Diabetes Gestacional y Riesgos para el Bebé: Crecimiento Excesivo y Complicaciones

09.01.2026

La diabetes gestacional es una forma temporal de diabetes en la que los cambios hormonales interrumpen la función de la insulina, afectando a un porcentaje significativo de mujeres embarazadas. Cuando a una mujer no diabética se le detecta por primera vez altos niveles de glucosa en el embarazo, se denomina diabetes gestacional.

El crecimiento excesivo de un bebé en el útero, una complicación común de la diabetes gestacional, comienza semanas antes de que las mujeres se hagan la prueba de la enfermedad, según una nueva investigación presentada en la Reunión Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD) de este año en Barcelona.

Detección Temprana del Crecimiento Fetal Anormal

El análisis de casi 8,000 embarazos únicos en Corea del Sur reveló que en las mujeres posteriormente diagnosticadas con diabetes gestacional, el crecimiento fetal abdominal ya era anormalmente grande entre las semanas 20 y 24 , 4 semanas antes del tiempo de detección recomendado.

Dado el alto riesgo de complicaciones tanto para la madre como para el bebé debido a la diabetes gestacional, es probable que avanzar las pruebas de detección en el embarazo mejoren sus resultados de salud, dicen los investigadores.

«Se cree que el sobrecrecimiento abdominal del bebé en el útero indica obesidad fetal, no solo un bebé grande», explica el Dr. Yoo Lee Kim de la Universidad de CHA, República de Corea, quien dirigió la investigación. «Nuestros hallazgos sugieren que diagnosticar diabetes gestacional e implementar intervenciones para reducir el riesgo de crecimiento fetal excesivo, como la dieta y el ejercicio temprano en el embarazo, pueden ser necesarios para evitar daños a las madres y sus bebés».

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Riesgos para la Madre y el Bebé

Si no se diagnostica ni se trata, la afección también puede causar que el feto tenga un mayor peso al nacer, una mayor grasa corporal y una menor sensibilidad a la insulina, y aumenta la probabilidad de obesidad y diabetes en la edad adulta.

Además de aumentar la posibilidad de que el parto deba ser mediante cesárea y que la madre sufra lesiones en el canal del parto debido al mayor tamaño del bebé, un mal control de la diabetes durante el embarazo tiene repercusiones negativas en el neonato:

  • Bebés grandes en el momento del parto o macrosomía: Suelen ser bebés de más de 4 kg. Cuando una mujer sufre diabetes, su páncreas trabaja mucho más para producir insulina. Sin embargo no logra disminuir los niveles de glucosa en la sangre del bebé porque, al contrario que la glucosa y otros nutrientes, la insulina no pasa por la placenta. De esta manera, la hiperglucemia en la embarazada provoca hiperglucemia en el bebé. Por tanto, el páncreas del bebé produce más insulina para compensar el exceso de glucosa (y que la insulina transportará al interior de la célula). El resultado es que el bebé recibe más energía de la necesaria, que se acumula en forma de grasa, y contribuye a aumentar el crecimiento del bebé.
  • Hipoglucemia neonatal: El bebé en desarrollo recibe la glucosa a través de la placenta de la madre que, en el momento del alumbramiento, se suspende. Después, la obtienen produciéndola en el hígado y de la alimentación. Pero, cuando hay demasiada insulina en la sangre, el bebé puede sufrir hipoglicemia (bajada del nivel de glucosa). La hipoglucemia es el problema metabólico más común en los recién nacidos: ocurre entre 1 y 3 de cada 1.000 nacimientos, sobre todo en bebés demasiado grandes para su edad gestacional y con madres con diabetes. A pesar de que, a menudo, no manifiestan síntomas, algunos de las más comunes son: piel azulada o pálida, problemas respiratorios (pausas respiratorias o respiración rápida), hipotonía, irritabilidad, problemas para mantener el calor corporal, sudoración, nauseas y vómitos e incluso, convulsiones, entre otras.
  • Lesiones en el momento del parto: Se puede producir debido al gran tamaño del bebé cuando el parto es por vía vaginal. Entre los problemas más comunes están la fractura de clavícula o la parálisis en los nervios del hombro o del brazo.
  • Mayor riesgo de sufrir diabetes en el futuro: Los bebés con exceso de insulina tienen más riesgo de ser obesos y desarrollar diabetes mellitus tipo 2 en la adolescencia y en la adultez.
  • Retraso en el desarrollo de los pulmones: El exceso de glucosa o de insulina pueden provocar un retraso en el desarrollo de los pulmones del bebé.
  • Mayor riesgo de hipocalcemia (niveles bajos de calcio en sangre): La hipocalcemia neonatal se produce como consecuencia de la inmadurez de las glándulas paratiroideas, responsables de su producción, y se da, sobre todo, en prematuros y bebés de bajo peso, aunque también en bebés que han sufrido un parto difícil y en neonatos de madres diabéticas. Los síntomas -letargo, irritabilidad, temblores o espasmos musculares, entre otros- son similares a los producidos por la hipoglucemia.
  • Ictericia neonatal: El recién nacido puede presentar ictericia neonatal -coloración amarillenta en la piel y la esclerótica del ojo- por un exceso de bilirrubina en la sangre (pigmento que crea el organismo durante el reciclaje de los glóbulos rojos viejos).
  • Otros riesgos: Aumento del riesgo de fallecimiento de recién nacidos y mortinatos (bebé que nace muerto).

Estudio Detallado sobre el Crecimiento Fetal

Para determinar si el sobrecrecimiento fetal ya está presente a las 20-24 semanas de gestación, los investigadores analizaron los registros médicos de 7.820 mujeres embarazadas que acudían a la clínica ambulatoria del Centro Médico Cha Gangnam en Seúl, Corea. Las ecografías se utilizaron para medir la circunferencia abdominal, el tamaño de la cabeza y la longitud del fémur de los fetos al menos 4 semanas antes de la detección de diabetes gestacional (a las 22 semanas de gestación; 7297 exploraciones), al mismo tiempo que la prueba de detección (26 semanas; 5388 exploraciones) y a corto plazo (35 semanas; 5404 exploraciones).

En la semana 22 del embarazo, las ecografías revelaron que los fetos de madres posteriormente diagnosticadas con diabetes gestacional ya eran significativamente más grandes en circunferencia abdominal que los bebés de mujeres con tolerancia normal a la glucosa, y permanecieron anormalmente grandes durante la semana 35 del embarazo. Sin embargo, el tamaño de la cabeza y la longitud del fémur no fueron significativamente diferentes entre los dos grupos.

Incluso entre las mujeres sin diabetes, los bebés de madres mayores u obesas tenían un riesgo mucho mayor de ser anormalmente grandes en la circunferencia abdominal en la exploración de 22 semanas, pero no en mujeres más jóvenes y no obesas.

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Recomendaciones y Tratamiento

La mayoría de embarazadas con diabetes gestacional consiguen un control adecuado de la glucemia (glucosa en sangre) con medidas como la dieta y el ejercicio físico y, en algunos casos, con insulina. Así, se minimizan las posibles complicaciones tanto para el momento del alumbramiento como para el bebé. El exceso de peso, la hipoglicemia neonatal o las dificultades para respirar son algunas de las consecuencias para la salud del bebé si la gestante no sigue el tratamiento adecuado.

En primer lugar ordenar la dieta. El endocrinólogo reducirá la carga de hidratos de carbono, especialmente azúcares de absorción rápida (azúcar, miel, dulces, fruta). No quiere decir eliminarlos completamente (pan, pasta, legumbre). Cuidado, ya que esto generaría producción de acetona, también nociva para el feto. Se proponen comidas ordenadas a intervalos regulares. También se entrega un medidor de glucosa para asegurar que la madre no supera determinados límites después de las comidas. En algunos casos, necesitamos enseñar a administrarse insulina a las madres gestantes para poder evitar la subida de glucosa.

Los especialistas recomiendan el control adecuado de la gestación y realizarse la prueba de detección entre la 24 y 28 semanas de embarazo.

Diabetes Preexistente y Riesgos Adicionales

Cuando una mujer diabética queda embarazada, debe tener un minucioso control de su enfermedad, ya que no está exenta de complicaciones. Además de tener riesgo de desarrollar hipoglucemia, cetoacidosis diabética, lesiones en la retina o nefropatía, asociadas a la propia diabetes, muchas sufrirán hipertensión. En este caso, los problemas que pueden manifestarse son:

  • Malformaciones congénitas, sobre todo del canal neural o lesiones cardiacas.

Tabla Resumen de Riesgos y Complicaciones

Complicación Descripción
Macrosomía Bebé con peso superior a 4 kg al nacer.
Hipoglucemia Neonatal Niveles bajos de glucosa en sangre del recién nacido.
Lesiones en el Parto Fracturas o parálisis por el tamaño del bebé.
Diabetes Tipo 2 Mayor riesgo para el bebé de desarrollar diabetes en la adultez.
Problemas Respiratorios Retraso en el desarrollo pulmonar.
Hipocalcemia Niveles bajos de calcio en sangre del recién nacido.
Ictericia Neonatal Coloración amarillenta por exceso de bilirrubina.

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