Desarrollo del Bebé en el Vientre Materno Durante el Octavo Mes de Gestación
El octavo mes de embarazo comprende de la semana 29 a la 32 y, por tanto, forma parte del tercer trimestre de gestación. Las semanas 31-35 del embarazo son muy importantes, ya que el feto se encuentra casi en la etapa final de su desarrollo intrauterino. Durante las semanas 31-35 de embarazo encontrarás cambios significativos, y no solo en tu cuerpo, sino también en el del bebé.
Cambios en el Bebé
Durante su transcurso, el crecimiento del feto es bastante considerable, pues aproximadamente ya ha alcanzado la mitad del peso que tendrá cuando nazca y va adquiriendo la posición que tendrá en el parto. Al final del octavo mes su tamaño supera los 35 centímetros y su peso se acerca a los 2,5 kg. El bebé puede llegar a medir más de 44 cm de cara al final de la semana 32. En cuanto a su peso, puede alcanzar los 1800 g.
En esta época suele colocar ya su cabeza hacia abajo (presentación cefálica). A estas alturas, el feto ya suele estar colocado con la cabeza hacia abajo, es decir, en presentación cefálica. Durante el octavo mes de embarazo, invertirá completamente su postura para adoptar la posición que tendrá en el momento del parto, que en el 95% de los casos será con la cabeza hacia abajo, bien curvado y la espalda orientada hacia la izquierda.
La piel adquiere mayor espesor y se vuelve más rosácea y suave, desapareciendo la fina capa de pelo (lanugo) que previamente le cubría. Su piel adquiere mayor espesor, suavidad y un color rosado. La superficie de la piel está completamente cubierta de vérnix y acumula más grasa en su interior: esto que le dará el aspecto rollizo al nacer y de paso, le ayudará a soportar las frías temperaturas del mundo exterior. El bebé comienza a perder el lanugo que cubría su cuerpo y sigue aumentando de peso y tamaño, por lo que se siguen limitando sus movimientos y, al mismo tiempo, no deja de presionar, cada vez más, la vejiga materna. Por otro lado, su piel va adquiriendo cada vez un aspecto más liso y sonrosado, debido a que sigue la acumulación de grasa subcutánea.
Las facciones de su cara y sus extremidades se rellenan con mayor cantidad de grasa, lo que le da un aspecto más rellenito. Al final de este mes notarás que disminuye considerablemente la cantidad y fuerza de sus movimientos, debido a que cada vez cuenta con menor espacio. Debido a que el espacio en el útero va siendo cada vez más reducido, el bebé pierde amplitud de movimiento. Por ello, es normal que se puedan notar más movimientos rotatorios en lugar de patadas enérgicas. Es posible que el feto se mueva de forma continuada.
Lea también: Frecuencia de nacimientos
Sin embargo, aumentan los movimientos de la boca, especialmente de chupeteo y también la apertura y cierre de los ojos. El bebé ya es capaz de distinguir entre luz y oscuridad. Dado que sus sentidos están muy desarrollados, se aconseja estimular al feto con música o hablándole. Los sentidos que se han ido formando durante los 8 meses de embarazo están ahora desarrollados casi en su totalidad. El oído funcionará a la perfección y sus ojos ya le permitirán notar los cambios de luz, aunque no será capaz de ver correctamente.
Otro dato significativo del desarrollo del bebé a los 8 meses de embarazo es que las uñas estarán ya formadas y es probable que ya tenga pelo. Las pequeñas uñas del feto pueden llegar a extenderse más allá de las puntas de los dedos. Creará un patrón de sueño, que puede ser diferente al tuyo, y comenzará a adoptar una posición encogida. Así mismo, el bebé recibirá anticuerpos que lo protegerán de posibles enfermedades en sus primeras semanas de vida.
En esta fase, los huesos del feto ya están prácticamente formados. Su piel se vuelve cada vez más lisa y tu bebé empieza a ponerse más regordete. Tu bebé mide unos 45 cm y pesa 2,2 kilos.
Desde el punto de vista del desarrollo neurológico, se produce una notable maduración. El peso aproximado del bebé en las 33 semanas de embarazo es de 2 kilos y la mayoría de sus huesos comienzan a endurecerse. No obstante, los huesos de la cabeza serán aún muy blandos, lo que le permitirá pasar por el canal vaginal sin el menor problema. Sus pulmones ya estarán formados, su cerebro se desarrollará de manera significativa, seguirá aumentando de peso y notarás con más intensidad cada uno de sus movimientos. Los riñones ya estarán bien desarrollados, el hígado comenzará a funcionar y su cerebro estará totalmente formado. En esta semana, los pulmones del feto comienzan a producir y acumular una sustancia llamada surfactante pulmonar. Este líquido recubre los alveolos para facilitar el intercambio gaseoso durante la respiración pulmonar.
Es importante estar atenta a posibles síntomas que puedan suponer una amenaza de parto prematuro. Si un bebé nace en el octavo mes de embarazo podrá salir adelante sin el menor problema.
Lea también: Soluciones para noches tranquilas
Cambios y Molestias en la Madre
El octavo mes de embarazo acostumbra a ser bastante incómodo. El espacio del feto dentro de ti será más reducido, por lo que notarás que sus movimientos son mucho más pesados e incluso te costará respirar en algunos momentos. Además, hay que tener en cuenta que en esta etapa es cuando más engorda el bebé, por lo que te sentirás mucho más pesada.
En el octavo mes de embarazo, el peso del útero puede provocar en la embarazo fuertes dolores de espalda, provocados por el nervio ciático. Siempre que pensamos en dolor de ciática durante el embarazo pensamos en mujeres con la gestación muy avanzada. Sin embargo, no siempre es así y en muchos casos la ciática aparece muy pronto, al empezar el segundo trimestre de embarazo o antes. En este mes aumentan la probabilidad de padecer dolor en la zona lumbar, un dolor que se puede diseminar por la nalga, el muslo y llegar hasta el pie. La presión a nivel pélvico aumenta debido a que el feto comienza a encajarse en el canal de parto, que puede producir calambres y molestias en la vagina, que se inflama y aumenta de tamaño.
Durante el transcurso del octavo mes, el útero puede comenzar a ponerse duro con frecuencia, provocando que la barriga adquiera una forma irregular. Son contracciones esporádicas, no regulares, de baja intensidad y sin dolor. Además la embarazada notará contracciones, que aún no son de parto. En este mes ya se podrán empezar a sentir contracciones un poco más fuertes. Es importante saber si las contracciones son de parto o no. En el hospital, harán exploraciones vaginales para saber si el cuello del útero se ha dilatado. Pero ¿cómo puedes identificar en casa si esas contracciones son de parto?
En el octavo mes de gestación, es posible que, de vez en cuando, el vientre se endurezca como consecuencia de las llamadas contracciones de Braxton-Hicks. Esto es síntoma de que el útero se prepara para el parto. Mientras las contracciones no sean fuertes y no se presenten con una frecuencia superior a 5 por hora, no hay riesgo de parto prematuro.
Hinchazón, calambres, acidez de estómago, etc. son algunas de las molestias más comunes en esta etapa del embarazo. El volumen del vientre va dificultando el movimiento y puede hacer que la mujer se canse más al andar, en la práctica de cualquier actividad rutinaria o incluso hablando. El dolor de espalda y de piernas puede ser más intensos a partir de este mes. El aumento de peso en la mujer es más evidente a partir de ahora, pues en conjunto puede estar cargando más de 8 kg de peso extra entre feto, placenta, útero, líquido amniótico y los pechos.
Lea también: Manzanilla y bebés: ¿es seguro?
En caso de que el bebé ya esté colocado boca abajo para el momento del parto, es normal que la embarazada note que las caderas y la pelvis se van ensanchando para preparar el nacimiento. Ello hace que caminar sea un poco incómodo. El útero alcanza su grado máximo de expansión y puede incluso llegar a situarse muy próximo al esternón, lo cual provoca que el estómago esté mucho más comprimido. Debido a esto, la acidez o el ardor pueden sufrirse de manera más notoria. Por su parte, la vejiga y los intestinos también sufren la falta de espacio provocada por el crecimiento del bebé. La frecuencia de micción y el estreñimiento se agudizan.
Existen posibilidades de sufrir calambres en las piernas, que soportan un peso extra muy grande. Para evitar los calambres, que pueden ser dolorosos, toma alimentos ricos en calcio y hazte masajes diarios. También es recomendable dormir con los pies un poco elevados. Afortunadamente, no todos los síntomas que se producen en este periodo son molestos. Por ejemplo: es muy normal que la mujer se note el cabello más abundante y voluminoso debido al cambio hormonal.
Por último, los cambios de humor y la ansiedad suelen acentuarse en este momento. Los deseos de que llegue el parto se mezclan con el miedo. Estas sensaciones pueden afectarte al sueño y provocarte insomnio.
Como puedes comprobar, varios de los signos descritos coinciden con los síntomas habituales que se sienten en el octavo mes de embarazo, de manera que en caso de notar dolor lumbar, presión, leves molestias, etc., debes saber que puede ser totalmente normal.
Cuidados y Consejos
Como se ha mencionado anteriormente, es muy posible que, a partir de este mes, la mujer note más incomodidad al andar por el ensanchamiento de las caderas y la pelvis. Por ello, se recomienda comenzar a informarse sobre las clases de preparación al parto, así como practicar ejercicios específicos para esas zonas del cuerpo. El octavo mes de embarazo es un buen momento para comenzar a preparar una bolsa con las cosas que podrían ser necesarias durante la estancia en el hospital tras el nacimiento.
Además, es importante descansar todo lo posible y evitar sobreesfuerzos. Si la embarazada notar cualquier dolor, lo mejor sería consultarlo con el médico lo antes posible.
Es posible reducir el riesgo de parto prematuro consultando al médico antes del embarazo, especialmente para las mujeres que padecen enfermedades crónicas, ya que permiten identificar los problemas desde el comienzo y tratarlos.
Si has decidido dar el pecho a tu bebé, intenta desde ahora dar prioridad a las proteínas, el calcio y la vitamina D, nutrientes esenciales para proporcionar al bebé una leche de calidad. A veces incluso suele recomendarse por prescripción médica un suplemento de vitamina D en forma de ampolla. Mantén una alimentación equilibrada y variada rica en frutas y verduras, productos lácteos, lentejas y cereales. Todo ello acompañado de proteínas animales (carne, pescado, huevos) y materias grasas, pero de las buenas, como las que se encuentran en el aceite de oliva, en los pescados azules y en los frutos secos. Sigue bebiendo abundante agua (entre 1,5 l y 2 l al día), pero limita el consumo de bebidas azucaradas como los refrescos, el café o el té. Toma dos tazas al día como máximo. Se desaconseja de forma tajante el consumo de alcohol durante el embarazo y la lactancia.
Aunque estés cansada, no dejes de hacer ejercicio ya que te ayudará a estar mejor preparada para el parto. Desde la semana 33 se aconseja hacerse un masaje perineal con aceite de rosa de mosqueta que ayuda a flexibilizar y estirar los músculos del periné, lo que puede evitar una episiotomía y desgarros vaginales.
Controles Médicos
En el octavo mes de embarazo se realiza la ecografía del tercer trimestre. Además del ultrasonido, también se suele realizar una analítica de sangre y una de orina como proceso rutinario. Durante este trimestre, puede que el médico recomiende la vacunación contra ciertas enfermedades para evitar problemas en el recién nacido, como la gripe o la tos ferina.
En esta prueba de imagen se comprueban los siguientes aspectos:
- Crecimiento fetal.
- Posición del bebé dentro del útero.
- Cantidad de líquido amniótico.
- Estado de maduración de la placenta.
En la semana 32 se hace la tercera ecografía del embarazo que sirve para detectar posibles malformaciones que no se hubieran detectado antes, valorar si el tamaño del feto es acorde para su edad gestacional o tiene bajo peso y comprobar si ya se ha colocado en posición cefálica, la ideal para nacer. Y en la semana 34 o 35 te harán el exudado vaginal o frotis para comprobar si tienes la bacteria estreptococo del grupo B (GBS), una bacteria que se tiene de forma habitual en esta zona y que no es malo para la mujer, pero puede serlo para el bebé si se contagia al salir por el canal de parto.
tags: #desarrollo #bebe #8 #meses #gestacion #vientre