Enfermedad Boca-Mano-Pie: Síntomas, Causas y Prevención
La llamada “boca-mano-pie” es una enfermedad infecciosa y contagiosa, generalmente benigna, que afecta fundamentalmente a niños pequeños, pero que puede contagiarse a personas de todas las edades. Es muy común y aunque hay casos en todo el mundo, es más frecuente en zonas tropicales. Además, su incidencia es mayor en colectivos con poca higiene y sobrepoblación y sus brotes se presentan con más frecuencia entre los meses de junio y octubre.
¿Qué es la enfermedad boca mano pie?
La enfermedad mano-pie-boca es una infección causada habitualmente por el virus Coxsackie, perteneciente a la familia de los enterovirus. Su nombre hace referencia a las zonas donde aparecen las lesiones características: la boca, las palmas de las manos y las plantas de los pies. Aunque afecta sobre todo a bebés y niños pequeños, puede presentarse en adultos con síntomas más leves. En general, la HFMD no representa un riesgo grave, pero requiere atención y seguimiento, sobre todo en niños pequeños o con síntomas más intensos.
¿A quién afecta?
Los niños pequeños, especialmente los que asisten a guarderías o entornos similares en los que mantienen contacto directo con otros menores, tienen un mayor riesgo de contraer la enfermedad debido a la propagación fácil en entornos con muchos niños. Es importante señalar que, aunque estos factores de riesgo pueden aumentar la probabilidad de contraer el VMBP, cualquier persona, independientemente de su edad o situación, puede contraer la infección.
¿Cómo se produce?
Es una enfermedad producida por virus. Los responsables son los llamados enterovirus, un grupo muy extenso de microorganismos que comprende los virus de la poliomielitis (enfermedad erradicada en España en 1988 gracias a la vacunación masiva y a punto de ser erradicada en el resto del mundo) y los enterovirus-no-polio, con más de 100 variedades, que comprenden los virus Coxsackie A y B, los Virus ECHO, los parechovirus y los enterovirus propiamente dichos.
El VMBP lo causan, principalmente, enterovirus, sobre todo, el Coxsackie A16. Sin embargo, otros enterovirus, especialmente los del grupo Coxsackie virus A y B, así como los enterovirus del grupo A y del grupo species enterovirus A hasta D, también pueden estar involucrados en el desarrollo de la enfermedad.
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- Coxsackie A16: se trata de uno de los virus más frecuentemente asociados con el VMBP.
- Otros enterovirus: además de Coxsackie A16 y EV71, varios otros enterovirus pueden causar síntomas similares de VMBP.
No todas las personas infectadas con el virus presentarán todos estos síntomas, y algunas incluso pueden ser asintomáticas. El diagnóstico del VMBP suele basarse en el análisis clínico de los síntomas y en la observación de las erupciones características.
La infección se transmite principalmente a partir de virus eliminados por vía digestiva (durante varias semanas) y de manos contaminadas por restos fecales (vía fecal-oral). Secundariamente, también se transmite por:
- Vía respiratoria (al toser, estornudar, hablar…): durante una o tres semanas.
- El parto: de madre a niño.
- La lactancia materna.
- Contacto con objetos contaminados por partículas víricas: como los enterovirus sobreviven largos periodos de tiempo en superficies inanimadas, la transmisión también se produce así, lo que ocasiona que puedan producirse epidemias en hospitales, guarderías y escuelas.
¿Cómo se transmite el virus mano-pie-boca?
La enfermedad boca mano pie es altamente contagiosa y se transmite principalmente por:
- Vía fecal-oral (contacto con heces contaminadas)
- Secreciones respiratorias (tos, estornudos, saliva)
- Contacto directo con el líquido de las ampollas o con objetos contaminados
Esta infección se propaga con facilidad en entornos cerrados o con contacto cercano entre niños, como escuelas infantiles, parques o ludotecas. Incluso después de la recuperación, el virus puede seguir eliminándose por las heces durante hasta 4 semanas.
¿Cuáles son sus síntomas?
La enfermedad boca-mano-pie es la forma más conocida de infección por enterovirus y se llama así por la distribución característica de las lesiones cutáneas que causa lesiones vesiculares (pequeñas ampollas en la piel, de pocos milímetros de diámetro) en:
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- Las palmas de las manos.
- Las plantas de los pies.
- El interior de la boca.
Estas lesiones pueden presentarse en otras partes del cuerpo: tronco, dorso de las manos y de los pies, espalda, región del tendón de Aquiles, glúteos… Además de las lesiones cutáneas, estas infecciones acostumbran también a dar fiebre: puede ser alta (40º) y prolongada (entre 3 y 6 días).
Además de esta afección, otra forma muy común de enfermedad por enterovirus es la herpangina, un tipo de faringitis vírica caracterizada por lesiones bucales localizadas en la parte posterior de la faringe, que, en ocasiones, evolucionan a pequeñas úlceras, no tan dolorosas como las causadas por el virus del herpes, con las que a veces se confunden.
Existen, además, otras formas infecciosas causadas por este virus y que son más difíciles de reconocer y diagnosticar, ya que muchos otros virus pueden causarlas:
- Exantemas o erupciones no vesiculares y generalizadas por todo el cuerpo.
- Cuadros respiratorios de resfriado común.
- Gastroenteritis agudas (vómitos y diarrea).
- Fiebre sin otros síntomas.
- Conjuntivitis…
Aunque el aspecto de las lesiones es común a estas otras infecciones, lo que nos hará sospechar que se trata de la enfermedad boca-mano-pie es la localización de esas pequeñas ampollas.
¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad HFMD?
Los síntomas más habituales incluyen:
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- Fiebre moderada o alta, que suele ser el primer signo
- Aparición de pequeñas ampollas con líquido en las manos, los pies y dentro de la boca
- Dolor de garganta y llagas dolorosas en la cavidad oral
- Dificultad para tragar y rechazo de alimentos
- Salivación abundante
En algunos casos: vómitos, diarrea y ganglios inflamados. Las lesiones bucales suelen ser las más incómodas, afectando a la alimentación y a la hidratación del niño.
Síntomas en adultos
- Fatiga extrema y malestar general.
- Aparición de llagas o ampollas en la boca, manos y pies.
- Dolor más intenso en las úlceras bucales, lo que puede dificultar comer o hablar.
En general, los adultos suelen experimentar una versión más leve de la enfermedad, pero pueden ser vectores importantes del virus, contagiando a otros sin saberlo.
¿Cuánto dura la enfermedad mano-pie-boca?
La fase activa de la HFMD suele durar entre 7 y 10 días. Durante este periodo, el virus es más fácilmente transmisible, especialmente en los días en los que hay fiebre o lesiones visibles. Aunque los síntomas desaparezcan, es importante mantener una buena higiene, ya que el virus puede seguir eliminándose por las heces varias semanas después.
El virus puede estar presente en el organismo durante varias semanas, incluso después de que los síntomas desaparezcan:
- Periodo de incubación: de 3 a 7 días desde el contagio hasta la aparición de los primeros síntomas.
- Duración de los síntomas: entre 7 y 10 días, aunque la recuperación completa puede tomar más tiempo.
- Persistencia del virus: se elimina por las heces durante 4 a 6 semanas, por lo que es importante mantener una higiene adecuada.
Las complicaciones graves son poco frecuentes
Una complicación rara de la enfermedad boca-mano-pie es la caída de las uñas de las manos y de los pies (llamada onicomadesis) a las pocas semanas de la curación de la enfermedad. Es reversible, dado que las uñas vuelven a crecer normalmente después.
En casos de lesiones bucales muy intensas y dolorosas, el niño puede rechazar la alimentación y la ingesta de líquidos, lo que en raras ocasiones podría producir una deshidratación.
Excepcionalmente, algunos tipos de enterovirus (E-71 y D68) pueden producir complicaciones muy graves como encefalitis, parálisis, edema pulmonar o complicaciones cardíacas. Los recién nacidos, por un sistema defensivo muy inmaduro, son más propensos a sufrir las formas más graves de estas infecciones.
A día de hoy no hay posible tratamiento
No hay ningún tratamiento antiviral contra los enterovirus, responsables de la aparición de esta enfermedad. De hecho, ningún antibiótico tiene efecto sobre la evolución de la infección; al contrario, puede favorecer la aparición de complicaciones.
El tratamiento común se reduce a las medidas de confort para el niño enfermo:
- Analgésicos-antitérmicos (paracetamol o ibuprofeno) para controlar la fiebre, el malestar general asociado a la enfermedad o el dolor producido por las lesiones cutáneas o dentro de la boca.
- En lesiones bucales dolorosas hay que evitar la ingestión de ácidos (naranja, otros cítricos, tomate…) y beber líquidos moderadamente fríos por su efecto calmante del dolor.
¿Cómo tratar la enfermedad boca mano pie en casa?
No existe un tratamiento específico para esta infección. El enfoque principal es aliviar los síntomas y garantizar una buena hidratación:
- Ofrécele líquidos frescos (agua, infusiones suaves, zumos diluidos)
- Prefiere alimentos fríos y blandos, como purés, sopas templadas o yogures
- Evita alimentos ácidos o picantes, que pueden irritar las llagas
- Usa antipiréticos o analgésicos únicamente bajo indicación médica
- Asegura reposo y evita actividades en espacios públicos
Si el niño rechaza alimentos o líquidos durante más de 24 horas, presenta fiebre persistente o signos de deshidratación, es fundamental contactar con el pediatra.
Claves de prevención
Si bien no existe todavía ninguna vacuna disponible contra los enterovirus -aunque se sigue investigando -, podemos establecer unas medidas útiles de prevención para hacer frente a esta enfermedad, y son fundamentalmente dos:
- El lavado de manos, sobre todo en los cambios de pañal.
- El aislamiento del niño enfermo, que no puede acudir a guardería o escuela hasta que desparezca la fiebre y las vesículas de la piel se hayan secado.
¿Cómo prevenir el contagio de la enfermedad mano-pie-boca?
Para prevenir el contagio de la HFMD en casa o en entornos escolares:
- Lava las manos con frecuencia, especialmente tras cambiar pañales o ir al baño
- Desinfecta juguetes, utensilios y chupetes con regularidad
- Evita que tu hijo comparta cubiertos, vasos o alimentos
- Mantén al niño en casa si hay un brote en la guardería o si presenta síntomas
- Refuerza los hábitos de higiene después de cada salida o visita a espacios públicos
Consejos para prevenir y/o controlar la enfermedad boca-mano-pie
- Lavarse constantemente las manos es la mejor protección. Apuesta por un buen hábito de higiene, lavando tus manos y las de tu hijo con agua y jabón, especialmente si el niño enfermo todavía lleva pañales.
- El colegio o la guardería pueden esperar. Respeta el período de aislamiento marcado por tu pediatra para evitar el contagio. Además, tu hijo se sentirá más cómodo en casa durante el proceso de recuperación.
- Anima a tu hijo a beber abundante líquido. Evitará su deshidratación, sobre todo si tiene lesiones bucales que le impiden comer con normalidad.
- Huye de los alimentos salados, ácidos o picantes. Durante su enfermedad, evita este tipo de alimentos que pueden aumentar el dolor de sus lesiones bucales. Ofrécele líquidos moderadamente fríos por su efecto analgésico.
- La boca, cuanto más limpia, mejor. Intenta que tu hijo se enjuague cuidadosamente la boca para eliminar los restos de alimentos.
- Evita administrar a tu hijo fármacos sin prescripción, especialmente antibióticos. Sigue escrupulosamente la medicación y dosificación de los fármacos que le haya recetado únicamente tu pediatra.
- No te asustes si a tu hijo se le caen las uñas. Es uno de los síntomas de esta enfermedad, es poco frecuente pero, si ocurre, no te preocupes, sus uñas volverán a crecer con normalidad.
- Consulta con tu pediatra ante cualquier complicación. Si tu hijo tiene una conducta anómala, respira con dificultad, tiene mal color, la fiebre le dura más de 6 días o sufre cualquier otro síntoma no habitual, acude lo antes posible a un profesional médico.
- Desinfecta sus juguetes. Limpia con regularidad los objetos y juguetes con los que el niño haya estado en contacto; existen muchos virus que pueden vivir en esos artículos durante varios días.
¿Cuándo acudir al pediatra?
Debes consultar con un profesional sanitario si:
- Los síntomas se prolongan o se agravan
- La fiebre dura más de 3 días
- Observas señales de deshidratación (labios secos, orina escasa, somnolencia)
- Las ampollas están muy inflamadas o con signos de infección
En algunos casos, pueden solicitarse análisis para confirmar el diagnóstico o descartar otras infecciones con síntomas similares.
¿Se puede volver a tener la enfermedad HFMD?
Sí. La enfermedad mano-pie-boca no genera inmunidad duradera, por lo que un niño puede volver a infectarse con otra variante del virus, incluso tras haberla tenido anteriormente.
¿Si me encuentro embarazada afectará al bebé?
En caso de conocer alguna persona afectada lo fundamental es evitar exponerse. La probabilidad de que el feto resulte afectado es muy pequeña, ya que la mayoría de mujeres es probable que se hayan inmunizado contra el virus en los primeros años de vida.
En el caso de infección del feto durante la gestación, puede provocar abortos espontáneos durante el primer trimestre y retraso del crecimiento del feto.
¿Puede ir el niño al colegio o guardería?
No hay acuerdo sobre la necesidad de aislamiento. Hay niños que apenas tienen síntomas. Y el período de contagio se da más al inicio de la enfermedad. Por ello, como norma general, el niño podrá acudir al colegio siempre que no tenga fiebre y las lesiones de la boca no le impidan comer.
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