Cómo Congelar la Leche Materna de Forma Segura y Eficaz

25.10.2025

Congelar la leche materna es una opción práctica cuando produces mucha leche. La conservación de la leche materna es una buena solución cuando la madre se incorpora al trabajo o si no puede estar presente en el momento de la toma. Sin embargo, para que esta leche sea segura para tu bebé, es fundamental seguir una serie de recomendaciones para su almacenamiento, así como para la descongelación y preparación. Por todo ello, se trata de una herramienta cómoda para ti y segura para tu bebé.

Almacenamiento Adecuado de la Leche Materna

Aunque lo idóneo es dar el pecho directamente al bebé o extraer la leche justo antes de la toma, la leche materna también puede conservarse. Ahora empiezan las dudas: ¿Cómo debo guardar mi leche materna? ¿En qué envase? ¿Durante cuánto tiempo puede estar almacenada? ¿A qué temperatura? En esta página te damos pautas para manipular y almacenar la leche materna.

Recipientes Aprobados para el Congelamiento

El primer paso para congelar la leche materna de forma segura es elegir los recipientes correctos. Para guardar la leche materna se deben utilizar recipientes aptos para su almacenamiento. Asegúrate de que los contenedores sean de vidrio o plástico. Comprueba que tus recipientes sean aptos para congelador, puesto que algunos biberones de cristal pueden romperse. Normalmente, estos recipientes suelen ser de vidrio o plástico y deben estar bien lavados y completamente secos. Además, se pueden usar bolsas para almacenar la leche extraída, pero no hay que usar forros desechables para biberones. Cualquier recipiente limpio para uso alimentario (llevará el símbolo de una copa y un tenedor) es válido para conservar la leche materna. Los contenedores deben ser lavados con agua caliente y jabón y debe de ser posible cerrarlos herméticamente.

Preparación y Etiquetado

Lávate bien las manos con agua y jabón. Inspecciona el kit de extracción que vayas a utilizar, así como los tubos para asegurarte de que estén limpios. La leche se debe dividir en la cantidad que toma el niño y escribir la fecha de extracción en el recipiente. Es importante fechar el recipiente y poner la cantidad en el mismo, especialmente si va a ser congelada y en caso de ser leche que vayas a llevar a la escuela infantil debería llevar el nombre de tu bebé también en el recipiente. De este modo, siempre se utilizará primero aquella con la fecha más antigua. Etiqueta con la fecha y la cantidad extraída los envases de leche antes de congelarlos. Almacena la leche en pequeñas cantidades que sean suficientes para cada toma individual. Recomendamos hacerlo en dosis de 60 ml., puesto que, conforme el bebé vaya creciendo, necesitará 120 ml., 180 ml… Por ello, ¡60 ml.

Consideraciones al Congelar

Si la leche materna se congela, se debe tener en cuenta dejar un espacio al envasarla, ya que aumenta el volumen en el congelador. Al rellenar el contenedor, deja un espacio de una pulgada en la parte superior del contenedor ya que la leche se expande al congelarse. Si vas a congelar la leche el recipiente no debe ser llenado completamente ya que la leche aumentará de volumen al congelarse. Los envases de leche deben estar perfectamente cerrados para evitar contaminación cruzada. Si usas bolsas de congelación es muy buena idea almacenarlas dentro de un recipiente rígido. Puedes hacerlo con las bolsas en vertical o tumbadas horizontalmente, lo que suele ahorrar espacio.

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Ubicación Ideal de Almacenamiento

Otro consejo para almacenar la leche materna extraída es no colocarla en la puerta del congelador o de la nevera. Es importante que conserves tu leche refrigerada al fondo de la nevera para conservar al máximo la temperatura. En caso de congelarla suele haber una temperatura más estable al fondo de los cajones de tu congelador. De este modo, se reduce la posibilidad de dañar la leche por los cambios de temperatura.

Duración y Conservación de la Leche Materna

La leche materna puede ser congelada o refrigerada, dependiendo del tiempo de preservación que se requiera. Una vez extraída y colocada en el envase bien cerrado, el recipiente se coloca directamente en la nevera o congelador. La leche refrigerada conserva más propiedades que la congelada. Algunas de las propiedades antiinfecciosas se pierden cuando la leche se congela, pero sigue ayudando a proteger a los bebés de ciertas enfermedades, y es muy superior a cualquier fórmula comercial.

Tiempos de Almacenamiento Recomendados

La duración de la leche materna almacenada es la siguiente:

  • Temperatura ambiente: hasta 4 horas a una temperatura entre 16 y 25ºC.
  • Refrigerada: hasta 4 días a 4ºC.
  • Congelada: dependiendo del congelador se puede almacenar hasta 6 meses a -18ºC. Dentro de 6 meses es lo mejor.

Consideraciones Durante la Conservación

Durante la conservación, la leche pierde su aspecto característico y se producen tres fases distintas: la parte superior es más grasa, la segunda fase es una capa acuosa con grumos y por último un precipitado más denso. El aspecto de la leche materna congelada o refrigerada puede ser diferente al que tiene la leche fresca. Por ello, es importante agitar la leche materna para que se mezclen las diferentes fases y vuelva a la normalidad. Con agitarla suavemente antes de utilizarla, la leche recupera su aspecto homogéneo. Seguramente notes en algún momento que la leche que te hayas extraído y almacenado siguiendo las pautas huele de forma extraña. El olor no se puede eliminar, pero no tienes por qué desechar la leche, ya que no es perjudicial para el bebé. Según las condiciones de almacenamiento, una vez descongelada, la leche guardada en el congelador puede tener un sabor distinto debido a la descomposición de las grasas presentes en ellas. En ocasiones, la leche materna descongelada tiene un sabor distinto al descomponerse las grasas de la leche.

Transporte de la Leche Materna

En el caso de que se vaya a viajar y sea necesario llevarse recipientes con leche materna, se puede optar por usar una hilera con bolsas de hielo. Sin embargo, al llegar al destino, esta leche tendrá que ser utilizada o se deberá de guardar en la nevera o congelador.

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Descongelación y Calentamiento Seguro de la Leche Materna

Una vez descongelada, es momento de calentarla y dejarla lista para la toma. El proceso de descongelación de la leche materna debe ser gradual. Por ello, es recomendable sacar la leche del congelador y guardarla en la nevera el día antes de su utilización. Puedes descongelar la leche en el frigorífico y usarla en las 24 horas siguientes. Pasado ese tiempo debería ser descartada. Puedes descongelar la leche introduciéndola en un cuenco con agua caliente. Descongelarla bajo el grifo de agua caliente es costoso para el medio ambiente pues se desperdicia mucha agua y la fuente de energía necesaria para calentarla. La leche materna se puede descongelar en el frigorífico en unas 12 horas. Nunca descongeles la leche materna a temperatura ambiente. De esta forma, las proteínas de la leche materna no sufren cambios bruscos de temperatura y conservan al máximo sus propiedades.

Métodos de Calentamiento Correctos

La leche materna no puede hervir, puesto que las enzimas que forman las defensas se destruirían. No se recomienda calentarla directamente ni emplear horno microondas. Nunca descongeles o calientes la leche en el microondas. La forma correcta de calentarse es mediante un baño maría. Para calentar la leche, coloca el recipiente que contenga la leche materna extraída en un vaso, jarra o bol con agua tibia durante unos minutos hasta que se atempere. Tu leche sale de ti a temperatura corporal, no es necesario calentarla mucho. Remueve suavemente la leche antes de alimentar a tu bebé, puesto que ésta suele separarse en capas. Prueba la temperatura antes de alimentar al bebé poniendo unas gotas en tu muñeca. La leche humana no debe hervir.

Manejo de la Leche Descongelada

Cabe destacar que si se ha descongelado un recipiente de leche materna, se puede mantener en la nevera durante un máximo de 24 horas o de 2 horas a temperatura ambiente antes de ser dársela al bebé. Usa la leche descongelada dentro de 2 horas de llevarla a temperatura ambiente o calentarla. Si hemos calentado leche y se le ha ofrecido al bebé pero no la ha terminado, el resto deberá ser consumida en las siguientes 1 o 2 horas como máximo. Por eso es importante ofrecer cantidades ajustadas con el fin de no desperdiciar tu maravillosa leche materna. Los restos de leche sobrante pueden almacenarse en el frigorífico durante uno o dos días, siempre que se haya actuado de forma higiénica. En ningún caso, la leche materna descongelado se debe volver a congelar. No vuelvas a congelar la leche materna que ya has descongelado.

Tabla de Duración de la Leche Materna

Condición Tiempo de Duración
Temperatura Ambiente (16-25°C) Hasta 4 horas
Refrigerada (4°C) Hasta 4 días
Congelada (-18°C) Hasta 6 meses

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