Médico especialista en infertilidad masculina: tratamientos y soluciones
Cuando una pareja lleva un año manteniendo relaciones sexuales sin métodos anticonceptivos y no logran ser padres, puede existir un problema de infertilidad. Las estadísticas señalan que hasta un 15 % de las parejas son estériles.
Generalmente tendemos a asociar este problema a la mujer, pero lo cierto es que aproximadamente en un 40% de los casos se debe a factores masculinos. En estos casos los dos miembros de la pareja comenzarán un periodo de pruebas para detectar si existe o no problema y quién lo tiene.
Pero ¿qué especialista trata la infertilidad masculina? Un urólogo especialista en la salud reproductiva masculina puede identificar y tratar problemas que podrían afectar la fertilidad del hombre. Si sospechas que puedes no ser fértil, es importante que consultes cuanto antes con un médico urólogo especialista en fertilidad. Este te hará diferentes pruebas para encontrar el origen de un posible problema de fertilidad masculina.
Existen diversas causas que pueden afectar a la fertilidad masculina. La infertilidad masculina es una patología que afecta a la capacidad reproductiva del varón y que puede impedir que la mujer logre un embarazo natural. No obstante, existen diversos tratamientos médicos así como técnicas de reproducción asistida para poner solución a los problemas de fertilidad del hombre y conseguir que pueda ser padre.
Causas de infertilidad en hombres
Los principales factores que pueden alterar la fertilidad masculina son:
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- Factor pretesticular o endocrino: se produce por un problema en la producción y/o liberación de hormonas masculinas que regulan la espermatogénesis o el desarrollo de los órganos sexuales masculinos.
- Factor testicular: la patología se encuentra específicamente en el testículo, el cual, por razones genéticas o adquiridas, no produce correctamente los espermatozoides.
- Factor postesticular: en este caso el problema está causado por una obstrucción o bloqueo en las vías seminales que conducen a los espermatozoides desde el testículo hasta la uretra.
- Factor espermático: se trata de infertilidad causada por alteraciones en las características espermáticas como la concentración, morfología y/o movilidad.
Si quieres información más detallada de cómo estos 4 factores pueden afectar a la fertilidad, te recomendamos el siguiente artículo: Tipos y causas de esterilidad masculina.
Tratamientos médicos y naturales para los hombres
No siempre es posible tratar médicamente un caso de infertilidad masculina, pues desafortunadamente existen muchas situaciones en las que ésta es irreversible. De entre los casos que pueden tratarse con medicación, la mayoría consisten en alteraciones del sistema endocrino del varón, el conocido como eje hipotálamo-hipófisis-testículo.
Ante esta situación es conveniente realizar una analítica hormonal que determine las hormonas que se están produciendo de forma anormal. Sin embargo, es posible que el tratamiento hormonal no sea la solución para la infertilidad masculina.
Cuando el problema para conseguir un embarazo se debe a una obstrucción en las vías seminales cabe la posibilidad de recurrir a un tratamiento quirúrgico. En muchos casos, mediante una operación es posible eliminar el bloqueo físico que impide el paso de los espermatozoides o, en su caso, recanalizar los conductos deferentes para que los espermatozoides puedan salir correctamente en la eyaculación.
Además de los tratamientos médicos, existen tratamientos naturales ante la infertilidad masculina. Los más recomendados y empleados son aquellos formados a base de complejos vitamínicos y antioxidantes como la vitamina E y la L-carnitina, los cuales pueden mejorar parcialmente la calidad seminal en los casos menos severos. También es ampliamente conocida la maca peruana como remedio natural de la infertilidad masculina. La maca peruana favorece el intercambio celular y la transmisión de los impulsos nerviosos debido a su alto contenido en potasio.
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Finalmente, la mayoría de los urólogos recomienda una dieta sana, rica en frutas, verduras y pescado azul con alto contenido en ácidos grasos omega 3, que aporten vitaminas y complejos antioxidantes.
Cambios en el estilo de vida, como mejorar la dieta, reducir el consumo de alcohol y tabaco y el manejo del estrés, pueden mejorar significativamente la calidad del esperma y la salud reproductiva en general. Dejar de fumar por completo. Hacer ejercicio moderado y disminuir el consumo de alcohol mejoran claramente el espermiograma.
Reproducción asistida e infertilidad masculina
Cuando los tratamientos médicos o naturales no consiguen remediar el problema de fertilidad en el varón, será necesario recurrir a las técnicas de reproducción asistida para tener descendencia. La opción más sencilla sería intentar recuperar la fertilidad masculina mediante tratamientos naturales y llevando un estilo de vida saludable. Si esto no tiene resultado, será necesario recurrir a la inseminación artificial (IA) o la fecundación in vitro (FIV) para tener descendencia. Además, hay técnicas complementarias que mejoran la selección de espermatozoides.
Normalmente, cuando una pareja decide recurrir a una clínica de reproducción asistida debido a problemas para conseguir el embarazo, el médico especialista en infertilidad realiza una serie de pruebas iniciales para intentar averiguar qué impide la concepción. En el caso de la mujer, las pruebas más habituales se centran en conocer el estado de su reserva ovárica así como descartar cualquier tipo de enfermedad o anomalía de su aparato reproductor. En el hombre, además de la exploración física y la analítica hormonal, la prueba más común es la realización de un seminograma para conocer la calidad de su muestra seminal.
Dependiendo del resultado de estos análisis el médico establecerá el tratamiento de fertilidad más adecuado. Entre ellos, encontramos los siguientes:
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Inseminación artificial (IA)
Esta técnica de reproducción asistida es un tratamiento de fertilidad de baja complejidad. La muestra de semen, procesada en el laboratorio, se deposita mediante una cánula en el fondo uterino a la espera de que, por sí sola, ocurra la fecundación.
La inseminación artificial está indicada en casos de infertilidad leve. Generalmente, la muestra seminal debe cumplir estos criterios:
- REM (recuento de espermatozoides móviles) superior a 3 millones de espermatozoides móviles tras la capacitación seminal.
- Morfología espermática normal según criterios de la OMS (>4%).
No obstante, estos requisitos para llevar a cabo la IA varían en función del criterio de cada clínica. Puedes encontrar toda la información sobre esta técnica en el siguiente enlace: La inseminación artificial.
Fecundación in vitro (FIV)
La FIV es un proceso mucho más complejo en comparación con la IA. Además de la estimulación ovárica, es necesaria una intervención quirúrgica bajo anestesia para obtener los óvulos y el cultivo posterior de los embriones generados en el laboratorio.
A grandes rasgos, la fecundación in vitro consiste en obtener los óvulos y espermatozoides, ponerlos en contacto para que se produzca la fecundación y transferir los embriones obtenidos al útero de la futura madre. Si deseas obtener más información sobre la FIV, te dejamos este enlace: ¿Qué es la fecundación in vitro?
Esta técnica está indicada en casos de infertilidad masculina, donde los parámetros seminales están más alterados respecto de la IA. Por ejemplo:
- Oligospermia: concentración espermática menor a 15 millones/ml.
- Teratospermia: morfología espermática normal inferior a 4%.
- Astenospermia: movilidad de los espermatozoides reducida.
- Oligoastenoteratospermia: combinación de las 3 condiciones anteriores
- Criptospermia: concentración espermática menor a 100.000 espermatozoides/ml.
Pese a que la FIV está indicada para la infertilidad masculina, también es la opción reproductiva en mujeres solteras que no tienen las trompas permeables o para las parejas de mujeres que desean participar las dos en el embarazo mediante el método ROPA.
ICSI
La inyección intracitoplasmática de espermatozoides es una de las técnicas más empleadas en reproducción asistida. A pesar de que es considerada como una variante de la FIV, la manipulación de los gametos (óvulo y espermatozoide) es mucho mayor.
La ICSI consiste en introducir directamente el espermatozoide en el óvulo mediante un complejo sistema de micropipetas. Esta inserción la realiza el propio embriólogo y selecciona aquellos espermatozoides con mejores características.
Aunque muchas clínicas emplean la ICSI en los mismos casos en los que estaría indicada una FIV convencional, la inyección intracitoplasmática está especialmente diseñada para los casos más graves de infertilidad masculina.
Algunas de las situaciones son las siguientes:
- Astenospermia: es una alteración espermática en la que la movilidad de los espermatozoides se encuentra reducida.
- Azoospermia: es la ausencia de espermatozoides en el eyaculado.
La ICSI también está indicada cuando empleamos muestras de semen de varones con enfermedades infecciosas o cuando se va a tratar con una muestra de semen valiosa, es decir, de varones que han congelado su semen antes de una vasectomía o de un tratamiento de quimioterapia/radioterapia.
En caso de no encontrarse espermatozoides en el eyaculado, cabe la posibilidad de obtenerlos directamente del testículo. Para completar la información que aquí te ofrecemos otro artículo donde podrás leer más en profundidad: La inyección intracitoplasmática.
Recuperación de espermatozoides
Como hemos comentado anteriormente, hay veces que no es posible recuperar espermatozoides en el eyaculado. En estas situaciones será necesario recurrir a otros procedimientos complementarias como los que se comentan a continuación:
- Biopsia testicular: consiste en realizar un corte en el escroto para acceder directamente al tejido testicular donde se desarrollan los espermatozoides y obtener una muestra.
- Aspiración de epidídimo: la aspiración de epidídimo tiene la misma finalidad que la biopsia testicular, no obstante, la técnica es diferente.
- Aspiración testicular: es un proceso muy similar al anterior. La diferencia se encuentra en la zona de aspiración, la cual, en este caso, es el propio testículo.
Las situaciones anteriormente nombradas implican recurrir necesariamente a la técnica de ICSI dado que la cantidad y la calidad de los espermatozoides recuperados serían demasiado reducidas como para optar por una FIV o una IA.
Otras técnicas de reproducción asistida
Las técnicas mencionadas anteriormente son los procedimientos básicos empleados en reproducción asistida. Sin embargo, existen otros métodos complementarios a éstas que se aplican en casos específicos de infertilidad masculina y que potencian aún más la eficacia de la fecundación in vitro convencional o de la ICSI.
IMSI
Este procedimiento llamado IMSI por sus siglas en inglés, Intrcytoplasmic Morphologically Selected Sperm Injection, es una variante de la ICSI. La mejora del IMSI con respecto a la técnica convencional reside en que en el IMSI se emplea un microscopio con 6000 aumentos, mientras que en una ICSI normal solo se emplean 400.
Esta magnificación macroscópica permite evaluar, por parte del embriólogo, la morfología espermática de una forma mucho más detallada para seleccionar el mejor espermatozoide. Esta técnica está especialmente indicada en casos graves de teratozoospermia, es decir, para aquellos hombres que tienen un alto porcentaje de espermatozoides con morfología anormal en su eyaculado.
Para mayor información sobre esta variante de ICSI, te recomendamos que leas este artículo: ¿En qué consiste el IMSI?
MACS
El método MACS, Magnetic Activated Cell Sorting, consiste en filtrar el semen a través de un sistema columnar para eliminar de la muestra aquellos espermatozoides muertos o no viables. Esta selección espermática es posible gracias a unas partículas que detectan y detienen ciertos componentes celulares expresados en las células muertas.
La técnica de MACS está indicada para la esterilidad masculina severa, como por ejemplo muestras seminales con un alto grado de fragmentación espermática o ante fallos repetidos de ICSI.
Para poder entender mejor este proceso de selección espermática, puedes visitar el siguiente enlace: ¿Qué es la técnica MACS?
PICSI
Esta técnica, conocida también como ICSI fisiológico, se basa en la misma práctica que en una ICSI convencional. No obstante, se realiza una selección espermática previa a la microinyección.
Esta selección espermática consiste en depositar la muestra seminal en una placa con ácido hialurónico, una molécula presente en altas concentraciones en las células del cúmulo que rodean al ovocito. Los espermatozoides reconocen esta molécula gracias a receptores que contienen en la zona de la cabeza.
De este modo, si los espermatozoides quedan unidos a la placa, significa que son capaces de reconocer con eficacia al ovocito y, por tanto, las posibilidades de que la fecundación se produzca son mayores. Si estás interesado en esta técnica complementaria, te aconsejamos que leas el siguiente artículo: ICSI fisiológico.
Estudio de la fertilidad masculina
La infertilidad en la pareja requiere de un estudio de ambos miembros. El hombre, en la mayoría de las ocasiones, es el gran olvidado en el mundo de la fertilidad. Su evaluación es necesaria para la fertilidad en el matrimonio. El seminograma es la prueba indispensable. La exploración urológica también es importante en varones con alteraciones seminales o problemas funcionales.
Hemos desarrollado un completo estudio para los pacientes con Factor Masculino Severo. Incluye las principales pruebas que nos van a revelar el origen de la infertilidad en el hombre. Destaca nuestro exclusivo estudio genético basado en la secuenciación masiva de 426 genes implicados en la síntesis y maduración de los espermatozoides para conocer si hay alteraciones. El nuevo test consiste en un conjunto de análisis que estudian de manera completa y profunda el factor masculino.
Una evaluación urológica incluye un examen físico, la creación de un historial médico detallado y pruebas diagnósticas como el análisis del semen, tests hormonales y, posiblemente, una ecografía.
Tratamientos urológicos para mejorar la fertilidad
Los tratamientos de fertilidad masculina pueden implicar desde cambios en el estilo de vida y medicamentos para mejorar la calidad del esperma, hasta procedimientos quirúrgicos como la reparación del varicocele o técnicas de extracción de esperma. Los resultados en un tratamiento urológico para mejorar la fertilidad varían según el diagnóstico del paciente. Algunos tratamientos, como los cambios en el estilo de vida o los medicamentos, pueden mostrar resultados en unos meses.
Basándonos en las pruebas diagnósticas, creamos un plan de tratamiento adaptado a tus necesidades individuales. Al tratar los problemas de fertilidad masculina, podemos aumentar la calidad y cantidad del esperma. El estudio y tratamiento de la fertilidad masculina es una de las claves del éxito en Reproducción Asistida.
El tratamiento de la infertilidad masculina se basa en el tratamiento de la causa que condiciona esa condición y también en facilitar la llegada del espermatozoide al óvulo.
- Antibióticos. El tratamiento con antibióticos en los casos de prostatitis subclínica, puede ser eficaz y resolutivo. También en caso de infecciones clamidias.
- Tratamientos y medicamentos con base hormonal. Son eficaces en pacientes con trastornos hormonales.
- Cirugía. Gracias a la cirugía, es posible a menudo, corregir el varicocele, mediante la ligadura de la vena espermática.
Técnicas especiales de laboratorio de Reproducción Asistida
En casos de infertilidad masculina severa, en nuestro laboratorio de Fecundación In Vitro utilizamos técnicas como la Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (ICSI) para inyectar un solo espermatozoide directamente en el óvulo.
Varicocele e infertilidad masculina
Conviene recordar que el 40 % de los casos de infertilidad masculina, se debe a un varicocele testicular. Conviene explorar detenidamente ambos testículos y también con atención el cordón espermático. Valorando el tamaño y la consistencia de los testículos. La presencia o ausencia de los conductores deferentes. La presencia de varices en el cordón, situación conocida como varicocele. El varicocele pude ser unilateral o bilateral y es la causa más frecuente de infertilidad masculina.
Los costes asociados a los servicios de urología pueden variar según la atención específica que necesites. Pueden incluir la consulta inicial, pruebas diagnósticas como el análisis de semen o el perfil hormonal y, ocasionalmente, pruebas genéticas.
Es importante, porque en muchas ocasiones la infertilidad en el hombre se puede resolver tratando su causa. Ya sea con unos simples antibióticos o con una pequeña operación quirúrgica. Esto evita iniciar largos y costosos procesos de reproducción asistida, con los que, no siempre, se consigue el objetivo de lograr un embarazo a término.
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