Efectos Negativos de la Lactancia Materna en la Madre
Antes de centrarnos en la lactancia materna, es importante hablar de la maternidad, ya que ésta supone un cambio muy importante en la vida de una mujer, que tendrá que hacer frente a nuevas demandas y a muchos cambios a todos los niveles: físicos, psicológicos, económicos y sociales.
Es importante recordar que a pesar de las expectativas y los deseos que las mujeres tenemos en relación al embarazo, el parto, la lactancia, la maternidad etc., algunas cosas están en nuestras manos: como por ejemplo informarnos, aclarar nuestras necesidades, buscar profesionales y personas de confianza que nos guíen y acompañen, comunicar de forma clara qué queremos y cuáles son nuestras preocupaciones. Pero también es necesario tener presente que no podemos controlarlo todo, que nuestro proceso depende en parte de nosotras, pero también de otras personas y de una serie de circunstancias imprevisibles que no están en nuestras manos.
Y aquí es donde la capacidad para adaptarnos, la flexibilidad y la aceptación, van a jugar un papel clave para superar los obstáculos de forma satisfactoria. En ocasiones va a ser necesario transitar por emociones como la tristeza, la rabia y la frustración por la pérdida de una ilusión o un deseo que teníamos y que no pudo ser.
A menudo es necesario pasar por un duelo por todo aquello que pensábamos que iba a ser y no fue.
En un artículo publicado por Ibone Olza, doctora en Medicina, especialista en Psiquiatría y directora del Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal, la autora comenta que “amamantar, hoy en día, parece más difícil de lo que muchas madres imaginan o esperan.
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La misma autora añade que “pocos estudios han analizado las experiencias de las madres que optan por una lactancia mixta o artificial. En su estudio de seiscientas madres que alimentaban a sus bebés total o parcialmente con leche de fórmula, Fallon y col. encontraron que el 56% de ellas habían pensando durante el embarazo que amamantarían a sus bebés de forma exclusiva. El 67% expresaban haber sentido culpa por dar el biberón. Un abrumador 76% sentían que tenían que defenderse o justificar su elección frente a otras madres o profesionales de salud. Pese a ello, el 67% se sentía satisfecha con su experiencia y 36% se sentían apoyadas por los profesionales.
Desafíos Físicos de la Lactancia Materna
Aunque los expertos consideran que la leche materna es la mejor opción nutricional para los bebés, la lactancia materna no siempre es posible.
En un artículo publicado por el Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal, titulado “No eres mala madre si no has podido o querido dar el pecho. Puede ocurrir que los primeros días aparezcan grietas en los pezones que producen dolor, o que la madre sufra mastitis (inflamación del tejido mamario), o que el bebé tenga dificultades en chupar si el pezón no sobresale lo suficiente.
Hay dificultades que pueden requerir la intervención de profesionales con experiencia en lactancia. Es importante que desde el comienzo te asegures de tener todo el apoyo y ayuda necesarios en caso de que se presente algún problema. Las complicaciones más frecuentes, como la ingurgitación mamaria, el dolor, las grietas en los pezones y las mastitis, suelen ser consecuencia de problemas con la técnica de la lactancia.
Ingurgitación Mamaria
La ingurgitación mamaria puede aparecer a los dos o tres días del parto en ambos pechos, que se ponen tensos, hinchados y calientes. Suele generar mucha preocupación, porque los pechos están hinchados y doloridos, el bebé tiene dificultad para agarrarse y la madre se siente impotente al intentar vaciar el pecho sin conseguirlo. En realidad la ingurgitación no se debe a un acúmulo de leche, sino a la congestión de la glándula mamaria, es decir, a la inflamación debida a la dilatación vascular producida en la glándula que se está preparando para la lactancia.
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Si tuvieras una ingurgitación es importante relajarse antes de la toma. Para ello puedes darte un baño o una ducha caliente, recibir un masaje agradable en hombros o espalda, oír música, etc. Unos minutos antes de poner al bebé al pecho realiza contacto piel con piel con tu bebé y aplica calor local para favorecer la salida de la leche.
Dolor y Grietas en los Pezones
Los primeros días es normal sentir una molestia en los pezones durante la toma, ya que el embarazo produce un aumento de la sensibilidad en los pezones que suele desaparecer poco después del parto. Sin embargo, un dolor intenso o persistente no puede considerarse normal y suele indicar que existe algún problema. Lo más frecuente es que el dolor se deba a una compresión del pezón. Como consecuencia pueden aparecer grietas y además se dificulta el vaciado de la mama con riesgo de complicaciones como mastitis, disminución de la producción de leche, escasa ganancia de peso etc.
Las grietas suelen ser el resultado de un problema de agarre que ocasiona un traumatismo en el pezón. Si tienes grietas es importante que consultes con un profesional experto en lactancia para que identifique la causa y la trate. Tendrá que realizar una historia clínica adecuada, explorarte el pecho y al bebé y observar una toma. Te ayudará a mejorar el agarre del bebé, optimizando la postura o realizando un agarre dirigido, lo que suele proporcionar un alivio inmediato e importante. Si tienes un dolor intenso, las pezoneras pueden serte de utilidad de forma transitoria, siempre y cuando las coloques correctamente y hasta que se corrija la causa y se hayan curado las grietas. Existen diferentes tamaños, por lo que es importante que elijas aquella que se adapte al tamaño de tu pezón y a la boca del bebé. En caso de duda es mejor que optes por el tamaño más grande.
Si las grietas tardan en curarse a pesar de haberse resuelto la causa que las provocó, hay que sospechar una sobreinfección bacteriana y puede ser necesaria la aplicación de una pomada antibiótica tras la toma. Esto lo decidirá el profesional sanitario experto en lactancia.
Ten en cuenta que durante la lactancia las pequeñas glándulas que están en la areola proporcionan hidratación al pezón, por lo que no es recomendable que te laves los pezones antes y despúes de las tomas para evitar retirar esta protección natural.
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Mastitis
Si notas dolor y enrojecimiento en alguna parte del pecho, acompañado o no de fiebre y malestar general, puedes estar desarrollando una mastitis. Debes saber que la mastitis no siempre es infecciosa y que puede ser simplemente la consecuencia de una inflamación de una zona de la mama por un vaciado incompleto.
Por eso ante la sospecha de una mastitis es muy importante continuar con la lactancia aumentando la frecuencia de las tomas, o si esto te produce demasiado dolor, vaciando el pecho con sacaleches. Conviene que te asegures de que el pecho afectado se vacía adecuadamente, recurriendo al sacaleches o a la extracción manual si lo crees necesario.
Para aliviar las molestias puedes aplicarte frío entre las tomas y tomar ibuprofeno por sus efectos antiinflamatorios. Si con todas estas medidas no observas una clara mejoría en 12 o 24 horas o si el dolor en la mama se acompaña de fiebre, de malestar general, escalofríos, dolores musculares, etc., es necesaria una valoración médica, ya que la mastitis puede ser infecciosa y además requerir un tratamiento antibiótico.
Aunque sufrir una mastitis puede resultar duro y además, en muchas ocasiones está precedida de otros problemas con la lactancia, debes de saber que con el tratamiento adecuado notarás una gran mejoría en 24 horas. No te desanimes.
Pezones Planos o Invertidos
El tamaño y la forma del pecho y de los pezones no tiene por qué ser un motivo de preocupación, a menos que tu bebé tenga dificultades para hacer un agarre adecuado. Los pezones planos no suelen ser un problema dado que para mamar de forma eficaz el bebé debe introducir en la boca no sólo el pezón, sino una parte importante de la areola.
Los pezones invertidos suelen deberse a unos conductos galactóforos cortos, que son los conductos que transportan la leche de los lóbulos mamarios al pezón. Esta situación mejora tras un periodo de lactancia. Las primeras tomas pueden ser dolorosas debido al estiramiento que la succión provoca sobre dichos conductos. Se ha comprobado que no resulta útil la realización de ejercicios de estiramiento de los pezones durante el embarazo ni el uso de escudos prenatales.
Si tienes pezones invertidos te puede ayudar tratar de extraer el pezón con una jeringa o con el sacaleches, o bien estimularlo rotándolo o mojándolo con agua fría justo antes de la toma. Las pezoneras pueden resultarte muy útiles si con las medidas anteriores el bebé no consigue un buen agarre. Con las tomas los conductos se irán elongando y desaparecerá el dolor. Si tus pezones son grandes para la boca del bebé hasta que su crecimiento le permita conseguir un agarre adecuado puede ser necesario que te extraigas la leche con sacaleches y se la administres. También puedes probar el uso de pezoneras, teniendo en cuenta que sólo entrará parte del pezón o que estará muy comprimido y, por lo tanto, el vaciado del pecho no será adecuado.
Hipogalactia (Baja Producción de Leche)
Seguramente, en alguna ocasión, has dudado de tu capacidad para producir toda la leche que tu bebé necesita, o alguna persona de tu entorno te ha hecho dudar. Si tu bebé hace tomas frecuentes, no sientes dolor al agarre ni durante la toma, queda satisfecho y relajado, suelta espontáneamente el pezón, moja y ensucia pañales, está tomando suficiente leche. Si, por el contrario, tienes grietas o dolor, zonas induradas en el pecho, el bebé mama inquieto o se duerme en las tomas y “está todo el día colgado al pecho”, puede no estar tomando toda la leche que necesita.
Existen múltiples causas de escasa producción de leche. Ninguna de ellas se soluciona administrando exclusivamente suplementos de fórmula. Conviene que sepas que lo que mantiene la producción de leche es la estimulación que realiza la succión de tu bebé o del sacaleches y el vaciado adecuado del pecho.
En la gran mayoría de los casos la hipogalactia es debida a escasa estimulación por tomas poco frecuentes, limitar su duración, ofrecer un solo pecho en cada toma y por dificultades en el agarre que conducen a un vaciado inadecuado. Raramente, la hipogalactia es debida a otros problemas médicos que pueden ser identificados y tratados.
Independientemente de la causa de la hipogalactia, las primeras medidas a tomar serán aumentar la frecuencia de las tomas y ofrecer ambos pechos en cada una de ellas, comprimir el pecho durante la succión para facilitar la salida de la leche, permitir que sea el bebé el que suelte espontáneamente el pezón y completar, si es necesario el vaciado mediante la extracción manual o con sacaleches. Ofrece a tu bebé después de una toma la leche extraída y consulta a un profesional.
Si con estas medidas no aumenta la producción de leche y sigue siendo necesaria la suplementación con fórmula es recomendable consultar a un profesional experto en lactancia.
Quizás sepas que también existen medicamentos para incrementar la producción de leche, llamados galactogogos. Estos fármacos deben ser siempre indicados por un profesional médico, despúes de haber investigado todas las posibles causas de hipogalactia.
Bebés Adormilados o con Frenillo Corto
Algunos recién nacidos están muy adormilados durante los primeros días y no se despiertan para mamar. Conviene que le despiertes para que haga al menos 8 tomas al día. Otros recién nacidos maman con frecuencia pero no succionan de forma efectiva y suelen dormirse en el pecho.
Los lactantes con frenillo corto pueden tener dificultad con el agarre y producir dolor durante la toma. Esta dificultad puede compensarse si se les ayuda a conseguir un agarre profundo, con lo que disminuye la compresión del pezón y el dolor. Además pueden necesitar más tiempo para mamar y puedes ayudarle comprimiendo el pecho durante la succión.
Otros Factores a Considerar
Además de los desafíos físicos, existen otros factores que pueden influir negativamente en la experiencia de la lactancia materna:
- Exigencia de tiempo y dedicación.
- Dieta y estilos de vida: Las mujeres que están lactando deben tener cuidado con lo que comen y beben, así como con los medicamentos que toman, porque pueden transmitírselo a sus bebés a través de la leche materna.
- Factores económicos o laborales, ya que la incorporación al trabajo va a tener una enorme influencia en la lactancia materna, por ejemplo si la mujer tiene que viajar de forma habitual.
- El mayor problema de la lactancia materna más allá del año de edad es el rechazo social y profesional.
Alternativas a la Lactancia Materna
En el caso de que la madre no pueda darle el pecho por motivos personales o laborales, existen opciones alternativas para poder seguir una lactancia materna exclusiva almacenando la leche materna. Si este es tu caso, puedes extraer tú misma tu leche con ayuda de un sacaleches y guardarla, tanto en el frigorífico (no en la puerta) como en el congelador, para usarla cuando sea necesaria. Si esta es tu opción personal, estate tranquila, con las leches artificiales comercializadas, podrás tener la seguridad de que las necesidades nutricionales del pequeño estarán colmadas.
Es importante que cada familia y cada madre tome decisiones informadas. En el Centro de Psicología Canvis de Barcelona nuestro equipo de psicólogos/as te puede ofrecer información, acompañamiento y apoyo tanto si tienes dudas acerca de la lactancia ( materna, mixta o artificial) como si estás experimentando dificultades o has tenido que tomar decisiones o has vivido experiencias que te generan malestar emocional, ya sea tristeza, culpa, frustración, miedo, enfado, resentimiento o arrepentimiento.
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