Desarrollo y Movimiento del Feto en la Semana 10 de Embarazo
La semana 10 de embarazo marca la mitad del tercer mes, acercándose al final del primer trimestre de gestación. En este momento crucial, el embrión pasa a denominarse feto, con todos sus sistemas básicos formados.
¿Cómo es el crecimiento del feto en la décima semana?
En la semana 10 de embarazo, el embrión pasa a llamarse feto hasta la fecha de su nacimiento. El cuerpo del feto ya está más alargado y empieza a parecerse más a un humano. Además, es muy activo: el feto mueve sus piernas dando patadas y traga líquido amniótico de forma constante.
Tal y como dice Silvia: En la semana 10 de embarazo el embrión pasa a llamarse feto. Las medidas del feto en la décima semana de embarazo son unos 3-4 cm de longitud y unos 5 gramos de peso.
En la ecografía de la semana 10 muestra un embrión con sus brazos y sus piernas, aunque es más difícil identificar manos y pies. Se observa la cabeza con las estructuras intracraneales y el corazón latiendo muy rápido (entre 120 y 160 latidos por minuto). Aún tiene la hernia umbilical fisiológica que veíamos en ecografías previas.
A partir de la semana 10 de embarazo ya se puede calcular el peso del bebé, que ahora ronda los 5 gramos. La longitud del embrión es de 3 a 4 centímetros y su peso, unos 5 gramos. A partir de la semana 10 de embarazo, podemos determinar el peso del embrión, ya que antes es demasiado pequeño para diferenciar el peso semana a semana.
Lea también: 12 Semanas de Embarazo: Desarrollo
Otros cambios importantes en el feto durante esta décima semana son los siguientes:
- La frente es grande con respecto al tamaño de la cara debido al desarrollo del cerebro.
- Se empiezan a formar la lengua, el paladar y los primordios de los dientes.
- Aparecen primero los codos y después las rodillas, mientras se van alargando las extremidades.
- Los dedos de las manos y los pies se separan y aparecen las uñas.
- Las manitas se abren y cierran constantemente.
- Aparece el lanugo: vello muy fino que recubre la piel.
- Se forma el ano y el surco uretral.
- Se inicia la osificación del esqueleto, es decir, los huesos acumulan calcio.
- Los órganos sexuales empiezan a diferenciarse.
- El saco vitelino se va encogiendo porque la placenta está en pleno funcionamiento.
Además de todos estos cambios, sus ojos, párpados y oídos continúan en proceso de desarrollo y tardarán aún un tiempo en estar formados de manera completa.
Los huesos ya acumulan calcio. Este proceso hará que el cartílago se convierta en hueso. Empieza por el centro de los huesos y se extiende hacia los extremos. En el sistema nervioso, miles de neuronas se crean cada día y hacen que el cerebro se desarrolle rápidamente. Por ahora estas neuronas no tienen casi actividad.
Pero todo en el desarrollo tiene un sentido. Es fundamental que se formen adecuadamente; más adelante migrarán del centro a la periferia del cerebro y se conectarán entre ellas. Pero todavía faltan semanas para esto. A pesar de que el cerebro no participa, los nervios se han formado y conectan ya muchos músculos, que tienen movimientos involuntarios cada vez más frecuentes. Por ejemplo, las manos ya se abren y cierran de forma periódica.
Los intestinos siguen formándose y se van colocando en su lugar, desapareciendo progresivamente la hernia fisiológica que existe en las primeras semanas.
Síntomas en la madre
En la décima semana de embarazo, es posible que los síntomas molestos de las primeras semanas, como las náuseas y vómitos, empiecen a remitir.
Lea también: Semana 36 de embarazo: Actividad fetal
Todavía no se han producido importantes cambios en el cuerpo de la mujer, pero empezará a notar que la ropa le está más ajustada por la zona de la cintura. El útero ha aumentado considerablemente de tamaño y ocupa gran parte de la pelvis.
Por otra parte, un cambio importante en esta semana es que los pechos aumentan de tamaño. Es importante comprar un sujetador especial para gestantes llegados a este punto, pues ayudará a evitar problemas de espalda.
Otros síntomas característicos en la semana 10 de embarazo son los siguientes:
- Aumento de la salivación.
- Gases.
- Arañas vasculares en las piernas por la dilatación de los capilares sanguíneos.
- Aumento de peso en 1 o 2 kg.
- Vientre hinchado por arriba del pubis.
- Ligeras molestias por el estiramiento de la placenta.
- Ganas frecuentes de orinar.
En general, sin embargo, nos encontramos en plena adaptación del cuerpo al embarazo, los niveles de hormonas son muy altos, y los síntomas y cambios, que son tan variables en cada persona, van a continuar al menos unas semanas más. El útero cada vez es más grande, pero todavía a duras penas sobrepasa el hueso del pubis. A estas alturas, es posible que la mujer haya ganado uno o dos kilos. Sin embargo, hay mujeres que no han notado ningún cambio de peso todavía. Incluso es posible que, debido a las náuseas y los vómitos, se pierda el apetito y algo de peso. Los síntomas seguirán siendo los mismos que en semanas previas, pero algunas mujeres empezarán ya a notar ciertas mejoras. Por ejemplo, una disminución de las náuseas y el malestar digestivo.
Por último, el estado de ánimo suele mejorar a partir de esta semana gracias a la adaptación del cuerpo al estado de gestación y a la disminución de síntomas molestos. La mayoría de embarazadas afirman que realmente empiezan a disfrutar del embarazo a partir de la semana diez.
Control del embarazo a las 10 semanas de embarazo
Si la embarazada aún no ha tenido su primera visita al ginecólogo, es importante que lo haga en la semana 10. En la ecografía será posible tomar las medidas del feto, visualizar las estructuras fetales y escuchar su latido cardiaco.
Lea también: Movimiento del Bebé en la Semana 14
A partir de este momento empieza el seguimiento del embarazo. El ginecólogo tiene en cuenta todos los antecedentes de la mujer para incluirlos en su historia: embarazos previos, posibles abortos, síntomas destacados, etc.
También es muy fundamental controlar el peso y la presión arterial de la madre, medidas que se tomarán en cada revisión ginecológica.
En función de las características del embarazo, edad de la madre, riesgo de aborto u otros aspectos, será necesario llevar un control más o menos estricto de la gestación. No obstante, las pruebas que comentamos a continuación sí que se hacen en todos los embarazos hoy en día.
Análisis de sangre
Durante el transcurso del primer trimestre del embarazo, es necesario hacer un análisis de sangre con el objetivo de comprobar los siguientes parámetros:
- Grupo sanguíneo de la madre.
- Posible anemia por falta de hierro.
- Serologías para saber si la madre ha pasado enfermedades infecciosas como la hepatitis, sífilis, toxoplasmosis o rubéola.
Como ya hemos comentado, en estas semanas se realiza habitualmente la analítica de primer trimestre. Además del grupo sanguíneo y el estudio habitual de la sangre para saber si la madre tiene anemia, se mirarán las pruebas de infecciones, en términos médicos serologías, que permiten saber si se han pasado determinadas enfermedades. Algunas de estas son las hepatitis B y C, sífilis, toxoplasma y rubéola. También se determinan los anticuerpos del HIV. Es muy importante realizar todas estas pruebas dado que si la madre tuviese una infección, ésta podría pasar al feto.
En caso de obtener algún resultado alterado, el ginecólogo tomará las medidas oportunas para que no exista ningún riesgo para la madre o el feto. Es muy importante tratar las infecciones para que éstas no pasen al feto.
En este primer análisis de sangre también se determinan otras proteínas necesarias para hacer el llamado screening bioquímico que se comenta a continuación.
Cribado combinado del primer trimestre
Esta prueba diagnóstica prenatal también se conoce como triple screening y suele hacerse entre las semanas 10 y 12 de embarazo.
El cribado combinado del primer trimestre consiste en la estimación de las probabilidades de riesgo de que el feto esté afectado por síndrome de Down u otras cromosomopatías.
Para hacer este cribado combinado, es necesario hacer una extracción de sangre materna y una ecografía para obtener los siguientes parámetros:
- La proteína placentaria asociada al embarazo: PAPP-A.
- Valores de la beta-hCG libre.
- La translucencia nucal del feto.
Normalmente, primero se hace el análisis de sangre sobre la semana 8 u 11 y, a continuación, la ecografía en la semana 12 de gestación. No obstante, hay casos en que ambos estudios se hacen conjuntamente.
Para hacer el cálculo de la probabilidad de riesgo que hemos comentado, se toman en cuenta estos 3 parámetros junto con la edad y el peso de la embarazada en el momento de hacer los análisis y la ecografía.
Finalmente, y como ya hemos comentado, se solicita el cribado (o screening bioquímico), que se combinará con la ecografía de las 12 semanas, para conocer si existe un riesgo aumentado de anomalías cromosómicas.
Puesto que esta prueba solamente es una estimación, si se obtuviera un resultado que indique posibilidad de riesgo, es recomendable hacer una amniocentesis o biopsia de corión para confirmar que efectivamente existe alguna alteración cromosómica.
La ventaja de la biopsia corial frente a la amniocentesis es que se realiza unas semanas antes, entre las semanas 9 y 11 de embarazo, con lo que se obtiene un diagnóstico genético precoz. El riesgo de aborto de esta prueba es de un 1-2%. Esta prueba diagnóstica también se realiza para descartar precozmente enfermedades hereditarias genéticas o aquellas ligadas al sexo.
Cuidados en la semana 10 de gestación
A partir de este momento de la gestación, la mujer va a empezar a notar más el crecimiento del feto en su interior, ya sea por el aumento de peso o por las molestias en la espalda. Es muy importante practicar deporte apto para embarazadas para mantener el buen estado físico y combatir los posibles dolores.
La alimentación también es clave para el correcto desarrollo del bebé, pues éste toma los nutrientes, vitaminas y minerales de la madre a través de la sangre que fluye por la placenta y el cordón umbilical.
A continuación, vamos a comentar todas la recomendaciones para un embarazo saludable a partir de la semana 10:
- Dieta sana y equilibrada con los aportes necesarios de ácido fólico, calcio, hierro y vitamina C.
- Hacer al menos 5 comidas al día y en pocas cantidades para mejorar la digestión.
- Masticar bien y despacio los alimentos para evitar los gases.
- Beber agua frecuentemente para la correcta hidratación.
- Usar ropa con cintura holgada para estar más cómoda.
- Comprar un sujetador de más talla, preferiblemente sin aros y con algodón.
- Caminar al menos media hora al día para combatir la fatiga y mejorar la circulación.
- Acudir al médico si la mujer experimenta algún sangrado o tiene síntomas de infección de orina.
tags: #feto #de #10 #semanas #desarrollo #y