Tumores Cerebrales en Niños: Esperanza de Vida y Nuevas Investigaciones
Dentro de los tumores infantiles, los tumores del sistema nervioso central son los segundos más frecuentes, por detrás de las leucemias agudas.
Tipos de Tumores Cerebrales Infantiles y su Impacto
Los tumores cerebrales infantiles son muy diferentes de los que desarrollan los adultos, y presentan una serie de características biológicas que hacen que no se puedan tratar de la misma manera.
La aparición de tumores es con frecuencia un acontecimiento devastador, ya que hoy por hoy para algunos tipos apenas existen tratamientos efectivos.
Para algunos de estos tumores apenas existen tratamientos efectivos y la media de supervivencia de los niños tras la diagnosis en ocasiones no pasa de un año.
Glioma Pontino Intrínseco Difuso (DIPG)
Uno de los tumores cerebrales infantiles más agresivos es el Glioma Pontino Intrínseco Difuso (DIPG, por sus siglas en inglés).
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Afecta casi exclusivamente a niños entre 4 y 11 años, y los niños que lo padecen tienen una esperanza de vida muy corta, de aproximadamente 1 año.
Uno de sus mayores problemas es que se desarrollan en una zona del cerebro donde se contienen funciones corporales esenciales para la vida, el puente cerebral.
Esa zona del cerebro regula la respiración, el movimiento ocular o incluso el latido del corazón.
Otra de sus particularidades es que tienden a producir metástasis en otras zonas del cerebro, que dificultan el control de la enfermedad y suponen con gran frecuencia el fracaso de los tratamientos.
Como este tipo de cáncer se da solamente en niños y es relativamente poco común, es complicado realizar ensayos clínicos, por la dificultad de encontrar un número suficiente de pacientes.
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Por otro lado, los estudios moleculares muestran que este tipo de tumores son muy diferentes de los gliomas adultos, con lo que no se pueden tratar de la misma manera.
Otros Tipos de Tumores Cerebrales
Además del DIPG, existen otros tipos de tumores cerebrales que afectan a los niños, cada uno con sus propias características y pronóstico:
- Meduloblastoma: Es el tumor embrionario cerebral más frecuente en el niño. Se origina en el cerebelo y pueden crecer hacia el IV ventrículo dando lugar a una hidrocefalia.
- ATRT (Tumor Teratoide/Rabdoide Atípico): Los ATRTs son tumores muy agresivos y que afectan a niños menores de 3 años.
- Astrocitoma Difuso: Es un tumor que se localiza en los hemisferios cerebrales, cuya incidencia es menor en el niño que en el adulto.
- Gliomas de bajo grado: Incluyen varios subtipos. El astrocitoma pilocítico es el tumor cerebral más frecuente en la infancia.
- Ependimomas: Pueden localizarse en todo el SNC y tienen distintos grados de agresividad.
- Tumores neuronales y neurogliales: Los más frecuentes en el niño son los DNETs y los gangliogliomas.
- Craneofaringiomas: Se localizan en la silla turca y representan el 4% de los tumores cerebrales en el niño.
- Tumores del plexo coroideo: Representan el 10-20% de los tumores cerebrales del lactante y solo el 2% del total de tumores cerebrales del niño.
Investigaciones y Avances en el Tratamiento
Los tumores cerebrales infantiles continúan siendo un reto médico de primer nivel.
No sólo por su heterogeneidad, sino por el mal pronóstico que suelen tener.
Por lo tanto son imprescindibles métodos para mejorar los diagnósticos e identificar qué características tiene el tumor de cada paciente, para poder aplicar terapias más especializadas y personalizadas.
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El Profesor Chris Jones, de The Institute of Cancer Resarch de Londres (UK), trabaja en buscar todo tipo de alteraciones moleculares (genéticas y todo tipo de modificaciones que ocurren en las células) en los tumores cerebrales permitan diferenciar mejor cada tipo de tumor, especialmente algunas de sus variantes más agresivas, como Glioma Pediátrico de Alto Grado o el Glioma Pontino Intrínseco Difuso (o DIPG, el tipo de tumor en el que se centra el proyecto CRIS de Tumores Cerebrales en Francia).
Esto ayuda a comprender mejor la cascada de sucesos que tienen lugar en una célula para que escape fuera de control en el desarrollo de la patología.
Un aspecto importante de este trabajo de caracterización consiste en ir mejorando la precisión de los métodos de clasificación de los tumores cerebrales infantiles.
Si se consiguen agrupar los pacientes que tienen tumores con apariencia y mutaciones o alteraciones genéticas similares, se puede tratar a cada grupo de una manera diferente.
Cuanto más finamente se definan estos grupos, más adecuados y específicos serán los tratamientos.
Estudio de las alteraciones epigenéticas
Muchos de los avances que se han realizado en el diagnóstico y tratamiento de estos tumores tienen que ver con el análisis genético, es decir, de las mutaciones el ADN de las células tumorales.
No obstante, a veces hay cambios que no son genéticos, que tienen más que ver con cómo la célula lee la información contenida en el ADN.
Análisis de los largos supervivientes
Aunque los niños con gliomas de alto grado o DIPG suelen tener una supervivencia muy corta, algunos niños sobreviven mucho tiempo.
El equipo del Dr. Jones está analizando las características de estos pacientes para comprender por qué ellos sobreviven y otros no.
Durante los últimos años han analizado una gigantesca cantidad de muestras de tumores cerebrales infantiles agresivos (glioma de alto grado y glioma intrínseco pontino difuso, DIPG).
Esto les ha permitido crear un inmenso catálogo de alteraciones genéticas que pueden distinguir unos tumores de otros y explicar el comportamiento de cada uno de ellos.
Nuevas Terapias y Ensayos Clínicos
Alonso ha comenzado un ensayo clínico pionero, el primero de este tipo que existe para este tumor pediátrico, en el que utiliza un adenovirus, el virus que causa el resfriado común, modificado genéticamente para que sea capaz de matar las células tumorales y despierte una respuesta inmunitaria en los niños.
En adultos, este virus oncolítico demostró recientemente en un ensayo del Centro de Cáncer MD Anderson, en Texas (EE.UU), ser eficaz para frenar el glioblastoma, otro tipo de tumor cerebral.
Aquel ensayo estaba liderado por la pareja de neurólogos españoles Juan Fueyo y Candelaria Gómez-Manzano, que han desarrollado durante dos décadas el Delta24-NGR, el adenovirus modificado que también emplea Alonso ahora con los niños.
El ensayo clínico en fase 1 que acaba de empezar en Navarra está abierto para niños de entre 0 y 18 años y por el momento ya han reclutado a cuatro pequeños de entre 3 y 8 años.
La terapia consiste en hacerles una biopsia y aprovechar el momento para inocularles un virus ‘inteligente’ en el tumor directamente, que gracias a las modificaciones genéticas que tiene, es capaz de matar a las células tumorales y no a las sanas.
También activa a los linfocitos, un tipo de célula de defensa, para que luchen contra el virus y las células tumorales que lo alberguen.
Si inyectaran el adenovirus en sangre, el sistema inmunitario rápidamente lo reconocería y acabaría con él.
“Aprovechamos que el cerebro es un órgano inmunodeprimido, lo que hace que el sistema inmunitario tarde un poco en detectarlo y actuar, de ahí que no lo destruya inmediatamente.
Por el momento, los niños que participan en el ensayo, tras inyectarles el virus, pudieron marcharse a casa y han seguido con radioterapia.
Un par de los pequeños parecen estar respondiendo al tratamiento, aunque hasta que no pase algo más de tiempo no se puede saber si es debido a la radioterapia o al virus.
El Proyecto CRIS de Tumores Cerebrales
El proyecto, iniciado a finales de 2019, consiste en identificar qué alteraciones de las células tumorales permiten predecir que niños tienen mayores probabilidades de desarrollar metástasis.
La primera parte del proyecto, por tanto, se basa en identificar genes cuyas alteraciones puedan desencadenar una mayor migración e invasión.
Para ello se utilizarán, por un lado, modelos animales, en los que se introducen células de DIPG, y se intentará bloquear su capacidad de metástasis.
Estos modelos proporcionan una enorme cantidad de información, pero son necesarios modelos más rápidos, manipulables y baratos.
Dado que los experimentos sobre cultivos de células tumorales no emulan la complejidad del tejido cerebral, han buscado una ingeniosa alternativa para realizar los experimentos: mantener en cultivo secciones de cerebro de animales, sobre las cuales se realizan los experimentos.
El primer objetivo del proyecto consiste en identificar genes cuyas alteraciones puedan desencadenar una mayor migración e invasión.
Para estos estudios, el equipo de Dr. Al analizar las células que tenían mayor capacidad de movimiento y migración han comprobado que estas células tienen elevados niveles de un factor llamado NKX2.2.
No obstante, es difícil diseñar tratamientos directos contra factores del tipo de NKX2.2.
Por ello el equipo del Dr. Para estos estudios son fundamentales buenos modelos de laboratorio que reproduzcan con fidelidad las condiciones de un cerebro real.
Beca Dr. Baselga y la Investigación del Glioma Difuso de Línea Media
La Dra. Marta Alonso, investigadora del Área de Cáncer Pediátrico del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra, ha recibido la II Beca Dr. Baselga, la más importante que concede la Fundación FERO y que promueve el desarrollo de investigación oncológica traslacional.
Esta ayuda de 300.000 € servirá para financiar la investigación contra el glioma difuso de la línea media -el tumor cerebral pediátrico más agresivo-, un trabajo que la Dra.
En concreto, el proyecto de investigación busca mejorar el tratamiento del glioma difuso de línea media con nuevos virus oncolíticos que sean capaces de superar los obstáculos que se han encontrado hasta la fecha este tipo de terapias.
Se trata de tumores cerebrales pediátricos agresivos, donde, tras el diagnóstico, la esperanza de vida se encuentra usualmente por debajo de los 14 meses.
La Fundación FERO recuerda que “pocos niños con este diagnóstico llegan a sobrevivir más allá del segundo año, lo que pone de relieve la imperiosa necesidad de encontrar un tratamiento más eficaz y duradero”.
“Los virus oncolíticos se presentan como una terapia prometedora.
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