Daredevil: Born Again - Resumen y Análisis Profundo
Cuando Raúl dio la voz «¡Zoneros Reuníos!» en nuestra redacción virtual para pedir colaboración en el aniversario de Zona Negativa, yo cual Scott Lang, reservista eventual, no pude rechazar la llamada. Tuve claro que debía hacer algo especial con un cómic que me apasionase. De inmediato se me vino a la cabeza Born Again de Frank Miller y David Mazzucchelli, pero la desestimé casi al momento porque pensé que una obra tan importante ya debía tener su cobertura en la web. Pero no. Busqué en el archivo y no aparecía por ningún sitio. Sorprendentemente tenía ante mi la oportunidad de oro para tratar mi obra favorita en mi web sobre cómics favorita. Así que a continuación no te vas a encontrar una reseña habitual. Eso lo puedo resumir en tres palabras: Tienes que leerla (si no lo has hecho ya).
Orígenes y Evolución de Daredevil
Creado en abril de 1964 por Stan Lee y Bill Everett, Daredevil parecía que había surgido como la versión madura de Spider-Man y cuyo nombre, Temerario, hacía referencia a los trapecistas del circo. Aunque su serie tuvo unos inicios prometedores por la que pasaron autores de la talla de John Romita Sr., Gene Colan, Stan Lee o Jim Shooter, entre otros, en la década de los 70 la solidez del título empezó a languidecer. Tal fue el caso que en 1979 Daredevil pasó de ser publicada mensualmente a serlo cada dos meses. Las cosas pintaban mal para Matt Murdock si no fuera por la aparición de Frank Miller.
El autor norteamericano llevaba muy poco tiempo trabajando para Marvel y recaló en el título de Daredevil para ayudar con sus lápices, junto al escritor Roger Mckenzie, a recuperar las ventas perdidas. Su trabajo estuvo bien valorado y fue gracias a su arte en esta etapa que Daredevil siempre se le ha asociado con el barrio conocido como la Cocina del Infierno de Nueva York. Sin embargo, el título no levantaba el vuelo y Miller andaba descontento con su compañero de trabajo; no le gustaban sus guiones y quería abandonar la serie. Fue el editor Denny O’Neil quien atisbó algo de talento en Miller cuando cayó en sus manos una de las historias de relleno que éste había preparado para Daredevil. Le gustó lo que había leído así que en lugar de perder a un artista convencional, O’Neil prefirió deshacerse de Mckenzie y darle la responsabilidad de los guiones, en 1981, al propio Miller. En cuestión de pocos meses las ventas remontaron y Daredevil regresó a su periodicidad mensual. El trabajo de Miller en la serie continuó hasta febrero de 1983, finalizando su primera etapa en el número 181 y declarando que la historia de Ruleta, su última entrega, había sido su mejor trabajo para Marvel.
El Regreso de Miller y el Nacimiento de una Obra Maestra
Tras un tiempo alejado de la Casa de las Ideas y embarcado en otros proyectos con DC, en enero de 1986 Miller volvió a la serie con la que se había hecho un nombre: Daredevil. Iba a tener como acompañante en labores artísticas (y nunca mejor dicho, ya que ninguno de los dos autores fue etiquetado como «guionista» o «dibujante») a David Mazzucchelli, ilustrador que precisamente había llegado al título un año después del fin de la primera etapa de Miller en Daredevil. De hecho, ambos se conocieron en las oficinas de Marvel mientras Mazzucchelli intentaba conseguir un contrato enseñando varios de sus bocetos a Walt Simonson. Y para sorpresa del artista, Miller conocía bien su trabajo. El escritor había abandonado Marvel años atrás, pero nunca se había alejado del personaje que había logrado resucitar y, tras su marcha en 1983, seguía con interés el trabajo de los autores implicados. Es más, el tiempo ha venido a demostrar que Miller tenía, en mayor o en menor medida, planeado su regreso.
La aventura por excelencia del héroe es el viaje a los infiernos, o cómo bien lo definió el mitólogo Joseph Campbell en el Héroe de las Mil Caras, la reconciliación con la tumba. Todo protagonista que se embarque en la empresa de su vida debe cruzarse con la muerte, ya sea literal o figurada, y resurgir como un ser totalmente nuevo, distinto, maduro y que haya aprendido de su aventura. Le ocurrió a Ulises en La Odisea, a Frodo en El Señor de los Anillos y a Neo en Matrix. Frank Miller había dejado el listón bien alto con la última historia que había escrito para Daredevil en 1983, por lo que a su regreso a la serie debía llevar a Matt Murdock al límite y situarlo en un nuevo nivel. En esta ocasión el plan era destruir y reconstruir al protagonista, siguiendo un patrón muy antiguo y conocido pero igual de infalible. Esa sería la idea central, pero toda la trama estaría además rodeada de toda una serie de aspectos que han hecho de Born Again una de las obras cumbres de Daredevil y su autores. Por un lado, se trata de una guerra psicológica entre el villano y el héroe. La destrucción de Matt Murdock no es física, aunque esa sea la meta final, sino más bien psicológica y emocional. Kingpin quiere acabar con Daredevil sin lanzar ningún tipo de ataque frontal, y mucho menos físico. Por otro lado, el dúo de autores se preocuparon de envolver la historia en una atmósfera e imaginería religiosas para otorgarle tintes cuasi divinos y así reforzar y ensalzar el espíritu heroico del protagonista. Y siempre sin olvidar el carácter de género noir con el que Miller se identificó y que hizo de Daredevil una seña de identidad.
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Traición y Caída: El Descenso de Matt Murdock
Para ello tenemos al propio Wilson Fisk, alias Kingpin, un magnate criminal que se mueve muy bien en los bajos fondos para conseguir sus metas. El punto de origen de Born Again es la traición al más alto nivel que alguien puede recibir; la de un ser querido. Karen Page es la antigua novia de Matt Murdock, una chica que se encuentra en un punto decadente de su carrera. Su vida laboral más reciente la ha llevado lejos de los EEUU y a dedicarse al cine pornográfico, entrando así en una espiral destructiva que la sumerge en el mundo de las drogas. Desesperada, Karen vende lo único que le queda de valor por una dosis de heroína: la identidad secreta de Daredevil.
Uno de los preceptos que caracteriza a los superhéroes es que debe proteger su identidad secreta para que sus seres queridos no sean el objetivo del villano de turno. Sin embargo, se da la curiosidad de que en Born Again el enemigo de Daredevil se centra directamente, al menos al comienzo, en quien está detrás de la máscara, dejando en un plano secundario a sus amistades y familiares más cercanos. Fisk, con el nombre real de Daredevil, tiene la clave para acabar de una vez por todas con su némesis. Su razonamiento es bastante lógico, si no se puede derrotar al héroe, entonces habrá que hacerlo con Matt Murdock, su identidad pública. Pero debe hacerse con cuidado y sin levantar sospechas, que la maniobra preparada para su destrucción no deje ninguna pista que lleve al señor del hampa neoyorquino. Por tanto, el plan debe centrarse en acabar con la vida personal, laboral y pública del afamado abogado pelirrojo. En cuestión de semanas Murdock pierde sus ahorros, su licencia para ejercer la abogacía, su casa y su novia, aunque esto último no sea lo que más le preocupe. Todo es tan repentino y orquestado que el protagonista sospecha que hay una mano oculta tras sus desgracias, pero no logra dar con ella. Por mucho que Daredevil investigue en los bajos fondos, nadie sabe nada sobre un plan para acabar con Matt Murdock. Y en esa búsqueda desesperada, Kingpin se regocija y disfruta del deterioro físico y mental de su enemigo. Esa era la otra parte del plan: deleitarse con la caída del mayor rival. Su victoria se está forjando.
Pero Matt no tiene que investigar mucho más para darse cuenta, y tras perder lo poco que le queda, que un ataque tan bien orquestado sólo puede haber salido de una mente tan brillante como la de Kingpin. Sin embargo, su situación física, moral y mental está tan deterioradas que el héroe no atina a dar con un razonamiento coherente. Para él, Kingpin es sólo la punta de una pirámide compuesta de traidores; tanto el banco, las compañías de servicio eléctrico y telefónico, su mejor amigo, Foggy Nelson, y su ex novia, Glori O’Breen, se han conjurado para traicionarlo. A menudo el héroe comete un error, o también llamado harmatía, que lo lleva a su muerte sufriendo de enajenamiento mental. Es lo que en el mundo clásico se denominó la até (en referencia a la diosa griega homónima), que es un estado mental en el que nadie puede controlar sus acciones, a menudo fatales. Evidentemente, Daredevil va a sufrir un serio episodio de até que lo llevará a reconciliarse con su tumba. La estrategia de desgaste de Kingpin ha funcionado y el héroe, dentro de su incipiente paranoia, cree que todos están en su contra. Matt no confía en nadie, cualquiera puede ser un traidor o un enemigo que quiere acabar con él. Por ejemplo, cuando llama a Foggy Nelson por teléfono tras haber perdido su casa, en vez de pedirle ayuda lo que hace es intimidarlo, “Voy a por ti, Nelson”, para acto seguido sentirse amenazado por alguien que se encuentra tras la puerta de la habitación del hostal donde se está quedando.
En realidad es el casero, pero Matt cree que se trata de un esbirro de Kingpin que va tras él, y lo ataca para dejarlo inconsciente. “No le interrogaré. Sé quien le envía. El único pensamiento claro que asoma a la mente de Matt es que el culpable de todos sus males es Kingpin, y piensa acabar con él. Pero cualquier decisión en tal estado mental es una decisión errónea, o harmatía. El ex-abogado se dirige hacia las oficinas de Fisk para enfrentarse a su enemigo pero no es para derrotarlo sino para ser vapuleado. Es interesante comprobar cómo este enfrentamiento es representado gráficamente: Murdock es invitado sin ningún tipo de problemas por la secretaria de Fisk a su gimnasio, dónde éste le espera. Un trayecto tranquilo y sin impedimentos, todo lo contrario a lo que debería ser el enfrentamiento definitivo entre héroe y villano. Hasta este punto Matt no ha recibido ni un sólo golpe físico, pero ya sabemos que está derrotado. Sólo queda rematarlo físicamente. Kingpin es inteligente y opta por no acabar con la vida de Murdock en su propia casa. No. Lo mejor es dejarlo todo preparado para que la muerte parezca un accidente, un suicidio. Así que hace lanzar a Matt al fondo del East River, dentro de un taxi robado para que muera ahogado.
Renacimiento y Redención
Para Campbell, la reconciliación de la tumba se suele producir en la etapa del Viaje del Héroe definida como el Vientre de la Ballena, en clara referencia al mito de Jonás. Esta escena “constituye un símbolo universal del tránsito de un lugar mágico donde el personaje es engullido por lo desconocido y parece morir para terminar renaciendo posteriormente”. Matt sobrevive al trance, pero aún debe pasar por una etapa de expiación para resurgir como un hombre nuevo. Mientras intenta dormir y recuperarse entre indigentes, revive su infancia. Momento que aprovecha acertadamente Miller para hablar de los orígenes de Daredevil. No pasa nada si el lector se ha asomado por primera vez a las páginas de esta serie. Su guionista no quiere que se pierda ni un sólo detalle y no duda en volver a contar la génesis del héroe. Si Daredevil ha de renacer, entonces también debe volver a tener una infancia. Al final de esa revisitación, Matt confirma que su muerte se ha producido. “[Kingpin] descubrió mi identidad secreta y me lo quitó todo… y yo le ataqué… y él me mató«. Además, podemos ver ese renacer como una involución, del estado adulto de Matt a embrión. Así al menos es representado en varias viñetas a toda página, con el héroe relajado al principio de la historia para terminar en postura fetal en los siguientes números. Como dato anecdótico hay que añadir que Miller tuvo el detalle de preparar para esta escena unas viñetas en negro para que Mazzucchelli, con menos exigencia creativa, pudiera cumplir con los plazos y entregase los bocetos a tiempo.
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Como ya comenté al comienzo, una de las peculiaridades de Born Again es que los autores se preocuparon de rodear al protagonista de elementos religiosos, que van desde personajes, los títulos de cada cómic (la ilustración de arriba es un claro ejemplo), hasta las imágenes, para reforzar el carácter heroico y trascendental de la historia. Daredevil es situado al nivel de Jesucristo y revive, casi con exactitud, los últimos días de vida de la figura cristiana. Por ejemplo, la historia da comienzo con la traición de Karen, a quien podríamos comparar con Judas y en cuyo caso deberíamos sustituir las treinta monedas de plata por un chute de heroína, que ambas son posesiones meramente efímeras. En el caso de la muerte de Matt tendríamos que pensar en el viacrucis de Jesucristo, porque si tres veces cayó él en su camino al Calvario, otras tantas caerá Daredevil. La primera caída es provocada por Kingpin, las otras dos corresponden a un atropello y al apuñalamiento por parte de un tipo disfrazado de Santa Claus. Todo ello ocurre en el número 229 de la serie, lo que viene a demostrar que está íntegramente dedicado a la muerte del héroe. De hecho, la penúltima página del cómic es una clara alusión a la Piedad de Miguel Ángel.
Pero como debe ser, el héroe tras su caída en desgracia, resurge. La reconciliación con la tumba es una etapa de maduración en la que el sujeto deja atrás una parte de su vida para iniciar otra, pero de manera diferente. Se espera del héroe que haya aprendido de su experiencia con la muerte y que complete la misión en la que se ha embarcado con una nueva determinación. De Matt sabemos que es un hombre que, al igual que su padre, Batallador Murdock, no se rinde fácilmente. Sin embargo, es Kingpin quien llega a la conclusión que con la supervivencia de su enemigo le ha enseñado, sin querer, una importante lección: Que un hombre sin esperanza, es un hombre sin miedo. Es tan relevante esta enseñanza que se ha convertido en la frase que acompaña con frecuencia a la cabecera de Daredevil. Y para ensalar esa imagen de resurrección, los autores recurrieron a otra imagen religiosa, que es la bajada de la cruz de Cristo.
La guerra psicológica de Kingpin ya no tiene validez, por tanto debe enfocar su estrategia de manera diferente. Él sabe que ya no puede desprestigiar la figura de alguien que se supone muerto, entonces debe destruir la imagen de su otra identidad; Daredevil. Ya comenté anteriormente que Matt sufre un episodio de locura transitoria descrita también como até. No obstante, la enajenación mental no es exclusiva del protagonista, sino que es una constante en toda la obra. Si estudiamos a cada uno de los personajes que participan en Born Again, casi todos sufren algún tipo de trastorno mental temporal o permanente. Analizado ya Matt Murdock, podemos centrarnos, por ejemplo, en otros personajes secundarios pero siempre teniendo a Kingpin como figura focal.
Fisk cree que la mejor manera de destruir la figura pública de Daredevil es mostrarlo como un monstruo sanguinario.
Daredevil: Born Again en el UCM
En 2018, su serie se canceló en Netflix, pero ahora regresa en Disney+ con una nueva temporada que recupera a los actores y actrices originales, continuando la historia justo donde la dejó. Y ya tenemos un tráiler que demuestra que no cambiará su tono en cuanto a sangre y huesos rotos. Daredevil está de vuelta... Y Punisher y Kingpin también. Ah, y este último como alcalde de Nueva York, nada más y nada menos.
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En 2023, Kevin Feige, el jefazo de Marvel, no estaba nada contento con el rumbo de la serie y despidió a sus guionistas y directores, retrasando la fecha de estreno de 'Daredevil: Born Again'. Planteada en un principio para 2024, finalmente no llegará hasta el 4 de marzo de 2025, en Disney+. Sí sabemos que será uno de los puntos fuertes de la Saga del Multiverso del UCM y que constará de (al menos) 2 temporadas de 9 episodios cada una.
Tras la cancelación de la serie 'Daredevil' por parte de Netflix, estuvimos muchos años sin saber nada del personaje, pero el UCM es más grande que la vida y tenía planes para él.'Spider-Man: No Way Home' marcó el regreso de Daredevil en una breve y divertida aparición y, desde ese momento, ha aparecido en 'She Hulk' y, por supuesto, también tuvimos a Murdock y a Kingpin (Vincent D'Onofrio) en 'Echo', la serie protagonizada por Alaqua Cox.
Charlie Cox volverá como Matt Murdock/Daredevil, al igual que Vincent D'Onofrio hará la propio como Wilson Fisk/Kingpin. Junto a ellos, se ha confirmado el regreso de Elden Henson como Foggy Nelson, el fiel amigo de nuestro protagonista, y de Deborah Ann Woll como Karen Page, el interés romántico de Matt Murdock.
Por otro lado, también se ha confirmado que Jon Bernthal volverá a ser The Punisher en 'Daredevil: Born Again', así que preparaos para mucha acción, y que Wilson Bethel regresará como Benjamin Poindexter, alias Bullseye, el villano que cerraba la tercera temporada con un cliffhanger.
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