Suero Oral para Bebés Lactantes: Rehidratación Efectiva y Segura

24.10.2025

La deshidratación es un cuadro clínico caracterizado por un balance negativo de agua y de solutos en el organismo. Se produce por un aumento de las pérdidas de agua y sales o por una disminución en la ingestión de agua.

¿Por qué los bebés son más vulnerables a la deshidratación?

El metabolismo hidrosalino de los niños tiene características específicas que lo diferencian significativamente del de los adultos. Cuanto menor es la edad del niño, mayor es el riesgo de deshidratación. En los recién nacidos, el agua supone el 80% de su peso; en los lactantes, el 70-65%; y en los niños mayores, el 60%.

La deshidratación es más frecuente en los niños pequeños y el 90% ocurre en menores de 18 meses. Es muy prevalente en los países en vías de desarrollo, debido al mayor número de infecciones gastrointestinales y a la falta de medios. En nuestro entorno, las causas más comunes son: gastroenteritis aguda, enfermedades que cursan con vómitos persistentes (infecciones graves, obstrucción intestinal, hipertensión intracraneal) y procesos intestinales crónicos que pueden presentar episodios agudos de diarrea (enfermedad inflamatoria intestinal, síndromes malabsortivos).

En los niños con lactancia materna, puede producirse deshidratación en los primeros días de vida, por problemas de adaptación (falta de aporte). Los lactantes con fibrosis quística, en los meses calurosos del verano, pueden presentar cuadros de deshidratación, debido a la pérdida excesiva de sales por el sudor.

Tipos de Deshidratación

  • Deshidratación isotónica: Es la forma más frecuente (65%) y está causada por la gastroenteritis aguda. En estos casos, se produce una pérdida de agua y electrolitos de forma proporcional, por lo que la osmolaridad y los niveles plasmáticos de sodio se mantendrán normales.
  • Deshidratación hipotónica: Es la menos frecuente (10%), suele estar producida por la gastroenteritis aguda asociada a pérdidas importantes de sales y por algunos tipos de insuficiencia suprarrenal. Afecta fundamentalmente al espacio extracelular. Se produce cuando existe proporcionalmente una pérdida mayor de sodio que de agua, por lo que la osmolaridad plasmática y el espacio extracelular estarán disminuidos.
  • Deshidratación hipertónica: Afecta principalmente al espacio intracelular. Se produce cuando la pérdida de agua es proporcionalmente mayor que la de electrolitos, provocando un incremento de la osmolaridad plasmática y un paso de agua desde la célula al espacio extracelular como mecanismo compensatorio. Es la forma más grave de deshidratación debido a la afectación de las células del sistema nervioso central.

Signos de Deshidratación

  • Signos de deshidratación extracelular: Los signos son propios de la pérdida de volumen circulatorio, por lo que serán precoces y llamativos, consistirán en: frialdad de la piel, relleno capilar lento, taquicardia, pulsos débiles, hipotensión arterial, signo del pliegue, ojos hundidos, mucosas secas, fontanela deprimida en los lactantes y oliguria.
  • Signos de deshidratación intracelular: Las manifestaciones clínicas son expresión de la afectación celular, fundamentalmente del sistema nervioso central. Se producirá: irritabilidad, hiperreflexia, temblores, hipertonía, convulsiones y coma. Los niños tienen sed, las mucosas están “pastosas” y pueden tener fiebre de origen metabólico.

Diagnóstico de la Deshidratación

El diagnóstico de la deshidratación es clínico, basado en la historia clínica y en los signos y síntomas que presenta el paciente. La pérdida de peso es el dato más importante y el patrón de referencia para estimar el grado de deshidratación. Cuando no se dispone del peso previo, es necesario recurrir a los hallazgos de la exploración física.

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En la anamnesis, es importante tener en cuenta: el tiempo de evolución del cuadro, el tipo y el volumen de las pérdidas producidas (vómitos, deposiciones), el grado de diuresis, el tratamiento recibido y la existencia de otros signos asociados, como fiebre, sudoración y sed.

En una revisión publicada en la revista JAMA en 2004, los autores encontraron que los tres signos con mayor especificidad y sensibilidad para detectar una deshidratación del 5% o superior fueron: el relleno capilar prolongado, la disminución de la elasticidad de la piel y la alteración en el patrón respiratorio. Por otra parte, la ausencia de mucosas secas, la apariencia normal y la ausencia de ojos hundidos se asociaban a una deshidratación menor del 5%(7).

En los niños deshidratados, es importante hacer el diagnóstico de la causa de la deshidratación, ya que si esta no se trata, el cuadro puede perpetuarse. Si los pacientes están recibiendo soluciones de rehidratación oral, debe asegurarse que la administración es adecuada.

Las determinaciones de laboratorio más importantes en plasma son: hemograma, pH y gasometría (bicarbonato, CO2), iones (Na, K, Cl), osmolaridad, glucosa, urea y creatinina.

Tratamiento: Suero de Rehidratación Oral (SRO)

El tratamiento de la deshidratación consiste en la administración de líquidos y electrolitos, con el fin de neutralizar el balance negativo. La rehidratación oral es el tratamiento de elección en los niños con deshidratación leve y moderada. Consiste en la administración de soluciones de rehidratación oral (SRO) para restablecer el equilibrio hidroelectrolítico.

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El suero infantil, también conocido como suero de rehidratación oral (SRO) o sales de rehidratación, es una solución líquida que contiene agua, electrolitos (sodio, potasio y cloro) y azúcares (glucosa) en proporciones específicas. Los electrolitos del suero infantil ayudan a regular el equilibrio hídrico y electrolítico del cuerpo, lo que es esencial para el correcto funcionamiento de los órganos y sistemas corporales.

En nuestro medio, la rehidratación oral debe hacerse con soluciones de rehidratación oral “hiposódicas” (Na < 60 mEq/L). Estas SRO han sido denominadas “SRO hiposódicas” o con bajo contenido en sodio (Na < 60 mEq/L), en contraposición a la SRO-OMS inicial (Na 90 mEq/L). La razón de disminuir la concentración de sodio es descender la osmolaridad y favorecer la absorción de agua por el intestino(12).

La efectividad de las SRO se basa en la existencia de un sistema co-transportador de sodio y glucosa, localizado en la célula intestinal, que se mantiene intacto en todos los tipos de diarreas. Para que este sistema transportador sea efectivo, la relación sodio/glucosa debe ser 2/1 o inferior. La concentración máxima de glucosa no debe exceder los 150 mmol/L por el riesgo de diarrea osmótica.

Las presentaciones comerciales de estas fórmulas pueden ser en forma de polvo, dispensadas en sobres que deben ser diluidos en cantidades predeterminadas, o bien como soluciones líquidas preparadas para la administración directa. Estas últimas son preferibles a la forma en polvo, ya que con ellas se evitan errores en la preparación. Las soluciones caseras («limonada alcalina») no deben recomendarse, porque también pueden ser peligrosas al prepararlas.

Pautas para la Rehidratación Oral

  • Estimación del déficit: Inicialmente, se debe realizar una estimación del déficit de agua y de electrólitos en función de la pérdida de peso y de las manifestaciones clínicas (p.
  • Reposición del déficit: Este volumen de líquido deberá reponerse en forma de SRO en 4-6 horas en las deshidrataciones hipo-isotónicas y en 12 horas en las hipertónicas.
  • Valoración del grado de hidratación: Una vez completada la primera fase de rehidratación, se realizará una nueva valoración; si la deshidratación persiste, deberá estimarse de nuevo el déficit e iniciar otra vez su reposición, si se ha normalizado se pasará a la segunda fase de mantenimiento.

Mantenimiento

Consiste en la administración de las pérdidas mantenidas que se estén produciendo. Suele realizarse en régimen ambulatorio, indicándoles a los padres la forma y la cantidad de SRO que deben administrar.

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Rehidratación Intravenosa

La rehidratación intravenosa está indicada en la deshidratación moderada o grave de los niños, hemodinámicamente estables, sin enfermedad de base, en los que la rehidratación oral ha fracasado o no es posible. Puede utilizarse en cualquier tipo de deshidratación, excepto si existen valores extremos de sodio (<125 mEq/L o >155 mEq/L).

El ondansetrón es un antagonista de los receptores serotoninérgicos 5HT3, que ha demostrado su efectividad para reducir la necesidad de fluidoterapia intravenosa en los niños con vómitos. Su uso es recomendado en los niños con deshidratación moderada que tienen vómitos, con el objetivo de facilitar la rehidratación oral(19). La dosis es 0,15 mg/kg, máxima 8 mg y debe administrarse 20 minutos antes de iniciar la rehidratación oral.

¿Cómo prevenir la deshidratación?

Prevenir la deshidratación, promoviendo el uso de las soluciones de rehidratación oral en los niños con gastroenteritis aguda.

Ejemplo de Producto: Nestle Nancare Hydrate

NESTLE NANCARE® HYDRATE está indicado para el manejo dietético de la deshidratación en casos de diarrea y gastroenteritis en niños. Se recomienda una solución de rehidratación oral con una osmolaridad baja, aportando los electrolitos y el agua perdidos durante la diarrea aguda para ayudar a la rehidratación de los niños.

Alineados con todos los criterios definidos por la ESPGHAN (Sociedad Europea de Gastroenterologia, Hepatologia y Nutrición Pediátrica) para un suero de rehidratación oral. Con un sabor suave a fresa y ligero dulzor para facilitar su ingesta. Sin edulcorantes ni colorantes. Sin gluten, sin lactosa y sin aceite de palma. Apto para alergia a la proteína de la leche vaca (APLV). Utilizar bajo supervisión médica. No mezclar con leche, zumos de frutas u otras bebidas que contengan electrolitos. No diluir. No administrar por vía parenteral. Este producto no está destinado a ser utilizado como única fuente de alimentación.

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