Embarazo Después de Cirugía: Testimonios de Mujeres

16.12.2025

Este artículo explora las experiencias de mujeres que han quedado embarazadas después de someterse a diferentes tipos de cirugías, incluyendo la esterilización, la mamoplastia y la cirugía bariátrica. Analizaremos los desafíos, las decisiones que tomaron y los resultados de sus embarazos.

Embarazo Después de Esterilización

Beth McDermott, una mujer escocesa de 31 años, se sometió a un procedimiento de esterilización tras dar a luz a su segundo hijo por cesárea. La decisión la tomó porque los médicos le aconsejaron no tener más hijos, ya que sufre una enfermedad que afecta a la columna y provoca fuertes dolores durante los embarazos. Beth tiene el síndrome de la cola de caballo o cauda esquina, una enfermedad que causa dolor intenso en la zona lumbar y problemas urinarios (como incontinencia).

Durante los embarazos, a pesar de que la mujer había sido operada de la médula espinal para reducir el malestar, este dolor aumentó, provocando lo que Beth recuerda como una experiencia muy dura. A sabiendas de que otro embarazo significaría más dolor, y tras haber dado a luz dos veces, la mujer y su marido Shaun tomaron la decisión de someterse a la operación de la ligadura de trompas de Falopio en su país, Escocia.

"Fue muy difícil tomar la decisión de esterilizarme, pero tenía mucho miedo de volver a quedarme embarazada después de que mi enfermedad hiciera que mis otros dos embarazos fueran tan terribles", explica Beth en declaraciones a la BBC. Pocos meses después de la intervención, Beth y su marido descubrieron que volvía a estar embarazada, tras dar positivo en cinco test de embarazo. Una exploración de emergencia en el hospital confirmó el pronóstico: estaban esperando un tercer hijo.

"Cuando descubrí que estaba embarazada quedé en shock, estaba hiperventilando y no podía respirar y mi esposo me decía por teléfono: 'por favor, cálmate', mientras se dirigía apresurado a casa desde el trabajo", relata Beth al mismo medio. Para la familia fue algo inesperado, y una noticia que les dejó con un sentimiento agridulce: "En las primeras semanas, me sentí decepcionada. Ya había tomado la difícil decisión de esterilizarme, pero entonces también tenía que tomar otra difícil decisión, la de tener una interrupción del embarazo", confiesa Beth.

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En pocos días tanto Beth como Shaun tuvieron que tomar una decisión. "Tomar esa decisión mientras abrazaba a mi bebé de siete meses [su segundo hijo] y lo miraba a los ojos fue difícil", recuerda. Al final optaron por seguir adelante con el embarazo y el bebe ya viene en camino.

Disculpas e Investigación

El Servicio Nacional de Salud (NHS) de Escocia se disculpó con Beth y su familia y dijo que el procedimiento de esterilización tiene una efectividad superior al 99%. La directora médica del NHS Lothian, en Escocia, la doctora Tracy Gillies, dijo: "Repetimos públicamente nuestras sinceras disculpas a la señora McDermott y su familia por la angustia y el malestar causado".

Beth quiere que los médicos investiguen qué salió mal, pero el NHS dice quienes se someten al procedimiento sobre la tasa de fracaso del 1%. "La esterilización femenina tiene una eficacia superior al 99%; sin embargo, existe un pequeño riesgo de que una operación de esterilización no funcione, ya que las trompas bloqueadas pueden volver a unirse inmediatamente o años después. Estos riesgos se analizan con todas las pacientes antes de realizar el procedimiento", añadió la doctora Gillies.

"Ahora que he superado el shock, estoy feliz, pero también estoy aterrorizada porque sé lo dolorosos que fueron mis últimos embarazos", explica Beth, quien lo único que pide es que "el bebé esté sano".

Cuando Beth se operó de la medula espinal, los médicos le advirtieron que podría ser que nunca pudiera tener hijos. De hecho, la intervención fue tan dura que la mujer tuvo que volver a aprender a caminar de cero, primero con muletas y después con andador. Tras eso y todavía a día de hoy, Beth tiene dolores casi todos los días, un malestar que aumentó con los dos embarazos -de riesgo- y que volverá a sufrir ahora.

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Embarazo Después de Mamoplastia

Sobre la mamoplastia y el embarazo se ha hablado mucho, pero cada experiencia es única. Para saber más hemos entrevistado a Laura, de 27 años, una mamá joven y guapa que hace dos años se sometió a una intervención de aumento de senos y hasta el día de hoy sigue dando pecho a su bebé.

Laura se operó en octubre de 2011. Le hicieron una incisión en la areola, puesto que además del aumento de mamas se redujo el diámetro de la areola, con prótesis redonda intramuscular (o sea entre la glándula mamaria y el músculo). Después de una semana de baja, en que no me podía ni mover, a la segunda volví al trabajo, estaba mejor, aunque no podía levantar los brazos o conducir. La tercera semana estaba ya completamente recuperada. Un año después te quedaste embarazada: ¿fue buscado?

Al comienzo fue difícil porque mi hijo nació prematuro y lo pusieron en la incubadora. Al principio mi pecho estaba más inflado, como lo de cualquier madre. Ahora noto que es levemente más bajo y tengo que decir que se ve mucho más natural. Mientras al principio estaba muy alto y muy firme, ahora es más armonioso y suave. Creo que esto depende de la técnica de la operación, porque mi amiga, que tiene la prótesis detrás del músculo, ha notado una deformación de las mamas tras el embarazo.

Laura afirma que no se arrepiente de su decisión y si volviera atrás procedería igual que lo hizo en su día.

Cambios en el Pecho con Prótesis Mamarias Tras el Embarazo y la Lactancia

Evidentemente, el plano de colocación de la prótesis puede hacer que sean más o menos evidentes los cambios sufridos tras ambas situaciones. Normalmente, la colocación a nivel del plano subglandular puede que haga más evidente estos cambios, al no haber más cobertura para el implante mamario que la propia mama, con lo cual culaquier cambio de posición o perdida de volumen de la misma, dejará mas desprotegido al implante.

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Embarazo Después de Cirugía Bariátrica

Ya hemos analizado en nuestro blog el impacto negativo que la obesidad y el sobrepeso pueden tener en la fertilidad. En el caso de las mujeres, concretamente, existen una serie de trastornos característicos que relacionan obesidad e infertilidad: síndrome del ovario poliquístico, anovulación o hipertensión arterial.

La obesidad es un factor de riesgo para desarrollar enfermedades relacionadas con el embarazo. Como es el caso, por ejemplo, de la diabetes gestacional. De hecho, la probabilidad de que esa diabetes gestacional, aun controlada en el embarazo, evolucione en una diabetes tipo 2 es mucho más elevada en mujeres con un elevado índice de masa corporal. En este caso, IMC mayor de 30.

En menor grado, otras enfermedades asociadas a la obesidad pueden aparecer y complicarse debido al embarazo, si el sobrepeso existía ya previamente. Hablamos de trombos, coágulos, infecciones en el tracto uterino, hipertensión o parto prematuro. Por no hablar del propio riesgo para el bebé.

Una mujer que padece obesidad puede sufrir importantes complicaciones en el parto. Incluso se estima un mayor porcentaje de posibilidades de que el bebé presente “macrosomía”, esto es, que sea mucho más grande de lo normal (por encima de los 4,5 kg de peso al nacer), con mujeres obesas en el embarazo y/o que presenten diabetes tipo 2. Ello puede conllevar que el bebé se lesione; quede “atascado” en el canal del parto y sufra distocia en sus hombros; o presente dificultades respiratorias.

De modo que el sobrepeso o la obesidad no son compañeros de viaje deseables en tu proceso de gestación. Y si los hábitos de vida saludables, una dieta sana y nutritiva y una rutina de ejercicio físico no te han conducido a una pérdida significativa de peso, la cirugía bariátrica se postula como la opción más interesante y efectiva para tu caso.

¿Cuándo Quedar Embarazada Después de Cirugía Bariátrica?

Lo aconsejable es esperar unos 18 meses antes de quedarte embarazada tras haber sido sometida a cirugía bariátrica. Sin embargo, todo ello siempre depende en última instancia de la valoración que hagan los especialistas, tanto los médicos como el cirujano bariátrico. Cada caso debe ser observado de forma particular. La razón de esperar ese tiempo cautelar es, principalmente, para que la pérdida de peso se haya estabilizado; y se haya comprobado que la paciente no presenta ninguna irregularidad o deficiencia nutricional para que la gestación se desarrolle de forma correcta.

Si para cualquier madre es esencial cuidar la alimentación y huir de aquellos productos que contengan grasas saturadas y un bajísimo contenido de nutrientes, esto es especialmente significativo para aquellas mujeres que hayan pasado por una cirugía de la obesidad. Es importante que vigilen con atención sus hábitos alimenticios, asegurándose el consumo de vitaminas y oligoelementos básicos en esta etapa como son, por ejemplo, la vitamina B12, el calcio, el hierro, el ácido fólico o la vitamina D. Cuanto más “coloridos” sean sus platos, mayor aporte de vitaminas, ácidos grasos esenciales y minerales estará consumiendo.

Las frutas, verduras (bien lavadas y preferentemente cocinadas), legumbres y las proteínas animales no crudas (huyendo de los pescados con altos índices de mercurio y metales pesados como el atún rojo) deben formar parte de su dieta. Sin embargo, la cirugía por sí misma no anula los riegos de diabetes gestacional. Por lo que el adecuado seguimiento médico no debe pasarse por alto.

De modo que el embarazo después de una cirugía segura, efectiva y con resultados exitosos a largo plazo como la manga gástrica (o gastrectomía vertical), respetando los tiempos marcados por los médicos especialistas, no debería suponer ningún riesgo añadido para la madre o para el bebé. De hecho, la obesidad, como acabamos de comprobar, es el peor enemigo de la fertilidad, la gestación, el parto y la fase perinatal.

Experiencia Después de una Cesárea

Tras dar a luz por segunda vez, Isabel no se sentía cómoda con el aspecto que había adquirido su abdomen. Al haberse realizado cesáreas, la piel de la zona lucía descolgada y a eso se sumaba que habían aparecido numerosas estrías en la zona. Lo necesitaba, más que físicamente, psicológicamente. Creía que era el momento oportuno por mi edad. Mis hijos me han apoyado en todo momento, mi marido también. El postoperatorio fue estupendo también. Muchas molestias porque, lógicamente, los músculos, todo el cosidos y tal… es una intervención.

En mi entorno sienten admiración y creo que hay lista de espera entre ellos para hacerlo al verme a mí. Isabel consiguió en un tiempo record recuperar la figura que tenía antes de dar a luz y para ella, es la mejor decisión que podría haber tomado.

Parto Vaginal Después de Dos Cesáreas (PVD2C)

Cada día es más frecuente escuchar que alguien ha parido vaginalmente después de una cesárea (pvdc). Lo que era una rareza en la España de hace 10 o 15 años, donde imperaba "una vez cesárea, siempre cesárea". ¡Cuánto tiempo nos ha costado liberarnos de esa sentencia y salir del círculo vicioso que supone, tener una cesárea como primeriza! Una frase que de tanto oírla, ha tomado rango de certeza y que, aunque la mayoría de profesionales ha descartado de su vocabulario, aún pesa en el inconsciente sanitario, en el colectivo y definitivamente, en las estadísticas.

Quizás por esta razón, muchas personas se sorprenden al escuchar que una mujer quiere parir después de dos cesáreas (pvd2c). ¿Como es posible que una mujer cuerda y razonable asuma semejante riesgo? Pues aunque no se lo crean, recabando información, con la evidencia científica siempre presente y apoyándose en la experiencia de otras mujeres.

Es poco frecuente oír hablar de partos después de dos (pvd2c) o tres (pvd3c) cesáreas en nuestro entorno más cercano y sin embargo, la tasa de éxito ronda el 75% (Cahill A. Tuuli M, Odibo A, Stamilio D, Macones G. Vaginal birth after caesarean for women with three or more prior caesareans: assessing safety and success. BJOG 2010). Existimos, podéis creerme. Peleamos hasta dejar el alma contra el sistema, por un derecho, que tenemos reconocido por ley y por sentido común. Nos desesperamos.

Practicamos “turismo obstétrico” . Nos desplazamos cientos de kilómetros, a veces solas, a veces con toda la familia, porque aún son pocos hospitales en España que atienden partos después de 2 cesáreas (desgraciadamente, ninguno acepta pvd3c). Venimos de diferentes lugares, con distintas historias, edades, profesiones, pero todas tenemos algo en común: El instinto, la seguridad de que podemos parir y que un parto vaginales la mejor opción para nuestros hijos.

Luchamos por un parto saludable. Por que las cesáreas sean las justas, las necesarias. Lo intentamos todo y puede que no lo consigamos. Durante años, nuestro lugar de encuentro ha sido la lista de correos apoyocesareas. Un lugar precisamente creado por dos mujeres en busca de un imposible, un pvd2c en España, en el año 2001. Un lugar especial, siempre abierto, donde las 24 horas del día puedes encontrar alguien para escuchar, compartir y consultar.

Testimonios de Mujeres con PVD2C y PVD3C

Meritxell V., mamá de Tario (cesárea por “no progresión de parto” tras una inducción fallida), Ángel (cesárea programada por “macrosoma”: 3.700gr) y Mireia, nacida en un PVD2C en 2001, en la Maternidad Acuario, Beniarbeig (Alicante), pesando 4,280 kg.

Vicky (Granada), mamá de José, que nació en un PVD2C, en la Maternidad Acuario, Beniarbeig (Alicante).

Alicia (Madrid), Nacimiento y pérdida de Víctor (cesárea programada a las 28 semanas por preeclampsia grave. Victor murió onces días más tarde.

Noemí: El nacimiento de Naroa, PVDC2 en el Hospital Santa Caterina de Salt, 2007.

Helena: mamá de Alba (2003, cesárea tras inducción fallida) y Júlia (cesárea programada por cesárea anterior), y de Cristina, que nació en un PVD2C, en casa, con las matronas de Marenostrum.

Judit: mamá de Ïa, que nació en un parto vaginal después de DOS cesáreas, en el Hospital Sant Jordi de Barcelona.

Anna M.: tuvo su PVD2C en casa (10/1/2008) con Inma Marcos y María Calvo (comadronas entonces de Marenostrum), pesó 4kg a las 42 semanas+ 2 días, 24h de parto y 5 de pujos.

Nuria M. (Valladolid), mamá de Mateo (2005) y Aurora (2007) nacidos por cesárea en Valladolid, practicó turismo obstétrico para el nacimiento de Clara (2010). Un PVD2C en el Hospital de Cruces (Bilbao) .

Patricia O. (Valladolid). Mamá de Jorge y Guille, ambas nacidos por cesárea en Valladolid. Martín, su tercer hijo, nació en 2010, en un parto vaginal en la Unidad de Parto Natural de la Clínica La Milagrosa (Madrid), con el equipo Nacentia. Patricia es “la chica del AVE” porque así fue como viajó a Madrid al ponerse de parto.

Iria, mamá de Jaime, que nació en un PVD2C, en la Maternidad Belén (A Coruña), en 2010.

Beatríz M. (Santander), mamá de Pau, nacido con 3.800 gr, en un PVD2C suave y fácil, en “casa” (alquilada para el parto). Atendido por Inma Marcos y Roser García, ya formado como Nèixer a Casa.

Verónica, tras tener a Carlos Daniel por una primera inne-cesárea 2001, en Caracas, Venezuela por supuesta desproporción céfalo-pélvica, y a Samuel por una segunda cesárea 2008 en Tarragona, España, de urgencia por prolapso de cordón parió en un PVD2C a su hijo Christian, en el hospital de Valdemoro, Madrid.

Pepa A. (Madrid) madre de María (2007) y Carmen (2010), ambas nacidas por cesárea, y Pedro (2012), PVD2C atendido por Regina Cárdenas de Nacentia, Madrid.

Sonia, mamá de Carmen (2006, por inne-cesárea), Paco (cesárea) y Sofía, nacida en un PVD2C en el hospital Infanta Luisa en Sevilla, acompañada del doctor Andrade.

Cristina L., mamá de Oliver (2005, cesárea por inducción fallida), Noa (2007, inne-cesárea programada, por cesárea anterior y macrosoma: 4kg) tuvo a Marcos en un PVD2C en casa con Inma Marcos y Lucía Alcaraz (Néixer a Casa) a las 40+5 y tras 24h de bolsa rota. Un bebé de 3.700 gr.

Laila A. tuvo su PVD2C en casa con Inma Marcos, un bebé de 4kg nacido a las 40+4 semanas. Su segunda cesárea se la practicaron apenas 17 meses antes.

Laura Jaime C., mamá de Pedro (2003) y Carlota (2011), ambos nacidos por cesárea, tuvo a Diego en un PVD2C en casa con Inma Marcos y Lucía Alcaráz (Néixer a Casa) a las 40+1 semanas en un parto rápido de 1h40m de duración, tuvo un precioso niño de 3.700 gr.

Elisa C. (Quito-Ecuador), madre de Dante (2005), nacido por cesárea de emergencia necesaria en la Maternidad Pública Isidro Ayora (falleció a los 2 meses y medio), Saúl (2010), nacido por inne-cesárea en clínica privada y Gaia (2013) nacida por PVD2C con Raul Mideros, medico-partero, Maria Alarcón psicóloga-partera y Fabian Mena médico-esposo.

Cristina A. (Valencia), mamá de Ana, nacida en un PVD2C, en una casa alquilada, con Inma Marcos y Lucía Alcaráz (Néixer a Casa) a las 41+1 semanas una niña de 3.700 gr. después de 48h de parto y 4h de pujos.

Fátima P. tuvo su PVD2C en casa con Inma Marcos y Lucía Alcaraz (Néixer a Casa) a las 39 semanas.

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