Recomendaciones sobre el Biberón para Bebés Prematuros
En Reino Unido, cada año nacen alrededor de 60,000 bebés prematuros, quienes suelen tener bajo peso al nacer. Inicialmente, estos bebés se alimentan por sonda, y a medida que maduran, evolucionan a la alimentación por succión, como el amamantamiento o el biberón. Sin embargo, las madres que optan por amamantar no siempre pueden estar en el hospital cuando el bebé lo necesita.
¿Por qué reconsiderar la alimentación con biberón tradicional?
Los resultados de estudios sugieren reconsiderar la alimentación con biberón tradicionalmente usada en la transición de los neonatos prematuros a la lactancia materna.
Estudio sobre la alimentación con tazas
Una revisión sistemática Cochrane y metanálisis de siete ensayos clínicos hasta julio de 2016, incluyó a 1152 prematuros alimentados por sonda. Todos los estudios se realizaron en Unidades Neonatales, y dos dentro del Reino Unido. Los estudios fueron de tamaño pequeño o moderado y algunos con datos incompletos por las pérdidas.
Esta revisión proporciona pruebas de baja a moderada evidencia de la mejora de la lactancia materna cuando se utilizan tazas en la transición de la alimentación por sonda al amamantamiento. Existe una fuerte evidencia de que la alimentación con biberón influye en el éxito de la lactancia materna en bebés a término, y ahora esta revisión proporciona evidencia (aunque de calidad de baja a moderada) de que usar una taza en lugar del biberón como suplemento es beneficioso para el éxito de la lactancia materna.
En un estudio de 2004 se concluyó que las tazas eran de manejo difícil y prolongado. En los otros estudios se encontró alto nivel de aceptación del uso de tazas por parte del personal de Neonatología y los padres.
Lea también: Efectos de la combinación de ibuprofeno y alcohol en tu cuerpo
¿Qué dicen las guías de práctica clínica?
El manual de la Iniciativa Hospital Amigo del Niño (IHAN) de Unicef del 2012 incluye recomendaciones sobre la lactancia materna y su importancia para los bebés prematuros. La guía de práctica clínica NICE de 2006 sobre la atención posnatal apoya la lactancia materna y, aunque no está dirigido específicamente a bebés prematuros o de bajo peso, aconseja no suplementar con fórmula a bebés amamantados a menos que exista una recomendación médica.
Implicaciones y recomendaciones
Dado que no existen guías de práctica clínica sobre las mejores prácticas para ayudar en la transición, probablemente exista gran variabilidad en las Unidades Neonatales.
En tanto que algunos puedan argumentar que mientras que el bebé prematuro reciba los beneficios de la lactancia materna el modo no es importante, esta revisión apoya la idea de que la lactancia y el amamantamiento son de hecho obstaculizadas por el uso del biberón, con un impacto negativo a su vez en el bienestar de la madre y el niño.
Cuidados básicos al alta hospitalaria
Tras la estancia en el hospital, es fundamental seguir una serie de cuidados específicos para el bebé prematuro:
- La habitación del bebé debe mantenerse a una temperatura entre 20-22ºC, evitando corrientes de aire.
- La ropa del bebé debe ser de fibras naturales, como el algodón, para favorecer la transpiración.
- Como norma general, no es necesario despertar al niño para que mame.
- Es importante evitar el contacto con personas resfriadas o con procesos infecciosos.
- Siempre que el clima lo permita, se puede salir a pasear cada día.
- Asegurar que la medida de la tetina sea del tamaño adecuado a la edad, que el orificio no sea muy grande y que la leche caiga con un goteo continuo y no a chorro.
- No olvide sujetar de forma correcta el cuello.
- Los masajes, caricias, besos.
- Colgarle móviles sobre la cuna.
En relación a la estimulación cinética (el movimiento), el cogerle en brazos y mecerle estimula el sentido del equilibrio, favorece la respiración y le tranquiliza.
Lea también: Influencia de Tomás Moro en la historia
El lloro causa mucha angustia en los padres, pero durante las primeras semanas es su forma normal de expresarse. Para calmarle, ponerle piel con piel sobre el pecho y succionar también le tranquiliza. Nunca se deberá agitar y/o sacudir bruscamente al bebé para intentar que deje de llorar, o como forma de juego. Esto podría conllevar consecuencias a nivel neurológico.
El niño nota el estado de ánimo de la madre/padre. Las visitas de control a las 48h del alta se realizan en Consultas Externas de Pediatría. Se recomienda no llevarlo a la guardería hasta el primer año de vida, siempre y cuando sea posible conciliarlo con la vida familiar.
Suplementos y lactancia materna
A pesar de que es muy común que se asocie el suplemento a la leche artificial, en realidad no debe ser así. Así pues, la primera opción para suplementar es siempre ofrecer al bebé leche materna extraída.
En estos casos, es recomendable favorecer la alimentación del bebé para solucionar lo antes posible la situación. Una vez recuperado, los suplementos se podrán eliminar. Normalmente se ofrecen pequeñas cantidades de 20 o 30ml (menos de 1 oz) varias veces al día. Va a depender de la situación del bebé y de las necesidades que presente, que esta cifra orientativa sea mayor o menor. Se pueden ofrecer en biberón, pero siempre hay alternativas cuando no se desea usar o es más adecuado utilizar otro método.
La frecuencia con que se estimulan los pechos es crucial para iniciar y mantener una buena producción de leche en la madre. Extraerse leche en las primeras seis horas después del parto, sobre todo al lado del bebé o con algún objeto que se lo recuerde, va a favorecer la producción de leche. Es importante extraerla en casa, pero también en la unidad de neonatología, cerca del bebé. Esto ayuda a la producción de leche.
Lea también: Guía de alimentación con biberón para bebés de 2 meses
Tan pronto como sea posible se ha de poner al pecho. aun así, lo ideal es que, mientras se le administre la leche por la sonda, permanezca piel con piel. Unas gotas de leche en el pezón y acercar la boca a este, favorecen que lama y agarre el pezón antes.
Una correcta postura al pecho debe favorecer un buen control de la cabeza del bebé, sostener el pecho y el mentón del bebé simultáneamente con la misma mano para facilitar la succión. La posición de rugby, debajo del brazo y con el bebé apoyado sobre una almohada, facilita el enganche.
Si es necesario suplementar, se hará después de la toma de pecho y con métodos diferentes al biberón, como la sonda, la jeringa o el vasito. La sonda nasogástrica se retira cuando el bebé realiza al menos 4 tomas completas de pecho y el resto lo toma por jeringa, vasito o cucharita.
Los bebés más prematuros pueden precisar fortificadores, que son aditivos que se añaden a la leche de madre, que aportan proteínas, calcio y fósforo para favorecer el crecimiento y la mineralización ósea. En el caso de que la madre no tenga leche o esta sea insuficiente, la mejor opción es la leche de banco de leche humana.
Todas las tomas las puede y debería ofrecer la madre o el padre, con el fin de que ellos se familiaricen con la alimentación de su hijo y puedan llegar a casa con mayor experiencia y confianza en sí mismos para cuidar de su bebé. Favorecer el descanso y recibir ayuda familiar es importante para afrontar el cuidado del bebé en casa. Es aconsejable realizar una consulta a las 48 o 72 horas después del alta.
Estrategias para la alimentación con biberón
La lactancia materna es el mejor alimento para tu bebé, pero cuando esta no es posible, la leche en fórmula es el sustituto adecuado. Aún así, es posible que cuando llegue el momento de recurrir al biberón, ya sea con leche materna o leche en fórmula, te encuentres con la negativa del pequeño a aceptarlo.
Muchos bebés no aceptan el biberón de primeras. Es importante entender que el proceso de adaptación requiere tiempo y, en ocasiones, aplicar ciertas estrategias.
Es posible que tarde unos días en adaptarse al biberón, por lo que tendrás que ser paciente y cuidadoso a la hora de dárselo al bebé. Ten en cuenta que cada bebé tiene un ritmo y que unos aceptarán el uso del biberón antes que otros. Así que no lo compares con otros bebés.
Si estás ofreciéndole al bebé la lactancia mixta, dale el biberón después de una toma de pecho. Es recomendable ofrecer el biberón justo antes de terminar la toma, ya que el bebé estará receptivo a seguir comiendo. Es una de las formas más fáciles de acostumbrar al pequeño al biberón.
Es una buena idea que esos primeros biberones no se los des tú como madre, sino que se encargue otra persona, como el padre. Para lograr que el bebé tome el biberón, deberás crear un ambiente relajado. Es importante no perder la paciencia y no forzar al bebé, tampoco es recomendable esperar hasta que tenga mucha hambre pensando que así lo aceptará, pues esto puede generar aún más frustración en el pequeño.
Es recomendable elegir una tetina con una textura y un tamaño similar al del chupete. El bebé tiene que acostumbrarse al biberón, de ahí que recomendemos que le dejes jugar con la tetina y con el biberón. No fuerces al pequeño a comer directamente y deja que explore el nuevo accesorio a su ritmo.
Vigila la temperatura del biberón. Es posible que estés dándole la leche demasiado fría o demasiado caliente. Es importante que no se realicen cambios sin antes haber probado en varias ocasiones la misma técnica, solo así sabrás que es lo que no ha funcionado y podrás desecharlo tras haberlo probado varias veces.
Ten en cuenta que no hay un manual escrito sobre el tema y que cada bebé es distinto, por eso es posible que tu hijo no quiera el biberón a una hora pero que, a las dos horas, sí lo acepte.
En este sentido, Enfamil Premium Complete 2 puede ser una buena opción para tu bebé. Es una leche de continuación indicada a partir de los 6 meses de vida.
Si tu bebé no quiere el biberón y, tras probarlo, ninguna de las recomendaciones anteriores te funcionan, la mejor opción es consultar con el pediatra y evaluar la alternativa de pasar directamente al vaso de entrenamiento.
Crecimiento y nutrición del prematuro al alta
El prematuro que se va de alta, debe ser capaz de tomar > de 150 ml/Kg/día ( idealmente 180- 200 ml/Kg/día) y ganar peso adecuadamente. La densidad calórica de la fórmula marcará la diferente cuantía de ingesta para alcanzar los requerimientos nutricionales.
La variabilidad tanto del punto de partida al nacimiento como de la situación nutricional al alta del RNP, hace necesario, un plan de nutrición al alta individualizado. Si se había conseguido alimentación “al pecho” se debe continuar con la lactancia materna.
Si el niño está realizando alguna toma directamente al pecho, se mantiene y potencia la lactancia materna al pecho sin fortificador. La transición a una lactancia completa, puede realizarse intercalando tomas de LM con fortificación en biberón ( siempre después de ofrecer el pecho) o FAPT.
Aún así, es necesario el suplemento oral de hierro y vitaminas ( sobre todo vitamina D).
Si el RNP recibe LM no fortificada o la alimentación enteral proporciona al día < 300 kcal, o < 450 ml de leche o su peso es < 2,5 kg, debe añadirse un multivitamínico. En los < 1.500 g es importante asegurar el aporte adecuado diario de vitamina A (700-1.500 UI/kg), E (5-15 UI), K (8-10 mg/kg) y D (400 UI) durante al menos 1 año.
El déficit de hierro (Fe) durante la lactancia y primera infancia se ha visto asociado a largo plazo, a peor rendimiento motor, intelectual y de comportamiento tanto en RNT como RNP. El RNPEB, puede estar ya, en los primeros 30 días de vida, en balance negativo, si no se dan suplementos.
Se suele introducir la alimentación complementaria, entre los 4 y 7 meses de edad gestacional corregida.
Transición de la alimentación por sonda a la oral
No hay un plan universal para todos los RN, cada uno es único y requiere un enfoque individualizado. La alimentación enteral debe ajustarse al desarrollo cerebral del bebé, a sus habilidades orales, a las señales de estrés, a el tipo de toma, a la presencia de los padres y al estado general del bebé en el momento de la toma.
La transición de la alimentación por sonda a la oral es un proceso gradual que necesita evaluación continua. Es fundamental comprender el desarrollo cerebral del RN, su madurez oral y cómo se comunica a través de señales de estrés.
La decisión de iniciar la alimentación oral debe ser multidisciplinar, involucrando al neonatólogo y la enfermera especializada en el cuidado del neonato.
En el RNPT, el dolor y el estrés están relacionados debido a la inmadurez del sistema nervioso. Ante estas señales, se debe disminuir o retirar el flujo de leche y esperar a que el bebé se autorregule.
Cuando la alimentación oral exclusiva al pecho no es factible en este tipo de pacientes, existen alternativas para suplementar la ingesta de nutrientes.
Técnicas y posiciones para la alimentación
- Relactador al pecho: Estimula la producción de leche materna y fomenta el vínculo maternofilial.
- Lateralización: La posición lateral inclinada (side-lying position) promueve la estabilidad fisiológica y conductual en prematuros, permitiendo un menor aumento de la frecuencia cardíaca y mejora de la saturación de oxígeno y una mayor estabilidad hemodinámica y mejor aprovechamiento de las calorías.
- Alimentación Guiada por el Bebé («Infant-Driven Feeding«): Este enfoque se basa en la observación y respuesta a las señales de estrés del bebé. Si el bebé muestra demasiadas señales de estrés o se duerme, se debe interrumpir la alimentación oral, reposicionar al bebé con los brazos flexionados y las manos a la altura de la boca, envolverlo en una muselina y estar atentos al tono y las señales de estrés, evaluando si se ha de continuar o no la alimentación en esa toma concreta.
La escala EFSA evalúa las habilidades orales del recién nacido durante la alimentación (Cada toma puede tener valores diferentes).
La meta es lograr una transición segura y eficaz hacia la alimentación oral plena.
Cuándo dar el alta
Cuando el bebé puede respirar sin aporte de oxígeno y llega a un peso adecuado (en general por encima de 2.000 gramos), no necesita del calor de la incubadora (mantiene su temperatura estable), puede alimentarse por succión y si no existen otros problemas, estará en condiciones para darle el alta.
Cuidados generales al llegar a casa
- Extremar las medidas de higiene, y lavarse bien las manos antes de tocar al bebé.
- Prevenir cambios bruscos de temperatura.
- Vigilar la alimentación y el peso.
- Quizá no llore cuando tenga hambre (la inmadurez del sistema nervioso hace que no sepa cuándo está hambriento), y puede tardar más tiempo en alimentarse.
- Las tomas deben hacerse en pequeñas cantidades y a intervalos frecuentes.
- Controlar la frecuencia y consistencia de las heces.
¿Qué es la prematuridad?
Los bebés prematuros, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), son los bebés que han tenido un periodo de gestación más corto (menos de 37 semanas) y/o han experimentado un menor crecimiento intrauterino del esperado.
La prematuridad se trata de una condición biológica que está en aumento a nivel mundial y cuyo origen es multifactorial. Esta condición implica un seguimiento de mayor tiempo y más riguroso en su desarrollo, pasando por periodos de recuperación muy extensos con equipos multidisciplinares y especializados, que den respuesta a las necesidades de los bebés prematuros en las distintas etapas de su vida.
Grados de prematuridad
Como ya os hemos adelantado, se consideran bebés prematuros aquellos nacidos antes de la semana 37 de gestación. Sin embargo, existen diferentes grados de prematuridad, dependiendo de la semana en la que nazcan:
- Bebés prematuros extremos, aquellos nacidos antes de las 28 semanas de gestación
- Bebés muy prematuros, aquellos nacidos entre las 28 y 32 semanas de gestación
- Bebés prematuros moderados a tardíos, aquellos nacidos entre las 32 y 37 semanas de gestación
Factores de riesgo
En muchos casos, la prematuridad se puede prevenir mediante un control en el embarazo al que tienen derecho todas las madres. Además, es importante un control preconcepcional para conocer si tenemos factores de riesgo. Estos son de varios tipos:
- Factores maternos: Edad de la madre, incompetencia cervical, presencia de miomas uterinos, exceso de actividad física, enfermedad materna grave, preeclampsia, antecedentes de otros partos pretérmino, infecciones urinarias o genitales.
- Factores fetales: Embarazo múltiple, malformaciones congénitas.
- Factores placentarios: Rotura prematura de membranas, placenta previa.
- Factores iatrogénicos: Intervenciones obstétricas.
Características de los bebés prematuros
Como podrás imaginar, al nacer los bebés prematuros varias semanas antes del término de una gestación normal, sus características físicas serán diferentes a las de los bebés que sí hayan completado la gestación.
Las principales características propias de los bebés prematuros son:
tags: #tomas #biberon #bebe #prematuro #recomendaciones