Canciones de Cuna Coreanas Tradicionales: Un Legado Cultural
La cultura coreana es rica, diversa y fascinante, con una historia que se remonta a miles de años. Se destaca por su énfasis en el respeto, los valores familiares y la jerarquía social. La cultura coreana tiene tantos matices como la topografía de Corea del Sur.
Esta hermosa península tachonada por unas 3000 islas tiene una larga historia, que ha dado como resultado un pueblo singular. La ubicación estratégica de Corea ha resultado ser una desventaja para su seguridad. Gobiernos poderosos han querido dominarla, y como recurso defensivo Corea del Sur se aisló casi por completo del resto de los países asiáticos.
Una clara muestra de esta singularidad es su idioma. Aunque está clasificado como lengua altaica, los lingüistas reconocen que es una lengua aislada. En realidad, no guarda relación con ningún otro idioma.
La cultura coreana es cautivadora, quien ve una danza coreana por primera vez de seguro queda sin palabras, es todo un despliegue de arte, armonía y color. Uno de estos bailes, tal vez el más popular, es la danza de la grulla.
La música tradicional coreana y el resto de las artes, como el canto y la danza, se agrupan y denominan con un sólo término “Gugak”. El Gugak tiene su clasificación según el tipo de música en cuestión.
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En el año 2012 la canción folklórica coreana «Arirang» quedó alistada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Esta es una de las canciones más populares dentro del pueblo coreano, valorada particularmente por sus conmovedoras melodías y letras.
La pintura ha sido uno de los géneros más representativos del arte tradicional coreano. Desde la época de la dinastía Goguryeo, se conservan murales donde se expresa con gran sensibilidad la relación entre el ser humano y el cosmos.
Durante siglos, las pinturas idealizadas de montañas, ríos o estaciones del año dominaron la escena artística, especialmente hasta el siglo XVIII. Uno de los géneros más valorados en el arte coreano es sin duda la caligrafía, una disciplina que mezcla historia, filosofía y expresión personal.
La caligrafía coreana se basa en el hangeul o hangul (한글), el alfabeto nacional creado en el siglo XV por el rey Sejong el Grande. El hangeul, compuesto por 24 letras, 14 consonantes (ㄱ, ㄴ, ㄷ, ㄹ, ㅁ, ㅂ, ㅅ, ㅇ, ㅈ, ㅊ, ㅋ, ㅌ, ㅍ, ㅎ) y 10 vocales (ㅏ, ㅑ, ㅓ, ㅕ, ㅗ, ㅛ, ㅜ, ㅠ, ㅡ, ㅣ), permite una expresión artística única al combinar sonido, forma y equilibrio visual.
Con el tiempo, la caligrafía coreana ha desarrollado patrones propios y un lenguaje visual distintivo. Corea del Sur es hoy reconocida como la cuna de grandes calígrafos contemporáneos.
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La artesanía coreana es muy rica y es una mezcla de arte y equilibrio que se evidencia hasta en las piezas más sencillas de uso cotidiano. El bambú y la glicina eran usados para elaborar armoniosos canastos y esterillas.
Los tintes y barnices que extraían de plantas y animales eran utilizados para darle color y durabilidad al mobiliario del hogar. La artesanía coreana también ha estado ligada a ritos ceremoniales.
Cuando se habla de cerámica en Corea es imposible no pensar en el celadón. Tanto la porcelana Buncheong como la Baekja representan variedad de diseños pintados con pigmentos muy valorados, tales como el azul cobalto importado de Persia.
En la cerámica contemporánea coreana se observan tres estilos principales. Uno que se apega a las técnicas ancestrales, otro muy moderno y original, y un tercer estilo llamado tradicional-creativo. Este último está teniendo mucho éxito en Corea del Sur y fuera de sus fronteras.
Corea del Sur es un centro de avance tecnológico, no obstante, el estilo de vida tradicional perdura en la moderna Corea del Sur. El Hanok es una casa tradicional coreana que se encuentra en gran armonía con la naturaleza.
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Su construcción se suele encontrar en la parte posterior de una colina o montaña, donde las casas se protegen de los vientos fríos. En la cultura coreana la arquitectura destaca por su adaptación al entorno natural. Siempre fieles a la unión hombre-universo, los coreanos se han preocupado por construir hogares que armonicen con su entorno.
¿Qué tiene de especial esta vivienda? Sus sistemas de calefacción y de ventilación, ambos son eficientes y muy naturales. Las Hanok se construyen con madera y sus techos son de tejas elaboradas a base de pajas secas. Estas hanok son muy firmes y pueden soportar bien el paso de los siglos.
La vestimenta tradicional coreana es un reflejo de su amor por la vida y el respeto por los valores. Son prendas discretas que guardan el buen gusto y el recato, conocidas como hanbok.
Hoy en día los hanbok se llevan con hermosos colores y diseños aunque sus ancestros coreanos preferían el color blanco. A los coreanos se les conoce como “pueblo vestido de blanco” debido a su inclinación por la ropa blanca y la admiración por el color blanco.
Esta vestimenta tradicional se compone de una blusa de mangas largas y amplias y una falda que llega justo debajo del busto, rematada con una cinta. El color de estos vestidos es muy variado y la mayoría llevan delicados bordados.
La mayoría de las festividades populares de Corea tienen su origen en la vida agrícola de esta península. Todas las festividades populares en Corea se celebran con platos especiales, juegos y danzas.
Indagando en el pasado podemos encontrar que el budismo es la forma de adoración más antigua de Corea del Sur. No obstante, no podemos afirmar que es la religión oficial de este país.
La adoración a Buda y el código moral del confucionismo son parte intrínseca de la vida en Corea del Sur. El catolicismo ha ido ganando terreno en Corea del Sur. La influencia del confucionismo sigue presente en la cultura coreana.
Los sabores que predominan en la cocina tradicional coreana son intensos y picantes. La fermentación tiene mucho que ver con estos sabores, los alimentos fermentados son normales en la cocina coreana.
Considerado el plato nacional de Corea del Sur, el kimchi es una preparación de col china fermentada con diferentes condimentos. Es un acompañamiento picante y sabroso que se consume con casi todas las comidas.
Este plato tradicional coreano es muy conocido en el mundo entero por su sabor y su valor nutricional. El sabor de esta comida es intenso, salado y picante y el olor del kimchi resulta sumamente fuerte en virtud del proceso de fermentación.
Otra bebida popular en la cultura coreana algo más suave que el soju, es el makgeolli (막걸리) conocido como el vino de arroz de Corea. Esta bebida muy nutritiva y deliciosa de color blanco lechoso, es el resultado de un proceso de fermentación del arroz en un onggi.
Su sabor es único, un licor espeso agridulce con notas amargas. El nongju, cómo se le llamaba anteriormente a esta bebida tradicional, ha experimentado algunos cambios a lo largo de los años. Podemos encontrar variantes de makgeolli en toda Corea.
No podemos dejar de mencionar al cheongju (청주) entre las bebidas coreanas más populares. Es un licor claro y refinado de arroz, similar al sake japonés, pero con características propias coreanas, se toma frío.
La medicina tradicional coreana, también conocida como Medicina Oriental o Medicina Oriental Tradicional, tiene una larga historia que se remonta a miles de años.
Los coreanos suelen cantar y bailar de alegría. Aun cuando se enfrentan a adversidades, intentan superarlas con humor. Por esta razón, los coreanos han creado y disfrutado de actividades artísticas, como pintura, música y artesanía, para enriquecer y hacer más digna su vida cotidiana.
Especialmente, la creatividad de la música popular coreana ha atraído la atención internacional. Sobre todo, el canto lírico tradicional llamado “Arirang” es la canción más representativa de Corea, resonando no solo en el corazón de los coreanos, sino también en el de los extranjeros.
El atractivo del contenido cultural coreano ha motivado a muchos foráneos a saber sobre el idioma, la música tradicional y la artesanía para conocer en profundidad Corea. En la actualidad, la cultura y el arte coreanos están atrayendo la atención de todo el mundo.
Buena parte de los patrimonios culturales y artísticos de Corea, transmitidos desde tiempos inmemoriales, han sido registrados como Patrimonios de la Humanidad por la UNESCO. En este tenor, hasta el año 2022, se registran 53 de estos: 15 de Patrimonio Mundial, 16 de Patrimonio de Memoria del Mundo y 22 de Patrimonio Cultural Inmaterial.
Corea del Sur traspasa fronteras. La fiebre ha conseguido reventar la cultura pop global con sus grupos musicales, su impecable industria audiovisual, los productos de belleza y su sabrosa comida.
Sin duda, el país tiene algo que no deja de conquistar a personas de todas las edades y nacionalidades. «Es muy atractivo y, hasta hace unos años, bastante desconocido para los europeos. Te encuentras con un país de Asia que posiblemente sea de los más occidentalizados, ves en él más similitudes con Europa que lo que ocurre con Japón», cuenta Mar López, del colectivo Kimchimochi, un grupo de chicas que organizan eventos relacionados con Corea por la comunidad, sobre todo en A Coruña y Vigo.
Ella, junto a sus compañeras Patricia y Fátima, ha conseguido avivar la llama de la comunidad k-poper en Galicia desde hace ya siete años. «Nos gustaba mucho el k-pop y la cultura coreana. Y como no existían apenas actividades en los eventos de ocio de Asia sobre Corea, decidimos organizarlos nosotras», explica Mar.
Como en un K-dramaLa fiebre por el k-pop y las series desemboca en querer probar los platos que comen los famosos. La comida coreana se centra en un plato único acompañado de muchas guarniciones que llaman banchan y entre ellas se encuentra el famoso kimchi, un insustituible en su cocina.
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