Diosas de la Fertilidad y la Maternidad: Nombres y Representaciones
La creciente preocupación por la fertilidad y la fecundidad ha sido uno de los principales problemas de las sociedades humanas. La fertilidad era un factor importante para la supervivencia de estos primitivos clanes. Por otro lado, subsistían gracias a la pervivencia de fértiles producciones agrícolas, pues la cosecha era uno de los factores claves para el mantenimiento y desarrollo de estas sociedades.
La vital importancia de la fertilidad en torno a estas sociedades se verá reflejada en una iconografía de carácter místico asociado con la maternidad y la fecundidad. Es decir, se establecerá a lo largo de la historia un pensamiento genérico vinculado principalmente con seres y deidades femeninas atribuidas con este don de la creación. Es decir, unas primitivas imágenes antropomorfas de carácter apotropaico.
En este artículo se ha abordado las diferentes representaciones artísticas de las principales diosas asociadas con la tierra y la fertilidad, estableciendo consigo una importancia vital para el desarrollo de las diferentes civilizaciones que han perdurado a lo largo de la historia.
Isis: Diosa Egipcia del Amor, la Maternidad y el Nacimiento
Considerada la reina de las diosas y en especial, la diosa del amor, la maternidad y el nacimiento, era muy venerada entre los egipcios. Protectora de las madres y sus niños, se le consideraba además la institutriz del matrimonio. Descrita como una diosa bella e imponente, también era considerada la diosa del cielo y el universo. De hecho, tal era su poder en la cultura egipcia que su culto se extendió al mundo grecorromano, siendo venerada también por los romanos. Sin duda, un nombre bonito y melodioso.
Madre abnegada y esposa fiel, Isis expresa la divinización de los conceptos de maternidad y fertilidad, por lo que frecuentemente es presentada por la mitología como una entidad benévola y amable. La magia era una de las facetas más relevantes de Isis, ya que había sido capaz de dar vida a Osiris, después de ser derrotado y descuartizado por Set. En la época ptolemaica el culto a Isis continuó disfrutando de especial fuerza.
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Fue entonces cuando se edificó sobre una pequeña isla en el Nilo, justo en la frontera sur, uno de los santuarios más bellos de Egipto: el templo de Filé (también llamado Filas, Philæ, Philae, Filae…). Dedicado al culto de Isis, este lugar fue el último reducto de la civilización faraónica. Alejandría, la capital de Egipto en la época grecorromana, también otorgó un renovado protagonismo a Isis. La diosa se convirtió en protectora de reinas como Cleopatra VII y de monumentos como el gigantesco faro que guiaba los barcos hasta la populosa ciudad.
Adoptada por los griegos y difundida por el Imperio Romano, la historia de la diosa se extendió mucho más allá de las fronteras espaciales y cronológicas del mundo que las generó, para ser adorada en todos los confines del mundo antiguo.
Isis es entendida como la protectora eterna de de su hijo Horus y de su esposo Osiris, a su vez era la diosa encargada de anunciar las crecidas del río Nilo, una función esencial para el desarrollo de esta cultura, pues subsistían principalmente de la agricultura.
Otras Diosas Egipcias Importantes
El antiguo Egipto no solo nos dejó monumentos majestuosos y misterios por descubrir, sino también una rica mitología llena de diosas poderosas y fascinantes. Las diosas egipcias desempeñaron un papel crucial en la religión y la vida cotidiana del antiguo Egipto.
| Diosa | Asociación Principal | Descripción |
|---|---|---|
| Hathor | Amor, belleza, maternidad | Diosa multifacética, asociada con la música, la danza, la alegría y la fertilidad. |
| Ammit | Castigo en el más allá | Temida diosa con cabeza de cocodrilo, cuerpo de león e hipopótamo, devoradora de almas impuras. |
| Maat | Justicia, verdad, orden | Hija de Ra, personifica el equilibrio cósmico y la armonía universal. |
| Anuket | Aguas del Nilo, fertilidad | Guardiana de las aguas vitales, responsable de las inundaciones anuales que nutrían las tierras. |
| Bastet | Protección, hogar, fertilidad | Diosa gata, protectora del hogar, la fertilidad y portadora de buena suerte. |
| Heket | Nacimiento, renacimiento | Diosa con forma de rana, protectora de las mujeres durante el parto y símbolo de renovación. |
| Anat | Guerra, protección | Diosa guerrera, conocida por su ferocidad en la batalla y su habilidad como protectora. |
| Mut | Maternidad, realeza | Poderosa diosa madre, consorte de Amón y símbolo de la realeza y la autoridad. |
| Nekhbet | Protección del Alto Egipto y el faraón | Representada con forma de buitre, guardiana del faraón y símbolo de la realeza. |
| Wadjet | Protección del Bajo Egipto | Representada como una cobra, protectora del Bajo Egipto y símbolo de la realeza. |
Estas diosas no solo desempeñaron un papel protagonista en la religión y la vida cotidiana del antiguo Egipto, sino que también conectaban lo terrenal con lo divino, influyendo en el destino, la justicia y el ciclo de la vida y la muerte.
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Tueris: Diosa Egipcia de la Fertilidad
Tueris, también conocida como Taweret, es una de las figuras más fascinantes de la mitología egipcia. Como diosa egipcia de la fertilidad, su imagen está profundamente arraigada en las creencias y rituales del antiguo Egipto. Tueris es comúnmente representada como una mujer con cuerpo de hombre y cabeza de hipopótamo, lo que simboliza su conexión con la fertilidad y la protección. Su papel en la mitología egipcia es vital, ya que no solo cuida de las mujeres durante el embarazo, sino que también se la invoca para asegurar un parto seguro.
En el arte egipcio, la figura de Tueris está cargada de simbolismo. Su representación con cabeza de hipopótamo y cuerpo de mujer enfatiza su rol como protectora y madre. En muchas obras, el hipopótamo es visto como un símbolo de poder y fertilidad, características que Tueris encarna con plenitud.
Deméter y Ceres: Diosas de la Cosecha y la Maternidad
Asociada con las cosechas, la agricultura y la maternidad, Deméter jugará un papel fundamental en el desarrollo de la mitología griega. Este relato ejemplifica la importancia de las estaciones del año, y con ello, el papel fundamental de Deméter sobre la naturaleza, pues ella será la encargada principal del desarrollo de la vegetación y con ello, de la fecundidad en la tierra, proporcionando nuevos alimentos y fertilizando las vastas tierras.
Equivalente a la diosa griega Deméter, nos encontramos a la diosa Ceres como símbolo de prosperidad y maternidad en los diferentes rituales de la antigua Roma.
Inanna/Ishtar: Diosa Sumeria del Amor, la Fertilidad y la Guerra
En otras civilizaciones como en la Mesopotámica, nos encontraremos con toda una amalgama de dioses y diosas asociadas principalmente con la naturaleza así como también a algunas labores como la agricultura y la ganadería. La diosa Inanna fue venerada a lo largo del río Tigris y Eúfrates. Inanna es reconocida por ser la diosa y patrona de la legendaria ciudad de Uruk.
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Inanna era la diosa de la fertilidad y la soberanía considerándose como la diosa y madre de todo el poblado.
Antes de que el Imperio acadio de Sargón dominara toda Mesopotamia a mediados del III milenio a. C. y sus divinidades supremas se masculinizaran, las deidades primigenias de Sumer eran femeninas. Las primeras representantes de las divinidades del Cosmos en la Tierra fueron mujeres, titulares del Amor, la Fertilidad y la Guerra. Las diosas celestiales las iniciaron en los misterios confiándoles sus secretos. La deidad sumeria Inanna fue una de ellas. Uruk yació a orillas del Éufrates y desde ahí propagó su cultura e influencia por toda Mesopotamia, convirtiéndose en el primer y más importante centro humano del mundo.
De acuerdo con la lista de reyes sumerios, Uruk fue fundada por Enmerkar, el cual construyó el Eanna, templo dedicado a la diosa Inanna. La organización social en Uruk era un matriarcado donde la sacerdotisa y señora del lugar tenía la autoridad y la capacidad de distribuir los bienes y la ley. La diosa-sacerdotisa más poderosa de Sumeria fue Inanna, que en lengua sumeria significa «Reina del Cielo», diosa sumeria del amor y de la fertilidad.
Según cuenta la leyenda, Inanna engañó al dios de la cultura, Enki, que era adorado en la ciudad de Eridú, para que le diera el los Mes (documentos o tablillas que tenían los planos de la civilización;. representaban todo, desde nociones abstractas como la victoria, el consejo y la verdad hasta tecnologías como la tejeduría, la escritura y construcciones sociales como la ley, los oficios sacerdotales, la monarquía o incluso la prostitución.
El Descenso al Inframundo
Una de las razones por las que Innana es muy conocida es por su descenso al inframundo. El mito del descenso de la diosa Inanna al inframundo constituye uno de los principales ciclos literarios mesopotámicos y se conoce bajo varios nombres, destacando los de Viaje de Inanna a los Infiernos y Viaje de Inanna al País sin Retorno. La historia cuenta la llegada a Erkalla de Inanna con motivo de la muerte de su esposo Dumuzi. Sin embargo, la versión acadia sugiere que Inanna, odiándolo, le entregó a los demonios.
El poema cuenta también el asalto al infierno, gobernado por Ereshkigal, de Nergal, ayudado por Ea, y termina con el matrimonio y reconciliación de ambos. Innana, pues, había viajado al Inframundo para adquirir los misterios y los poderes de la muerte y del renacimiento, y de allí volvió convertida en la diosa del Cielo, de la Tierra y del Inframundo. Miles de años después, los cristianos cantan a la Virgen María, la madre de Jesús, usando los mismos epítetos que aparecen en los himnos dedicados a Inanna, como «Reina del Cielo y de la Tierra», «Estrella de la Mañana» o «Puerta del Cielo». De hecho, Ana es la abuela de Jesús en el Evangelio apócrifo de Santiago.
Inanna, diosa del amor, la fertilidad y la guerra, está asociada con el planeta Venus, estrella de la mañana y del anochecer. Gilbert Durand consideraba que había leyendas que trascendían lo concreto y se acercaban a lo universal. A ellas han recurrido diferentes sociedades por encima de paralelos y meridianos y han ofrecido perfiles coincidentes a pesar de las diferencias geográficas y culturales. El mito de la tierra es de los más relevantes.
Astarté: Diosa Fenicia de la Fertilidad, la Guerra y los Astros
En épocas remotas en las que florecieron las sociedades de la zona del Guadalquivir, una de las diosas más antiguas y veneradas fue Astarté. De origen cananeo-feinicio, esta diosa protectora de la fertilidad, la guerra y los astros se hizo un hueco en los corazones de muchas generaciones de la región, mucho antes de que surgieran las tradiciones de cofradías o de que la Macarena fuese tan icónica para los sevillanos. Esta enigmática figura, arraigada en la antigua Mesopotamia, era conocida también como Ishtar (o Inanna) en la cultura asiria y babilónica.
Raíces Orientales: De Inanna a Astarté
El nombre Astarté puede rastrearse hasta las diosas Inanna (en Sumeria es la antigua diosa del amor, la fertilidad o la procreación) e Ishtar (en Acadia y Babilonia), divinidades conectadas tanto con la sensualidad como la guerra. Cuando los fenicios expandieron exitosamente sus rutas comerciales por el Mediterráneo, llevaron consigo sus creencias y cultos. Y fue así como llegó Astarté a enclaves como Gadir (Cádiz) o Malaka (Málaga) desde la zona de Líbano y Siria.
Una vez que se adaptó esta deidad, también asumió su naturaleza dual de protectora de la fecundidad, así como sus aspectos guerreros y celestes. En muchas representaciones, aparece sosteniendo armas o escoltada por leones, caballos y palomas.
La temprana presencia fenicia en la zona de Huelva, Cádiz y Sevilla fue el escenario perfecto para que el culto se integrara con ritos locales. Se han encontrado en algunos yacimientos de corte tartésico e ibérico, multitud de estatuillas y ornamentos que, se cree estaban dedicados a la diosa Astarté. De hecho, hay evidencia de que en ciertos núcleos, podía ser la diosa dinástica que velara por el monarca y su linaje.
Aunque existen pocos registros escritos, las fuentes arqueológicas y las menciones posteriores exponen ceremonias y rituales donde se honraba su poder para la creación. Algunas alusiones sugieren ritos de purificación con agua y vino, e incluso podrían haber existido ciertas prácticas con matiz sexual, algo común en cultos a diosas relacionadas con la fertilidad. Recordemos que en la antigua Roma se celebraban las Lupercales, fiestas para estimular la fertilidad en las que se llevaban a cabo prácticas sexuales desenfrenadas donde todo aquel daba rienda suelta a su instinto más animal.
Rasgos Más Distintivos de Astarté
Aparte de ser una diosa dedicada a la vida en todas sus facetas, también lo era de la guerra, de ahí que, en algunas estatuas aparezca con cuernos o casco y armas y en otras desnuda y sosteniendo atributos vinculados a la mujer y a la fecundidad. Muchas de las representaciones ibéricas y fenicias se muestran así.
Los rasgos arqueológicos que comparten Tartessos y la influencia fenicia sugieren una devoción y respeto hacia esta diosa en el sur de la península ibérica y, bajo este influjo, la sociedad local pudo haber recibido con agrado la idea de una diosa poderosa que velara por la reproducción de cultivos, animales y por la estabilidad política de los líderes. Con el tiempo, primero la romanización y posteriormente, el cristianismo, hicieron que Astarté fuera perdiendo relevancia, transformada, siglos después, en devoción hacia la Virgen (en sus múltiples advocaciones, como la Macarena) en contraposición con aquellos antiguos ritos paganos.
Representaciones y Nombres Alternativos
Las representaciones de esta diosa abarcan un abanico amplio y simbólico. En el panteón fenicio, Astarté es representada con una cabeza de tipo hathórico, señal de su carácter dinástico y su poder abarca los mares y el cielo estrellado. Según las distintas culturas ha variado la grafía y pronunciación levemente conservando la esencia de la palabra. Siendo Astarté una divinidad que comparten las antiguas culturas del Mediterráneo y Oriente Próximo, mantiene un estrecho parentesco en nombre y simbolismo con la Ishtar de Mesopotamia. Otra transliteración conocida es ’Ashtart.
En hebreo, Astarté es conocida como Ashtóreth, nombre que se menciona en varios pasajes de la Biblia, donde a menudo es puesta en oposición al dios de Israel. Así, en Samuel 7:3, se exhorta a los israelitas a renunciar a los «dioses extraños» y a las «Astartés», En estos textos, Astarté suele aparecer asociada con Baal y en ocasiones también con Asera, ambas deidades de fertilidad y abundancia.
En las lenguas y culturas circundantes, Astarté asume diversos nombres: en ugarítico, ‘ṯtrt; en acadio, DAs-tar-tú; y en el contexto etrusco, aparece como Uni-Astre en las Tablillas de Pyrgi. En regiones como Etiopía, era conocida como Astar, mientras que en Arabia del Sur se le llamaba Athar, un dios vinculado a la fertilidad y la lluvia.
De acuerdo con The Early History of God, Astarté representa la versión de la Edad del Hierro (posterior al 1200 a.C.) de Ashera, una diosa de la Edad de Bronce, anterior a este período. Astarté es la representación del ciclo de la vida humana, que incluye el nacimiento, la cópula y la muerte en combate.
Rituales y Culto
Su culto implicaba rituales de libaciones y purificaciones con vino y agua; y se ha sugerido que la flor de loto podría haberse utilizado como un psicoactivo para inducir sueños vívidos, mediante la cocción de sus rizomas en alcohol para extraer sus compuestos. Asimismo, el uso de opio, proveniente de la adormidera, era común para estimular el deseo sexual, pero hasta hace muy poco se ha usado en los pueblos de Extremadura, como en Cabeza la Vaca, para inducir al suelo a los niños pequeños y lactantes o bebés.
Otras Diosas Egipcias con Nombres Significativos
Las divinidades de la cultura egipcia antigua tienen mucho que ver con la naturaleza, la fertilidad y con conceptos completamente vigentes actualmente como es el caso de la justicia. Son, en su mayoría, menos conocidas que los dioses, con más protagonismo en los libros de historia -Horus, Amón, Osiris, Thot, etcétera-, pero quiere decir esto que no existieran. De hecho, hay bastante donde elegir.
- Mafdet: También conocida como la diosa felina, era considerada en el antiguo Egipto como la diosa de los animales venenosos como la serpiente o el escorpión. Sin embargo, también se le consideraba la diosa de la justicia y la ejecución. De hecho, cuenta la leyenda que la diosa arrancaba el corazón de los que hacían el mal para entregárselo a los faraones.
- Amonet: El nombre Amonet significa “la oculta” o “la madre que es padre”, así se llamaba una de las diosas más importantes de la civilización egipcia. Considerada como la diosa del misterio, personificaba el viento del norte y la creación de la vida, por lo que era muy venerada por los egipcios que buscaban protección. Descrita a menudo como una diosa de gran belleza y sabiduría, se le consideraba además la protectora del faraón. Algunas de las variantes más populares del nombre son Amunet y la versión egipcia Amenet.
- Nut: El nombre Nut proviene de la cultura egipcia y significa “la grande que alumbró a los dioses” o “la grande que parió a los dioses”. Para la mitología egipcia, Nut era considerada la diosa del cielo, la madre de todos los dioses y de todo lo que había en la Tierra. De hecho, solía representarse como una mujer con el cuerpo arqueado que cubría toda la Tierra, como símbolo de protección. A menudo venerada entre los mortales que le pedía alimento y ayuda, también se la consideraba la diosa del sol ya que cuenta la leyenda que era a través de su cuerpo que el sol salía y se ponía cada jornada. Un nombre sencillo y poco común, pero con un gran significado.
- Neftis: El origen del nombre Neftis no está claro del todo ya que según su traducción literal significa “dama de la casa”, aunque en realidad para los antiguos egipcios significaba “señora del recinto” ya que la asociaban con el rol de sacerdotisa y gran madre. De hecho, en la cultura egipcia Neftis era la diosa de la oscuridad y de la noche, así como del fuego y las tinieblas. Cuenta la leyenda que Neftis era muy venerada en el Alto Egipto, lo que convierte a este nombre en una opción original y melódica.
- Anat: En la cultura del Antiguo Egipto es una de las mujeres del dios Seth y esposa de Ra. Fue honrada principalmente durante el Imperio Nuevo.
- Keket: Nombre de la diosa egipcia de la oscuridad, de las tinieblas, quizá por su significado no sea el nombre más atractivo; en cambio, sí nos lo parece a nivel fonético.
- Mut: "La Grande que parió a los dioses" su significado. Nombre de construcción sencilla y significado poderoso, es la diosa del cielo, creadora del universo y los astros en el universo espiritual del Antiguo Egipto.
- Maat: Curioso nombre este, que suena muy contemporáno y muy internacional, y que tiene un potente significado en la cultura del Antiguo Egipto porque es el símbolo de la Verdad, la Justicia y la Armonía cósmica y era representada como diosa -con una pluma de avestruz en la cabeza-, la hija de Ra, en la mitología egipcia.
- Naunet/Nunet: Es también el mismo nombre, el de la diosa mitológica del océano para los egipcios antiguos, es un nombre precioso y muy original, de los que hacen sentirse especial a quien tiene la suerte de haber sido inscrita con dicho nombre.
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