La Hucha del Bebé: Beneficios y Cómo Usarla
Los niños, desde su nacimiento, tienen todo un mundo por conocer, pero lo hacen de manera muy diferente a los adultos. Su forma de aprendizaje se realiza a través del descubrimiento de todo lo que les rodea y para esto es necesaria la experimentación.
Con los ejercicios de estimulación temprana para bebés de 0 a 1 año que proponemos aquí, sencillos y eficaces, las familias contribuirán de forma activa en el desarrollo de los niños.
Desde que son muy pequeños comienzan a motivarse y van sacando su instinto de exploradores y su inquietud natural de visualizar, intentar llegar y tocar, probar, escuchar, sorprenderse y volver sobre sus pasos una y otra vez.
De esta forma tan sencilla, a través del juego y de la exposición a nuevas situaciones, los bebés de 0 a 1 año se divierten y avanzan en su crecimiento físico, cognitivo y emocional.
Generalmente, son las escuelas infantiles las que se encargan de este proceso de estimulación temprana, pero también es importante hacer actividades en casa que permitan el disfrute natural del niño, acordes a su edad y capacidad.
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Juegos Sensoriales para Niños / Estimulación Temprana
¿Qué aspectos necesitan desarrollar los niños?
El desarrollo del bebé empieza desde el momento del nacimiento. Poco a poco van reconociendo sonidos y voces familiares, así como rostros familiares.
Realizar piel con piel o sostenerlo en brazos, mirarle a los ojos y hablarle, cantarle durante el día, cambiar la expresión, el volumen y el timbre de voz y hacer diferentes sonidos son actividades que fomentan su desarrollo.
Sonreír y reír mirándole a los ojos, darle sonajeros y juguetes simples blandos con diferentes sonidos y texturas, mostrarle diferentes sonidos y acercarlos y alejarlos (o subir y bajar el volumen de la música), enseñarle fotos brillantes con contrastes en blanco y negro, moverlos y que los siga con la mirada, y colocarlo boca abajo (practica el tummy-time) son actividades que ayudan a su desarrollo.
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Lenguaje, comunicación y habilidades sociales
Al experimentar con otros niños, interactuando entre ellos, aprenden a socializar; al cantar canciones o leer cuentos, se incentiva el lenguaje. No hay otra manera de aprender a hablar: primero escuchando y después empezando a emitir sus propios sonidos impulsados por el deseo de imitar y de escucharse.
Así van aprendiendo qué es la comunicación. La comunicación musical también es muy valiosa para el desarrollo del lenguaje y para el físico, en su parte de movimiento rítmico y armónico.
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Las canciones, los instrumentos, la familiarización con los sonidos altos y bajos, tonos, intensidades, notas musicales, sonidos de cuerda y de percusión o viento les permiten descubrir y estimular este sentido.
Con la comunicación a través de juegos de representación y teatro se consigue que sientan como algo natural el hecho de hacer cosas delante de los demás. El juego simbólico, los disfraces o imitar a los personajes de nuestros cuentos les ayudarán a potenciar las habilidades sociales.
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Motricidad fina
La motricidad fina se fomenta muy bien con las actividades de arte. Utilizando pinturas, técnicas de collage o creando juguetes con materiales de reciclaje, los niños reforzarán la musculatura fina de dedos y manos para ir cogiendo destrezas con las que alcanzarán cada vez logros mayores, esenciales para su autoestima.
Además, los bebés empezarán a manifestar su personalidad, sus gestos y su forma de hacer las cosas.
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Desarrollo motor
Se debe potenciar respetando el instinto natural del niño, sin exponerle nunca a situaciones y posiciones a las que no haya llegado por sí mismo. De esta manera, se evitará generarles miedos o inseguridades, y su evolución será conforme a su instinto, musculatura y fuerza.
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También es importante impulsarles a familiarizarse con colores, formas, tamaños, conceptos subjetivos como arriba, abajo, dentro, fuera, cerca y lejos. Jugando, relacionando y clasificando, su razonamiento y lógica empieza a crecer paralelamente a su físico, sus emociones y su lenguaje.
Actividades de Estimulación Temprana para Bebés de 1 Año
A esta edad empiezan a conectar activamente con su entorno, lo que les despierta la necesidad de empezar a explorar. Adquieren fuerza y aguantan su cabeza. Comienzan a querer alcanzar con sus manos los objetos de su entorno y a llevárselos a la boca.
Hablar con el bebé describiéndole situaciones y respondiendo a su gorgoritos, utilizar diferentes expresiones faciales y timbres en la voz, cantar canciones simples, poner música calmada y divertida según su estado de ánimo, leer cuentos con dibujos grandes y coloridos, señalar y nombrar objetos cotidianos y jugar a juegos como "¿Dónde está el bebé?” ‘’¿Dónde están los pies?’’… Ir identificando diferentes partes del cuerpo son actividades muy beneficiosas.
Durante estos meses puede llegar la ‘’ansiedad por separación’’. Además van avanzando mucho en sus capacidades motoras. Muchos podrán voltearse, mantenerse sentados y.. ¡hasta mantenerse con las piernas erguidas!
Crear un entorno seguro para que explore, dejarlo por el suelo y que vaya de lado a lado, vigilar y apartar cualquier peligro, seguir comunicándote con él, explicarle cuentos y nombrar objetos cotidianos, describir lo que pasa…, cantar canciones simples, emitir sonidos de animales y nombrar los animales, enseñarle el concepto causa-efecto, jugar al ‘’Cú-cú tras’’ y mostrarle libros con solapas son actividades recomendadas.
En esta etapa exploran la comunicación verbal y gestual, y están en constante movimiento. Pueden sentarse sin ayuda y ponerse de pie agarrándose de los muebles. Emiten sus primeras palabras y se comunican con gestos.
Crear un entorno seguro para que pueda explorar libremente, acercar muebles para que pueda mantenerse agarrado y apoyado para dar pasos, ayudarle a dar pasos agarrándolo por debajo de los brazos (por las axilas), hablar con él y dejarle tiempo para que se exprese, conversar con él como si fuera un adulto (esto le enseñará a imitar las palabras correctamente), explicarle cuentos, nombrar objetos, animales, colores… (haz que sea divertido con lengüetas, sonidos, texturas y emite diferentes voces para los diferentes personajes), establecer canciones para situaciones concretas (para guardar los juguetes, para ir a la ducha, para antes de acostarlo… les ayuda a interpretar lo que va a suceder a continuación y lo que se espera de ellos) y poner límites (ellos no saben lo que está bien y lo que está mal y es hora de empezar a enseñárselo, mantenlo alejado de situaciones peligrosas) son acciones que favorecen su desarrollo.
No olvides que la relación que tienes con tu peque es la base de su desarrollo.
Estimular el desarrollo del cerebro del niño a partir de 1 año
Estimular el desarrollo del cerebro del niño a partir de 1 año es clave en la definición de los ciclos del máximo desarrollo cerebral. Este desarrollo permite que el niño tenga una gran capacidad de absorción de información sin importar qué sea o de dónde provenga. Por este motivo es tan importante estimular de forma correcta el cerebro del bebé a partir de los 12 meses.
Hasta los 12 meses de edad el bebé habrá aprendido a dar sus primeros pasos (gateando o andando), a sonreír, a mover la mano para saludar, a enfocar la vista, a estirarse, a decir sus primeras palabras y a explorar, ya sea a través del gateo o andando. A partir de los 12 meses el niño será capaz de captar el medio ambiente y de manejar la comunicación en una conversación no verbal. Además, con 12 meses o más, la coordinación del niño mejorará notablemente debido a que el cerebelo, que es la parte del cerebro responsable de la coordinación y el equilibrio, aumenta su tamaño por tres.
Los padres somos los principales responsables de ayudar al bebé a desarrollarse correctamente, pero, ¿cómo ayudar al desarrollo del cerebro del bebé de forma adecuada? Haz de guía: es importante que el bebé note que eres su guía y que te tome como su persona de referencia, el modelo en el que mirarse. En este punto, el proceso de mielinización está en pleno apogeo. Esto significa que las células nerviosas crean una capa protectora gruesa que ayuda a acelerar las señales del cerebro. Como hemos adelantado, a esta edad el bebé es capaz de comprender muchas palabras, aunque no sepa decirlas. Llegará un momento en el que el bebé pida uno de sus juguetes señalando con el dedo.
En primer lugar, saber cómo adaptar cada juego a la edad del niño y a la fase evolutiva en la que se encuentre. Un niño de un año es muy diferente de uno de cinco. Sus habilidades son distintas, tanto a nivel físico, como intelectual y social. Pero también sus gustos son diferentes. ¡Crecer es un trabajo en sí!
Lentamente, el niño se apodera del mundo que le rodea. Observa, intenta hacer las cosas sólo, se equivoca, imita, aprende… Los padres tienen la responsabilidad de crear un entorno seguro y estimulante, en el que el niño pueda experimentar y desarrollar todas sus habilidades. Depende de ellos, de la cuidadora o la canguro en casa, proponer actividades que sean adecuadas a su fuerza física, y que a su vez estimulen su mente y su cuerpo.
Como una lista de actividades no es suficiente, conviene comenzar evaluando las habilidades del niño. De hecho, si propones juegos que son demasiado fáciles, no les estimularás para que crezcan y aprendan. Por otro lado, si las actividades y juegos son demasiado complejos, el niño puede sentirse frustrado; y después se aburrirá.
Cualquier padre, o niñera que comience a trabajar en una casa, sabe que los niños de 1 a 2 años pueden suponer todo un reto. Te enfrentas a un pequeño ser humano que comienza a afirmar su individualidad. En esta etapa, los niños son muy activos. Es perfectamente capaz de recorrerse la casa entera de un lado a otro.
El niño a esta edad todavía no sabe cómo relacionarse con sus compañeros, por eso prefiere a los adultos. Por lo tanto, es inútil proponer, en el parque o en casa, sesiones de juego con otros niños. Es mejor que juegues tú con él. Por otro lado, jugar con los niños también te permite controlarlos más fácilmente. Como hemos visto, a esta edad tienden a moverse de aquí para allá, así comprobarás si hay riesgos para su seguridad. Además el juego te permite dar un buen modelo de comportamiento: ser amable, equilibrado, tranquilo. Debes tener en cuenta que el niño está en plena etapa de imitación.
Una cosa que les encanta a los niños es jugar a disfrazarse e imitar a otras personas: estos serán sus primeros experimentos de aprendizaje social. Jugar a papás y mamás; o a médicos, les permite divertirse imitando a los adultos. Si además involucras a su oso de peluche favorito en estos juego de interpretación, harás las delicias de los más pequeños. ¡El oso puede ser el paciente del hospital o de la clínica veterinaria! Recuerda que a esta edad al niño le gusta mostrar afecto, anímale a consolar al osito de peluche después de la inyección.
Si tienes energía para jugar a un juego más dinámico, ¿por qué no al escondite (en una versión simplificada y segura, por supuesto)? Los juegos para niños de 1 a 2 años son principalmente físicos: en esta fase los niños están experimentando con muchas habilidades. Pero es necesario que juegues de forma segura. Da rienda suelta a tu imaginación y ayúdales a saltar desde una silla, a «trepar» por tus piernas para llegar hasta tus brazos, a rodar sobre la alfombra, a agarrarse a tus brazos y balancearse.
Si ha llegado la hora de calmarse un poco, lo ideal es la lectura. A los niños de esta edad les encanta escuchar historias y mirar los dibujos de los libros contigo. Señalar las cosas es su forma de relacionarse y poner en práctica su nueva habilidad. Reconocer las cosas y nombrarlas, ¿recuerdas? Mejor aún si el libro es táctil, si está hecho de materiales diferentes y con ventanas para abrir y cerrar, de varias formas y colores.
Por cierto, los juegos para niños de 1 a 2 años deben ser también juegos de manipulación. En la mesa de la cocina bastará que pongas agua y harina, un poco de sal o plastilina. Recordemos que el niño, desde el primer año hasta los 2 años, está experimentando con su propia autonomía. Le encanta hacerlo casi todo solo. Por lo tanto, déjale espacio para experimentar - ¡siempre estando tú en un segundo plano supervisando! -, puede experimentar con sus capacidades (y sus límites). Es una forma estupenda de dar rienda suelta a su curiosidad y capacidad de exploración.
Un clásico es la caja de los tesoros, una cesta de mimbre llena de objetos de diferente forma, color, textura e incluso sabor es lo único que necesitas. Son objetos que utilizamos en nuestra vida cotidiana y, por supuesto, no deben suponer ningún peligro: cucharas de madera, vasos de plástico, llaves, cajas… De esta forma, los pequeños pueden «pescar» un objeto, reconocerlo, explorarlo, manipularlo y ponerlo en su boca. Y una vez que haya terminado de jugar, también será divertido para el niño ayudar a poner todo en orden.
En casa, puedes encontrar miles de ideas para reinterpretar el clásico juego de encajar piezas. De hecho, no es necesario comprar costosos juguetes de madera con formas de colores para insertarlos en el lugar correcto. Un colador en el que el niño pueda insertar los espaguetis sin cocer es más que suficiente. Otra opción es una hucha grande (con la parte inferior que se pueda abrir).
Lo primero que en lo que debes pensar es la seguridad. Por último, cuando cuides a un niño de 1 o 2 años, simplemente porque, como hemos visto, se encuentra en una fase de gran experimentación, debes pedirle a la familia que facilite un entorno seguro. Por último, ¡no te olvides de contarnos qué tal ha ido la experiencia con los juegos para niños de 1 a 2 años! Escríbenos a través de la sección de comentarios con más sugerencias.
El desarrollo intelectual de los niños depende del número y la calidad de conexiones neuronales que se formen durante sus primeros 6 años de vida. Por ello, es importante que los bebés ya empiecen a recibir estímulos extra desde el nacimiento, que les permitan promover todo este desarrollo neuronal. Los ejercicios de estimulación temprana para bebés deben adaptarse a su edad concreta y estado de desarrollo, pues los bebés crecen muy rápido durante los primeros meses de vida y experimentan grandes cambios en poco tiempo. A partir de los 6 meses, los bebés ya suelen empezar a gatear y es posible estimularlos a través de juegos que les despierten interés y les hagan aprender de forma mucho más rápida.
Actividades de estimulación de los 12 a 18 meses
El niño disfruta con los juguetes de arrastre (camión, animal, tren, etc.). Juega con cajas de distintos tamaños. Juega con juguetes que tienen movilidad, ya sea a través de una pila o de una cuerda. Se entretiene con cochecitos de bebé, carretillas o anillas. Es la época en la que el niño puede entretenerse jugando con plastilina. A partir de ahora, puede jugar con piezas que encajan y puzzles. Animad al niño a que ande solo. Poneos delante de él con los brazos extendidos para darle seguridad y animadle a que vaya hacia vosotros. Podéis coger al niño de la manita, hacer rodar una pelota o un globo por el suelo y correr detrás de ellos. Haced correr un cochecito, un tren, etc. por el suelo y motivad al niño a que lo persiga. Coged un cesto con objetos.
Cajas de Permanencia Montessori
Las cajas de permanencia Montessori forman parte de los materiales Montessori en la etapa de los 0 a los 3 años. El sentido de permanencia es la capacidad del niño o niña de saber que un objeto continúa existiendo, aunque no lo esté viendo. Al principio, los bebés creen que si algo desaparece de su vista deja de existir. Según Piaget y su teoría del desarrollo cognitivo, el concepto de permanencia es uno de los mayores logros que conseguirá el bebé en la etapa sensorio-motora. A lo largo de su desarrollo los niños y niñas irán adquiriendo este sentido de la permanencia.
En estas cajas de permanencia encontramos una forma geométrica diferente en cada una de ellas, por lo que en cada una estaremos trabajando la habilidad manual y la coordinación viso-motriz para encajar cada una de estas piezas. En la caja de permanencia con cajón y pelota, encajar la pelota no supondrá una nueva dificultad si ya hemos trabajado la caja de permanencia con bandeja, ya que es la misma forma, pero se añade ahora la dificultad de aprender a manejar el cajón. La caja de permanencia con cajón y hucha dispone de monedas de madera que necesitará coger haciendo su pinza más estrecha para cogerlas, y una mayor coordinación viso-motriz para encajarlas. La caja de permanencia con cajón largo hará que la pelota tarde más en aparecer de nuevo. Los caja con cajones inclinables dispone de tres cajones de diferentes colores. El niño o niña tira del cajón y descubre lo que hay en el interior. La peculiaridad de estas cajas es que su tapa es abatible. Si ya hemos trabajado las cajas con una sola forma geométrica, es momento de empezar con la caja de varias formas. En ellas el niño o niña trabaja sobre un plano vertical, trabajando una inclinación diferente que con las cajas, tanto a nivel motriz como a nivel intelectual, del sentido de la permanencia. Los materiales Montessori son materiales educativos diseñados para el desarrollo del niño o niña, por tanto se recomienda su utilización con supervisión de un adulto preparado.
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