la pérdida, voluntaria o no, del feto. El aborto es un tema incómodo, habitualmente silenciado. Hay muchos elementos a nivel social y/o personal que justifican esto: potentes emociones, ideologías, posturas dentro de la familia, ética médica, derechos fundamentales, etc.

La experiencia del aborto tendrá efectos muy diferentes según características de personalidad de la mujer, habilidades de afrontamiento, objetivos o deseos vitales, elementos situacionales, si es un aborto inducido o involuntario, si es un embarazo prematuro o está avanzado, etc.

La intensidad y la duración de los efectos también es muy variable en cada caso. Existen dos síntomas psicológicos que suelen darse en la mayoría de los abortos (voluntarios o involuntarios): ansiedad en diferentes grados y sentimiento de culpabilidad.

Otros síntomas que pueden aparecer son:

  • Negación o incredulidad.
  • Confusión.
  • Oscilaciones en el estado de ánimo.
  • Tristeza y sensación de vacío.
  • Enfado o rabia.
  • Falta de energía.
  • Irritabilidad.
  • Miedos (a no recuperarse nunca de la pérdida, a no poder reproducirse, a problemas familiares…).
  • Sentimientos de incapacidad y afectación de la autoestima.
  • Desconexión de los propios sentimientos.
  • Aislamiento social.
  • Falta de lívido o disfunciones sexuales.
  • Miedo a la muerte (tanofobia).
  • Insomnio o pesadillas recurrentes.
  • Evitación de todo lo relacionado con bebés o, todo lo contrario, obsesión.
  • Problemas de pareja.

¿Cómo Superarlo?

En los casos en que existan efectos psicológicos, es más adecuado hablar de reconciliación. Puede tardar meses o años, pero, aunque parezca imposible, llega. Algunas de las cosas que ayudan en el proceso de reconciliación son:

  • El apoyo externo, sentir el arrope del entorno, sobre todo de la pareja.
  • Poder hablar de la pérdida e integrarla progresivamente dentro de la propia experiencia vital.
  • No evitar las emociones negativas ni apresurarse por “pasar página”. Es un proceso.
  • Crear un conjunto de recuerdos, un espacio con significado para el no-nacido.
  • Recibir información adecuada (si es necesario, psicoterapia) o participar en grupos de ayuda mutua.

Alcance a nivel psicológico: embarazo deseado y no deseado

Para poder entender el alcance del aborto a nivel psicológico es preciso tener en cuenta si ha sido voluntario o espontáneo.

Embarazo deseado

Si ha sido un embarazo deseado (es decir, se ha buscado activamente o no se ha buscado, pero se ha aceptado con ilusión después), es necesario poder entender el aborto como un duelo. Es un proyecto truncado. En muchas ocasiones, desde el punto de vista social no se reconoce la pérdida puesto que el feto no se ha llegado a formar y a nacer. Es importante visibilizar este hecho y poder abordarlo en toda su profundidad. Es esperable que los síntomas sean más graves cuanto más avanzada esté la gestación.

Embarazo no deseado

Si el embarazo no ha sido deseado, puede haber múltiples reacciones a nivel psicológico. Hay mujeres que deciden abortar, pero igualmente les parece muy duro. En estos casos, los efectos del aborto pueden ser similares a si el aborto hubiera sido espontáneo (algunas investigaciones incluso dicen que incluso más, porque al impacto del aborto hay que añadir las emociones que supone decidir interrumpirlo -por ejemplo, sentimientos acusados de culpabilidad, auto rechazo, etc.).

Estudios recientes están mostrando que hay un número importante de mujeres que interrumpen voluntariamente el embarazo y no tienen secuelas ni a medio ni a largo plazo, llegándose incluso a cuestionar lo que algunos han llamado el “síndrome postaborto” como conjunto de efectos incuestionables tras un aborto.

Según las investigaciones científicas actuales, con instrumentos de medida más afinados y más parámetros estadísticos, no existen pruebas fehacientes que aseguren que tras un aborto haya efectos psicológicos seguros. Dependerá de muchos otros factores: el momento vital de la persona y sus prioridades, la valoración del hipotético futuro padre, creencias religiosas, factores situacionales, económicos, profesionales, y un largo etcétera.

Por otro lado, se están analizando los efectos psicológicos de no poder abortar, aun cuando la mujer tiene claro que lo quiere, pero que por múltiples causas no puede practicarse. Estas mujeres sufren más problemas de autoestima, más ansiedad y malestar en general y tienen más probabilidades de padecer trastornos mentales en el futuro.

Aborto No Seguro

El aborto no seguro es una de las principales causas de mortalidad materna, responsable de al menos 1 de cada 12 muertes. Cada año, millones de mujeres enfrentan complicaciones graves, como infecciones y hemorragias, debido a la falta de acceso a servicios médicos seguros.

Sin acceso a un aborto seguro, muchas mujeres recurren a métodos inseguros, lo que aumenta el riesgo de complicaciones como infecciones, lesiones internas y fertilidad reducida. Las mujeres en África, Latinoamérica y Asia son las más afectadas por este problema de salud.

Cómo prevenir las muertes por aborto no seguro

Las acciones clave para reducir la mortalidad y las complicaciones son: proporcionar anticonceptivos para prevenir embarazos no deseados, ofrecer servicios de aborto seguro y tratar las complicaciones derivadas de abortos no seguros.

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