Tercer Trimestre Turbulento para la Economía Española
El crecimiento económico en el trienio 2020-2022 aporta una noticia positiva, al superar las expectativas previas del INE. Así, el PIB aumentó en 1,3 puntos más de lo estimado, por lo que, según las cifras revisadas, la economía española recuperó su nivel prepandemia en el tercer trimestre de 2022.
En cuanto al futuro, los pronósticos recientes de la Comisión Europea y del Banco de España para los años 2023 y 2024 señalan que España se encuentra en una posición desafiante debido a factores como el enfriamiento económico en el contexto internacional, el aumento de las tasas de interés y la contracción económica en la eurozona.
Quiere esto decir que España se ha recuperado del hundimiento de su economía en 2020 y que ahora evoluciona con dificultades, pero no más que las de sus socios europeos. Si no se pueden lanzar las campanas al vuelo es porque existen sombras en el horizonte.
Los pronósticos para 2023 y 2024 indican un enfriamiento económico debido a los altos tipos de interés y la contracción en la eurozona. Tiene su importancia que se descarte la recesión, al imponerse un crecimiento modesto, respaldado por la inversión, solo empañada por la desaceleración en el sector residencial, debido a los costes financieros.
A pesar de la desaceleración europea, la economía española también ha sido respaldada por un mercado laboral en crecimiento, especialmente en sectores como la hostelería, actividades profesionales y las comunicaciones. El turismo ha sido un factor clave en esta recuperación, aunque la estacionalidad y el gasto variable de los turistas son desafíos constantes.
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La desaceleración del crecimiento puede atribuirse en parte a la ralentización global y la inflación, que tras un período turbulento podría estabilizarse, pero manteniendo los precios altos a los que los españoles se han ido acostumbrando en los últimos tempos. Todo ha sido más llevadero gracias a una política económica del Gobierno que ha incluido medidas para impulsar el poder adquisitivo, como la subida de las pensiones y el salario mínimo, así como la reducción de impuestos sobre ciertos productos.
Según la Encuesta de Población Activa correspondiente al tercer trimestre del año, hecha pública hoy por el INE, el número de ocupados se ha incrementado en 209.100 personas durante este periodo respecto al trimestre previo (aumento del 0,99%), situándose la cifra de ocupados totales en 21.265.900 personas, alcanzando un récord en la serie histórica de la encuesta.
Cabe destacar que la mayor parte de los empleos generados durante este trimestre correspondieron al sector privado (192.000 trabajadores más, el 91,9% de los nuevos ocupados) y al sector servicios, que aportó 138.700 puestos de trabajo. Así, el empleo en este sector experimentó una subida 0,85% en relación con el segundo tercio del año y del 4,35% con respecto al mismo trimestre de 2022.
Por su parte, la población inactiva, si bien disminuyó en relación con el primer tercio de este año (-0,57%), registró una subida interanual del 0,22% (36.300 personas). En cuanto al desempleo, el número de personas en paro se incrementó en 92.700, lo que representó una subida del 3,36% en relación con el segundo trimestre del año, aunque experimentó un descenso del 4,20% en términos interanuales.
Con ello, y con el notable incremento de la población activa, la tasa de paro se situó en el 11,84%, 0,24 puntos porcentuales por encima de la tasa resultante en la última EPA (11,06%). Sobre el comportamiento del desempleo juvenil, el número de parados menores de 25 años experimentó una subida del 10,8% respecto al segundo tercio del año, y registró un descenso del 4,06% en términos interanuales.
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En función de las condiciones de contratación de los asalariados, el número de contratos indefinidos se incrementó un 1,57% durante este segundo trimestre (232.100 contratos más), mientras que los temporales subieron un 1,10% (33.900 contratos más). Poniendo el foco en la situación de las familias, el número de hogares con todos sus miembros activos en paro experimentó una subida trimestral del 1,40% (12.800 hogares más), situándose en 928.800.
Finalmente, cabe mencionar también el descenso registrado en el número de trabajadores por cuenta propia. En este tercer trimestre de 2023, hay 60.200 autónomos menos que en el primer trimestre.
Los datos de la EPA denotan el mantenimiento del pulso del mercado laboral español durante un tercer trimestre marcado por las turbulencias geopolíticas, la desaceleración económica en los países vecinos, los mayores tipos de interés y la persistencia de la inflación.
Si bien la inflación parece haberse moderado en los últimos meses, aunque experimentó un repunte en septiembre pasado, y los precios de la energía y las materias primas han recuperado la senda de contención, su incidencia sigue golpeando a las empresas, afectando no solo a su situación actual en términos de producción y empleo, sino también condicionando sus decisiones a futuro.
En este contexto, la Cámara de España prevé una moderación del crecimiento del empleo en los trimestres venideros. La creación de puestos de trabajo en el conjunto de 2023 podría avanzar en el entorno del 1,8%, mientras que para 2024 el crecimiento podría situarse cerca del 1,2%. Con ello, se espera que el año termine con una tasa media de paro del 12,7% que se reducirá tan solo dos décimas hasta el 12,5% en 2024.
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Todo ello se pone de manifiesto en el reciente Estudio sobre Clima Empresarial en España de la Cámara de España. De acuerdo con sus resultados, si bien el 50,8% de las empresas se muestra muy o bastante optimista respecto a la evolución de sus negocios en el conjunto de 2023 y lo son menos de cara a 2024, son pesimistas respecto a la evolución del conjunto de la economía.
Y en este contexto, una de las acciones más urgentes es la reducción de la presión fiscal que soporta el tejido empresarial, para incentivar la competitividad y contribuir a incrementar las inversiones, innovaciones y, en definitiva, la creación de empleo.
El organismo aplaudió los datos, que “denotan el mantenimiento del pulso del mercado laboral español durante un tercer trimestre marcado por las turbulencias geopolíticas, la desaceleración económica en los países vecinos, los mayores tipos de interés y la persistencia de la inflación”. No obstante, aquejó el nuevo repunte de los precios energéticos y advirtió de que “la amenaza inflacionaria y los elevados tipos de interés afectan negativamente al consumo y, por consiguiente, a la demanda de bienes y servicios.
En este contexto, la Cámara de España prevé una moderación del crecimiento del empleo en los trimestres venideros. La creación de puestos de trabajo en el conjunto de 2023 podría avanzar en el entorno del 1,8%, mientras que para 2024 el crecimiento podría situarse cerca del 1,2%. “Las empresas esperan un empeoramiento de los costes laborales, los precios de consumo y las condiciones de acceso a la financiación y, en relación con ello, la inflación, la elevada presión fiscal y la caída de la demanda constituyen las principales preocupaciones para el desempeño de su actividad empresarial de cara al futuro.
“Por tanto”, concluye, “sigue siendo necesaria una política pro-empresa, que sitúe a la empresa en el centro de la política económica del futuro Gobierno como pieza clave de nuestro sistema de economía social de mercado, y promueva un contexto propicio para el crecimiento, la transformación y la creación de empleo.
Panel de previsiones de la economía española
El Panel de previsiones de la economía española es una encuesta realizada por Funcas entre los 19 servicios de análisis que se viene realizando desde 1999, se publica bimestralmente en los meses de enero, marzo, mayo, julio, septiembre y noviembre. A partir de las respuestas a dicha encuesta, se ofrecen las previsiones de “consenso”, que se calculan como la media aritmética de las 19 previsiones individuales.
Según datos provisionales, el PIB creció en el segundo trimestre un 1,1%, lo que supone seis décimas más de lo anticipado por los panelistas. La demanda nacional aportó 2,1 puntos porcentuales, mientras que el sector exterior restó un punto porcentual al crecimiento.
El consenso de panelistas apunta a un crecimiento muy débil en el tercer trimestre, un 0,1%, seguido de una caída de dos décimas en el cuarto trimestre, siendo mayoría los panelistas que esperan un resultado negativo en dicho trimestre. En cuanto a la composición del crecimiento del PIB para 2022, la aportación de la demanda nacional será de 2,7 puntos porcentuales y la del sector exterior será de 1,5 puntos porcentuales.
La previsión del consumo de los hogares y de la inversión se revisa al alza, mientras que la del consumo público se modifica en nueve décimas a la baja. La fuerte desaceleración anticipada para la segunda mitrad de 2022 repercute en la tasa de crecimiento prevista para 2023, que, como consecuencia de un menor efecto de arrastre, se ve reducida en seis décimas, respecto a la anterior previsión, hasta el 1,9%. Se prevé una aportación ligeramente negativa del sector exterior.
La demanda nacional, por su parte, todavía impulsará la actividad -si bien menos de la anticipado en el anterior Panel. El IPC se incrementó a tasas interanuales superiores al 10% en junio, julio y agosto, por la fuerte presión de los precios energéticos y sus efectos indirectos en el resto de precios. El IPC subyacente mantiene su tendencia alcista, hasta alcanzar el 6,4% en agosto en términos interanuales.
La previsión para la tasa de inflación media anual de 2022 se eleva en siete décimas hasta el 8,6%, mientras que la correspondiente a la inflación subyacente se incrementa en cuatro décimas hasta el 5%. A partir de las previsiones de crecimiento del PIB, del empleo y de las remuneraciones salariales se obtiene la previsión implícita de crecimiento de la productividad y de los costes laborales unitarios (CLU).
La productividad por puesto de trabajo equivalente a tiempo completo aumentará un 0,9% este año y un 0,4% en 2023. La balanza de pagos por cuenta corriente registró un saldo negativo hasta junio de 1.229 millones de euros, frente al superávit de 2.087 millones contabilizado en el mismo periodo del año anterior.
El signo negativo de la balanza de pagos en los primeros meses del año tiene un elevado componente estacional. Por ello, los panelistas esperan un resultado de saldo positivo para el conjunto del año que equivaldrá al 0,5% del PIB -igual que en el anterior Panel-.
Las administraciones públicas, excluyendo las corporaciones locales, registraron hasta junio de este año un déficit de 29.643 millones de euros, frente a 54.298 millones en el mismo periodo del año anterior. El consenso espera una reducción del déficit del conjunto de administraciones públicas durante 2022 y 2023. En concreto, el saldo negativo de las cuentas públicas sería del 5,2% del PIB este año y del 4,6% en el ejercicio próximo.
El contexto internacional se ha deteriorado fuertemente desde el Panel de julio. El riesgo de recesión de las tres locomotoras de la economía mundial que son EE UU, China y la eurozona se ha incrementado, como lo avalan los principales indicadores avanzados. El empeoramiento refleja en primer lugar la intensificación de la crisis energética, particularmente en lo que atañe al gas. La cotización de esta materia prima en el mercado europeo TTF se ha incrementado un 33,5% desde el anterior Panel, exacerbando las presiones inflacionistas.
Además, las exportaciones rusas que transitan por el gaseoducto Nord Stream 1 han sufrido numerosas incidencias, en un entorno geopolítico turbulento marcado por la invasión de Ucrania. La amenaza de un cierre completo del suministro durante el invierno es cada vez más palpable, incrementado el riesgo de recesión en Europa y tensionando los mercados de la electricidad.
En un contexto tan incierto, las valoraciones de los panelistas acerca de la evolución del entorno internacional en los próximos meses siguen siendo pesimistas. Prácticamente todos consideran que ese entorno es desfavorable, tanto en la UE como fuera de ella -sin apenas cambios con relación al consenso de julio.
Ante la persistencia de la inflación y el riesgo cada vez más palpable de efectos de segunda ronda en los precios internos y los salarios, los principales bancos centrales de las economías avanzadas han acelerado la salida de la era de la relajación cuantitativa. En menos de dos meses, el BCE ha incrementado su principal tipo de intervención (la facilidad de depósitos) en 1,25 puntos porcentuales, una vuelta de tuerca que sigue la estela de la Reserva Federal y cuya rapidez no tiene precedentes en la historia de la moneda única.
Además, la Presidenta Christine Lagarde ha anunciado entre dos y cuatro incrementos adicionales de tipos de interés en los próximos meses. Los mercados no han tardado en incorporar el giro de política monetaria: el Euribor a un año se sitúa en torno al 2%, el doble que cuando se publicó el anterior Panel.
Asimismo, el rendimiento del bono español a 10 años supera el 2,8%, 35 puntos básicos más que en julio. Los panelistas han revisado fuertemente al alza sus previsiones de tipos de interés. La facilidad de depósitos del BCE rozaría el 1,5% al final del periodo de previsión, medio punto más que en el anterior consenso.
Fruto de la senda de subida de tipos de interés emprendida por el BCE, los mercados anticipan una reducción del diferencial de rendimiento financiero entre ambos lados del Atlántico. Así pues, tras un periodo de depreciación, el euro se ha estabilizado en torno a la paridad frente al dólar.
La preocupación en torno a la inflación y a sus costes para los hogares y las empresas se refleja en la opinión de los analistas acerca de la política económica. Así pues, si bien persiste la cuasi unanimidad en torno al carácter expansivo que está ejerciendo la política fiscal en la actualidad, crece el número de panelistas que consideran que esta política debería ser más neutra o incluso restrictiva con relación al ciclo económico.
Tabla resumen de previsiones económicas
| Variable | Previsión |
|---|---|
| Exportaciones bienes y servicios | [Datos no disponibles] |
| Importaciones bienes y servicios | [Datos no disponibles] |
| IPC total (media anual) | 8,6% |
| IPC subyacente (media anual) | 5% |
| Remunerac. salarial | [Datos no disponibles] |
| Empleo | [Datos no disponibles] |
| Paro (EPA) (% pob. activa) | [Datos no disponibles] |
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