Introducción de Ternera en la Alimentación de Bebés: Guía Completa
El bebé ya tiene seis meses y es el momento de introducir nuevos alimentos en su dieta. Seguro que tanto para ti como para tu bebé durante los primeros meses todo es nuevo. Tanto es así que debemos cuidar con suma cautela la incorporación de determinados alimentos en su dieta habitual.
A partir de los seis meses, se pueden introducir los primeros alimentos distintos a la leche en la dieta del bebé. Es el momento en el que, normalmente, dejamos los beneficios de la lactancia materna exclusiva y toca comenzar con la alimentación complementaria.
Las recomendaciones actuales permiten la introducción de la carne desde el inicio de la alimentación complementaria. Es importante estar alerta de estos indicios, porque, como todo, esto no es una ciencia exacta. Algunos niños echan mano de la comida de los adultos alrededor de los 5 meses y otros más cerca del séptimo mes. No debemos olvidar que, hasta el primer año de vida, la leche materna seguirá siendo su alimento principal.
¿Por qué introducir carne en la dieta del bebé?
La carne es un valioso alimento para el crecimiento, pero ¿cuándo introducir carne al bebe? ¿qué tipos de carne conviene elegir? Alimento rico en hierro, proteínas y energía para activarlos y hacerlos crecer, incluso más rápido de lo que queremos.
La introducción de la carne en su dieta es el gran paso a los 7 u 8 meses de edad. Un aspecto clave para la alimentación de tu pequeño bebé es la suavidad en la introducción de los alimentos.
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¿Cómo y cuándo ofrecer la carne al bebé?
La carne se puede ofrecer al bebé a la hora de la comida, una vez al día, y se recomienda empezar por las carnes blancas, como el pollo y el pavo, pues son más digestivas y tienen un sabor más suave. Se puede empezar con 15-20 gramos de carne al día, que se añadirá a las verduras cocinadas, y se triturará todo finamente.
Después de tolerar el puré de verduras durante una semana podemos ir introduciendo las carnes blancas sin grasa, como el pollo o pavo en cantidades pequeñas dentro de los purés con verduras. Las carnes durante el primer año se deben de cocinar mediante el hervido, de esta manera se consigue que una gran cantidad de purinas se queden en el agua del hervido y hagan más fácil la digestión a nuestro pequeño. Después del primer año podemos introducirles carnes como la ternera o el cerdo en porciones pequeñas.
Elegir las piezas correctas para el bebé es un paso muy importante en la elaboración del menú. Poco a poco iremos fomentando la carne dentro del menú habitual de los pequeños.
Entonces, dejando atrás algunos de los mitos de alimentación complementaria, ¿cómo puedes darle carne a tu bebé para preparar un plato de alimentación saludable? Empieza por darle caldos de carne o purés de carne hervida y triturada con verduras. Recuerda no echarle sal y no freír la carne.
Tipos de carne y sus beneficios
Lo ideal es introducir la carne más o menos en un orden concreto, aunque, por supuesto, te recomendamos que consultes siempre cualquier duda con tu pediatra para que pueda evaluar las necesidades nutricionales de tu bebé de forma específica:
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- Pollo: contiene muchas proteínas y una elevada cantidad de lisina, un aminoácido muy importante para el crecimiento. El pollo es la carne blanca más digerible y menos alérgena. Lo ideal es dársela, las primeras veces, en puré, batiéndola con otras verduras que ya le hayamos introducido previamente. El pollo debe introducirse sobre el sexto mes y suele gustar mucho por su suavidad. Siempre retirando aquellas partes de grasa, nervios o más duras que pudieran hacer que el bebé lo rechazara.
- Pavo: muy parecida a la del pollo, aunque es un poco más grasa. El pavo es una carne muy ligera y muy poco grasa, lo cual hace que sea una de las carnes más saludables.
- Ternera: magra y muy tierna, la carne de ternera es fácil de digerir y posee muchas proteínas. Se considera que la carne de ternera, buey, vaca o toro, que esté bien cocinada, es tolerada por la mayoría de niños con Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca (APLV). Solamente un pequeño porcentaje de lactantes van a tener una reactividad cruzada entre proteínas de leche de vaca y carne de vacuno.
- Cordero y cabrito: en este caso, debe ponerse especial atención a la hora de elegir las piezas, con el fin de evitar las más grasas. El cordero es una carne más contundente y por eso antes de cocinarla hay que quitar la grasa, muy fácil de separar. Alrededor de los 10 meses se puede agregar cordero y cabrito, siempre y cuando se seleccionen las partes con menos grasa.
- Caballo: se digiere fácilmente, es muy rica en hierro y contiene glicógeno, un tipo especial de nutriente responsable de su típico sabor algo dulzón, que la hace particularmente agradable a los niños.
- Cerdo: no se recomienda dar carne de cerdo a bebés antes de los diez u once meses. El cerdo debemos equilibrarlo con el resto de los alimentos. Sin embargo, la carne de cerdo ha cambiado mucho, gracias a los progresos en la selección de las razas y en la cría.
Receta de puré de ternera para bebés
Te ofrecemos una receta elaborada a base de carne. La primera se la podrás ofrecer al bebé desde el inicio de la alimentación complementaria.
Ingredientes:
- Patata
- Calabacín
- Ternera (cortada en pequeños dados)
Preparación:
- Pelar, lavar y cortar la patata en trozos regulares.
- Lavar y cortar el calabacín en rodajas.
- Cocer la patata y calabacín en un cazo con agua durante unos 15 minutos.
- Añadir la ternera, cortada en pequeños dados y cocer 3 minutos más. Cocerlo todo con la tapa puesta, procurando que no se seque (en cuyo caso, se deberá añadir un poco de agua o de caldo).
- Triturar el calabacín y la patata hasta conseguir una textura muy fina y sin grumos.
Sugerencias y consejos:
- Para la cocción de las verduras sólo hace falta poner agua hasta cubrirlas. Así conservarán mejor todos sus nutrientes. El agua de cocción servirá para facilitar la trituración posterior de las verduras.
- Se puede añadir más o menos agua de cocción o leche en función de la textura más o menos líquida que se quiera conseguir, para ayudar a que el bebé se lo pueda tomar más fácilmente.
Otros alimentos importantes
Después de los posts anteriores en los que hablamos sobre alimentación complementaria y la introducción de frutas y verduras, ahora es el turno de la introducción de las diferentes carnes, el pescado, los huevos y las legumbres.
Pescado
Sobre cómo y cuándo darle pescado a un bebé: tanto el pescado blanco (merluza, rape, pescadilla, lenguado, gallo…) como el pescado azul de tamaño pequeño (salmonete, sardina, jurel, caballa, boquerón, arenque, bonito del norte..) se pueden incorporar a partir de los 6 meses. Por tradición y porque el pescado azul es más graso y tiende a digerirse peor, suele empezarse por el blanco y luego el azul, más allá de los 6 meses. Como consejo práctico de madre os diré que al hacerle el puré de pescado blanco con verdura, es mejor que sea poquito pescado y con el tiempo ir aumentando la ración del pez. Son los pescados que nadan en las zonas más profundas y/o frías de los mares y océanos, por lo que tienen más ácidos grasos y omega 3 indispensables para el óptimo funcionamiento cardíaco.
Tened en cuenta otra advertencia: embarazadas y niños menores de 3 años deben evitar el consumo de pescado azul grande, como pez espada o emperador, cazón, tintorera, atún rojo, tiburón o lucio, por su alto contenido en mercurio.
Huevo
Cuando tenga 6/7 meses comenzamos hirviendo el huevo y una vez que sea huevo duro, echar en el puré únicamente la yema. Tras 3 ó 4 veces, (eso sí, no en la misma semana para no abusar del huevo), ya podremos introducir la clara, también siempre hervida. A partir de los 12 meses ya podemos hacer tortillas u otras formas de preparar el huevo que no sean únicamente hervidas. El huevo es otra excelente fuente de proteínas, pero debe demorarse su introducción en la alimentación de los bebés debido a que es un alimento susceptible de producir alergias. Lo primero que se le ofrece al bebé es media yema de huevo bien triturada con el tenedor, alrededor de los 9 meses. Y solamente al año del bebé comenzamos a servir la clara.
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A partir de los 6 meses se puede introducir el huevo cocido y triturado, primero la yema y días después, la clara. Se puede añadir a los purés de verduras en lugar de la carne o el pescado, y así ir variando e introduciendo los nuevos alimentos.
Legumbres
A la hora de introducir las LEGUMBRES se puede hacer en pequeñas cantidades de 2 a 3 veces a la semana. Las más comunes son los garbanzos, las lentejas, las alubias o los guisantes. Durante el primer año sería conveniente prepararlas peladas o pasadas por el pasapurés, para disminuir el exceso de fibra. A partir del año podéis dárselas enteras. Si dais los nuevos alimentos triturados, estas proteínas de origen animal se añadirán al puré de verduras. Debéis tener en cuenta que las legumbres pueden darles un poco de gases. Lo ideal las primeras veces es quitarles la piel para que no sea demasiado indigesto y ya las siguientes veces ir probando.
Consideraciones importantes
- Introducción paulatina: La introducción paulatina de la alimentación complementaria del bebé es importante para poder observar posibles alergias alimentarias. Observar la reacción del bebé a cada alimento y dar tiempo entre la introducción de nuevos alimentos ayuda a identificar posibles alergias y tomar las medidas necesarias. Es un proceso que requiere paciencia y cuidado. El introducir nuevos alimentos de forma paulatina permite al bebé adaptarse gradualmente a diferentes sabores y texturas, al tiempo que brinda a los padres la oportunidad de detectar posibles alergias alimentarias. Observar cualquier reacción inusual es crucial para garantizar una transición segura.
- Sin forzar: Si al pequeño no le gusta la carne, no hay que forzarle. Suspéndela momentáneamente y vuelve a ofrecerla más adelante. Si tu bebé no quiere comer carne no debes forzarlo.
- Consulta con el pediatra: Sin olvidar que vuestro pediatra os irá dando todas las pautas precisas para ello.
Recuerda que este proceso debe ser guiado por las señales de tu bebé y su capacidad de deglución, asegurando así una transición exitosa hacia una dieta más diversa y saludable.
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