Radiografías y Embarazo: Riesgos y Consideraciones

26.10.2025

¿Te han pedido una radiografía en el embarazo y tienes dudas? Esto ya te hará intuir que hay que tener cuidado con este tipo de pruebas durante la gestación pero, ¿se pueden utilizar las pruebas de rayos X en el embarazo? ¿Cuáles son los peligros?

Muchas mujeres gestantes deben exponerse a radiaciones ionizantes por causas médicas. De hecho, las radiaciones ionizantes se utilizan a diario para realizar una gran variedad de estudios diagnósticos.

La falta de información puede causar preocupación a las mujeres que se deben someter a estos estudios clínicos estando embarazadas. La difusión de conocimientos básicos sobre este tema de una manera clara y comprensible es una de las tareas a encarar por parte de los organismos que trabajan en el campo de la protección radiológica de los trabajadores expuestos, del público y del medio ambiente.

Por ello, en el año 2022 el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) publicó el documento Embarazo y Radiación ¿Qué necesito saber?, desarrollado en el marco del Foro sobre Protección Radiológica en el Medio Sanitario, formado por el CSN, la Sociedad Española de Protección Radiológica y la Sociedad Española de Física Médica.

En él se pretende, por un lado, dar respuesta a las dudas más frecuentes sobre las pruebas diagnósticas con radiaciones que se pueden realizar durante el embarazo y sobre cuestiones que nos podemos plantear en nuestra vida diaria como:

Lea también: Radiografías y embarazo temprano

  • ¿A qué radiaciones estamos expuestos?
  • ¿En qué tipo de pruebas diagnósticas se utilizan las radiaciones ionizantes?
  • ¿Las mujeres embarazadas pueden realizarse pruebas diagnósticas con radiaciones?
  • ¿Supone la radiación algún riesgo para el feto?
  • Si mi pareja o yo nos hemos hecho una exploración diagnóstica con radiaciones y me quiero quedar embarazada ¿debo tomar alguna precaución?
  • ¿Qué pasa si decido no realizarme la prueba?
  • ¿Está justificado interrumpir un embarazo a causa de una exposición médica a radiaciones ionizantes?

Y, por otro, hacer hincapié en los conceptos más importantes relacionados con la gestación y la exposición a la radiación ionizante, como son los siguientes:

  • La realización de pruebas diagnósticas habituales con radiaciones ionizantes no supone un riesgo para el feto.
  • Antes de realizarse la prueba, el médico especialista habrá valorado su justificación e idoneidad; es decir, que la realización de dicha prueba produzca un beneficio superior al posible riesgo que conlleve.
  • Cualquier exposición médica durante el embarazo es previamente evaluada y planificada por los profesionales responsables, que tienen en cuenta los posibles riesgos.
  • Si se toma la decisión de no realizarse la prueba indicada por el médico, el riesgo para la salud de la madre y/o la del feto puede ser mayor que si se le realiza.
  • Que la madre esté bien es importante tanto para la propia madre como para el feto, por lo que no hacer una prueba solicitada por su médico puede suponer un riesgo mayor que hacerla.
  • Las dosis recibidas por el feto debidas a la mayoría de las pruebas diagnósticas con radiaciones suponen un daño despreciable para el mismo. Por tanto, no está justificada la interrupción del embarazo.
  • No hay evidencia de que la exposición a las radiaciones ionizantes de los padres antes de la concepción produzca ningún efecto en la salud de los futuros hijos.

Además, el documento incluye un código QR con referencias bibliográficas que permiten a cualquier persona interesada profundizar en el tema y obtener información detallada sobre el embarazo y la exposición a las radiaciones ionizantes. El tríptico “Embarazo y radiación ¿Qué necesito saber” está disponible en el Departamento de Publicaciones del CSN así como en formato electrónico en la siguiente dirección www.csn.es

¿Cómo funcionan los Rayos X?

Su funcionamiento es el siguiente: cuando los Rayos X pasan a través del cuerpo son absorbidos en diferente cantidad según sea la densidad del material que atraviesan. Esto provoca que los materiales más densos, como los huesos, se visualicen de color blanco en las placas reveladas, mientras que el aire de los pulmones, al ser menos denso, se vea negro y la grasa y los músculos adquieran un color gris.

Como ocurre con otras formas de radiación ionizante, los Rayos X tienen la capacidad de alterar el material genético de las células y causar mutaciones, lo que podría incrementar el riesgo de cáncer.

La intensidad de los Rayos X o dosis de radiación se mide en función de la cantidad de radiación recibida por todo el cuerpo. La unidad científica de medición para la dosis de radiación del cuerpo entero, también conocida como “dosis efectiva” es el millisievert (mSv).

Lea también: Alternativas a las radiografías en el embarazo

Riesgos de las Radiografías Durante el Embarazo

La posibilidad de que una radiografía dañe al feto es muy pequeña, pero hay que tenerla en cuenta. La etapa embrionaria es el periodo de mayor sensibilidad, ya que los órganos y sistemas del bebé se están formando rápidamente.

Una exposición a dosis elevadas de radiación en esta etapa podría aumentar el riesgo de malformaciones congénitas, retraso del crecimiento o efectos en el desarrollo neurológico.

En cuanto a los TAC (tomografía computarizada), emiten el doble de radiación que los rayos X, por lo que su uso debe ser mucho más restringido. De todas formas y para tu tranquilidad, siempre es mejor evitar hacer una radiografía buscando embarazo o estando embarazada.

Aunque mínimo, los Rayos X pueden suponer un cierto riesgo para la salud del bebé, por ese motivo siempre debes informar a tu médico de que te encuentras embarazada o existe la posibilidad de estarlo. De esta manera, el facultativo podrá evaluar la verdadera necesidad de hacer la radiografía, o si es posible su sustitución por otra prueba. Si finalmente la prueba de RX se tiene que llevar a cabo, es recomendable que te protejan con un delantal de plomo.

Se considera que a partir de la semana 20 de embarazo el bebé ya está completamente desarrollado y, por lo tanto, es más resistente a los efectos de la radiaciones.

Lea también: Edad Ósea en Bebés: El Rol de la Radiografía de Mano

En la semana 4, la madre ignora que está embarazada, pero el embrión crece dentro de su útero. El desconocimiento y la desinformación pueden llevar a periodos de ansiedad e incluso a interrupciones del embarazo por miedo a los efectos que las radiaciones hubieran podido tener.

Debemos conocer que el efecto perjudicial que presentan estas exploraciones se deben al empleo de lo que se llaman radiaciones ionizantes. Si la mujer gestante es expuesta a radiación antes de que el embrión se haya implantado en el útero, va a tener un efecto de "todo o nada". Si la exposición se ha producido entre la tercera a octava semana de embarazo es el periodo de "mayor riesgo" en el que se pueden producir malformaciones fetales.

Pero ¿qué consideramos dosis elevada? Y ¿qué dosis aporta una radiografía o un escáner? La dosis que se considera que puede tener perjuicio fetal es a partir de 100 milligrays (mGy). A partir de la octava semana de desarrollo y hasta el nacimiento, el efecto de la radiación se limita principalmente al sistema nervioso central. Una dosis de radiación por encima de 100 mGy pueden alterar el cociente intelectual del bebé, y el riesgo es mayor cuanto más precoz es la gestación.

Radiografías Dentales y Embarazo

Las radiografías dentales son seguras para el feto.

El Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife recuerda que las radiografías dentales no están contraindicadas en el embarazo. El tratamiento dental es muy importante durante el periodo de gestación, tanto para la madre como para el bebé, por lo que es fundamental que se acuda a las revisiones pautadas y en caso de urgencia dental.

Existe la falsa creencia en el peligro de las radiografías dentales para las embarazadas. La radiación recibida en este tipo de pruebas diagnósticas, que dura solo un par de segundos, supone una exposición muy baja, por lo que el riesgo de efectos nocivos es extremadamente bajo.

Los dentistas utilizan un equipo adecuado de protección a la hora de realizar la exploración radiológica, que, además, puede llevarse a cabo solo de unos dientes o de las dos arcadas completas, entre otras modalidades. A la paciente embarazada se le coloca un delantal protector de plomo, que le cubre tanto el torso como el abdomen.

Durante el embarazo, el dentista evitará las radiografías de control rutinario, pero realizará las que se requieran ante una urgencia dental o sean necesarias para un diagnóstico y su tratamiento pertinente.

Según la documentación consultada, no es necesario el uso de delantales para la protección abdominal en la embarazada que va a realizarse una radiografía dental.

El sumario de evidencia de UpToDate sobre el diagnóstico por imagen en la mujer gestante afirma, en consonancia con varias sociedades científicas, que en las radiografías simples no abdominopélvicas ya no se usan protectores (como un delantal plomado) para las embarazadas. Explica que las radiografías que no incluyen al feto en su campo de imagen casi no causan dispersión de la radiación hacia el feto por lo que la radiación recibida no originaría un aumento de riesgo. Según los autores del sumario, aunque no está claramente determinado, ellos establecen en 50 mGy (0,05 Gy, 5 rads) el umbral de radiación perjudicial para el feto.

En cuanto a la radiografía dental explica que la dosis que recibe el feto es mínima (0,0001 mGy [0,01 mrads]) en un estudio dental habitual, no considerándose perjudicial.

En 2019 la American Association of Physicists in Medicine (AAPM) publicó un documento de posicionamiento en el que afirmaba que debería dejar de utilizarse protección gonadal y fetal como práctica de rutina durante la realización de pruebas diagnósticas de imagen basadas en rayos X. Argumentaba que las dosis de radiación utilizados en las pruebas de imagen no se asociaban con un daño medible en las gónadas o el feto; además, cuando el feto o las gónadas estaban fuera del alcance del campo de visión de la imagen, el uso de protectores no era eficaz para reducir la dispersión de la radiación interna; y los protectores podían afectar de manera negativa a la eficacia de la prueba.

El texto explica que el uso de protectores abdominales es de poca utilidad en la protección del feto. Aún así plantea que las embarazadas podrían solicitar el uso de un protector abdominal incluso en situaciones en las que la exploración no abarca esa región. En esos casos considera que debería actuarse siguiendo los procedimientos escritos y a discreción del operador que realiza la obtención de imágenes.

También un informe sobre seguridad durante las radiografías dentales de 2022 suscrito por varias sociedades científicas internacionales explica que, debido a la distancia existente entre la fuente de radiación y el feto, la dosis de radiación recibida por el feto en las pruebas de imagen dentales es baja. Aclara que son escasos los estudios sobre la dosis en el feto tras la exposición a radiografías dentales. Señala que, sin el uso de protector, las dosis en el útero serían de 0,009-2,66 μGy en una radiografía intraoral, de 0,11-7,97 μGy en una ortopantomografía y de 0,05-6,93 μGy en una tomografía computarizada dental de haz cónico. Por tanto, las dosis que recibiría el feto serían comparables o menores a la dosis diaria de radiación de fondo.

Por último, una guía canadiense sobre salud oral en el embarazo considera que una radiografía oral es segura usando un protector del tiroides, pero indica que ya no se recomienda el uso de protector abdominal en una radiografía dental normal. Explica que las dosis de radiación utilizadas son mucho más bajas que las que se asocian con daño fetal y que el uso de protector abdominal tiene un efecto insignificante o nulo en la embarazada.

Radiografías Abdominales y Embarazo

Como hemos indicado, las radiografías abdominales son las que entrañan un mayor riesgo. Estas incluyen el estómago, el bazo, el hígado, el intestino delgado, el intestino grueso y el diafragma.

El médico puede valorar otros exámenes por imagen como la ecografía o la resonancia magnética, si estas pruebas proporcionan la información necesaria.

El Proceso de Justificación y Protección Radiológica

El primer principio del Sistema de Protección Radiológica es la justificación basándose en la relación riesgo-beneficio, lo que quiere decir que el beneficio para usted de la realización de esas pruebas, ha de superar el potencial riesgo al que se expone con las mismas; así pues, su médico habrá considerado que este examen está justificado para poder diagnosticar su enfermedad. En general, el riesgo de efectos radioinducidos por exámenes de radiodiagnóstico, como es su caso, es muy bajo, y el beneficio de un buen diagnóstico supera en gran medida ese riesgo.

La dosis absorbida recibida por los ovarios tras sus exploraciones es despreciable (del orden de unos pocos micro Gy; equivalente a unos pocos días de radiación de fondo ambiental) ya que la zona irradiada está fuera de la zona donde se encuentran los ovarios.

Según la comisión internacional de protección radiológica, en su report 84, cuando la irradiación es anterior al embarazo los riesgos para el futuro bebe son despreciables. Se han hecho recomendaciones a mujeres tratadas con radioterapia para evitar un embarazo durante varios meses después del tratamiento, que NO es su caso. Esas recomendaciones se basaron en experimentos realizados con ratones que demostraron que los ovocitos maduros eran más radiosensibles que los inmaduros.

Desde un punto de vista conservador y en ausencia de un volumen significativo de datos sobre seres humanos que hayan recibido dosis de más de 500 mGy, algunos autores todavía recomiendan que, si la mujer recibe en ovarios una dosis superior a 500 mGy, el embarazo subsiguiente debería demorarse por lo menos en 2 meses.

Por todo ello, esto NO debería suponer un motivo de angustia para usted. La dosis que han recibido sus ovarios es despreciable.

Técnicas de Diagnóstico Prenatal Alternativas

Además de las radiografías, existen otras técnicas de diagnóstico prenatal que pueden utilizarse:

Amniocentesis

La perforación del saco amniótico es una de las técnicas de diagnóstico prenatales mejor conocidas para detectar ciertos trastornos congénitos. Generalmente se realiza entre las semanas 13 y 15 de embarazo. En este procedimiento, una aguja delgada y hueca se inserta en el útero de la mujer a través del abdomen, guiado por el ultrasonido empleado para mirar al feto. El técnico extrae un poco del líquido alrededor del feto. Las células fetales que flotan en el líquido pueden analizarse para detectar las anormalidades cromosómicas, los más de 100 trastornos metabólicos y otros defectos anatómicos. Hay un bajo riesgo (menos de uno en 200) del aborto espontáneo o de infección después del procedimiento.

Muestreo de la Vellosidad Coriónica (CVS)

Una técnica más nueva, el muestreo de la vellosidad coriónica (CVS), puede realizarse antes, por las semanas 10 y 11. Una aguja se inserta a través del abdomen o un tubo delgado se inserta a través de la vagina para tomar una muestra diminuta de los tejidos del exterior de la bolsa en donde el bebé se desarrolla. El tejido se analiza para los trastornos cromosómicos o para diversas enfermedades genéticas. Los resultados generalmente están preparados en una a dos semanas.

Ultrasonido

El ultrasonido emplea las ondas sonoras de alta frecuencia para ubicar la posición, el tamaño y la estructura del feto y la placenta en el vientre. El ultrasonido es valioso en determinar la edad de un feto y puede detectar embarazos múltiples y también muchas malformaciones como la espina bífida (la espina dorsal abierta) y diversos problemas del corazón y de los riñones.

Tabla resumen de dosis de radiación en diferentes radiografías:

Tipo de Radiografía Dosis en el útero (μGy) sin protector
Radiografía Intraoral 0,009-2,66
Ortopantomografía 0,11-7,97
Tomografía Computarizada Dental de Haz Cónico 0,05-6,93

tags: #radiografia #y #embarazo #riesgos

Publicaciones populares: