Riesgos de Consumir Alcohol Durante la Lactancia Materna

12.10.2025

Las mujeres que consumen alcohol durante el embarazo son más propensas a beber durante la lactancia. Incluso, muchas que eligen abstenerse de beber durante el embarazo retoman la ingesta de estas bebidas poco después de dar a luz, según informan ellas mismas.

Sin embargo, hay evidencia de que el consumo de alcohol durante el embarazo puede alterar el cerebro y el desarrollo del comportamiento del futuro bebé. Los investigadores, centrados en la exposición al etanol durante la lactancia, desarrollaron un nuevo modelo de exposición posnatal al alcohol en ratones lactantes.

En comparación con los controles, los ratones expuestos a esta sustancia tenían pesos corporales y cerebrales reducidos, así como longitudes neocorticales reducidas al destete y hasta la pubertad temprana (edad P30).

El peso del cerebro se redujo en ambas edades para los machos y en P20 para las hembras; sin embargo, el peso del cerebro femenino P30 se recuperó a niveles de control.

"El peso corporal reducido tanto en hombres como en mujeres en P20 y P30 se refleja en estudios en humanos en los que los niños expuestos al etanol a través de la leche materna contaminada tienen pesos corporales y trayectorias de crecimiento más bajos", explicó Huffman. Según esta experta, la reducción del peso corporal y cerebral puede explicarse por la incapacidad del intestino para extraer nutrientes de manera eficiente cuando se ingiere alcohol.

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"Por lo tanto, las mujeres deben abstenerse de consumir alcohol durante la lactancia hasta que más investigaciones puedan ayudar a recomendar prácticas maternas seguras en la primera infancia", agregó.

En fiestas, cumpleaños o celebraciones especiales surge la duda de si es posible tomar una cerveza o una copa de vino mientras se está dando el pecho al bebé. La leche materna extrae gran parte de sus nutrientes y componentes de la sangre de la madre, por lo que todas las sustancias que esta contenga pueden pasar al bebé a través de la leche materna.

Recomendaciones y Precauciones

La recomendación durante la lactancia materna exclusiva en los primeros meses de vida es no beber nada de alcohol ya que pasa muy poco tiempo entre una toma y otra, por lo que el alcohol puede pasar a la leche y provocar ciertos problemas al bebé, especialmente a nivel cerebral.

No se debe ingerir más de 0,5 gramos por cada kg que pese la madre al día. Por ejemplo, la cerveza tiene 4 gramos de alcohol por 100 cc y el vino tiene 12 grs por 100 cc.

Hay que tener en cuenta el tiempo que pasa desde que se bebe alcohol hasta que se da el pecho al bebé. El alcohol pasa rápidamente al torrente sanguíneo, pero sus niveles también descienden rápidamente.

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El pico máximo de concentración de alcohol en sangre se produce entre 30 y 60 minutos después de haber bebido y empieza a disminuir a las 2 horas. No obstante, hay que tener en cuenta que el tiempo que se debe esperar para dar el pecho tras haber ingerido alcohol depende del peso de la madre (a menos peso, más tiempo) y de la cantidad de alcohol consumido (a más alcohol, más tiempo).

Para que te hagas una idea, si pesas 60 kg y te has tomado un vaso de vino debes esperar 2,5 horas; si te has tomado dos tercios de cerveza, hasta 5 horas. Por lo tanto, si quieres beberte una cerveza o una copa de vino, hazlo justo después de una toma para que pase el mayor tiempo posible hasta la siguiente toma.

No obstante, si te sacas leche al poco de haber bebido, esa leche sí debes desecharla ya que sí contendrá alcohol en su composición.

La Conselleria de Salud recuerda a las mujeres que estén embarazadas o que planeen quedarse que se abstengan completamente de consumir alcohol, desde el momento en que deciden iniciar la gestación hasta terminar la lactancia. Además, es fundamental que cuenten con el apoyo tanto de su pareja como del entorno para que las acompañen y eviten consumir alcohol. También deben crearse espacios saludables en los que se fomente no beber alcohol.

El Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF)

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el trastorno del espectro alcohólico fetal (TEAF) es una enfermedad totalmente evitable.

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Los TEAF son una serie de afectaciones que una persona puede tener si la madre ha bebido alcohol antes de quedarse embarazada, durante el embarazo o durante la lactancia. A pesar de la evidencia sobre los riesgos del consumo de alcohol en la gestación, se mantiene un consumo significativo y una baja tasa de percepción del riesgo, especialmente en las primeras semanas del embarazo.

Según la encuesta sobre alcohol y drogas en España (EDADAS) de 2024 realizada a población de entre 15 a 64 años, el 59,7% de las mujeres entre 25 y 34 años, que corresponde con la edad media de maternidad en España (32,6 años), han consumido alcohol en los últimos 30 días. En la misma encuesta, pero del 2022, un 1,6% de las mujeres encuestadas reconocían haber consumido alcohol en alguna ocasión durante el embarazo.

Aunque la mayoría de las gestantes reducen el consumo durante el embarazo, un estudio a nivel mundial recoge para España una posible prevalencia del consumo de alcohol de un 15%. Pero los estudios procedentes de la recogida de muestras biológicas, que miden los metabolitos de alcohol en el cabello materno, muestran consumos superiores a los declarados en las encuestas. Según estos marcadores, sólo un 35% de las gestantes son abstemias durante todo el embarazo.

Pese a que la mayoría de las gestantes conocen el riesgo que supone el consumo de alcohol para el feto, un estudio realizado en España demuestra que 1 de cada 15 gestantes cree que existe algún nivel de consumo de alcohol sin riesgo. Este estudio también mostraba que la percepción del riesgo del consumo de alcohol en gestantes era baja y que era menor para la cerveza y el vino.

Preguntas Frecuentes sobre Alcohol y Lactancia

No es cierto que una copa de vino al día sea saludable, la evidencia nos dice todo lo contrario. No existe una cantidad concreta de alcohol que se pueda considerar segura beber mientras se amamanta. Va a depender de varias variables, como la edad de tu bebé.

Para responder a esta pregunta es importante entender que el pecho no es un almacén que guarda una cantidad concreta de leche, sino una fábrica. De la misma manera, a medida que el alcohol vaya desapareciendo de nuestro cuerpo, lo irá haciendo de la leche.

También puedes consultar esta tabla de la revista Clinical Canadian Family Physician. Según la Asociación Española de Pediatría, después de los primeros meses de vida del bebé, cantidades pequeñas y esporádicas son tolerables (una caña de cerveza o un vasito de vino una o 2 veces a la semana) procurando alejarlas de las tomas. No se deben tomar bebidas de alta graduación, como ginebra, licores o whisky.

El mito popular de que un vaso de cerveza al día aumenta la producción de leche no tiene ninguna evidencia científica que lo apoye. El alcohol consumido pasa rápidamente a la leche materna, en un nivel igual o superior al de la sangre materna, pero también los niveles descienden rápidamente ya que el alcohol no se acumula en la glándula mamaria.

Como sabéis, e-lactancia.org es una página web de referencia para conocer la compatibilidad entre medicamentos y otras sustancias y situaciones con la lactancia materna.

“Aunque el alcohol, sea del tipo que sea, no es saludable, la leche materna con algo de alcohol es mejor para la salud infantil que la leche artificial. No es el caso si se produce un consumo agudo de alcohol y justo después se da el pecho, ya que ello puede provocar coma y convulsiones en el lactante si mama.

Queda claro que el alcohol durante el embarazo está totalmente desaconsejado. Durante la lactancia, el mejor aliado es la prudencia. A más pequeño sea tu bebé, más cuidado debes tener. A medida que crecen -pese a que hay que continuar siendo precavidas- si quieres tomar alcohol de manera esporádica, el riesgo para tu bebé es mucho menor.

El alcohol pasa a la leche materna en las mismas proporciones que lo hace a la sangre. Esto significa que hay que tener una especial precaución y cuidado cuando la mujer está amamantando a su hijo y decide tomar una bebida alcohólica.

¿Cómo afecta el alcohol al bebé lactante?

El alcohol que toma la madre que da el pecho puede afectar al sistema nervioso del bebé. De hecho, tal como advierte la experta, “un consumo excesivo podría producir incluso convulsiones y coma”.

Hay que tener en cuenta que cuanto más pequeño sea el niño, más efectos perniciosos pueden tener estas bebidas sobre él, al igual que el resto de drogas que pasan a la leche. “No es lo mismo un bebé menor de tres meses cuyo hígado y riñones metabolizan peor”, recuerda.

Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como las principales sociedades pediátricas recomiendan que el bebé sea alimentado solo con leche materna (o en su defecto, leche de fórmula) hasta los seis meses.

Mientras tanto, si el bebé es pequeño y solo toma pecho, se le puede dar una toma con leche que la madre se hubiera extraído previamente a la ingesta de alcohol. Si el niño se ha iniciado en la alimentación complementaria, puede tomar otro tipo de alimento hasta que el alcohol haya desaparecido por completo en la leche materna.

¿Cuánto tiempo hay que aguardar para la toma al pecho?

“Depende del peso de la madre y de la cantidad ingerida habrá que esperar más o menos tiempo para amamantar”, destaca Paloma de Miguel.

¿Hay que desechar la leche tras haber bebido alcohol?

Muchas mujeres dudan sobre si hay que desechar la leche tras haber tomado alcohol. Pues bien, no es necesario: “Basta con esperar. Igual que va disminuyendo la concentración de alcohol en sangre hasta que desaparece, ocurre lo mismo en la leche materna”, indica la consultora internacional de lactancia.

Con el estómago vacío, el pico de alcohol en sangre se da a los 30 minutos, mientras que con el estómago lleno ocurre sobre los 60-90 minutos. La norma es que, a mayor graduación y cantidad de alcohol, más tiempo de espera.

Una buena herramienta para guiarse tanto con tóxicos como con fármacos permitidos durante la lactancia materna es la web www.e-lactancia.org.

El mito de la cerveza y la producción de leche

Popularmente se ha extendido la idea de que tomar cerveza aumenta la producción de leche. La realidad es que “no se ha demostrado” que sea así, por lo que en ningún caso está indicado que la mujer tome cerveza, aunque sea sin alcohol, para producir más leche.

El mecanismo para segregar toda la leche que necesite el bebé es que “el lactante sea amamantando con una buena técnica y a demanda”.

El alcohol pasa rápidamente a la leche, pero desaparece con rapidez. Pequeñas cantidades de alcohol no provocan efectos nocivos en el niño, pero más de 0,5 gr/Kg de alcohol (200 cc de vino, 500 cc de cerveza o 60 cc de licor) puede producir sedación y disminuir la producción de leche.

No se debe consumir alcohol durante los primeros 3 meses de lactancia. Después, cantidades pequeñas y esporádicas son tolerables (una caña de cerveza o una copa de vino una o 2 veces a la semana) procurando alejarlas de las tomas.

Las cifras de consumo de alcohol en España son elevadas, son numerosas las personas que aún creen que una copita de vino o cerveza al día son saludables, no existe ninguna evidencia científica seria que lo demuestre, de hecho, la evidencia científica actual nos dice que no existe un nivel seguro y que, incluso en pequeñas dosis, es perjudicial para la salud. La recomendación es evitar su consumo, cuanto menos alcohol mejor.

La recomendación es abstinencia completa. Pero ¿y durante la lactancia? Existe información contradictoria al respecto. Provoca escaso aumento de peso y sedación. El alcohol tiene un riesgo nivel 2. Es decir, de riesgo alto.

Es muy importante no beber alcohol al menos durante los primeros 3 meses. Después de los primeros meses cantidades pequeñas y esporádicas son tolerables (una caña de cerveza o un vasito de vino una o 2 veces a la semana) procurando alejarlas de las tomas.

El tiempo de espera depende del peso de la madre y de la cantidad ingerida. Como referencia, para eliminar el alcohol de un tercio (330 ml), de cerveza 4,5%, o un vaso de 120 ml de vino 12%, hay que esperar: Peso 60 kg: 2,5 horas, Peso 80 kg: 1,5 horas, Peso 100 kg: 1 hora. Para eliminar el alcohol de dos tercios de cerveza: 5 horas.

Es importante prestar atención a todo al inicio, en la instauración de la lactancia materna. El alcohol puede provocar que el lactante rechace esta leche.

El uso ocasional de alcohol es improbable que cause problemas a corto o a largo plazo en un bebé amamantado, aunque mi consejo es actuar por principio de precaución y evitar su consumo al máximo ya que no existe una dosis segura. Si decides beber que siempre sea pasados los 3 meses del niño, que sea de forma moderada, ocasional y siempre alejadas de las tomas.

La lactancia materna no es complicada, que nada te haga persuadir de ello. Los beneficios de la lactancia materna son infinitamente superiores al riesgo de un consumo puntual y moderado de una bebida alcohólica. Así, estas organizaciones recomiendan la opción de cerveza sin alcohol durante el periodo de lactancia.

Esta preocupación disminuye tras el nacimiento y en muchas ocasiones no se tiene en cuenta que la lactancia continúa siendo un periodo decisivo en el desarrollo del niño. Además, algunas no son conscientes de que a través de la leche materna se transmite todo lo que se ha ingerido al bebé. La lactancia materna es altamente beneficiosa por sus propiedades y facultades para prevenir enfermedades, proporcionando así una nutrición óptima para el bebé.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna como la alimentación ideal para un recién nacido hasta los seis meses de vida. Por un lado, debe cumplimentarse una dieta equilibrada.

Hasta la fecha, no hay evidencia que apoye de forma sustancial una asociación de causalidad entre el consumo moderado de alcohol de la madre y el deterioro cognitivo del bebé. Según la plataforma e-lactancia.org, que establece el nivel de riesgo en la lactancia del consumo de numerosas sustancias, el alcohol se sitúa en nivel de riesgo, lo que significa que no se debe tomar o bien se debe hacer de forma moderada y ocasional.

Un consumo moderado de alcohol es la ingesta inferior a 0,5 gramos de alcohol por cada kilo de peso por día. Es importante saber que el alcohol pasa rápidamente a la leche, alcanzando sus concentraciones máximas a los 30-60 minutos tras la ingesta, y su disminución en sangre (y en la leche) también es rápida.

El tiempo que transcurre desde la ingesta de alcohol hasta que éste desparece de la sangre depende del peso de la madre (a mayor peso, más tiempo) y de la cantidad de alcohol (a mayores niveles, más tiempo).

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