¿Qué pasa si se rompe la bolsa amniótica?
Estando ya en los últimos meses de embarazo, muchas son las dudas a las que se enfrenta la futura madre. Los últimos preparativos se juntan con las preguntas tan típicas como ¿Qué debo llevar al hospital?, ¿Qué se nota cuando te pones de parto?, o ¿Qué pasa si se rompe la bolsa de agua y qué hay que hacer? Respecto a esta última pregunta, es importante saber que la bolsa del líquido amniótico puede romperse antes, durante o después de que haya comenzado el trabajo de parto.
¿Qué es la amniorexis?
“La amniorexis es la rotura de la bolsa de las aguas. Puede ser espontánea o artificial (es decir, cuando te la rompen).
¿Por qué es una práctica habitual romper la bolsa al inicio del parto?
La amniorrexis artificial rutinaria, acompañada o no de perfusión de oxitocina es uno de los procedimientos más comunes en obstetricia. Se practica con el propósito principal de aumentar las contracciones y, por tanto, de disminuir la duración del parto.
Según la “Estrategia de Atención al Parto Normal”, el resumen de la evidencia constata que NO existen pruebas de diferencias en el tipo de nacimiento, uso de epidural, duración del parto o resultados neonatales entre la amniorrexis rutinaria y uso de oxitocina frente a un manejo más conservador de la primera etapa del parto.
“Romper la bolsa en el protocolo hospitalario es una manera de correr, ya que parece que acorta el periodo de expulsión. Pero no está exenta de riesgos.
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La OMS aconseja no romper la bolsa a no ser que haya una detención del proceso (unas cuatro horas de detención) y como primer paso para la estimulación del proceso, antes de poner oxitocina (otras cuatro horas, aproximadamente).
¿Qué ocurre cuándo se rompe la bolsa?
“Cuando la bolsa de aguas se rompe, el niño se queda con un poco menos de líquido amniótico, pero como se va regenerando, no pasa nada. El peligro viene porque los microbios normales que viven en la vagina y que no pueden hacer ningún daño allí, tienen ya la puerta abierta y pueden entrar a la matriz y provocar una infección en las aguas y las membranas.
¿Qué consecuencias trae romper la bolsa?
En un hospital, una vez rota la bolsa, ya no hay marcha atrás: en 24 horas debe haber nacido el bebé, de la forma que sea.
La OMS sostiene que un enfoque conservador, apoyado por la evidencia, aconseja una política de observación, sin práctica de exámenes vaginales ni antibióticos, durante las primeras 48 horas después de la ruptura de membranas. Si la mujer no se ha puesto de parto durante este período de tiempo (cerca del 20% de las mujeres), se podría considerar la utilización de oxitocina.
Sin embargo, estos resultados han sido obtenidos en poblaciones de mujeres sanas de países desarrollados y en hospitales donde era posible mantener altos niveles de higiene. En poblaciones diferentes puede ser necesario un manejo más activo, con el uso de antibióticos y una inducción más rápida del parto.
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En el único caso en el que está justificada la rotura artificial de membranas es para extraer sangre al feto y medir el pH del bebé. En caso de grave sospecha de bienestar fetal si es necesario romper la bolsa para hacer una prueba de pH, que consiste en sacar unas gotitas de sangre del cuero cabelludo y medir el pH.
Pero solo se justifica en ese caso para confirmar el sufrimiento fetal y ver si se trata de un falso registro o de un verdadero sufrimiento. Esta medida se ha comprobado que reduce el número de cesáreas innecesareas.
También se suele justificar la rotura para obtener el registro de la actividad cardiaca del feto adhiriéndole unos electrodos en el cuero cabelludo. Para poner el monitor interno si es preciso romper la bolsa. La cuestión es ¿por que es necesario usar el monitor interno si existe el externo?
La mayoría de mujeres iniciarán el trabajo de parto con la bolsa del líquido amniótico intacto. Básicamente se empuja a las mujeres a aceptar la única y aceptable vía, la inducción. ¿Pero cuáles son los riesgos? Principalmente aumenta el riesgo de infección neonatal del 0,5% (bebés nacidos de bolsa íntegra) al 1%.
La evidencia científica ha mostrado que inducir no reduce el riesgo de muertes perinatales. Otra razón que argumentan los hospitales Españoles para el ingreso ante una rotura de la bolsa del líquido amniótico a término es la supuesta necesidad de administrar antibióticos profilácticos.
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La rotura de la bolsa del líquido amniótico no debía ser motivo de inducción sistemática. Informar que si se elige la conducta expectante, la mayoría de mujeres (79%) iniciarán el trabajo de parto en las siguientes 12h y el 95% entre las 24h siguientes a la rotura de la bolsa.
Ante una conducta expectante es clave evitar los tactos vaginales, fuente que ha demostrado repetidamente con evidencia contundente, aumentar el riesgo de infección. En caso de sospecha o dudas se puede realizar una exploración con especulo pero nunca hacer un tacto vaginal en ausencia de contracciones.
También se recomendará a la mujer evitar sexo con penetración y controlar la temperatura materna cada 4 horas así como el olor y color del líquido amniótico y los movimientos fetales. Una vez nacido el bebé, no están justificadas las pruebas invasivas cómo analíticas en sangre o la administración profiláctica de antibióticos al recién nacido. La observación junto a la madre es suficiente para detectar cualquier signo de infección.
Rotura Prematura de Membranas (RPM)
Se habla de rotura prematura de membranas (también conocida como “romper aguas”) cuando se produce la rotura de la bolsa amniótica antes de que la paciente esté de parto. En función del momento del embarazo en el que se produzca se diferencian tres tipos de RPM:
- RPM a término: cuando se produce a partir de la semana 37 de gestación. En estos casos, al estar el embarazo a término, el feto está preparado para nacer. El 65-90% de las pacientes con RPM a término se ponen de parto de forma espontánea en 24-48 horas tras la romper aguas. Cuando la paciente consulta a su médico antes de que se cumplan 18 horas de bolsa rota, no será necesario administrarle antibiótico salvo si el cultivo de Streptococo le salió positivo. En estos casos siempre se administrará antibiótico y se realizará una analítica de sangre completa al ingreso.
- Entre semana 34+0 - 34+6: los pulmones del bebé aún no están del todo maduros, por lo que deberán administrarse dos dosis de corticoides a la madre, separadas 24 horas para que los pulmones estén preparados para adaptarse al mundo exterior. Se administrarán siempre las dos dosis de corticoides, antibióticos y fármacos que frenen las contracciones maternas si las hubiera. Aunque el bebé se considera prematuro (por estar por debajo de semana 37 de embarazo), el riesgo de permanecer dentro de la madre sigue siendo superior al de salir al exterior.
- Afortunadamente, la RPM previable es una complicación infrecuente (1-7/1000 embarazos). Su manejo es complejo y asocia importantes complicaciones maternas y fetales.
- Por debajo de la semana 20+0: la paciente se controlará de formaambulatoria (salvo en determinados casos como infección, contracciones…) con antibiótico oral y revisiones cada 7-10 días.
- Entre semana 20+0 - 23+6: la paciente ingresará en el hospital.
¿Cómo identificar la rotura de la bolsa?
La bolsa del líquido amniótico, también conocida como fuente, envuelve al bebé desde el inicio del embarazo. Hay que saber que el líquido se sigue produciendo a pesar de que se haya roto aguas, como comúnmente se conoce a la rotura de la bolsa, por lo que aunque esto suceda ni el bebé ni la madre están en peligro.
Cuando la bolsa del líquido amniótico se rompe pueden pasar varias cosas. Bien que la mujer note ese ‘famoso’ chorro de agua caliente salir; puede que note un hilillo de agua por la pierna o, incluso, como si un globo explorara y saliera el agua. También puede ocurrir que las contracciones del trabajo de parto comiencen y no se haya roto aguas por lo que la matrona o ginecólogo procederá a romper la bolsa mediante un tacto vaginal y una lanceta.
La semana en la que se encuentra el embarazo y el color de esas aguas es importante. Los casos más delicados son los que suceden antes de la semana 34. Hay que acudir inmediatamente al médico u hospital. Si ocurre entre las semanas 34 y 36, también hay que acudir al médico u hospital enseguida. Si la rotura se produce después de la semana 37 de embarazo el trabajo de parto ha comenzado, aunque pueden pasar más de 12 horas hasta que realmente comienza a nacer el bebé, por lo que se debe acudir al hospital.
Si el color es color amarillento, verdoso o negruzco implica que el bebé ha expulsado el meconio, es decir, que ha realizado su primera deposición. Si el líquido es trasparente o ligeramente amarillento no hay que preocuparse, todo va bien y lo normal es que las contracciones comiencen en las horas siguientes. En este caso da tiempo a darse una ducha (nunca un baño), asearse, coger todo lo necesario y acudir tranquilamente.
Llegando estas últimas semanas de embarazo, en ocasiones, se puede confundir algunas perdidas de orina. Es por ello que para comprobarse se puede contraer los músculos de la pelvis y, si se trata de orina, el flujo cesará. Otra forma de reconocerlo es cambiarte de ropa interior y comprobar si se humedece.
¿Qué hacer si se rompe la bolsa de líquido amniótico?
La rotura prematura de la bolsa amniótica es una complicación obstétrica que puede poner en riesgo tanto la vida de la madre como la del bebé si no se maneja adecuadamente. En situaciones normales, la bolsa amniótica, que protege y nutre al feto durante el embarazo, se rompe justo antes o durante el trabajo de parto.
Sin embargo, cuando esta ruptura ocurre antes de las 37 semanas de gestación, estamos ante un caso de rotura prematura, una condición que requiere una atención médica urgente y especializada.
Negligencias médicas relacionadas con la rotura prematura de la bolsa amniótica
Existen varios escenarios en los que una negligencia médica puede contribuir a la rotura prematura de la bolsa amniótica. Entre los más comunes se encuentran:
- Intervenciones innecesarias o mal ejecutadas: En algunos casos, el personal médico puede realizar intervenciones, como tactos vaginales frecuentes o el uso indebido de instrumental obstétrico, que aumentan el riesgo de rotura de la bolsa amniótica. Estas intervenciones deben realizarse únicamente cuando son absolutamente necesarias y con las precauciones adecuadas.
- Falta de monitorización y atención a los signos de riesgo: La rotura prematura de la bolsa amniótica puede ser una consecuencia de infecciones o problemas en el embarazo que no fueron detectados a tiempo, debido a una falta de seguimiento adecuado. Las infecciones vaginales o del tracto urinario, por ejemplo, pueden aumentar el riesgo de una ruptura prematura si no se tratan correctamente.
- Retrasos en la intervención: Cuando se produce una rotura prematura de la bolsa amniótica, el personal médico debe actuar de manera rápida para prevenir complicaciones. Los retrasos en la administración de antibióticos, la inducción del parto o la realización de una cesárea pueden poner en riesgo la vida del bebé y la madre.
Consecuencias legales de la rotura prematura de la bolsa amniótica por negligencia médica
Cuando la rotura prematura de la bolsa amniótica se produce como consecuencia de una negligencia médica, las consecuencias para el bebé y la madre pueden ser graves, desde el nacimiento prematuro hasta infecciones severas o incluso la muerte del feto. En estos casos, es fundamental que los padres conozcan sus derechos y busquen asesoramiento legal para evaluar la posibilidad de presentar una reclamación por negligencia médica.
Las demandas por rotura prematura de la bolsa amniótica relacionada con una negligencia médica se sustentan en la demostración de que el personal sanitario no actuó conforme a los estándares adecuados de atención, ya sea por no identificar los factores de riesgo a tiempo, por realizar las intervenciones innecesarias o por no actuar de manera oportuna ante una emergencia obstétrica.
¿Qué hacer si se rompe la bolsa en diferentes situaciones?
Muchas veces en la sala de urgencia de un paritorio ingresan mujeres con dudas sobre si han roto aguas o no. Este detalle es importante porque romper la bolsa amniótica nos informa de que el parto se ha iniciado o está a punto de hacerlo. Pero existen diferentes formas de que la rotura de bolsa se produzca.
- Habitualmente la rotura de la bolsa de aguas es intempestiva: la mujer nota de repente una salida de mucho líquido amniótico de forma descontrolada, que puede mojar ropa interior, pantalones, zapatos...
- Otra forma es mediante las llamadas fisuras de bolsa, que generan una pequeña pérdida de líquido pero continua que incluso puede ser tan sólo con los movimientos o cambios de postura.
"Sale líquido claro, ¿buenas noticias?"
Si te ocurre cualquiera de las dos cosas anteriores y el líquido amniótico que expulsas es de color claro, debes ir a urgencias, pero con tranquilidad. No es preciso ni llamar a una ambulancia o correr en tu vehículo. Lo más probable es que cuando la bolsa se rompe, en las siguientes horas comiencen a aparecer contracciones. A veces las contracciones se han iniciado previamente a la rotura de bolsa.
Los protocolos de actuación frente a una mujer que ha roto la bolsa pueden cambiar de un hospital a otro. Habitualmente se deja un periodo de espera, ya que en las primeras horas la posibilidad de que se inicia el parto de forma espontánea es mucho más alto. Es decir, si no comienza en las primeras horas, la probabilidad de que comience posteriormente va disminuyendo.
"¿Me pondrán antibióticos?"
A veces se inyecta a la embarazada un tratamiento antibiótico profiláctico dependiendo de las características de cada mujer. Si se ha hecho una toma del exudado vaginal rectal y un cultivo del estreptococo del grupo B y este resultado es positivo, se recomienda profilaxis antibiótica ante cualquier sospecha de bolsa rota o con el trabajo de parto establecido.
"¿Sin contracciones y con aguas oscuras?"
Existe la posibilidad de que ante una mujer con bolsa rota, sin contracciones y con una exploración del cuello del útero muy desfavorable: muy atrasada (sin apenas dilatación), o si el agua no es clara y está teñida de meconio, se recomienda directamente comenzar con una inducción al parto.
"¿Cuántas horas puedo estar así...?"
No existe un tope de horas máximo con la bolsa rota para finalizar el parto. Esto es una pregunta muy frecuente que tienen muchas familias. Si a medida que van pasando las horas el parto no avanza o si no se ha producido el nacimiento del bebé, el estrés y los nervios aparecen. Los miedos de que pueda ocurrir algo o una infección del bebé comienzan a pasar factura.
Lo que yo siempre comento a las familias es que no existe un límite de tiempo.
"¡Estoy de menos de 37 semanas...!"
Una bolsa rota de forma prematura por debajo de la semanas 37 de parto tiene un tratamiento completamente diferente. Mención aparte son las bolsas amnióticas que se rompen de forma muy prematura. Habitualmente suelen acarrear más patología tanto para la madre y para el bebé, es decir, muchas complicaciones para los dos.
Sobre el líquido amniótico
El bebé intrauterino vive rodeado de líquido amniótico dentro de la bolsa de las aguas o bolsa amniótica. Está bolsa se puede romper de forma espontánea durante el trabajo de parto o antes de que éste empiece. El líquido amniótico es segregado en parte por las membranas que forman la bolsa de las aguas y en parte por el bebé (líquido pulmonar y orina). Se le llama parto seco a aquel que se inicia con la rotura de la bolsa y en ausencia de contracciones.
El parto seco es un mito, como ya se ha explicado en e apartado ¿qué es el líquido amniótico?
La mayoría de las mujeres rompen la bolsa de forma espontánea durante el proceso de parto, con frecuencia en la última fase de descenso y salida del bebé y algunas mujeres rompen la bolsa de las aguas antes de ponerse de parto, es decir, antes de que se inicien las contracciones.
Si nadie rompe la bolsa de forma artificial un 20% de bebés nacen con la bolsa entera. Romper la bolsa suele ser un estímulo para el inicio del trabajo de parto, y si éste ya ha empezado, las contracciones se hacen más frecuentes e intensas y el parto se acelera.
Cuando se rompe la bolsa, las aguas pueden fluir continuamente o fluyen cada vez que la mujer o el bebé se mueven. Si el parto se ha iniciado las aguas fluyen en cada contracción.
Las aguas normalmente son transparentes, blanquecinas o con pequeños grumos blancos. Si son verdes o marrones se debe a que el bebé ha defecado y el significado puede ser variable en función del grado y el momento en que se tiñen y de las semanas de gestación. En cualquier caso se debe consultar con las comadronas lo antes posible ya que puede ser un signo de que el bebé no esté recibiendo suficiente oxígeno.
Las comadronas valorarán el bienestar fetal mediante la auscultación, los movimientos del bebé y las contracciones. Romper las aguas es un estímulo para que el parto se inicie.
Los protocolos hospitalarios son muy variables, algunas guías de práctica clínica recomiendan inducir el parto a las 24 horas de bolsa rota por el riesgo de infección del bebé y de la madre pero lo que realmente aumenta el riesgo de infección son las exploraciones vaginales. El tacto vaginal es un detonante para que se inicie la cuenta atrás en cuanto al riesgo de infección, ya que puede arrastrar gérmenes, que viven normalmente en la vagina, hacia la cavidad uterina.
Evidencia científica sobre la rotura de la bolsa amniótica
La evidencia científica sobre la rotura de la bolsa del líquido amniótico es pobre y de baja calidad.
- Dare, M.R., et al., Planned early birth versus expectant management (waiting) for prelabour rupture of membranes at term (37 weeks or more). Cochrane Database Syst Rev., 2006. 1: p. p. Un estudio multicéntrico, prospectivo aleatoriorealizado por el grupo internacional TermPROMP comparó los resultados en dos grupos, el de inducción y el de manejo expectante en el que la inducción en este último grupo se llevó a cabo si no aparecía trabajo de parto en el plazo máximo de cuatro días tras la ruptura de aguas. No se registró una mayor incidencia de sepsis neonatal en comparación con la inducción precoz.
- Seaward, P.G., et al., International multicentre term prelabor rupture of membranes Study: Evaluación de los predictores de corioamnionitis clínica y fiebre posparto en pacientes con ruptura de membranas pre-parto a término. Am J Obstet Gynecol 1997. 177: p. De todas las variables que se manejaron la que más se asoció con corioamnionitis fue el número de tactos vaginales.
¿Qué hacer tras la rotura de la bolsa si estás de más de 37 semanas?
Romper la bolsa no significa estar de parto. Aunque cuando sucede, al igual que habéis visto en muchas películas, os suelen entrar las prisas por acudir al hospital pensando que el bebe está a punto de nacer. Esto es lo primero que tenéis que entender. La bolsa o membrana que envuelve a vuestro bebé y que contiene el líquido amniótico se puede romper antes, durante e incluso después del parto. Cuando se rompe durante la dilatación o después, no suele extrañar a nadie.
Si estás de más de 37 semanas, no tienes contracciones, el streptococo es negativo, el bebé se mueve bien, no tienes fiebre y el líquido amnióico es claro no tienes que tener prisa alguna. Puedes avisar a tu pareja si no está en casa y esperar que venga a recogerte y te lleve al hospital. Te puedes duchar. Puedes comer algo suave. Puedes hacer una meditación. Puedes ponerte en la pelota suiza un rato. Es decir, tienes que ir al hospital, pero sin ninguna prisa.
Si al llegar al hospital tienes contracciones y el trabajo de parto ha comenzado ingresarás en paritorio para continuar hasta que nazca tu bebé con la atención habitual. En cambio, si al llegar no tienes contracciones (por tanto, no estás de parto) y no tienes factores de riesgo, te ingresarán en planta para ver si en las horas siguientes comienza el parto de forma espontánea.
La bolsa amniótica mientras esté integra protege a tu bebé de las infecciones externas. Pero una vez que se rompe, el riesgo de infección es algo mayor. En el caso de que no haya signos de infección, aunque cada hospital tiene su protocolo y puede haber diferencias, la mayoría están basados en las recomendaciones de la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia) y en general, si estás de más de 37 semanas, las opciones van desde esperar 12-24 horas (lo más frecuente) hasta 96 horas (muy poco probable en nuestros hospitales).
Antiguamente se asociaba los partos difíciles y largos a que al bebé se quedaba sin líquido amniótico si habían pasado unas horas desde que se rompía la bolsa.
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