Insuficiencia Renal y Fertilidad Femenina y Masculina: Un Análisis Detallado
¿Cuál es uno de los mayores deseos? Si bien esta pregunta es totalmente abierta y puede contestarse con diferentes afirmaciones dependiendo de la persona a quien preguntemos, existen muchos casos en los que ese sueño será el de tener descendencia. No obstante, aunque suele ser común plantear este camino como una opción muy bonita, puede darse la situación de que se complique más de lo esperado. Si una persona (o ambas en una pareja) padecen de infertilidad, ya sea masculina o femenina, no se podrá conseguir el objetivo marcado. Durante el artículo de hoy, desde CER Santander queremos aclarar algunos conceptos y preguntas frecuentes que pueden tener nuestros pacientes en relación a la infertilidad.
De este modo, abordaremos la definición del propio concepto y veremos la diferencia presente en cuanto a la esterilidad. Por otra parte, también examinaremos algunas de las causas que pueden llegar a ocasionar infertilidad en el hombre y la mujer. Por último, también queremos hacer un repaso por distintos de los tratamientos de fertilidad que te pueden ayudar. Recordamos que estos procesos serán aplicados dependiendo del caso que presente cada persona o pareja y siempre recomendados por un profesional que pueda certificar el problema real que tiene una pareja para la concepción.
Definición de Infertilidad y Esterilidad
Como hemos dicho, lo primero que vamos a hacer para establecer un marco básico del que partir es definir el propio concepto que nos ocupa. La infertilidad se refiere a la incapacidad de una pareja para concebir después de tener relaciones sexuales regulares sin protección durante un año o más. La infertilidad puede ser temporal o permanente, y puede ser tratada con diversos tratamientos médicos, como la fertilización in vitro (FIV) o la inseminación artificial (IA). Más adelante trataremos más en profundidad estos procesos, que tienen como objetivo garantizar que la pareja consigue un positivo en embarazo.
Aunque a menudo se utilizan indistintamente, la infertilidad y la esterilidad son dos términos diferentes que describen diferentes grados de incapacidad para concebir un hijo o hija. Por un lado, la infertilidad se refiere a la incapacidad de una pareja para concebir después de tener relaciones sexuales regulares sin protección durante un año o más. La esterilidad, por otro lado, se refiere a la completa incapacidad de una persona para concebir un hijo. Es decir, una persona estéril no puede tener hijos biológicos, independientemente de los tratamientos médicos o los esfuerzos realizados para lograrlo.
Gracias a la información expuesta, podemos ver claramente la diferencia entre infertilidad y esterilidad. Sí, existen diferentes tipos de infertilidad. Si nos fijamos ahora en la que consideramos como infertilidad secundaria, veremos que existe una diferencia fundamental con respecto a la que ya hemos comentado. También hace referencia a esa incapacidad de conseguir alcanzar la concepción tras estar libres de protección durante los encuentros sexuales de la pareja. Sin embargo, con la infertilidad secundaria la pareja ya habrá conseguido tener un hijo o hija de manera previa.
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Infertilidad Masculina y Femenina
Sí, tanto los hombres como las mujeres pueden experimentar infertilidad. En una pareja infértil, aproximadamente el 40-50% de los casos se deben a factores masculinos, mientras que el 50-60% de los casos se deben a factores femeninos. Comenzamos con la infertilidad femenina. Una vez que hemos visto algunas de las principales complicaciones que pueden verse relacionadas con el factor femenino, pasamos ahora con el factor masculino. Al igual que ocurría en la sección anterior, vemos que no existe un único motivo que tenga la habilidad de mermar la capacidad reproductiva del varón.
La azoospermia es una alteración seminal caracterizada por la ausencia de espermatozoides en el eyaculado. Frecuentemente, esta afección en el varón aparece asociada a otras enfermedades. De hecho, es común que la azoospermia, ya sea secretora u obstructiva, surja como consecuencia de otras enfermedades de tipo genético o anatómico. La ausencia de espermatozoides en el eyaculado es la causa de infertilidad en un 15% de los hombres.
Aunque esta también puede deberse a factores genéticos y fisiológicos o a problemas relacionados con la eyaculación. La infertilidad masculina puede ser un trastorno multifactorial en el que se requiera la intervención de un equipo multidisciplinar de expertos. De todos los casos de infertilidad diagnosticados, un 30% se deben a factores masculinos. El seminograma o espermiograma (un análisis de la muestra de semen en el laboratorio) determina la concentración de espermatozoides, su movilidad y su forma, y permite evaluar su composición para determinar posibles anomalías.
Cuando hablamos de infertilidad masculina idiopática (de origen desconocido) los factores determinantes son, generalmente, trastornos endocrinos como consecuencia de la contaminación ambiental y anomalías genéticas. La infertilidad masculina es potencialmente curable en algunos casos. Cuando se produce por trastornos hormonales puede tratarse con preparados y medicamentos. También existen medicamentos que aumentan la cantidad de espermatozoides. Tener unos hábitos saludables, evitar la exposición a agentes tóxicos y seguir algunos consejos médicos ayuda en algunos casos a prevenir la infertilidad masculina.
La insuficiencia renal crónica (IRC) se define como la pérdida progresiva y permanente de la actividad renal. Esta afección puede alterar significativamente la regulación hormonal de la producción de espermatozoides. El aumento de la prolactina, la FSH y la LH, así como el descenso de la producción de testosterona, afectan de forma directa a la espermatogénesis, lo cual puede llegar a causar azoospermia en los casos más severos.
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Enfermedades Renales y su Impacto en la Fertilidad
Los riñones son un par de órganos con forma de judía con una función crucial en el aparato excretor. Su función principal es eliminar los desechos y el exceso de líquido mediante la formación de orina, pero también producen hormonas que ayudan a mantener la presión arterial, la producción de glóbulos rojos y el mantenimiento de los huesos. Existen muchas enfermedades que pueden afectar a la función renal, tanto a corto como a largo plazo. Según la International Society of Nephrology, más de 850 millones de personas tienen algún tipo de problema en los riñones en todo el mundo y la prevalencia va en aumento. Para poner en perspectiva esta cifra, cabe destacar que es hasta 20 veces superior a los casos de cáncer globales.
Las enfermedades renales, también conocidas a nivel general como nefropatías, son todas aquellas condiciones que afectan al funcionamiento y estructura de los riñones. Estas patologías atacan a las unidades anatómicas básicas de los riñones, conocidas como nefronas. Las personas con diabetes, presión arterial alta o un familiar cercano con un problema renal son más proclives a desarrollar este tipo de patologías a lo largo de su vida.
- Enfermedad Renal Crónica (ERC): Se define como la pérdida progresiva, permanente e irreversible de la tasa de filtración glomerular a lo largo de un tiempo variable. Según estudios, afecta aproximadamente al 10 % de la población adulta española y a más del 20 % de los mayores de 60 años. La hipertensión arterial y la diabetes son las 2 causas principales de la enfermedad renal crónica.
- Cáncer de Riñón: Se trata de una neoplasia maligna que comienza en este órgano. Es uno de los cánceres más comunes tanto en el sexo masculino como en el femenino, afectando a 1 de cada 46 varones y 1 de cada 80 mujeres. La edad avanzada, el tabaquismo, la obesidad, la hipertensión y otras muchas condiciones se consideran factores de riesgo para el desarrollo de esta enfermedad.
- Cálculos Renales: Conocidos popularmente como piedras en el riñón, son masas sólidas compuestas de pequeños cristales que pueden depositarse en el tracto urinario. Dicho de forma rápida y sencilla, estos compuestos se forman cuando las sales y los minerales de la orina se concentran demasiado, lo cual fomenta su cristalización.
- Nefropatía Diabética: Hace referencia a las complicaciones renales que aparecen en personas con diabetes tipo 1 y 2 graves. En muchos países de alto ingreso, este conjunto patológico es el primer responsable de los trasplantes de riñón. En Estados Unidos, aproximadamente 1 de cada 3 personas con diabetes padece una nefropatía diabética.
- Glomerulonefritis: Es una de las enfermedades renales en las que se ve afectada la estructura de los glomérulos, racimos pequeños y redondos de vasos sanguíneos en el interior de los riñones. Existen 2 tipos de cuadros dentro de esta patología: primario (solo los riñones se ven afectados) y secundario (ocurre como consecuencia de una enfermedad ya existente).
- Enfermedad Renal Poliquística: Es una patología genética progresiva de los riñones. Se caracteriza por el crecimiento de abundantes quistes en estos órganos, lo cual se traduce en síntomas como dolor de espalda o en el costado, insuficiencia renal, presencia de sangre en la orina, infecciones en las vías urinarias recurrentes y dolor de cabeza, entre otros muchos.
- Pielonefritis: O infección renal se define por la presencia de gérmenes en la orina. Habitualmente es causada por bacterias, pero en casos excepcionales puede ser fúngica o vírica. Suele cursar con fiebre, escalofríos, dolor de espalda, necesidad de orinar a menudo y producción de orina turbia.
Tratamientos de Fertilidad
La inseminación artificial (IA) es un proceso en el que se depositan espermatozoides seleccionados directamente en el útero de la mujer en el momento de la ovulación para aumentar las posibilidades de fecundación. Puede realizarse con semen de la pareja o de un donante. La IA se utiliza a menudo en casos de infertilidad leve o en casos en que la causa de la infertilidad es desconocida. Te explicamos todo lo necesario sobre inseminación artificial (IA) en nuestra página destinada a ella.
La fecundación in vitro (FIV) es un procedimiento más complejo que implica la fertilización de óvulos fuera del cuerpo en un laboratorio. Los óvulos son extraídos de los ovarios de la mujer y se fertilizan con espermatozoides en un plato de laboratorio, creándose embriones. Luego, uno o más embriones se transfieren al útero de la mujer con el objetivo de establecer un embarazo. La FIV se utiliza con mayor frecuencia en casos de infertilidad más graves, como la obstrucción de las trompas de Falopio, la endometriosis o la infertilidad masculina severa. Para saber más sobre este tratamiento de fertilidad te recomendamos visitar nuestra sección sobre FIV.
Hay otros tratamientos de fertilidad, como la inducción de la ovulación y la cirugía reproductiva, que también pueden ser opciones para algunas parejas. En caso de que así sea, te recordamos que en CER Santander contamos con un amplio equipo especializado en tratamientos de fertilidad. Muchos otros vídeos también están disponibles por medio de nuestro canal de YouTube. ¿Necesitas contactar con nosotros? Puedes hacerlo por medio de nuestro formulario. Nuestra primera consulta de fertilidad es gratuita.
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Disfunción Eréctil e Insuficiencia Renal
La insuficiencia renal en el origen de la disfunción eréctil. El dato parece relevante, cerca de 2.000.000 de varones en España de entre 40 y 50 años de edad padecen disfunción eréctil. Enfrentarse a este trastorno no parece fácil, de hecho, alrededor de un 65% de ellos no llega a consultarlo con el especialista. Se ha descubierto, además, que el 70% de los pacientes con insuficiencia renal sufren disfunción eréctil; una gran parte de ellos son jóvenes y buscan una solución.
La disfunción eréctil (conocida como DE) define la incapacidad de lograr una erección que permita al paciente mantener una relación sexual plena. Si bien es cierto que muchos hombres experimentan dificultades puntuales en cuanto a la erección, no se considera que exista una disfunción como tal, a no ser que le sea imposible llevar a cabo una relación sexual satisfactoria al menos en el 25% de los intentos.
El motivo de la disfunción sexual radicará en uno o más de los mecanismos que posibilitan la erección, esto es, daños en los nervios, capacidad de los vasos sanguíneos del pene para almacenar sangre o bloqueo de las arterias. En general y como es de suponer, la DE va asociada a la edad de modo que la incidencia en hombres de 65 años puede alcanzar el 25%, en comparación con el 5% a los 40 años.
En general la DE se asocia, también, a alteraciones tipo hipertensión, diabetes, colesterol elevado como consecuencia de tratamientos farmacológicos, cirugías o lesiones en la zona e incluso derivados de problemas psicológicos. La insuficiencia renal crónica, según estos datos, parece estar vinculada a la disfunción eréctil en una gran parte de los pacientes. Esto es así como consecuencia de la propia enfermedad de base pero, también, juegan un papel importante la diálisis y los tratamientos farmacológicos a los que son sometidos estos pacientes.
Este fenómeno ocupa el tiempo de los especialistas ya que muchos de los pacientes aquejados de insuficiencia renal son gente joven a la que le preocupa e inquieta su futuro sexual. El Doctor Moncada de la Asociación Española de Urología afirma que existen tratamientos eficaces y muy seguros y que es importante olvidarse de los mitos y tabúes acerca de esta disfunción.
El primer paso en el tratamiento será un giro hacia hábitos de vida más saludables, es decir, fuera alcohol y tabaco, comidas pesadas, olvidarse del estrés y realizar alguna actividad deportiva.
Función Sexual Tras el Trasplante Renal
Varios autores han confirmado el beneficio del trasplante renal, constatando como la libido y la función sexual se restablecen en muchos casos. En pacientes tratados mediante hemodiálisis y que posteriormente habían recibido un trasplante renal, se han confirmado cambios en la motilidad de los espermatozoides y retorno a niveles normales de gonadotropinas (FSH, LH), PRL y testosterona. Estos pacientes referían, a su vez, una mejora en su calidad de vida.
Aplicando el International Index of Erectile Function (IIEF) a varones después de recibir un trasplante renal, entre el 41 y el 71% referían mejoría de su función sexual y de su calidad de vida. La duración de la diálisis previa al trasplante no mostró influencia en la función eréctil.
Otros estudios argumentan que los factores más importantes para la mejoría de la DE después del trasplante son: la normalización de la función renal, la disminución de la glucemia, el estar menos de 6 meses en diálisis, la disminución de la PRL y el aumento de testosterona.
En 39 mujeres premenopáusicas tratadas mediante trasplante renal después de 6 meses de diálisis, el FSFI mostró mejoras significativas en todos los dominios. El perfil hormonal mostró una correlación significativa entre los niveles de PRL y la disfunción sexual, observando un descenso de los mismos después del trasplante.
Aunque las disfunciones sexuales y las alteraciones hormonales pueden ser frecuentes a pesar de un trasplante renal funcionante, las cifras más bajas de testosterona encontradas en pacientes dializados con respecto a los trasplantados sugieren un efecto protector de las capacidades sexuales del trasplante renal.
Con estos estudios podemos decir que, en general, después del trasplante renal los pacientes experimentan una mejoría en su función sexual. El grupo de peor pronóstico serían aquellos de mayor edad, los que se mantuvieron más tiempo en diálisis, los retrasplantados o con función deficiente del trasplante, o donde persisten factores de riesgo cardiovascular (diabetes mellitus, hipertensión, hipercolesterolemia, tabaco).
Estudios Cualitativos sobre Trasplante Renal y Sexualidad
En el año 2021 en el mundo se realizaron 92.532 trasplantes renales, pero se cubrió menos del 10% de las necesidades globales. El trasplante renal suele ser el mejor tratamiento en caso de insuficiencia renal aguda o crónica, provocada principalmente por la diabetes, hipertensión arterial y obesidad, que tienen como base factores de riesgo como el aumento de: peso, glucosa, presión arterial, inactividad especialmente en mujeres, consumo de sal y medicamentos antiinflamatorios no esteroidales (AINE), esto ha provocado el permanente aumento a nivel global de la Enfermedad Renal Crónica (ERC) y la Enfermedad Renal Crónica Terminal (ERCT), la literatura científica informa que las dos enfermedades descarrilan muchos sistemas fisiológicos humanos, entre ellos los asociados a la función sexual, pero se recupera en gran medida con el trasplante renal, sin embargo la evolución de la sexualidad no se realiza rutinariamente en las personas con trasplante renal, permaneciendo inexplorada en comparación con otros aspectos de la salud como la alimentación, actividad física, hábitos del sueño, estilos de vida, etc.
Se presentan tres estudios cualitativos, el primero se basó en la fenomenología existencialista de Merleau Ponty, el segundo en la fenomenología interpretativa de Gadamer ambos realizados en personas con trasplante renal y el tercero un cualitativo descriptivo basado en el Análisis Temático Reflexivo de Braun y Clarke en profesionales de salud. La muestra de personas con trasplante renal para los dos primeros estudios fue no probabilística seleccionada a conveniencia y la integraron 18 personas (10 mujeres y 8 hombres) comprendidas en las edades entre 22 y 55 años. Se realizaron en total 9 entrevistas a profundidad: 5 mujeres y 4 hombres y dos grupos focales con 5 mujeres (GFF) y 4 hombres (GFM) respectivamente. Todos se declararon heterosexuales. Para el tercer estudio, la muestra de profesionales de salud fue no probabilística seleccionada intencionalmente y la integraron 20 personas (12 mujeres y 8 hombres) comprendidas entre las edades entre 25 y 60 años.
De la sistematización de la información de las entrevistas individuales y de los grupos focales, en el primer estudio, se desarrollaron 4 temas analíticos que ayudan a comprender las representaciones sociales de la sexualidad en mujeres y hombres trasplantados renales: 1.- concepciones de la sexualidad, 2.- diferencias entre hombres y mujeres en la vivencia de la sexualidad, 3.- objetivos y contenidos de la educación de la sexualidad que recibieron las personas con trasplante 4.- apoyo socio familiar. De la sistematización de la información de las entrevistas individuales y de los grupos focales, en el segundo estudio, se desarrollaron dos categorías analíticas que ayudan a comprender percepciones y experiencias de mujeres y hombres trasplantados renales sobre su sexualidad. De la sistematización de la información de las entrevistas individuales y de los grupos focales, en el tercer estudio, se desarrollan 3 temas analíticos que ayudan a comprender las percepciones de las y los profesionales de salud con respecto a la sexualidad de personas con trasplante renal: 1.- Lo biológico y lo emocional en la sexualidad de las personas con trasplante renal.
Los profesionales de la salud pueden ayudar a que la sexualidad sea considerada transcendental tanto para hombres y mujeres desde el período de diagnóstico de la insuficiencia renal terminal y luego del trasplante renal, dando igual importancia a la sexualidad masculina y femenina para reconstruir su calidad de vida. En el segundo estudio se concluyó que los cambios fisiológicos y emocionales experimentados tras el trasplante renal ejercen una gran influencia en su sexualidad y que los profesionales de la salud rara vez discuten las preocupaciones sobre la sexualidad con los receptores de trasplantes de riñón, considerándose que la educación y asistencia sexual profesional son necesarias para mejorar la satisfacción con la salud sexual de los receptores de trasplante de riñón.
Es necesario incorporar la evaluación de la sexualidad tanto en las normativas e instrumentos de la historia clínica, protocolos de atención y guías de práctica clínica y dar igual importancia a la sexualidad que a la alimentación, actividad física, hábitos del sueño, adherencia al tratamiento, etc.
Azoospermia y Enfermedades Asociadas
Existen diferentes anomalías a nivel cromosómico o genético que pueden causar esterilidad masculina, ya sea por azoospermia obstructiva o secretora. A continuación, se muestran algunas de las alteraciones genéticas más comunes asociadas a la azoospermia.
- Síndrome de Klinefelter: Esta alteración cromosómica se caracteriza por presentar un cromosoma X adicional. Los varones con este síndrome tienen un cariotipo 47, XXY en lugar de 46, XY, lo cual causa un desequilibrio hormonal que influye negativamente en la espermatogénesis.
- Microdeleciones del cromosoma Y: La pérdida de pequeñas partes de la región AZF en el cromosoma Y puede llevar a la falta de genes implicados en la espermatogénesis, afectando directamente a la producción de espermatozoides.
- Síndrome de Kallman: Esta enfermedad genética afecta la funcionalidad del hipotálamo, causando desregulación del sistema hormonal que controla la producción de espermatozoides, resultando en falta de testosterona e infertilidad.
- Fibrosis quística: Esta enfermedad genética hereditaria afecta principalmente a los pulmones y al sistema digestivo, pero también puede causar problemas de fertilidad, especialmente la ausencia congénita bilateral de los conductos deferentes.
- Varicocele: La dilatación de las venas del cordón espermático eleva la temperatura en la zona testicular, provocando un efecto negativo en la espermatogénesis y, en casos severos, azoospermia.
- Criptorquidia: Anomalía en el desarrollo masculino por la que los testículos no descienden a la bolsa escrotal, sino que quedan retenidos en la cavidad abdominal o el canal inguinal, afectando la espermatogénesis.
- Cáncer testicular: El daño causado a nivel testicular puede comprometer la producción de espermatozoides y, por tanto, ser motivo de azoospermia.
Preguntas Frecuentes sobre Azoospermia
¿Qué causas genéticas están asociadas con la azoospermia?
Existen múltiples causas genéticas que pueden provocar azoospermia o ausencia de espermatozoides en el semen. El fallo de alguno o algunos de ellos, a veces difícilmente detectable, pueden estar implicados en la azoospermia.
¿La azoospermia genética tiene cura?
Las anomalías genéticas como el Síndrome de Klinefelter o el de Kallmann no tienen cura en sí, aunque hay tratamientos para paliar los síntomas o mejorar la calidad de vida. Por ejemplo, existen tratamientos hormonales o quirúrgicos que pueden ayudar a solucionar la azoospermia derivada de estas enfermedades.
¿El estrés puede causar azoospermia?
Sí, las situaciones de mucha ansiedad o estrés pueden alterar el sistema hormonal que regula la producción de espermatozoides y ello llevar a la ausencia de éstos.
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