Bebé Pegado a la Placenta: Causas y Tratamiento (Placenta Adherida o Acreta)
Los ginecólogos ven cada día más casos de placenta adherida, también llamada acreta. Si en los años 50 se presentaba en 1 de cada 25.000 partos, ahora la incidencia es de 1 caso por cada 2.500 nacimientos. El auge de las cesáreas y de las cirugías pélvicas están detrás de muchos casos de malas implantaciones placentarias.
¿Qué es la Placenta Adherida?
"Se trata de una placenta que tiene una anormal adherencia al útero y es capaz de penetrar en este órgano. Al no desprenderse durante el parto o hacerlo incorrectamente, se produce un sangrado masivo que pone en riesgo la vida de la madre", explica la especialista en Ginecología. Es una complicación del parto de primer orden que muchas veces pasa desapercibida en los controles prenatales. Normalmente no hay signos de alarma hasta el parto pero es posible detectarlo mediante el ecógrafo.
Diagnóstico
"El diagnóstico del acretismo placentario indica la doctora Cancelo- ha mejorado mediante la ecografía de las 18-20 semanas, la que se realiza en el segundo trimestre, y también en el ultrasonido del tercer trimestre".
Factores de Riesgo
Existen dos factores de riesgo que incrementan la aparición de placenta adherida o acreta. Los detalla la especialista del Hospital Universitario de Guadalajara: "Uno de ellos es la localización de la placenta dentro del útero materno. La mala implantación (placenta previa, sobre el cuello del útero o en zonas uterinas poco comunes, como cicatrices) hace que aumenten las complicaciones. El segundo factor, que ha aumentado mucho en las últimas décadas, es las cirugías previas sobre el útero, ya sea por cesáreas previas, miomas o problemas pélvicos".
Complicaciones
La complicación mayor de la placenta acreta es el sangrado masivo de la parturienta, por lo que en estos casos "es imprescindible la implicación de la mujer en el tratamiento". ¿Qué significa esto?
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El equipo de la doctora Cancelo, ayudado por especialistas en Anestesiología, Cirugía Vascular y Pediatría, atendieron en diciembre de 2019 el caso de una mujer con placenta acreta situada en la zona de la cicatriz de una cesárea anterior. Los ginecólogos decidieron terminar el embarazo hacia la semana 35 y programó una compleja intervención en varias fases el día 26 de diciembre, en plenas fiestas de Navidad. Mereció la pena. Madre e hija se encuentran actualmente en buen estado. Después de la semejante hazaña médica, la doctora Cancelo explica lo que pasó por el corazón de su equipo en esos momentos: "Sentimos lo que en todas las cesáreas, la alegría de tener una nueva vida con nosotros.
Otros Problemas Relacionados con la Placenta y el Cordón Umbilical
Durante el embarazo, la mujer puede sufrir diferentes síntomas y complicaciones. Una de cada tres mujeres presenta una pérdida de sangre durante el embarazo, siendo más frecuentes en el primer trimestre de la gestación. Es crucial que ante un sangrado durante el periodo de gestación, la embarazada acuda a su ginecólogo para que determine el origen del mismo realizando una exploración y una ecografía.
Hematoma Retrocorial
Un hematoma retrocorial es un cúmulo de sangre en la zona de la placenta que puede suponer un riesgo de aborto y ocasionar otras complicaciones durante el embarazo. La localización del hematoma retrocorial es el aspecto más decisivo para determinar la gravedad del mismo, siendo la proximidad a la placenta la más peligrosa, ya que puede producir una separación entre la pared uterina y la placenta, ocasionando su desprendimiento. Los hematomas intrauterinos no tienen porqué ser peligrosos, de hecho la mayoría debería reabsorberse haciendo reposo.
El pronóstico del hematoma dependerá tanto de la ubicación como del tamaño. De esta manera, un hematoma pequeño suele ir acompañado de un buen pronóstico y sin riesgo de aborto. Existen diferentes tipos de hematomas, diferenciándose entre ellos según la localización.
Tratamiento del Hematoma Retrocorial
Los hematomas retrocoriales se comportan de manera diferente dependiendo de cada embarazada. El médico especialista determinará el tratamiento a seguir adaptado a cada situación, según el historial de la paciente y el tipo de hematoma. Llevar una rutina relajada ayuda al buen desarrollo del hematoma, favoreciendo su reabsorción. En cualquier caso, los hematomas en el primer trimestre del embarazo suelen presentar un pronóstico favorable en más de la mitad de los casos, siendo fundamental su detección precoz.
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Desprendimiento Prematuro de la Placenta
Cuando ocurre una separación, total o parcial, de la placenta antes del parto es lo que se conoce como desprendimiento prematuro de la placenta. Esta complicación gestacional suele tener lugar al final del tercer trimestre de gestación. Según la magnitud y la severidad del desprendimiento placentario, existen tres grados para esta complicación en el embarazo, siendo el desprendimiento de placenta de grado 1 el más frecuente.
La causa exacta del desprendimiento de placenta se desconoce, aunque existen algunos factores de riesgo para que se separe la placenta antes de tiempo.
Síntomas del Desprendimiento de Placenta
Las principales señales del desprendimiento de placenta son la hemorragia vaginal y contracciones uterinas de gran intensidad. La cantidad de sangrado variará según la magnitud de placenta desprendida. Por ejemplo, si se produce un desprendimiento de placenta leve, el sangrado será ligero. En cambio, si se produce un desprendimiento de placenta elevado, el sangrado será abundante. Otros síntomas asociados son:
- Dolor abdominal.
- Caída de la presión arterial.
- Sensibilidad uterina.
- Dolor de espalda.
- Sentir menos los movimientos del bebé.
Clasificación del Desprendimiento de Placenta
El desprendimiento de la placenta puede ser total o parcial, en función de si la placenta se separa de la pared uterina en toda su base de implantación o sólo por una parte.
- Desprendimiento de placenta de grado 0: Embarazadas asintomáticas cuyo diagnóstico se produce tras el parto.
- Desprendimiento de placenta de grado 1: Caracterizado por un leve sangrado, pero sin suponer peligro ni para la vida de la madre ni del bebé.
- Desprendimiento de placenta de grado 2: Se produce sangrado, pero no hay choque de presión arterial. Además, la frecuencia cardíaca del feto aumenta.
- Desprendimiento de placenta de grado 3: Ocurre una hemorragia de gran intensidad, además de una caída de la presión arterial intensa y termina con la muerte fetal.
Diagnóstico y Tratamiento del Desprendimiento de Placenta
El desprendimiento prematuro de la placenta se diagnostica mediante diferentes pruebas de imagen y análisis de sangre, aunque el principal signo de esta condición es sufrir una hemorragia.
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Una vez que se ha producido y diagnosticado la separación de la placenta, no se puede volver a adherir a la pared uterina. Sin embargo, existen algunas formas de tratamiento para esta complicación gestacional dependiendo de las circunstancias de cada embarazo.
Anomalías del Cordón Umbilical
El cordón umbilical tiene la importante labor de conectar la placenta con el bebé. De este modo, se encarga de suministrar al feto la sangre con el oxígeno y los nutrientes que necesita y de retirar los productos de desecho de vuelta a la placenta.
Pese a que en muchos embarazos pasa desapercibido y no se le da importancia, en el cordón umbilical pueden producirse varias anomalías. Algunas de ellas, pueden suponer una complicación grave, especialmente, cuando el flujo sanguíneo (y, por tanto, de oxígeno) se ve comprometido.
Vuelta del Cordón o Cordón Umbilical Nucal
Cordón umbilical nucal se refiere a la situación en la que el cordón umbilical se encuentra enrollado en el cuello del bebé, dando una o más vueltas. Se puede producir en uno de cada cuatro o cinco nacimientos, aproximadamente, por lo que es una situación frecuente.
Nudo Verdadero en el Cordón Umbilical
En ocasiones, el cordón umbilical puede presentar nudos que se forman cuando el feto pasa a través de un bucle del cordón. Eso sucede, especialmente, en la primera etapa del embarazo, cuando el bebé es más pequeño y se mueve con gran libertad dentro del útero. Además, puede verse favorecido si se presenta un cordón umbilical largo.
Cordón Umbilical Corto
Se dice que el cordón umbilical es corto cuando mide menos de 35 cm, lo que sucede en un 6% de los casos. Además de que el bebé tendrá menos libertad para moverse dentro del útero, un cordón umbilical corto podría afectar al desarrollo del bebé y puede estar relacionado con malformaciones fetales. No obstante, también puede producir otras complicaciones obstétricas como desprendimiento de placenta.
Prolapso del Cordón Umbilical
El prolapso del cordón umbilical se produce cuando el cordón sale por el canal del parto antes que el bebé. Por tanto, esta situación puede provocar que el cordón umbilical quede comprimido cuando salga el cuerpo del bebé. Si esto ocurre, se impediría el correcto flujo de sangre por los vasos del cordón umbilical.
Arteria Umbilical Única
En esta anomalía, el cordón umbilical presenta una vena y una única arteria (en lugar de una vena y dos arterias). La arteria umbilical única ocurre en el 1% de embarazos únicos y en el 5% de embarazos múltiples.
Vasa Previa
La vasa previa es una alteración en la que los vasos sanguíneos no unen de manera directa el cordón umbilical y la placenta. En la vasa previa, estos vasos sanguíneos escapan del cordón umbilical y, desprotegidos, atraviesan sobre el cérvix o muy cerca de él por las membranas que rodean al bebé.
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