Anestesia Dental y Lactancia Materna: Efectos y Recomendaciones
En las últimas décadas, los conocimientos sobre la lactancia materna y la alimentación infantil en general se han ampliado considerablemente. Sin embargo, aún existen muchas ideas preconcebidas y falta de información acerca de qué podemos hacer y qué no en tratamientos de dentista mientras estamos amamantando.
Mitos Comunes sobre Lactancia Materna
Es frecuente oír sugerencias erróneas, consideradas mitos o falsas creencias, que carecen de fundamento científico. Aquí algunos de esos mitos:
- Hay que comer más para tener más leche.
- Se debe tomar leche para fabricar más y reponer las pérdidas de calcio.
- Hay alimentos y bebidas que aumentan la producción.
- Algunos alimentos están prohibidos por producir cólicos o gases. Lo único prohibido sería el consumo de alcohol (y otras drogas, por supuesto).
- No debe hacerse dieta de adelgazamiento durante la lactancia.
- No deben usarse tintes ni colorantes para el pelo.
- No debe hacerse ejercicio físico antes de dar el pecho.
- No deben practicarse intervenciones dentales con anestesia local ni empastes dentales durante la lactancia.
- La lactancia prolongada deforma los pechos.
- No pueden usarse cremas ni productos de belleza durante la lactancia.
- Se deben ingerir muchos líquidos: infusiones, cerveza.
- La falta de leche suele ser un problema familiar que se transmite de madres a hijas.
- Las mujeres con poco pecho fabrican menos leche.
- El peso semanal del bebé es la mejor manera de controlar la producción.
- Las impresiones fuertes cortan la producción de leche.
- El frío en la espalda disminuye la producción de leche.
- Es mejor esperar a sentir el pecho lleno para amamantar.
- Es importante sentir el “golpe de leche” durante la toma.
- El escape de leche entre tomas y el chorreo durante la toma es señal de gran producción.
- Los masajes en la espalda favorecen la lactancia.
- Bañarse con agua fría corta la leche.
- Sentir los pechos blandos es señal de baja producción.
- Por las tardes se tiene menos leche que por las mañanas.
- El calostro no alimenta y debe desecharse.
- La leche materna es “aguada”.
- Los disgustos se transmiten al bebé a través de la leche.
- Hay leche de baja calidad que impide que el bebé engorde bien.
- Si la madre queda embarazada debe suspender la lactancia.
- La leche de las madres muy nerviosas alimenta menos y transmite los nervios a su bebé.
- Más allá de los 12 meses la leche materna no aporta casi nada al niño.
- La lactancia demasiado frecuente causa obesidad en el niño.
- Si los pezones sangran o hay mastitis, no se debe dar el pecho.
- Colocar aceite de oliva para prevenir y curar problemas de los pezones.
- Los masajes del pezón con alcohol durante el embarazo lo preparan para la lactancia.
- Si se tiene poco pezón es útil estirarlo durante el embarazo.
- Las mujeres pelirrojas, de piel blanca y ojos azules sufrirán dolor en los pezones porque tienen pieles delicadas.
- Las hojas de col previenen la ingurgitación mamaria.
- Limitar el tiempo de cada toma previene el dolor en los pezones.
- Basta con dar el pecho 10 minutos.
- No se debe despertar a un bebé para darle de mamar, el sueño alimenta tanto como la leche.
- Es normal que dar el pecho duela.
- La leche retenida mucho tiempo en el pecho se estropea.
- Se deben dar siempre los dos pechos en cada toma.
- No hay que permitir que el bebé esté en el pecho si no “le toca” comer.
- Mimar y calmar al bebé en brazos o al pecho lo malcría.
- Es importante que los demás miembros de la familia alimenten al niño para que también ellos desarrollen un vínculo.
- Dar el pecho mientras el bebé está recostado causa infecciones de oído.
- Las tomas nocturnas de pecho favorecen las caries en el bebé.
- A medida que crecen los bebés van adquiriendo un horario fijo para las tomas.
- Pasados los primeros meses el bebé dormirá toda la noche.
- Las molestias de la espalda empeoran durante la lactancia.
Anestesia Dental y Lactancia: ¿Qué es Seguro?
Las madres reciben en ocasiones información muy contradictoria al respecto. Aquí algunas recomendaciones:
- Anestesia Local: Si se usa anestesia local, se puede amamantar sin necesidad de esperar ni un solo segundo, incluso se podría ofrecer pecho al bebé durante la intervención si fuera necesario.
- Empastes o Retirada de Empastes con Amalgamas: En la actualidad no hay un consenso claro, como recomendación general se recomienda esperar hasta el fin de la lactancia para cambiarlas, aunque la exposición al mercurio parece ser insignificante. En caso de tener que hacer una restauración dental existen opciones biocompatibles y seguras como (resinas, cementos de vidrio, porcelanas, entre otros).
Las recomendaciones sobre anestesia en las madres lactantes se basan en las propiedades de los medicamentos administrados, de su paso a leche, y sus efectos en el niño.
Las madres que se someten a procedimientos dentales o de otro tipo que implican el uso de anestésicos locales no tienen que interrumpir la lactancia ni desechar la leche.
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Las técnicas anestésicas locorregionales, como anestesia raquídea, anestesia epidural y bloqueos nerviosos periféricos, pueden amamantar, tanto si usan de forma operatoria como para control del dolor postoperatorio. El uso de técnicas regionales disminuye la necesidad de analgesia intra y postoperatoria, no afecta al nivel de conciencia de madre o niño, ni causa depresión respiratoria, y se considera segura.
En cualquier caso, si una madre lactante necesita cirugía, se debe promover el alojamiento conjunto de madre e hijo, y se debe programar a primera hora siempre que sea posible, para que amamante o se saque leche antes de la intervención, y disminuyan los tiempos de separación madre-bebé.
Medicamentos y Anestésicos Locales Considerados Seguros
El SE de Dynamed refiere que los anestésicos locales (AL) considerados seguros durante el embarazo incluyen:
- Lidocaína (con o sin epinefrina): Considerado "Seguro. Compatible."
- Bupivacaína: Considerado "Seguro. Compatible."
- Mepivacaína hidrocloruro: Considerado "posiblemente seguro. Probablemente compatible. Riesgo leve posible."
Consideraciones Específicas:
- Lidocaína: Se excreta en la leche materna en pequeñas cantidades. No se esperan efectos en recién nacidos a las dosis recomendadas.
- Bupivacaína: No se conoce con exactitud la distribución de la bupivacaína en la leche materna, aunque no se han documentado problemas en humanos a este respecto.
- Mepivacaína: Dado que muchos fármacos se excretan por la leche materna, se debería tener precaución al administrar mepivacaína a una madre en período de lactancia, dado que no se puede excluir un riesgo para los recién nacidos o lactantes por la falta de datos disponibles.
Salud Dental Durante el Embarazo
Como la población general, la mujer embarazada puede presentar problemas dentales habituales que requieren algún tipo de intervención para su diagnóstico y tratamiento, como radiografías dentales, y el uso de fármacos como antibióticos o anestésicos locales.
En primer lugar, debemos tener muy presente la recomendación de realizar una visita al dentista para una revisión general previa al embarazo. Es muy importante comenzar la gestación con una salud bucodental adecuada, lo que evitará numerosos trastornos y complicaciones posteriores.
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Durante el embarazo, son frecuentes y característicos los problemas de encías (sangrado e inflamación), fomentados por las hormonas del embarazo. Para evitarlos es fundamental una adecuada salud bucodental previa y una higiene adecuada.
Lo ideal es que siempre procure evitar el realizar intervenciones durante el primer trimestre, a menos que sean absolutamente necesarias. Tanto los obstetras como los dentistas, consideramos que el mejor periodo para realizar un tratamiento dental es durante el segundo trimestre, cuando el riesgo de producir cualquier alteración fetal es ya mucho menor. Aunque las urgencias, por definición, no pueden programarse.
Durante el embarazo se pueden utilizar de forma segura tanto antibióticos, si se precisan, como anestésicos locales. Lo más importante es que tu dentista conozca tu estado de gestación, en que trimestre te encuentras, si tu embarazo es de riesgo por algún motivo y la medicación que estás tomando.
Para un tratamiento dental habitual, se precisan dosis muy pequeñas de anestesia local, que se administra sin asociar un vasoconstrictor (que es el que podría resultar perjudicial durante la gestación). Suele utilizarse lidocaína o Mepivacaina, que aunque atraviesan la barrera placentaria, son seguras para el feto en las dosis utilizadas.
También se considera seguro realizar radiografías dentales durante el embarazo si estuviesen indicadas, ya que la dosis de radiación es mínima y puntual, además de utilizar la protección radiológica adecuada (delantal plomado).
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En resumen, no debes temer acudir a la consulta del dentista estando embarazada, ya que la mayoría de los tratamientos habituales pueden realizarse durante el embarazo, con la conveniente precaución. No retrases la visita si comienzas con algún dolor o molestia, ya que podría agravarse y resultar en alguna complicación más seria y difícil de tratar.
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