Mi Bebé de 9 Meses Rechina los Dientes: Causas y Soluciones

25.10.2025

El bruxismo es el hábito de apretar o rechinar los dientes de forma involuntaria, y se produce con mayor frecuencia en niños. De hecho, se estima que el 80% de la población infantil tiene signos de haber rechinado los dientes en algún momento. A continuación, exploraremos las causas, síntomas y soluciones para el bruxismo en bebés.

¿Qué es el bruxismo en niños?

El bruxismo en niños de 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7 años es bastante frecuente. Se trata de un hábito inconsciente que consiste en apretar o rechinar los dientes. Aunque, en algunos casos, lo que sucede es que se golpea o balancea la mandíbula.

No obstante, y aunque puede parecer una hábito preocupante, podemos decir que a estas edades el bruxismo es beneficioso a nivel dental pues supone un desgaste benéfico que promueve el crecimiento transversal del maxilar (anchura de la boca) y, por ende, mejor función en un futuro.

Cuando un niño o niña mastica desde muy temprana edad alimentos duros, secos y fibrosos (por ej. pan de barra, zanahorias, carne, etc) estimula el crecimiento de su boca, pero la realidad es que la alimentación infantil actual es mayoritariamente blanda (purés, pan de molde, pasta, etc), lo que evita que los niños ejerciten sus mandíbulas adecuadamente, resultando en maxilares poco desarrollados o estrechos con poco espacio para su dentición permanente, esta es la razón por la que lo encontramos beneficioso en esta edad en concreto.

Bruxismo nocturno en niños

El más común y natural a esta edad es el bruxismo nocturno. Al ser un hábito nocturno puede pasar desapercibido, pues la mayoría de padres duermen en su propia habitación y no escuchan cuando su hija o hijo rechina los dientes.

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Pero es probable que las consecuencias por la mañana no sean tan fáciles de pasar por alto. Si tu hijo o hija se queja de dolores de cabeza, encías sensibles, dolor en las muelas o en la zona de la mandíbula, te recomendamos estar atento por las noches para verificar si el bruxismo nocturno puede ser la causa. Para conocer otras formas en las que se manifiesta el bruxismo en niños, nos basta con revisar los síntomas del bruxismo en adultos, pues son básicamente los mismos síntomas.

Causas del bruxismo en niños pequeños

Las causas por las que un niño de 2 a 3, de 3 a 4 o de 3 a 6 años está apretando los dientes pueden ser varias, y es necesario detectarlas para incidir sobre ellas antes que en el hecho de apretar los dientes. Algunas de las causas del bruxismo en niños pueden ser:

  • Inquietud o nerviosismo: Los niños están sometidos a situaciones que alteran su tranquilidad y desatan un cierto nivel de estrés. Por ejemplo, si tienen problemas en el colegio o la relación de sus padres no va bien. Esto genera una tensión en el cuello, los hombros y la mandíbula, que puede derivar en el rechinar de dientes.
  • Presencia de parásitos: Las lombrices pueden estar entre las causas del bruxismo en niños. No lo generan ellas directamente, pero el malestar que generan puede desencadenar el hábito de apretar los dientes.
  • Alteraciones del sueño: Los hábitos negativos relacionados con el sueño, como dormir pocas horas o la apnea del sueño, también favorecen la aparición de este problema.
  • Otras causas: Hay otras razones para el bruxismo en niños. Por ejemplo, una cuestión genética, la hiperactividad, el proceso de erupción dental o problemas de oclusión.
  • Factores psicológicos y emociones: El bruxismo infantil en muchos casos se produce como una respuesta nerviosa a estrés, ansiedad, irritabilidad, miedo o incluso tristeza. Por este motivo es común que los niños empiecen a rechinar los dientes cuando inician el preescolar, se aproxima el nacimiento de un hermano, empiezan a dormir solos y otras situaciones similares. La hiperactividad también es una condición que puede producir bruxismo infantil.
  • Molestias dentarias: Otra causa del bruxismo es que el niño presenta molestias o dolor en los dientes debido problemas de apiñamiento, erupción de algunos dientes, caries, sensibilidad u otros. Este rechina los dientes para evitar el malestar, disminuirlo o como una forma de desviar su atención.

¿Cómo saber si un niño tiene bruxismo?

Para saber si un niño tiene bruxismo infantil fíjate si presenta algunos de los siguientes síntomas:

  • El síntoma más característico es el sonido de rechinado de los dientes. Este puede presentarte mientras está despierto o cuando duerme y, por lo general, es involuntario.
  • El niño también puede presentar dolor en los dientes y en la mandíbula.
  • Dolor de cabeza.
  • Leve inflamación en las encías.
  • Desgaste en las piezas dentales, rotura o fisura de las mismas.

Si tienes sospechas de que tu hijo tiene bruxismo infantil lo ideal es que lo lleves con un odontólogo que pueda diagnosticar el problema y aconsejarte sobre su tratamiento.

¿Cómo evitar el bruxismo en niños?

Cuando se trata de cómo evitar el bruxismo en niños, no hay una única solución. Lo ideal es consultarlo con un especialista en salud infantil para personalizar su tratamiento. Algunas de las opciones que pueden ayudar son:

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  • Mejorar los hábitos de sueño: Hay que establecer una rutina nocturna que favorezca el descanso de los niños y les permita dormir todo lo que necesitan.
  • Reducir los estímulos: Muy especialmente una hora antes de irse a la cama. Es momento de retirar tablets, móviles y televisión.
  • Hacer actividades relajantes: Esa hora se puede dedicar a actividades relajantes que, además, favorecen el sueño. Como leer o escuchar un poco de música.
  • Respirar profundo: Aprender a respirar profundamente y relajarse al hacerlo es un hábito que practicado diariamente que ayuda a rebajar el nivel de estrés.

Tratamiento del bruxismo en niños

En el tratamiento del bruxismo en niños no se suele recomendar la férula de descarga (método al que se recurre cuando el problema afecta a adultos). En este sentido, no existe una evidencia científica clara sobre la efectividad que tienen las férulas oclusales en niños, y se considera que podrían tener efectos nocivos en el crecimiento maxilar y en la erupción de los dientes permanentes.

De ahí que su uso se limite únicamente a los casos más graves y muy específicos. En el resto de casos, resulta más efectivo encontrar la causa que lleva a los niños a bruxar, que generalmente esta relacionada con el bienestar emocional, y aplicar una solución para la misma.

Otras formas de tratar el bruxismo:

  • Una de las soluciones es el uso de una férula de descarga o protector dental, sobre todo a la hora de dormir. De esta forma se reduce el roce entre los dientes, disminuyen los dolores y molestias. Con ello se evita muchas de las consecuencias del bruxismo.
  • Otra de las formas de tratar el bruxismo es haciendo que el niño realice actividades que lo relajen antes de dormir. Por ejemplo, escuchar música o leer un cuento.
  • También es importante que haga suficiente actividad física durante el día, en especial su tiene mucha energía o si sufre de hiperactividad. Asegúrate de que un par de horas antes de dormir no mire televisión, la pantalla del ordenador, tableta ni smartphones. Tampoco debería usar ningún tipo de videojuego.
  • Para casos más difíciles la fisioterapia en una gran alternativa. Esta permite que los músculos de la mandíbula y el cuello se relajen, lo que ayuda a disminuir la frecuencia con la que el niño rechina los dientes.
  • También te recomendamos que evites darle alimentos azucarados al niño después de las 5 de la tarde y que le brindes una buena alimentación.

Consecuencias del bruxismo en niños

Rechinar los dientes o apretarlos de forma constante genera múltiples consecuencias, como:

  • Desgaste del esmalte y de la propia pieza dental.
  • Fractura de dientes.
  • Desarrollo de movilidad en algún diente.
  • Inflamación de encías.
  • Cansancio constante, ya que muchas veces el bruxismo no le permite al afectado dormir de forma profunda o correcta.
  • Desarrollo de trastornos de la articulación temporomandibular, que producen dolor de cabeza, oído o cuello.
  • Dolor o molestias al abrir y cerrar la boca.
  • Maloclusión dental.
  • Modificaciones en la arcada de la boca.

Es importante mencionar que estas consecuencias pueden presentarlas tanto niños como adultos.

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Rechinar de dientes en bebés

El rechinar de dientes en bebés, aunque relativamente común, puede ser motivo de preocupación para los padres. Uno de los primeros signos de que un bebé podría rechinar los dientes es el sonido característico que produce al apretar y arrastrar los dientes de arriba contra los de abajo. Además del sonido, otros síntomas del rechinar dientes en bebés incluyen:

  • Sensibilidad dental: el rechinar dientes en bebés puede provocar sensibilidad en los dientes y encías, lo que puede hacer que el bebé se muestre más irritable de lo habitual.
  • Problemas de sueño: los bebés que rechinan los dientes pueden experimentar dificultades para dormir debido al malestar asociado con el rechinamiento constante.
  • Desgaste dental: con el tiempo, el rechinar dientes en bebés puede llevar al desgaste prematuro del esmalte dental, lo que puede ser visible en el estado de los dientes del bebé.
  • Dolor en la mandíbula: algunos bebés pueden quejarse de dolor en la mandíbula o mostrar signos de incomodidad al masticar o al comer debido al rechinamiento.

Causas del rechinar de dientes en bebés

El rechinar dientes en bebés puede ser causado por varias razones, y es importante entenderlas para poder abordarlas adecuadamente. Las causas comunes incluyen:

  • Erupción dental: la erupción de los dientes es una de las causas más comunes del rechinar de dientes en bebés. El proceso puede causar incomodidad, y el bebé puede comenzar a rechinar los dientes como una forma de aliviar el malestar.
  • Desequilibrios en la mordida: a veces, el rechinar dientes en bebés puede ser el resultado de una mordida desalineada o problemas de alineación dental que hacen que el bebé rechine los dientes de forma inconsciente.
  • Hábitos de sueño: el rechinar dientes en bebés puede estar relacionado con problemas en el sueño, como el bruxismo durante la noche, cuando el bebé está en un sueño profundo.

Impacto del rechinar de dientes a largo plazo

El rechinar de dientes en bebés si persiste durante un tiempo prolongado, puede tener consecuencias significativas para la salud dental y general del niño.

  • Desgaste dental: Una de las principales preocupaciones asociadas con el rechinar de dientes en bebés es el desgaste prematuro de los dientes. Aunque los dientes de leche son temporales, su desgaste puede afectar la salud bucal general y el desarrollo dental del niño. El rechinamiento constante puede llevar a la erosión del esmalte dental, que es la capa protectora de los dientes. La pérdida de esmalte puede hacer que los dientes sean más vulnerables a caries y sensibilidad dental, lo que podría requerir tratamientos adicionales en el futuro.
  • Problemas en la mandíbula: El rechinar de dientes en bebés también puede tener un impacto en la mandíbula. El esfuerzo repetitivo de apretar y arrastrar los dientes puede provocar tensión y dolor en los músculos de la mandíbula. Con el tiempo, esto puede llevar a problemas en la articulación temporomandibular (ATM), que pueden causar dolor, dificultad para abrir la boca completamente y ruidos articulares.
  • Desviaciones en la alineación dental: El rechinar de dientes prolongado puede contribuir al desarrollo de problemas en la alineación dental. La presión constante aplicada a los dientes puede provocar movimientos dentales indeseados o desalineaciones. Esto podría resultar en una mordida incorrecta, también conocida como maloclusión, que puede requerir tratamientos ortodónticos más adelante.
  • Impacto en la salud bucal general: El rechinar de dientes en bebés puede influir en la salud bucal general del niño, afectando también a las encías y otros tejidos bucales. El desgaste del esmalte puede dejar los dientes más expuestos a infecciones y enfermedades periodontales.

Para minimizar el impacto a largo plazo del rechinar de dientes en bebés, es fundamental identificar y tratar el problema a tiempo.

Los bebés también pueden padecer estrés y ansiedad. Es un mundo nuevo el que se les abre y cada día aprenden algo nuevo. Casi a cada segundo, sus capacidades intelectuales crecen así como su estatura. Quieren probarlo todo, experimentarlo todo, y eso a veces los lleva a darse golpes o a estresarse. Seguro que alguna vez has escuchado a tu hijo dar un gritito en sueños sin despertarse. Por la noche repasan de forma inconsciente todo lo que les ha ocurrido durante el día. Si están nerviosos o se suceden las situaciones de ansiedad o estrés, pueden llegar a desarrollar bruxismo con los dientes de leche.

Por suerte, el bruxismo en bebés suele ser pasajero y se termina cuando llegan los dientes definitivos. De todas formas, nunca está de más traer a tu pequeño a una clínica de ortodoncia y salud dental. Cuanto antes empecemos con las consultas dentales, mejor. Podremos determinar la causa del bruxismo e incluso analizar cómo se desarrolla su dentición.

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