¿Es Difícil Quedarse Embarazada? Causas y Soluciones

01.11.2025

Cada vez es más frecuente que muchas mujeres se hagan la pregunta de por qué no se quedan embarazadas. En el mundo actual, las causas de la infertilidad son muy variadas y, a menudo, no tienen una respuesta única. Desde factores médicos como problemas de ovulación o calidad del esperma, hasta aspectos relacionados con el estilo de vida, muchos elementos pueden influir en este proceso.

Hablamos de esterilidad para referirnos a la incapacidad de una pareja para conseguir un embarazo cuando, después de un año de vida sexual activa sin ningún método anticonceptivo, no lo han logrado en mujeres menores de 35 años o después de 6 meses en mayores de 35 años. Esta definición se apoya en estudios demográficos que muestran cómo el 84% de las parejas quedan embarazadas al cabo de un año de intentarlo.

En este artículo hablaremos sobre las principales causas de la infertilidad y las opciones disponibles para superar estos obstáculos. También te daremos algunos consejos útiles para aumentar tus probabilidades de concebir.

Síntomas de la Esterilidad

El principal síntoma es, evidentemente, la aparición de dificultades para lograr un embarazo después de un tiempo prolongado intentándolo. En el caso de las mujeres, muchos de los síntomas pueden estar relacionados, principalmente, con el ciclo menstrual y la ovulación.

  • Ciclos menstruales irregulares: Periodos menstruales que son muy cortos, muy largos o ausentes, los cuales pueden ser indicativos de problemas ovulatorios.

Por otro lado, en el caso de los hombres, los síntomas de esterilidad a menudo están relacionados con la producción y la calidad seminal. Pero, es importante tener en cuenta que muchas personas pueden tener problemas de fertilidad sin presentar ningún síntoma evidente.

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Causas Comunes de la Esterilidad

La edad es un factor importante que puede influir en la fertilidad femenina. A medida que una mujer envejece, la calidad y cantidad de sus óvulos disminuyen gradualmente. Esto puede hacer que sea más difícil quedar embarazada y aumenta el riesgo de problemas durante el embarazo.

Uno de los factores más comunes en la esterilidad femenina es la disfunción ovulatoria. Esto puede incluir la falta de ovulación o una ovulación irregular. Tener anomalías uterinas congénitas, como el útero septado o el útero bicorne, puede afectar la capacidad del útero para mantener un embarazo.

La endometriosis es una condición en la que el tejido que normalmente reviste el útero (endometrio) crece fuera de él. Las trompas de Falopio tienen un papel muy importante en el proceso de la fecundación, ya que son el sitio donde el espermatozoide encuentra al óvulo.

En el caso de los hombres, es fundamental, comprender los factores que pueden afectar al funcionamiento normal del aparato reproductor masculino, de manera que podamos encontrar la solución más adecuada a cada caso. La baja producción de espermatozoides (oligozoospermia) o la ausencia completa de espermatozoides en el semen (azoospermia) son causas frecuentes de esterilidad. La calidad del semen es esencial para la fertilidad masculina.

Una dieta desequilibrada afecta directamente la fertilidad. La ausencia de nutrientes esenciales puede dificultar la ovulación y afectar los ciclos menstruales. El peso inadecuado, tanto por exceso como por defecto, interfiere con la producción de hormonas necesarias para la ovulación y la calidad de los espermatozoides. Además de afectar el bienestar emocional, el estrés también impacta el equilibrio hormonal. Según un estudio publicado en 2018 en el American Journal of Epidemiology, las mujeres con un alto índice de estrés tienen hasta 13 % menos de probabilidad de quedar embarazadas.

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Condiciones como el síndrome de ovario poliquístico o la endometriosis dificultan la liberación del óvulo y su transporte hacia el útero. También pueden haber obstrucciones en las trompas de Falopio causadas por infecciones o cirugías previas. De acuerdo con esta investigación de Frontiers in Physiology, factores como el tabaco, el alcohol y una dieta inadecuada afectan la cantidad, forma y movilidad de los espermatozoides. Enfermedades como la diabetes, los trastornos tiroideos o la hipertensión pueden interferir con la fertilidad.

Factores Adicionales que Pueden Influir en la Fertilidad

La fertilidad de hombres y mujeres puede verse afectada por un consumo excesivo de alcohol. Reducir tu consumo de alcohol puede ayudarte a quedarte embarazada. En comparación con los no fumadores, los hombres que fuman pueden tener menos espermatozoides o un número más elevado de espermatozoides con anomalías. En las mujeres, fumar puede afectar a la fertilidad y provocar una menopausia precoz. También puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo y parto prematuro.

Estar demasiado delgada o tener sobrepeso puede alterar el ciclo menstrual y reducir las probabilidades de quedarse embarazada. Si tú o tu pareja tomáis cualquier medicamento, deberéis consultar al médico para que os informe sobre si este puede reducir la fertilidad. Algunos de los lubricantes más comúnmente disponibles pueden ser dañinos para los espermatozoides; por lo que, el uso de dichos lubricantes puede reducir tus posibilidades de quedarte embarazada.

La exposición a productos químicos tóxicos, la radiación y el contacto con otras sustancias nocivas en el lugar de trabajo o en el entorno puede afectar negativamente la salud reproductiva. Las ETS, como la clamidia y la gonococia, pueden causar daño en el sistema reproductor tanto en hombres como en mujeres.

Infertilidad Secundaria

La infertilidad secundaria, que ocurre cuando se enfrenta dificultad para concebir después de haber tenido un hijo, es más común de lo que parece. El apellido “secundaria” alude a la situación de tener uno o más hijos previos y no poder lograr una nueva gestación. Además, el sobrepeso, el estrés y la calidad del esperma de la pareja también pueden influir.

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Las causas de la infertilidad secundaria son similares a las de la infertilidad primaria, pero pueden incluir factores adicionales como:

  • Edad de la mujer: Por frecuencia, y debido a los cambios sociológicos acontecidos en las últimas décadas, es la condición limitante más frecuente y transcendente. Cada vez se retrasa más la búsqueda de primeros y sucesivos embarazos. El potencial reproductivo máximo en la mujer se produce entre los 20-25 años. A partir de los 35, se evidencia una mayor dificultad para conseguir embarazo y, además, se produce un mayor número de abortos. Esta situación se acentúa, mucho más, a partir de los 40 años. La demora en plantearse un primer embarazo o un nuevo embarazo aumenta de forma inexorable la dificultad para conseguirlo. La reserva ovárica está en íntima relación con la edad y el ovario es un órgano con una “esperanza de vida reproductiva” corta.
  • Factores masculinos: (afectación de la calidad seminal): en los hombres también se produce un envejecimiento reproductivo, pero es más tardío y más variable caso a caso.
  • Estilo de vida: los hábitos o conductas que afectan a la salud general, también repercuten en la fertilidad, tanto en hombres como en mujeres. Problemas de peso, sobre todo, obesidad y delgadez extrema, consumo de tabaco y/o alcohol, exposición a tóxicos y sustancias químicas medioambientales. El porcentaje de población general expuesta es elevado, pero, en muchas ocasiones, son factores que se pueden corregir.
  • Infecciones o cirugías: que hayan dañado al útero, trompas de Falopio o a los ovarios.

Diagnóstico y Tratamiento

Si llevas más de un año intentando quedarte embarazada sin éxito y tienes menos de 35 años, deberías hablar con tu médico para recibir asesoramiento profesional. Y si tienes más de 35 años, se aconseja ir antes, a los 6 meses. La razón es que a partir de esa edad la fertilidad femenina desciende de forma progresiva.

Tu médico puede ofrecer una variedad de pruebas para ayudar a determinar la infertilidad o problemas de fertilidad:

  • Análisis de sangre: Un análisis de sangre puede determinar los niveles de una hormona llamada progesterona y tu médico puede usar esta prueba para verificar si estás ovulando. Si tienes periodos irregulares, es posible que te ofrezcan otra prueba para medir tus hormonas gonadotropinas, que estimulan a los ovarios para que produzcan óvulos.
  • Prueba de clamidia.
  • Ecografía.
  • Radiografía.
  • Laparoscopia: Este es un tipo de cirugía mínimamente invasiva en la que se inserta un tubo delgado con una cámara para examinar el útero, las trompas de Falopio y los ovarios.
  • Análisis de semen: La principal causa de infertilidad en los hombres es el bajo número de espermatozoides o la mala calidad de los espermatozoides, es decir, que haya suficientes espermatozoides móviles (espermatozoides que se mueven correctamente).

El posible tratamiento para la infertilidad realmente depende de la causa. Tu médico determinará si tu infertilidad puede tratarse en función de tu situación personal.

Algunos tratamientos médicos incluyen:

  • Inseminación artificial.
  • Fecundación in vitro (FIV).
  • Medicamentos para estimular la ovulación.

Esterilidad de Origen Desconocido (EOD)

Lo que nadie se espera es que después de hacerse las pruebas habituales, los resultados indiquen que “todo es normal” y no haya una explicación. Esta situación se denomina técnicamente esterilidad de origen desconocido (EOD) o idiopática, y para muchos expertos sigue siendo un tema controvertido, ya que la falta de un diagnóstico hace difícil decidir cuál puede ser la estrategia a seguir.

La infertilidad inexplicada (EOD por sus siglas en español) representa aproximadamente un 30% de los casos de infertilidad, aunque este porcentaje puede variar entre el 8% y el 37% según el grado de exhaustividad del estudio diagnóstico realizado.

En pacientes con mal pronóstico natural, la IUI con estimulación ovárica ha mostrado mejoras en tasas de embarazo frente a la gestación expectante. La FIV no ha mostrado beneficios claros sobre IUI en este grupo. Y la ICSI no mejora resultados frente a FIV convencional si no hay un factor masculino. En resumen: la FIV no aporta mejores tasas de éxito que la IUI en pacientes con EOD y buen pronóstico, lo que refuerza un enfoque progresivo en el tratamiento.

Recomendaciones Finales

Adoptar un estilo de vida saludable es clave para aumentar las probabilidades de concebir.

  • Alimentación balanceada: Incluir frutas, verduras, cereales integrales, grasas saludables y proteínas magras aporta los nutrientes esenciales para la fertilidad.
  • Ejercicio moderado y control del estrés: Mantenerse activa con actividades físicas moderadas promueve una mejor circulación y salud hormonal.
  • Evitar sustancias perjudiciales: Reducir o eliminar el consumo de tabaco, alcohol y medicamentos no esenciales es fundamental para la calidad de los espermatozoides y los óvulos.

Saber cuándo es el momento adecuado para buscar ayuda médica puede marcar la diferencia en el camino hacia la concepción. Concebir puede ser un desafío, pero no estás sola.

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