Queso y Embarazo: Riesgos y Recomendaciones

25.09.2025

Cuando nos quedamos embarazadas, nos asaltan las dudas sobre la alimentación que debemos seguir. El queso puede ser una fuente importante de nutrientes. Sin embargo, durante el embarazo, la elección del tipo de queso cobra especial importancia debido a los riesgos potenciales asociados con la leche cruda. No hay necesidad de prescindir completamente del queso. El queso también contribuye favorablemente al embarazo por sus valores nutricionales, solo debemos tener en cuenta una serie de procesos por los que ha pasado el queso y por el que no todos los médicos aceptan en la dieta durante un periodo de gestación.

¿Por qué consumir queso de leche pasteurizada?

En periodo de gestación, debemos procurar informarnos bien sobre los tipos de alimentos que podemos consumir ya que a algunos alimentos se les atribuye serias consecuencias para el feto en gestación. Ya sea por su composición y por sus propiedades nutricionales, el queso es uno de esos alimentos que se pueden consumir, pero debemos tener en cuenta que no podemos consumir todos los tipos. La leche pasteurizada, al someterse a un proceso de calentamiento controlado, elimina bacterias y patógenos sin comprometer significativamente su valor nutricional. Los quesos elaborados a partir de esta leche ofrecen una mayor seguridad alimentaria.

Mientras que la leche cruda se presenta en su estado natural y puede contener microorganismos nocivos, la leche pasteurizada ha sido tratada térmicamente para eliminar estos riesgos. Este proceso es fundamental para garantizar la seguridad alimentaria, especialmente para las mujeres embarazadas y sus fetos.

Riesgos del Queso de Leche Cruda

La leche cruda puede contener patógenos como Listeria, E. coli y Salmonella, que son peligrosos tanto para la madre como para el feto. Dado el alto riesgo que representa, la recomendación para las mujeres embarazadas es evitar completamente los quesos de leche cruda. Este consejo es apoyado por la evidencia que subraya los peligros potenciales que estos productos pueden representar. La ingesta de productos lácteos elaborados con leche cruda durante el embarazo puede conducir a infecciones. Estas infecciones pueden tener consecuencias, incluyendo parto prematuro, infección neonatal o incluso pérdida del embarazo.

Para asegurarse de consumir quesos seguros, es esencial verificar las etiquetas de los productos y confirmar que se han elaborado con leche pasteurizada. La falta de claridad en el etiquetado o la ausencia de información debe considerarse una señal de precaución.

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Aunque puede haber diferencias en el sabor y la textura entre los quesos de leche cruda y los de leche pasteurizada, la seguridad debe ser la prioridad principal durante el embarazo. La percepción de un sabor más rico o complejo en los quesos de leche cruda no compensa los riesgos para la salud.

Quesos que no se pueden comer en el embarazo

Efectivamente hay quesos de los cuales no nos podemos permitir su ingesta diaria y, si ya los comías de antes, tendrás que cambiar tu rutina alimenticia y comer otro tipo de quesos que si puede contribuir favorablemente a su embarazo. De manera genérica, los quesos que no podrás tomar en el embarazo son todos aquellos que han sido elaborados con leche cruda. Quesos frescos con altos índices de humedad y con presencia o con posibilidad de tener moho.

¿Qué hace un queso peligroso para las embarazadas?

Un queso con alta humedad y de pasta blanda tiene más posibilidades de tener moho en su proceso de curación. Además que también contribuye al desarrollo de agentes bacterianos como la Listeria Monocytogenes (Listeriosis). Si un queso posee esta bacteria, es posible que se den casos de dolor muscular y fiebre que durante los tres primeros meses de embarazo. La embarazada puede transmitir la enfermedad por la placenta y causar la infección en el bebé provocando trastornos neurológicos y problemas psicomotrices al feto.

  • Leche pasteurizada: La fábrica ha sometido la leche a elevadas temperaturas, concretamente a unos 75º aproximadamente. Con este método se consigue descartar la proliferación de bacterias potencialmente peligrosas para el organismo. Luego se podrán añadir aditivos que mantengan el queso adecuadamente como son fermentos lácticos, pero esto es optativo.
  • Leche cruda: La fábrica no aplica tratamiento a la leche, solo los aditivos necesarios para el correcto mantenimiento del queso. Con esto conseguimos un queso más “puro” ya que es el queso realizado de toda la vida y prosee propiedades que se hubieran perdido si la leche se hubiera pasteurizado. Ahora bien, poseen el riesgo de poseer más bacterias y por tanto no es aconsejable su ingesta en periodo de embarazo.

Quesos que sí se pueden comer en el embarazo

Recuerda que debemos ver bien la etiqueta de cada uno de los productos que podamos ingerir. Siempre es mejor consultar con el médico la dieta que debes seguir. Genéricamente, se recomienda que en el periodo de embarazo consumas queso con leche pasteurizada, ya que este tipo de leche permite que todas las bacterias potencialmente dañinas mueran en el proceso. Olvídate de quesos frescos y semi-blando, esos quesos tienen porcentajes de humedad lo suficientemente elevados como para que el habite la bacteria ya mencionada. Es mejor declinarse por quesos más secos como son los semicurados o curados, y como no, de leche pasteurizada.

Como has podido comprobar, cuanta menos humedad mejor. Estos tipos de queso que mencionamos son para evitar posibles enfermedades. Es mejor prevenir los alimentos que puedan dañar la salud del feto, ya podrás comer cualquier tipo de queso cuando el bebé haya nacido.

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Los quesos elaborados con leche pasteurizada y que han sido manejados y almacenados adecuadamente son generalmente seguros para el consumo durante el embarazo. Estos incluyen quesos duros, quesos procesados y quesos blandos pasteurizados.

Beneficios del queso para el embarazo

No te prives de los lácteos en tu dieta alimenticia. Estos lácteos te darán el aporte de calcio que tanto necesitas y que darán a tus huesos la resistencia que tanto necesitan en tu movilidad diaria. Además, el calcio también es bueno para el feto, ayuda a su formación y te ayudará con múltiples rutinas del día a día.

El nutriente principal de cualquier lácteo es el calcio, pero también podemos ver en el queso otros nutrientes que pueden ayudarte con el embarazo. Además de ser fuente de calcio, vitaminas y proteínas, el queso también contiene otras propiedades como:

  • Ácido fólico que ayuda al correcto desarrollo neurológico del feto en su formación.
  • Zinc para la creación de anticuerpos y fomenta el crecimiento del bebé.
  • Fósforo para reforzar el sistema inmunitario además de contribuir favorablemente en el futuro al desarrollo de dientes y uñas.
  • Vitaminas A y D para la contribución de glóbulos rojos y obtener agudeza visual.

Lista de quesos a consumir en el embarazo

Más adelante daremos más detalles de cada uno de los quesos de la lista, pero para hacerlo más visual, aquí tienes un listado resumen de los quesos que sí y no puedes comer en el embarazo.

Queso que SÍ puedes comer Queso que NO puedes comer
Quesos secos (semis o curados) Quesos blandos o semi-blandos
Queso Mozzarella Queso crema blando
Queso Gouda Queso Feta
Queso Edam Queso de Cabra
Queso fresco francés Queso Brie
Queso para untar Queso Camembert
Queso Ricotta Queso Azul
Queso Mascarpone Queso Stilton
Queso Parmesano Queso Roquefort
Queso Provolone Queso Gorgonzola
Queso de Burgos

Tras examinar la lista, estamos viendo que también hay quesos blandos en la columna en la que sí puedes comer. Esto se debe a que hacemos referencia a los quesos que han sido elaborados con leche pasteurizada. Siempre debemos ir buscando el queso cuya etiqueta refleje la leche pasteurizada. En caso de que no nos ponga nada, es mejor desconfiar y coger otra opción.

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Fermentos lácticos

Durante el embarazo, es fundamental prestar atención a la ingesta de alimentos y asegurarse de consumir productos lácteos seguros y nutritivos. Los quesos son una fuente importante de calcio, proteínas y otros nutrientes esenciales, pero es crucial entender cómo se elaboran y qué ingredientes se utilizan, especialmente cuando se trata de fermentos lácticos y cuajo.

Los fermentos lácticos son microorganismos beneficiosos que se añaden a la leche para iniciar el proceso de fermentación. Estos microorganismos convierten los azúcares de la leche en ácido láctico, lo que ayuda a acidificar el medio y contribuye al sabor y la textura característicos de los quesos. Los fermentos lácticos más comunes son las bacterias lácticas, como Lactococcus, Streptococcus y Lactobacillus.

Estos fermentos lácticos en sí mismos no representan un riesgo significativo durante la gestación. Sin embargo, es importante tener en cuenta que durante el embarazo, algunas mujeres pueden ser más susceptibles a ciertas bacterias dañinas que podrían estar presentes en los alimentos fermentados, como ciertos tipos de Listeria.

Se recomienda elegir quesos pasteurizados y seguros, y evitar los quesos blandos y no pasteurizados, así como otros alimentos que puedan contener bacterias dañinas. Por eso nuestra recomendación es, antes de comprar un queso, lee cuidadosamente la etiqueta para asegurarte de que esté hecho con leche pasteurizada. También, si tienes dudas o preocupaciones sobre un queso en particular y no encuentras la suficiente información, no dudes en consultar a tu médico o a un dietista registrado.

Cuajo en el embarazo

El cuajo es una enzima que se encuentra naturalmente en el estómago de los rumiantes, como las vacas y las ovejas. Tradicionalmente, se ha utilizado el cuajo animal para coagular la leche y formar el queso. Sin embargo, en la actualidad, también se producen cuajos microbianos o vegetales, que son alternativas aptas para vegetarianos y mujeres embarazadas que deseen evitar los productos de origen animal.

Las alternativas al cuajo animal, como los cuajos vegetales o microbianos, son cada vez más populares y ofrecen una opción segura para las mujeres embarazadas que desean evitar los productos de origen animal. Aún así, es importante asegurarse de que el queso haya sido elaborado siguiendo prácticas seguras de manipulación de alimentos y que haya sido sometido a procesos de pasteurización adecuados.

Sin embargo, aunque el queso esté elaborado con cuajo microbiano y sea pasteurizado, el riesgo de contaminación bacteriana no se reduce al 100%. Por lo tanto, aunque es probablemente seguro consumir este tipo de queso durante el embarazo, siempre es importante seguir las prácticas de seguridad alimentaria adecuadas y consultar a los especialistas para que este determine el cuajo utilizado y te pueda informar sobre las marcas de queso recomendadas realizadas con leche pasteurizada.

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