¿Qué pasa si tomo mucho café durante la lactancia?

12.10.2025

Decir que no a una taza de café puede llegar a ser realmente duro, sobre todo si es la que nos proporciona la energía necesaria para empezar el día. Pero, por mucho que nos duela aceptarlo, existen ocasiones en las que hay que mantener un control especial en la ingesta de esta bebida. La etapa de lactancia es uno de esos momentos en los que debes andarte con mucho ojo.

La lactancia es uno de los momentos más importantes para la madre y el bebé. Este último encontrará en la leche el alimento necesario para seguir desarrollándose. Es por eso que cuando se da el pecho puedes recibir diversos consejos sobre lo que debes comer y lo que no. Aunque eso sí, hay que tener cuidado de no caer en la trampa de los falsos mitos.

Por tanto, durante la lactancia puede producirte una infinidad de dudas. Así, parece que la lactancia es un momento más relajado, pero, aún así, habrá que seguir cuidándose.

¿Se puede tomar café durante la lactancia materna?

Si eres de esas personas que disfruta con una buena taza de café cada día y tienes en mente dar el pecho próximamente o estás haciéndolo en estos momentos, es muy probable que te preguntes: “¿puedo tomar café dando el pecho?, ¿es malo tomar café durante la lactancia?, o ¿son incompatibles la cafeína y la lactancia?”

Distintos expertos han apuntado que el café es una bebida segura durante la lactancia materna, aunque su consumo excesivo puede conllevar complicaciones, entre las que se encuentra el insomnio, nerviosismo e irritabilidad en el bebé. Esta explicación se basa en un estudio en el que se afirmó que entre un siete y un diez por ciento de la cafeína que consume la madre puede ser percibida por el pequeño a través de la leche.

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La Asociación Española de Pediatría (AEP) y la Asociación Americana de Pediatría (AAP) coinciden en que sí se puede tomar café en la lactancia, salvo que un profesional de la salud determine lo contrario, ya sea por la salud de la madre o del bebé. Eso sí, se recomienda hacerlo en cantidades moderadas o decantarse por variedades que no contengan cafeína o la contengan en dosis reducidas, como los Descafeinados NESCAFÉ® Dolce Gusto®.

¿Cuánto café puedo tomar en la lactancia?

Ahora que sabemos que en la lactancia se puede tomar café, es momento de descubrir qué cantidades máximas son las recomendadas. Hay que tener en cuenta que cada variedad y tipo de café contiene una cantidad diferente de cafeína.

Por ejemplo, tal y como vimos en nuestro artículo sobre el consumo de café durante el embarazo, la EFSA indica que una taza de café espresso de 60 ml contiene aproximadamente 80 mg de cafeína, mientras que un café americano de 365 ml contiene 154 mg de este estimulante.

Así pues, siguiendo las recomendaciones de la AEP, sí se puede tomar café amamantando, siempre que no se supere la cantidad recomendada de 200 mg, o lo que es lo mismo, un máximo de dos tazas diarias según la variedad que se consuma.

Por el contrario, si se excediera esta cantidad, parte de la cafeína que ingiere la madre, y que se transfiere a su leche, podría afectar al lactante, causándole irritabilidad, insomnio o nerviosismo, entre otros síntomas.

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Grandes dosis de cafeína (más de 300 mg al día) pueden producir irritabilidad, temblores, hipertonía e insomnio en el lactante. También hay lactantes que con menos dosis tienen irritabilidad: la madre valorará la conveniencia de disminuir o no la ingestión de café si esto sucede.

En vista de lo anterior podría parecer que uno o dos cafés al día no representan el más mínimo riesgo, pero no es exactamente así. La cafeína no es un compuesto exclusivo del café, también se encuentra en el té, en algunas bebidas refrescantes o estimulantes y en diversos medicamentos.

Además del café, también habrá otros alimentos que habrá que evitar si estás dando el pecho. Por ejemplo, el alcohol no será recomendado, ya que se ha demostrado que este puede afectar al desarrollo del cerebro del bebé.

La Asociación Española de Pediatría aconseja no beber alcohol durante los primeros tres meses de lactancia. Una vez pasado este tiempo, sí que se podrá beber de forma ocasional y, al ser posible, en tomas alejadas. También, será muy importante que la madre no fume, ya que el tabaco afectará gravemente a la salud del pequeño.

¿El café afecta al bebé durante la lactancia?

Durante la lactancia hay muchos compuestos ingeridos por la mamá que pasan a la leche materna; la cafeína tanto del café como de otras bebidas (té, mate, refrescos, cacao…) es uno de ellos. La cafeína ingerida por la madre, ya sea del café o de otras bebidas como infusiones o refrescos, pasa a la leche materna en ciertas cantidades.

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Una vez ingerida, la cafeína pasa rápidamente a la leche materna, produciendo un pico a la hora aproximadamente después de su ingestión. Los síntomas que puede presentar el bebé, por un consumo excesivo de cafeína materno, son irritabilidad, insomnio y nerviosismo. Estos síntomas pueden variar de un bebé a otro, y es particular en cada caso.

Además, durante los primeros cuatro meses, el cuerpo de los bebés no tendrá la capacidad de metabolizar y eliminar la cafeína al mismo ritmo que el organismo adulto. Por tanto, esta sustancia permanecerá en él durante más tiempo. Aún así, hay que ser consciente que no es lo mismo que tomes tú la cafeína a cómo puede afectar si lo hace el pequeño directamente. Además, cabe destacar que cada pequeño será diferente y puede ser que la cafeína no afecte de manera igual a todos. Por eso, será importante consumir poco café y de vez en cuando.

Respecto a los medicamentos, numerosos fármacos, algunos muy comunes, contienen cafeína como excipiente en su composición, por lo que es importante prestar atención.

El consumo moderado de cafeína por parte de la madre no suele afectar a los bebés amamantados. Sin embargo, dado que cada niño es único, debes prestar atención a las reacciones de tu hijo.

Los bebés prematuros y menores de seis meses descomponen la cafeína más lentamente, por lo que es más probable que se vean afectados por el consumo de cafeína de la madre que los bebés mayores.

La cafeína no afecta del mismo modo a las madres y a sus bebés. Los bebés con menos de 5 meses de vida, siempre que no se trate de prematuros, no tienen la misma capacidad de eliminación de sustancias como la cafeína.

Si te preocupa que el café o el té que tomas puedan afectar a tu bebé, consulta al médico para obtener asesoramiento personalizado.

¿Qué debo hacer si mi hijo reacciona a la cafeína en la leche materna?

Si crees que tu bebé está reaccionando a la ingesta de cafeína, intentar reducir la cantidad que consumes al día o déjala durante unas semanas para que su sistema se limpie. No hay necesidad de dejar de dar el pecho mientras tanto. Recuerda eliminar la cafeína de tu dieta gradualmente, ya que hacerlo de golpe puede provocar dolores de cabeza.

Consulta al pediatra para que te aconseje si sospechas que a tu peque le sienta especialmente mal la cafeína que consumes o si tienes alguna otra duda sobre cómo dar el pecho.

Recomendaciones y alternativas

En cualquier caso, si el bebé ingiere cafeína también hay que tener en cuenta que no la metabolizan tan rápido como los adultos, por lo que ésta permanece más horas, incluso días, en su cuerpo. Otro aspecto que no se debe olvidar es que la cafeína no sólo está en el café sino que la podemos ingerir a partir de otros alimentos o bebidas.

Podemos establecer dos niveles seguros a la hora de consumir bebidas con cafeína o derivados durante la lactancia. El primero de ellos es el de riesgo muy bajo, que quiere decir que existen numerosos estudios científicos y consenso de expertos que han demostrado cualquiera o varios de los siguientes factores: que no presenta efectos secundarios en lactantes o neonatos durante un uso frecuente, que su falta de toxicidad está probada o que la farmacocinética es adecuada.

Ahora bien, esto significa que puede tomarse con un margen de seguridad bastante amplio, no que haya que abusar de ellos. Después está el nivel de riesgo bajo, que establece que los efectos en el lactante y el periodo de lactancia pueden ser leves o adversos de forma moderada.

Significa que no hay suficientes datos de dominio público, pero las características farmacocinéticas del producto, tanto en cuestión de eliminación del organismo como su efecto en el organismo, así como su composición físico-química, hacen que los efectos contraproducentes o adversos sean poco probables. Dicho esto, es importante controlar en gran medida el consumo y sus horarios, las dosis, la edad del lactante y vigilar los posibles efectos que puedan producir.

Además, si espaciamos en el tiempo la toma de café con la toma del bebé procuramos que la cantidad de cafeína que queda en el cuerpo y en la leche, y por tanto la que llega al lactante sea menor.

Otro aspecto importante es que no todo el café es igual. Existe la opción del café descafeinado, al que se ha extraído gran parte de la cafeína, pero aún contiene los antioxidantes beneficiosos del café. Si aún así sigues escogiendo el café normal, siempre que sea en dosis bajas, puedes consumirlo.

En unas cinco horas la madre tendrá unos niveles mucho más bajos de cafeína en el organismo.

Tabla de contenido de cafeína en diferentes bebidas

Echa un vistazo a esta tabla para saber la cantidad aproximada de cafeína que contienen algunas bebidas populares.

Bebida Cantidad (ml) Cafeína (mg)
Café filtrado 230 95-190
Café descafeinado filtrado 230 2-5
Expreso 30 47-75
Café soluble 230 27-135
Té negro 230 30-80
Té negro descafeinado 230 2-5
Té verde 230 28
Cola 350 34
Cola light 350 46
Bebida energética 230 75
Concentrado energético 60 200

Recuerda que para la mayoría de las mujeres se considera seguro consumir hasta unos 300 miligramos de cafeína a diario mientras dan el pecho. Por lo tanto, si te tomas un café y un té negro al día, no habrá ningún problema.

Es normal que, a la hora de amamantar al bebé, las mamás se pregunten qué pueden comer y qué no y si lo que comerán le afectará al bebé. Lo mejor es que sigan una dieta variada y equilibrada en nutrientes, evitando alimentos procesados o con escaso valor nutricional.

Ahora que conoces todos los riesgos de la lactancia y el café, te corresponde a ti decidir si lo vas a tomar o no y en que cantidades. ¡Puedes seguir disfrutando de tus momentos cafeteros favoritos con las cápsulas NESCAFÉ® Dolce Gusto® mientras le das el pecho a tu bebé! La lactancia y el embarazo serán dos momentos especiales en los que habrá que cuidarse más.

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