Dolor de Cólicos Menstruales: Causas, Diagnóstico y Tratamientos

17.11.2025

Los problemas en la menstruación son indicativos de que algo "falla" o no está bien en el sistema reproductor femenino. "Muchas veces se interpreta el dolor en el cuerpo humano como normal y no lo es", sentencia Juan Luis Alcázar Zambrano, codirector del Departamento de Ginecología y Obstetricia de la Clínica Universidad de Navarra (CUN). En este sentido, en concreto "en las mujeres hay que dar relevancia a este problema porque será algo que nos conduzca a encontrar una patología subyacente.

Las mujeres que tienen dolores fuertes e incapacitantes con la regla deben consultar con un médico", insiste Alcázar Zambrano. A lo largo de la historia, el dolor menstrual ha sido subestimado. La dismenorrea o dolor menstrual es el síntoma que más aqueja a las mujeres durante la menstruación.

¿Qué es la dismenorrea?

La dismenorrea es el dolor pélvico o abdominal que aparece antes de la menstruación o durante esta. El término procede de los vocablos griegos dys (difícil) y rhoia (flujo), por lo que literalmente significa “flujo menstrual difícil”. Se trata de un problema ginecológico muy frecuente, que puede afectar a cualquier mujer en edad reproductiva.

Su intensidad y características pueden variar, pero, en ocasiones, llega a reducir la calidad de vida de quien lo padece. De hecho, se trata de una causa importante de absentismo escolar y laboral, así como de consulta médica. El uso de fármacos analgésicos y antiinflamatorios y los tratamientos hormonales, incluyendo los anticonceptivos pueden contribuir a mitigar el dolor.

Síntomas de la dismenorrea

El síntoma más significativo es un dolor intenso en la parte baja del abdomen o el área de la pelvis que aparece antes de la menstruación o a la vez que esta. Puede desaparecer a lo largo del primer día o persistir durante todo el periodo. El dolor, que puede irradiarse a la región lumbar y a las piernas, puede ser agudo y espasmódico o constante y sordo.

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Asimismo, puede aparecer sin más síntomas o estar acompañado de otros como hinchazón, náuseas y vómitos, cefalea, diarrea, mareos, ansiedad, depresión e irritabilidad. Como se ha indicado anteriormente, el dolor puede llegar a ser tan intenso que provoque absentismo laboral o académico, interfiera en la vida social y afecte al estado de ánimo de la mujer.

El dolor que produce la amenorrea se puede aliviar con antiinflamatorios, calor en el abdomen o el ejercicio suave.

Tipos de dolores menstruales

Desde la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) apuntan a dos tipologías, según la edad de la mujer, que se clasifican en primarias y secundarias.

Dismenorrea Primaria

Aparece entre los 6 y los 12 meses siguiente a la menarquía o primera regla. Y se da en mujeres entre 17 y 25 años que no han sido madres todavía. No hay ninguna enfermedad detrás. Se debe a la acción espasmódica de las sustancias prostaglandinas en el útero. Se presenta como un dolor tipo cólico que desaparece entre 24 y 48 horas tras el inicio del sangrado.

No se conoce exactamente qué la provoca, pero no se debe a ninguna enfermedad o anomalía pélvicas. Parece que la principal causa del dolor es un incremento anormal de la motilidad del útero debido al aumento de unas sustancias químicas llamadas prostaglandinas.

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La misión de las prostaglandinas es estimular la constricción de los vasos sanguíneos para disminuir la hemorragia e incrementar las contracciones del útero para eliminar por la vagina el contenido menstrual. Suele aparecer entre uno y tres años después de la primera menstruación - (menarquia, aparición de la primera regla) y afecta a mujeres de entre 17 y 25 años que no han tenido hijos.

Aparece invariablemente asociado al ciclo menstrual (comienza con la menstruación o justo antes -entre 1 y 2 días antes-). Se trata de un dolor de tipo espasmódico, pero que también puede ser constante. Aunque se localiza en la parte baja del abdomen, puede irradiar hacia los muslos y la espalda.

Puede estar acompañado de náuseas, vómitos, astenia, mialgia, diarrea o estreñimiento y dolores de cabeza. Se presenta habitualmente el día anterior o dentro de las primeras cuatro horas de regla y suele desaparecer a las veinticuatro o cuarenta y ocho horas.

Dismenorrea Secundaria

Afecta a mayores de 30 años, que ya pueden haber sido madres. Aquí hay que descartar que se deba a una enfermedad escondida. En muchos casos se trata de la endometriosis, miomas, malformaciones genitales, enfermedad inflamatoria pélvica, quistes de ovario o pólipos endometriales. Aquí, el dolor es continuo, aparece una semana antes de la regla y se extiende durante varios días del ciclo menstrual.

Es consecuencia casi siempre de alguna enfermedad o anomalía pélvica. Las más frecuentes son la endometriosis, adenomiosis uterina (presencia de tejido endometrial en el músculo uterino -miometrio-) y miomas (tumores uterinos benignos localizados en el miometrio, el músculo uterino).

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Son menos comunes las malformaciones congénitas (útero bicorne, útero septado), la enfermedad pélvica inflamatoria (infección polimicrobiana del cuello uterino, útero, trompas u ovarios) adherencias intrauterinas o la presencia de un DIU (anticonceptivo conocido como dispositivo intrauterino), entre otras. También pueden causarla alteraciones urológicas, gastrointestinales o músculo-esqueléticas.

Afecta en mayor medida a las mujeres de más de 30 años que han tenido hijos, salvo que se deba a malformaciones congénitas. El dolor es continuo y pesado y suele presentarse una semana antes de la regla y persistir durante varios días. También puede aparecer entre menstruaciones y durante las relaciones sexuales o tras ellas.

¿Cuál es el perfil de mujeres con más tendencia a sufrir dolor menstrual?

No hay un estereotipo prefijado, todas las mujeres candidatas durante la etapa reproductiva hasta llegar a la menopausia. Sí que hay una serie de factores que multiplican el riesgo: fumadoras, con sobrepeso, ingesta de alcohol durante la menstruación, o haber tenido la primera regla antes de los 11 años.

"En algunos casos, cuando la mujer tiene un hijo cambian los patrones de la menstruación. Pero no es siempre un hecho que pase en todas las mujeres", subraya Hernández, quien asegura que no se puede describir un perfil fijo de mujer que sufra dismenorrea.

Se cree que tienen más probabilidades de padecer dismenorrea las mujeres que fuman, las que ingieren alcohol durante la menstruación, las que tienen antecedentes familiares de dismenorrea, las que presentan ciclos menstruales largos o intensos o aquellas que tuvieron su primera regla (menarquia) antes de los 11 años.

¿Cómo condiciona la dismenorrea a la vida de las mujeres?

En ocasiones, en los cuadros más graves es objeto de consulta médica y provoca el absentismo laboral. Esta condición patológica supone un deterioro del estado físico de la mujer que lo sufre de forma periódica, además de la merma de su condición anímica y psíquica.

Patologías que esconde el dolor menstrual

Una de las más frecuentes es la endometriosis. El diagnóstico precoz no es eficiente debido a que los dolores pélvicos intensos que produce la endometriosis pueden confundirse con los provocados por la dismenorrea esencial. Afecta hasta al 10% de mujeres en edad reproductiva. Los miomas, al no dar sintomatología específica, se esconden tras el dolor menstrual y los sangrados abundantes.

Alcázar Zambrano también menciona la adenomiosis y los pólipos en los ovarios. "Cuando hay alteraciones en las reglas, estas cuatro dolencias son las más frecuentes.

Tratamientos para evitar o paliar el dolor menstrual

Lo primero que recomiendan desde la SEGO es acudir a un especialista para descartar que el dolor menstrual esconda otra enfermedad. Los expertos aseguran que la regla con dolor no es normal. Toda molestia que no ceda con antiinflamatorios debe ser estudiada por un ginecólogo.

Entre las pruebas que se realizan destaca la ecografía, histeroscopia y laparoscopia. Todo para descartar una patología escondida o una enfermedad abdominal, del tracto urinario, digestivo o psicosomáticos.

Tratamientos según el tipo de dolor

  • Primaria: Se recomienda el ejercicio físico regular, reducir el consumo de tabaco, alcohol y cafeína, tener un descanso nocturno óptimo, una dieta equilibrada rica en frutas y verduras y sin grasas saturadas.
  • Dolor persistente: Se prescribirá la toma de antinflamatorios o tratamientos hormonales anticonceptivos para ayudar a aliviar la sintomatología.

"Hay que subrayar que, excepto para un 10% de las que sufre el grado más grave de dismenorrea, para el resto hay soluciones terapéuticas que funcionan. En este pequeño porcentaje decimos que son refractarias al tratatamiento", insiste Alcázar Zambrano. Además, en estos casos, "ya prescribíamos el descanso durante estos días a este grupo de población femenino. Es que, por comparar, es como si hiciéramos acudir al trabajo a una persona con un cólico renal intenso. Y eso no se da. Se da la baja acorde con la patología y la incapacidad laboral que produce".

El tratamiento de los síntomas de la dismenorrea comienza con un descanso adecuado, sueño regular y ejercicio. Para ello, puede recurrirse a medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) que, además de aliviar el dolor, inhiben la producción de prostaglandinas.

La prescripción suele indicar que lo más recomendable es empezar a tomarlos uno o dos días antes del comienzo de la menstruación en vez de esperar a que aparezcan los síntomas, y habitualmente se continúan 1 ó 2 días después de que comience la menstruación. También el calor en el abdomen y la realización de ejercicio suave pueden contribuir a mitigar el dolor.

En el caso de que las anteriores medidas no sean efectivas, puede recurrirse a la supresión de la ovulación mediante métodos anticonceptivos hormonales de baja dosis. Existen también otras terapias hormonales distintas de los anticonceptivos, que pueden ser de utilidad. Por último, la cirugía puede ser necesaria, especialmente en casos de dismenorrea secundaria.

9 consejos para prevenir y aliviar la dismenorrea

  1. Aliméntate de una manera equilibrada. Sigue una dieta variada, rica en frutas y verduras y baja en grasas y en sal.
  2. Valora tomar suplementos dietéticos. Diversos estudios han demostrado que los suplementos de magnesio, ácidos grasos omega-3, vitamina B1 (tiamina) y B6, vitamina E y zinc pueden reducir el dolor menstrual. Hidrátate adecuadamente.
  3. Bebe al menos dos litros al día de agua. También puedes tomar caldos, infusiones y zumos.
  4. Mantén la cafeína a raya. El café, el té y las bebidas de cola contienen cafeína, que puede influir negativamente sobre el dolor. En general, las bebidas excitantes producen catecolaminas, una sustancia que aumenta la rigidez del músculo.
  5. Reduce el consumo de tabaco y alcohol. Ambos constituyen factores de riesgo del dolor menstrual.
  6. Practica ejercicio físico aeróbico de manera regular. Mejorará tu circulación y te proporcionará bienestar físico y mental, gracias a la producción de endorfinas. Adecúa la intensidad a tu estado físico.
  7. Intenta reducir el estrés los dos días anteriores a la menstruación. Trata de controlar el estrés, especialmente el derivado del trabajo o estudios antes de que te baje la regla, ya que el estrés, al igual que las bebidas excitantes, produce catecolaminas, que aumentan la rigidez del músculo y, por tanto, el dolor.
  8. Aplica calor en la zona baja del abdomen. Puedes poner sobre él una compresa caliente, un parche de calor o una bolsa de agua caliente (a temperatura que no queme la piel). También puedes darte un baño de treinta minutos a 39-40º, ya que el agua caliente favorece la vasodilatación.
  9. Descansa un número adecuado de horas. Trata de dormir entre ocho y nueve horas diarias e intenta que sean reparadoras, porque no solo importa la cantidad de tiempo que pases durmiendo, sino también la calidad del sueño. Establecer horarios regulares para acostarte y levantarte y realizar cenas ligeras puede ayudarte a conseguirlo.

Nueva ley del aborto en España y la baja por dolor menstrual incapacitante

A partir de este jueves 1 de junio, las mujeres que sufran un dolor menstrual incapacitante podrán solicitar la baja temporal. La medida está recogida en la nueva ley del aborto que entra en vigor después de que fuera aprobada en el Congreso de los Diputados en el mes de diciembre de 2022.

También incluye el reconocimiento al derecho a baja por interrupción voluntaria del embarazo (y, de la misma manera, la baja a partir del primer día de la semana trigésima novena de gestación). No obstante, la norma no establece requisitos concretos para solicitar las bajas, aunque, como en cualquier enfermedad común, será necesaria la constatación de la situación por el médico de cabecera.

Principales diferencias de esta nueva ley

  • Es remunerada desde el día primero del periodo.
  • Es remunerada directamente por la Seguridad Social, evitando una posible discriminación porque no supondrá un gasto extra para las empresas.
  • Según recogía Europa Press, no establece un número de días concretos, aunque se presupone que serán unos tres días, debido a las duraciones generales de la regla.

¿Quién puede pedirla?

Como decíamos, el procedimiento para acogerse a este tipo de baja menstrual es sencillo: la trabajadora deberá acudir a su médico de cabecera y pedirla por motivo de menstruación dolorosa. El problema aquí radica en los complicados protocolos de lo que es una menstruación dolorosa, pues se trata de una cosa sumamente subjetiva que, en ocasiones, los médicos suelen relativizar, a no ser que se den casos de endometriosis, ovarios poliquísticos o similares.

La ley no establece un número de días concretos, aunque se presupone que serán unos tres días de duración Según fuentes del propio Gobierno, no se trata de dolores normales, sino que vienen acompañados de otros síntomas como fiebres o diarreas. Es decir, que una menstruación incapacitante se debería a una dismenorrea generada "por una patología previamente diagnosticada".

Lo habitual será que las mujeres presenten un historial médico para que el médico pueda decidir si el dolor es incapacitante y cuántos días de baja se necesitará por el mismo. También podrá conceder un permiso con validez anual que deberá ser renovado antes del último día de cada año.

Datos sobre la dismenorrea y la baja laboral

Según los datos del Ministerio de Inclusión, se producen alrededor de 6.000 incapacidades temporales al año por dismenorreas o tensión abdominal producida por la menstruación.

Desigualdades en el acceso a diagnóstico

Santiago Moll López, científico del Departamento de Matemática Aplicada de la UPV y que también ha participado en el estudio, apunta que “el tipo de sistema sanitario marca una diferencia importante: las mujeres que recurren a la sanidad privada acuden con mayor regularidad a consulta ginecológica que aquellas que utilizan el sistema público”.

“Los largos tiempos de espera y la dificultad para obtener derivaciones en el sistema público llevan a muchas mujeres a retrasar o evitar la consulta”. “Dado que el nivel de ingresos condiciona el acceso al sistema sanitario, las limitaciones del sistema público podrían estar generando desigualdades en el acceso a diagnósticos y tratamientos adecuados”, comenta el investigador.

El equipo también cuenta con la participación de Dani Barrington, de la Universidad de Australia Occidental, experta de referencia internacional en salud menstrual y activismo en este ámbito.

“Esta investigación pretende ser una llamada a la acción y un punto de partida para el desarrollo de medidas legislativas y sociales que aseguren una atención médica adecuada y sin sesgos para quienes sufren dolencias menstruales”, concluye Sánchez-López.

Este estudio, pionero en el contexto español, alerta sobre la necesidad urgente de transformar la forma en que se comprende y se aborda la salud menstrual.

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