¿Se puede tomar té durante la lactancia materna?
Durante el embarazo, el cuerpo de una mujer sufre muchos cambios y también su alimentación se ajusta para garantizar el buen desarrollo del bebé. Después de dar a luz, empieza una nueva fase: la lactancia, igualmente importante tanto para el niño como para la madre. En este momento, la correcta alimentación de la mujer sigue siendo fundamental, puesto que el bebé asimila todo lo necesario para el crecimiento a través de la leche materna. ¿Qué puede o no puede tomar una mujer en la lactancia?
La importancia de la lactancia para el crecimiento
“La lactancia materna es la forma ideal de aportar a los niños pequeños los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables”. Así la Organización Mundial de la Salud define uno de los gestos más importantes para el correcto desarrollo de un individuo.
La OMS, además, recomienda que durante los primeros 6 meses de vida la lactancia sea de tipo exclusivo, que permite dar al lactante gotas o jarabes (vitaminas, medicinas o minerales) además de la leche materna. Pasado este período, se pueden empezar a introducir alimentos seguros y apropiados para la edad.
Para garantizar el mejor desarrollo del bebé y evitar reacciones secundarias, durante la lactancia es fundamental que la mujer evite ciertos alimentos. Por eso es importante seguir las indicaciones del propio pediatra y preguntar los ingredientes de los platos cuando se come fuera y leer las etiquetas de los productos industrializados.
Y ¿qué pasa con las hierbas culinarias e infusiones en la lactancia? ¿Cuáles se pueden tomar y cuáles son prohibidas durante este período? También en este caso es recomendable preguntar a un experto.
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Infusiones y plantas medicinales compatibles con la lactancia
Manzanilla, Tomillo, Escaramujo, Jengibre, Canela, Estevia, Menta, Cilantro… estas son algunas de las plantas compatibles consideradas de riesgo muy bajo durante la lactancia. Tomadas en dosis correctas no tienen contraindicaciones para mujeres con un estado de salud normal.
Las infusiones, especialmente durante el invierno, pueden ser una forma agradable de hidratarse y garantizar una buena producción de leche materno. Si sueles tomar infusiones de hierbas, puedes mantener esta costumbre también durante la lactancia. Pero no olvides consultar tu médico e informarte sobre los ingredientes de tus infusiones favoritas o la procedencia de las hierbas para tus mezclas.
Sobre todo en estas fases de la vida es importante evitar productos tratados con pesticidas y elegir alimentos ecológicos cuando sea posible. También cuando compres hierbas aromáticas e infusiones mira que sean ecológicas y compatibles con la lactancia para proteger la salud de tu bebé.
Riesgos y precauciones al tomar infusiones durante la lactancia
Las infusiones tienen muchas cualidades y beneficios para nuestra salud, pero hay que tomar algunas precauciones al tomar infusiones durante la lactancia:
- Asegúrate que son de una fuente fiable, mejor si están envasados.
- No tomar en exceso; los productos “naturales” no son buenos en cualquier cantidad: las plantas contienen sustancias activas de las que se ha obtenido gran parte de nuestra farmacopea tradicional y pueden provocar intoxicaciones o actuar como disruptores endocrinos (contienen fitoestrógenos: Powers 2015, Zava 1998) si se consumen en cantidad o tiempo exagerados.
Para este post dividiremos a las infusiones en muy bajo, bajo y alto riesgo para la lactancia y siempre siguiendo las precauciones anteriores.
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Infusiones clasificadas según su riesgo durante la lactancia
Riesgo muy bajo para la lactancia:
- Manzanilla: Dada su falta de toxicidad a dosis habituales, el consumo moderado se considera compatible con la lactancia (Briggs 2017, The Royal 2013, Amir 2011). Se sabe que alguno de sus componentes se difunde bien en leche materna, pues los lactantes amamantados por madres que tomaban manzanilla, reconocieron después el olor de la manzanilla (Delaunay 2010 y 2006).
- Tomillo: Planta ampliamente utilizada como condimento culinario y en infusión. Se usan las hojas desecadas de la planta herbácea y el aceite esencial que contiene mentol.
- Tila: Se usan las inflorescencias y brácteas del árbol. Contiene flavonoides, aceites esenciales y taninos. Es una planta ampliamente utilizada, incluso para tratar cólicos infantiles. Dada su falta de toxicidad a dosis correctas, el consumo moderado durante la lactancia tendría escaso o nulo riesgo.
- Jengibre: Se utiliza la raiz de esta planta herbácea. Contiene oleoresina con aceite esencial (con hidrocarburos sesquiterpénicos) y sustancias picantes (gingeroles y sogaoles). Propiedades atribuidas: digestivo, carminativo, antiemético y antiinflamatorio. Planta ampliamente utilizada en muchos países como condimento y como medicamento. En algunas culturas su consumo aumenta en el embarazo o la lactancia sin que se hayan comunicado complicaciones (Nordeng 2004, Chen 2013, Kennedy 2013). Su consumo se puede considerar compatible con la lactancia (Dennehy 2011).
- Mate: Árbol, arbusto. Se usan las hojas desecadas en infusión (matear). Ampliamente consumido en Uruguay, Argentina, Paraguay, sur del Brasil, Bolivia y Chile. No conviene sobrepasar la cantidad equivalente a 300 mg de cafeína al día (200 cc = 50 a 100 mg) durante la lactancia. Un consumidor medio de mate ingiere 100 a 200 mg de cafeína al día, aunque se puede llegar a 1 gramo diario. Se ha publicado síndrome de abstinencia neonatal tras consumo crónico materno de mate. Actaulemnte no encontramos datos publicados sobre su excreción en leche materna pero se sabe que las xantinas se excretan en leche materna; por ello, parece prudente no aumentar sino moderar su consumo durante la lactancia.
- Roibos: Arbusto que contiene flavonoides antioxidantes (aspalatina, quercetina, rutina, notofagina, luteolina, orientina, … algunas con propiedades estrogénicas), ácidos fenólicos, poco tanino y ninguna xantina estimulante como la cafeína. Aunque hay pocos estudios científicos acerca de esta planta, parece desprovista de toxicidad si no consume de modo abusivo. A fecha de última actualización no encontramos datos publicados sobre su excreción en leche materna. Utilizar dosis moderadas y ocasionales si se emplea durante la lactancia.
Riesgo bajo para la lactancia
- Té: Se usan las hojas del arbusto. Contiene xantinas: cafeína (50 a 80 mg por taza de té negro, la mitad si es té verde y la cuarta parte si es té blanco), teofilina y teobromina; taninos, catequinas, flavonoides (quercetina)… Es aconsejable durante el embarazo y la lactancia hacer un consumo mínimo, ya que se ha descrito contaminación frecuente del té por plomo, cadmio, aluminio, manganeso y contaminantes bromados (PBDE), así como fallo hepático con el consumo de extractos de té verde con fines adelgazantes. Debido a su contenido en cafeína, más de 4 a 5 tazas de te al día (> 300 mg. de cafeína) pueden provocar nerviosismo e irritabilidad en el lactante.
- Anís: Planta ampliamente utilizada como condimento culinario y en infusión en muchas culturas, incluso durante el embarazo, la lactancia y para calmar (sin datos comprobados) el llanto o cólico de los lactantes (Abdulrazzaq 2009). Dada su falta de toxicidad a dosis correctas, un consumo ocasional o moderado sería compatible con la lactancia. Sin embargo a dosis elevadas podría disminuir la producción de leche y provocar toxicidad: el trans-anetol es neurotóxico y puede originar convulsiones o coma y el estragol puede ser carcinogénico. Por estos motivos, la Agencia Europea del Medicamento (EMEA 2013) no recomienda su uso en menores de 12 años.
Riesgo alto para la lactancia
- Poleo menta: Dada su toxicidad, fundamentalmente hepática, y su falta de acciones farmacológicas documentadas, es prudente evitarla durante la lactancia o hacer un consumo muy esporádico de la infusión, nunca del aceite esencial.
- Valeriana: Su consumo muy moderado puede considerarse compatible con la lactancia, pero debido a sus posibles efectos sedantes sobre el lactante conviene evitarla en caso de prematuridad y durante el periodo neonatal. Vigilar efectos sedantes sobre el lactante.
- Anis estrellado: Se usan los frutos del árbol. Contiene aceite esencial (rico en trans-anetol, -85%-, anisatina y estragol), flavonoides y taninos (de Groot 2016, Mathon 2013, Alós 2006). El anetol es neurotóxico (Mathon 2013, Alós 2006, Ize 2004) y se elimina por la leche (Hausner 2008). Dos lactantes menores de un mes se intoxicaron gravemente (letargia) tras beber sus madres una media de dos litros diarios de una infusión mezcla de regaliz, hinojo, anís y galega. Se atribuyó el efecto al anetol del anís y el hinojo (Rosti 1994). Numerosos lactantes han tenido intoxicaciones graves con episodios convulsivos tras la administración directa (no a través de la leche materna) de infusiones de anís estrellado, motivo por lo que en España fue retirada temporalmente la comercialización de anís estrellado en 2001 (Europa Press 2001, Gil 2002).
- Hinojo: Se usan los frutos de la planta. Contiene aceite esencial (70% anetol, 10% estragol, 7% fenchona), cumarinas y flavonoides. El anetol, a dosis elevadas, es neurotóxico y convulsivante. Se excreta en leche materna en pequeña cantidad (Hausner 2008). El hinojo se ha utilizado para tratar los cólicos del lactante y como galactogogo, pero no hay pruebas de que aumente la producción de leche; en teoría el efecto estrogénico disminuye la producción láctea.
Infusiones para favorecer la lactancia
Una vez instaurada la lactancia materna, uno de los temas que preocupan más a las madres es tener suficiente leche para alimentar a su hijo. Hay pequeños trucos como la estimulación con sacaleches eléctricos y también tomar infusiones. Tanto en el embarazo como en la lactancia no se pueden tomar ni infusiones ni plantas medicinales sin el control del ginecólogo, pediatra o especialista en cada caso.
Algunas infusiones comerciales diseñadas para favorecer la lactancia son:
- INFUSIONES PULEVA: Contienen mayoritariamente hinojo (40%), anís verde (10%) y alcaravea(10%) que ayudan en la producción de leche así como en el bienestar digestivo.
- ARKO BIO LACTANCIA: Su composición es similar a las infusiones de Puleva pero en porcentajes diferentes presentando mayor proporción de anís verde(50%) , y alcaravea (18%) y menor proporción de hinojo (10%).
- APOTECA NATURA LACTANCIA: La tisana lactancia presenta en su composición galega (también llamada ruda), hinojo y alholva (conocida también como fenogreco), un trio pensado para ayudar en la producción fisiológica de leche. Además la fórmula contiene Toronjil, con propiedades relajantes. En su sabor resalta el hinojo por ser el componente mayoritario de la fórmula.
Todas estas infusiones pueden tomarse durante períodos prolongados, durante todo el período de la lactancia. Durante la lactancia es importante ingerir una cantidad abundante de agua durante todo el día. Por este motivo, se pueden tomar 2 tisanas al día, procurando preparar una cantidad de infusión de unos 250-300ml cada vez.
Cafeína y teína durante la lactancia
Grandes dosis de cafeína (más de 300 mg al día) pueden producir irritabilidad, temblores, hipertonía e insomnio en el lactante. También hay lactantes que con menos dosis tienen irritabilidad: la madre valorará la conveniencia de disminuir o no la ingestión de café si esto sucede. Como sabemos, el té también contiene cafeína, la recomendación es similar: se puede consumir, pero con moderación.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no superar los 300 mg al día. Las fuentes de cafeína son el café, el té, el chocolate, el mate y ciertos refrescos. Debemos contabilizar según el tipo de alimento o producto la cantidad de cafeína que estamos ingiriendo diariamente e intentar buscar opciones libres de cafeína o que la contengan en menor cantidad. Por ejemplo: una taza de café contiene aproximadamente unos 103 mg (por lo que con 3 cafés al día sobrepasaríamos el máximo), mientras que un descafeinado contiene entre 1 a 7 mg. En un refresco de cola podemos encontrar aproximadamente unos 41 mg (mejor optar por las opciones sin cafeína y siempre de forma puntual). En cuanto al té, su contenido en teína fluctúa según la variedad, siendo el Rooibos el de contenido más bajo y el té negro el más elevado con 40 mg aproximadamente.
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Remedios naturales: Consideraciones importantes durante la lactancia materna
Las hierbas no son inocuas, es el principal activo de muchos medicamentos que conocemos hoy en día, así que si vas a tomar alguna hierba, asegúrate que sea compatible con la medicación que tomas, en el caso de tomar medicación, o si tienes alguna enfermedad.
La dosis que se está tomando del principio activo es difícil de calcular y es posible que la dosis no sea igual siempre ya que depende de la procedencia de la planta, tipo de agricultura, y recolecta. Podemos decir que la calidad y concentración del suplemento de hierbas varia según el lote y fabricantes.
No hay estudios claros ni de todas las plantas sobre la dosis/toxicidad que puede producir ni en embarazadas, ni en madres lactantes ni en bebés, de ahí que se desaconsejen bastantes remedios naturales, por no poseer una evidencia.
Se han encontrado metales pesados en algunas infusiones i/o preparados fitoterapéuticos.
Consultar con el médico cualquier decisión de tomar hierbas.
Si tienes dudas sobre tu alimentación durante la lactancia, no dudes en contactar con un profesional.
¿Qué infusiones no se recomiendan durante la lactancia?
Las que no se recomiendan durante la lactancia: Poleo-menta (por el poleo, la menta se puede tomar, como hemos visto anteriormente), hinojo y anís.
Debemos asegurarnos de que provienen de una fuente fiable y leer el etiquetado.
Debemos desterrar la idea generalizada de que todo lo natural es inocuo.
Debemos tener presente que la mayoría de los medicamentos provienen de extractos de plantas, y también multitud de venenos.
Los efectos perjudiciales de una infusión, van a depender, además del tipo de planta que utilicemos en su preparación, de la cantidad consumida, y de la concentración de la misma.
Ante cualquier duda que os surja, os recomiendo consultar la página web de APILAM (Asociación para la Promoción e Investigación Científica y Cultural de la Lactancia Materna). Esta es la valiosa herramienta de referencia, tanto para los profesionales como para las madres.
¿Qué pasa con las hierbas?
Lo mismo, las hierbas en sí se podrían consumir una pizca en platos preparados, per NO consumir los extractos de esas plantas (fitoterápia) o en infusiones .
Alguna de esas hierbas que podemos encontrar en e-lactancia.org: Albahaca, estragón, angélica, bellanoda, hinojo, entre otras.
REPITO: SÍ se puede consumir como tipo «espécia», hablamos de un consumo Fitoterapeutico (cápsulas, en té..).
Recuerda:
Si tienes dudas sobre tu alimentación durante la lactancia, no dudes en contactar con un profesional.
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