Sueño del Bebé de 6 Meses y Lactancia Materna: Una Guía Detallada
El sueño infantil es uno de los temas que más preocupa a las familias con un recién nacido o bebé más mayor. Dormir es tan importante como comer, de ahí que, ante la llegada de un bebé, sea clave procurarle una alimentación correcta en calidad y cantidad y un entorno idóneo para facilitarle el sueño.
Como indica la Organización Mundial de la Salud, unos hábitos alimentarios saludables empiezan en los primeros años de vida. La lactancia materna favorece un crecimiento sano y mejora el desarrollo cognitivo, además de tener beneficios a largo plazo como podría ser la disminución del riesgo de sobrepeso o de enfermedades no transmisibles más adelante.
Respecto al sueño, los recién nacidos duermen la mayor parte del día, pero tienen un sueño muy segmentado. Si tu bebé bosteza, se frota los ojos, aparta la mirada o se queja es posible que sea porque tiene sueño. Y, relacionando alimentación y sueño, cuanto menos aire se ingiera y cuanto mejor se haga la digestión de la cena, mejor dormirá tu recién nacido durante la noche.
La leche materna es la mejor forma de alimentar a tu bebé hasta los 6 meses de vida, y contiene altas concentraciones de triptófano, un aminoácido que ayuda a conciliar el sueño y a mejorar la calidad del mismo, implicado en la producción de serotonina (conocida como «hormona de la felicidad») y melatonina (hormona implicada en la regulación del sueño).
A medida que se introduzca la alimentación complementaria, optar por alimentos ricos en aminoácidos (triptófano), vitaminas (B1 y B6, necesaria para la síntesis de melatonina) y minerales (calcio y magnesio) será una manera de facilitar y mejorar el sueño.
Lea también: Bebé de 3 Meses y Sueño
Patrones de Sueño Cambiantes en Bebés
Cuando hablamos de sueño infantil debemos tener en especial consideración que se trata de un proceso continuamente cambiante por lo que evoluciona a medida que el niño madura. En los primeros 4 meses de vida únicamente distinguimos dos fases diferenciadas del sueño. A los 3 meses un 70% de los niños duerme hasta 5 horas seguidas y duermen una media de entre 14 y 20 horas diarias.
No es hasta el 4º mes de vida donde se pueden identificar las 5 (o 4 dependiendo de los autores) fases del sueño similares a las del adulto. En dicho periodo, aumentan los intervalos de sueño ligero y les cuesta mantenerse dormidos entre ciclo y ciclo de sueño por lo que vemos un cambio comportamental en el niño aumentando los despertares nocturnos.
Las madres se sorprenden de que ahora duerman menos que antes y en muchos casos lo achacan a una ingesta inadecuada y a la lactancia. De media a los 6 meses más de la mitad de los niños se despierta como mínimo 3 veces durante la noche. Es importante explicárselo a las madres puesto que en muchas situaciones pasamos de niños que incluso duermen practicamente toda la noche del tirón a volver a despertarse continuamente.
Lo mismo sucede aproximadamente a los 8 meses, que es cuando los niños empiezan a ser conscientes de que mamá y bebé son dos entes diferentes. Esto provoca una situación de miedo en el niño, sabiendo que en cualquier momento puede perder a su madre. Es la llamada angustia por separación.
Además, empiezan a ser conscientes también que al quedarse dormidos la vida continua, que pueden dormirse en un lugar y despertarse en otro diferente. Estos dos factores juntos provocan que sobre todo las noches sean momentos muy complicados. El bebé pasa de estar dormido plácidamente a despertarse con llantos desesperados.
Lea también: Sueño y edad en niños
Hablamos de que a los 8 meses un 75% de los niños se despiertan al menos 3 veces durante la noche. Nada tiene que ver con que se queden con hambre, ni que tengan el ritmo cambiado, ni que tengan que aprender a dormir. Se trata de una situación angustiante para el niño que lo único que requiere es que mamá le reconforte y lo acompañe.
Es muy común que durante toda la noche lo único que quieran es mantenerse mamando del pecho ya que les da confort y seguridad, y a su vez, asegura la presencia materna, si no se separa del pecho, mamá tampoco podrá marcharse.
El Rol de la Melatonina
La melatonina es la hormona producida por la glándula pineal que juega un papel importante en la regulación del sueño y el ritmo circadiano. En los adultos se secreta durante la noche, pero no pasa lo mismo en bebés, que inicialmente no son capaces de producirla. Su aporte viene dado a través de la leche materna.
Parece que los niveles disponibles de la misma varían durante el día aumentando en la noche y llegando a sus picos más elevados alrededor de las 3 de la madrugada.
Prolactina y Producción de Leche
La producción de leche viene íntimamente ligada a la respuesta hormonal. Durante la noche, a partir de las 20 h, los niveles de prolactina van elevándose hasta llegar a sus picos más altos de madrugada (entre las 2 y las 6 aproximadamente). Fisiológicamente, sobre todo en edades tempranas, la demanda de los niños aumenta durante este periodo, con el fin de incrementar aún más dichos niveles a través de la succión.
Lea también: Síntomas de la ovulación y el sueño
Con ello se consiguen valores más altos de prolactina con el consecuente incremento de la producción de leche. Además, la propia elevación de la prolactina en sangre parece estar asociada a una mejoría en el sueño materno, no específicamente en la duración de este, pero sí en la calidad de este.
Las madres que amamantan reflejan un aumento de la duración de las fases de sueño de ondas lentas donde, entre otras cosas, se establece la recuperación del cerebro tras la actividad diaria y se consolida la memoria. Si el bebé no mama durante la noche por el uso continuado de chupetes o la introducción de biberones, no solo no aprovechamos los picos de prolactina, sino que además dejamos que se vaya acumulando el FIL (factor inhibidor de la lactancia) en el pecho.
Colecho y Lactancia Materna
Existe cierta controversia respecto a la promoción del colecho con respecto a la lactancia materna en las etapas más tempranas. Por un lado, la Asociación Española de pediatría entre otras entidades no recomienda la práctica del colecho en menores de 3 meses. Por otra, nos encontramos que la realidad es otra muy diferente, la mayoría de las madres lactantes, aunque no hayan planificado previamente compartir la cama con su hijo, lo hace en algún momento, puesto que ofrece mayor comodidad para ofrecer las tomas nocturnas e incrementa los periodos de descanso maternos.
Esto se ve aún más acentuado en función del contexto sociocultural de las madres. La práctica del colecho se asocia a tasas mayores de lactancia materna al año y favorece un incremento de tomas nocturnas (tanto si la madre comparte la cama con el recién nacido como si se utiliza la cuna sidecar).
Pese a que son varios los estudios que afirman un aumento del riesgo de muerte súbita en lactantes que colechan, la metodología llevada a cabo parece ser poco robusta. La actuación primordial debería ir encaminada a fomentar el uso del colecho seguro. Por ello cabe remarcar que sería necesario incidir en mejorar las investigaciones con una metodología adecuada para profundizar en las tasas reales de muertes infantiles, prestando mucha atención a las definiciones de muertes, las circunstancias de las muertes y los factores de confusión.
La mayoría de las revisiones llegan a esta misma conclusión. Es importante ofrecer información de manera sistemática sobre las condiciones que favorecen un colecho seguro para reducir al máximo posibles riesgos de la práctica y mejorar la calidad del sueño. Ya que se ha visto la existencia de una correlación entre la calidad del sueño materno con la autoeficacia respecto a la lactancia materna.
Mitos sobre Alimentación y Sueño
No existe evidencia de que facilitar un biberón de fórmula artificial o uno mezclado con cereales mejore la calidad u horas de sueño del bebé. La administración rutinaria de biberones con cereales, ricos en azúcares, previos al acostarse se asocia con un incremento de caries y mayores tasas de obesidad infantil. Lo mismo ocurre con los alimentos sólidos.
En muchas situaciones las madres intentan propiciar un incremento de la ingesta de alimentos sólidos durante el trascurso del día para que duerman más por la noche. En la realidad, pese a que la demanda de alimento si parece reducirse durante la noche, el número de despertares nocturnos se mantiene igual por lo que no resulta una práctica efectiva.
Tras revisar varios estudios, no existe un consenso pleno referente a si el tipo de alimentación repercute con seguridad en las horas totales de sueño de la díada. Aun así, cabe remarcar que lo más importante es incidir en los padres que los patrones de sueño-vigilia de los bebés son diferentes a los de los adultos y deben tener expectativas realistas respecto a las horas de sueño nocturnas. Sus rutinas deberán reajustarse con el fin de poder manejar sus propias necesidades de descanso ya que los requisitos para la alimentación nocturna varían en cada caso.
Beneficios de Amamantar por la Noche Después de los Seis Meses
A partir del cuarto o quinto mes de vida el bebé ya puede retener la suficiente cantidad de calorías y glucosa como para dormir cinco o seis horas seguidas, por eso, muchas madres, incluso si el bebé se despierta, prefieren no amamantarle para que se “adapte” a dormir toda la noche. Sin embargo, aunque es cierto que a medida que el bebé crece puede dormir períodos más largos sin necesidad de alimentarse, no podemos olvidar que al abandonar la lactancia a demanda a una edad temprana cohibimos al pequeño de aprovechar los beneficios de las tomas nocturnas.
1. Aumenta la producción de leche
Durante la noche los niveles de prolactina, la hormona responsable de estimular la producción de leche materna, alcanzan su pico más alto. Como resultado, la madre producirá más leche no solo durante la noche sino también a la mañana siguiente, por lo que el bebé se podrá alimentar más y mejor.
2. Ayuda a conciliar el sueño
La leche materna cambia su composición durante el día para adaptarse a las necesidades del bebé. Alrededor de las 4 de la mañana alcanza su pico máximo de triptófano y melatonina, un aminoácido y una hormona que intervienen en la conciliación del sueño. De esta manera, el bebé podrá conciliar el sueño más rápido tras la toma y descansará mejor.
3. Previene la hipoglucemia
Cuando el bebé nace su estómago es muy pequeño e inmaduro, lo que explica por qué come tan poco cada vez. Sin embargo, esto también hace que tenga que alimentarse con más frecuencia para obtener los nutrientes que necesita y mantener equilibrados sus niveles de glucosa. Amamantarle por la noche es una forma de aportarle estos nutrientes y evitar que sufra una hipoglucemia.
Dormir Cerca del Bebé para Amamantarle
Obviamente, levantarse continuamente noche tras noche para lactar al bebé puede llegar a convertirse en una tarea agotadora para la madre. Una solución más sencilla y cómoda consiste en dormir con el bebé en la habitación, ya sea practicando colecho con todas las precauciones necesarias o con el pequeño durmiendo en la cuna al lado de la cama. La Organización Mundial de la Salud señala que los lactantes que duermen con sus madres, pasan alimentándose hasta el triple del tiempo, en comparación con los que duermen en habitaciones separadas.
Aunque esta práctica no solo beneficia a los pequeños. Un estudio realizado por expertos de la Universidad de California encontró que los padres de los bebés que lactan durante la noche duermen entre 40 y 45 minutos más que aquellos cuyos pequeños son alimentados con leche artificial o que no se alimentan durante toda la noche.
Algunos estudios han observado una mayor duración del sueño nocturno en los lactantes que son amamantados, pero otros estudios no han observado una asociación significativa o incluso apuntan a una menor duración del sueño en los lactantes amamantados. Este nuevo estudio proporciona nueva evidencia de que la lactancia materna exclusiva podría mejorar el sueño infantil nocturno durante los primeros meses de vida.
| Beneficio | Descripción |
|---|---|
| Aumento de la producción de leche | Picos de prolactina durante la noche estimulan la producción de leche. |
| Ayuda a conciliar el sueño | La leche materna contiene triptófano y melatonina que facilitan el sueño. |
| Previene la hipoglucemia | Aporta nutrientes esenciales para mantener los niveles de glucosa estables. |
tags: #sueno #bebe #6 #meses #lactancia #materna