¿Por Qué Mi Bebé Gruñe Mucho? Causas y Soluciones
Generalmente, los bebés pequeños, desde recién nacidos hasta los 3 meses, pueden hacer ruidos por la noche parecidos a gruñidos. Aunque resulte muy molesto para los padres, no es nada de lo que haya que preocuparse. Para unos padres primerizos pueden parecer muy inquietantes, y seguro que las primeras noches que lo oigan se pasarán el rato mirando a su bebé para asegurarse de que no le pasa nada y preguntándose «¿por qué gruñe mi bebe?».
La mayoría de bebés empieza a gruñir a las 2 o 3 semanas de vida y lo deja a los 2 o 3 meses, aunque cada niño es un mundo, habrá unos que no gruñan nunca y otros que sigan haciéndolo de vez en cuando con 2 años. Cómo hemos indicado, al hablar de por qué gruñen los niños, has de tener en cuenta que los bebés no sólo gruñen cuando duermen. En muchas ocasiones, los bebés chillan cuando les abrazas y juegas con ellos. Es su forma de exteriorizar que están contentos.
Cómo hemos indicado antes, cada bebé es único y puede que tu bebé no gruña nunca o, por el contrario, continúe gruñendo aunque tenga 2 años. Por qué gruñen los niños o se quejan al dormir se debe a motivos diversos. Pueden estar resfriados y tener la nariz tapada o puede que estén soñando. Hasta que cumplen los 2 o 3 meses, son muchos los bebés que emiten ruidos mientras duermen: lloriquean, gruñen, roncan o tienen hipo. Los “ruidos” son el lenguaje del bebé.
Pero, ¿por qué gruñen los niños? Los ruidos que hacen los bebés al dormir se deben a la forma de su nariz y del paladar. La respuesta a por qué gruñen los niños no estaría completa si solo mencionamos sus gruñidos cuando duermen, pues los bebés también gruñen cuando están despiertos.
Una vez que nos convertimos en padres, son muchas las dudas que pueden surgirnos durante las primeras semanas de nuestro bebé. Sobre todo, cuando somos padres o madres primerizas. Sin duda, el ruido de la barriga del bebé durante su desarrollo es una de las preocupaciones de los padres. Lo primero a tener en cuenta es que como padres primerizos os pueden asustar ciertos sonidos o movimientos cotidianos, como es el caso de los borborigmos, los ruidos del intestino que se suelen producir durante la digestión del bebé. Así que si estás preocupada porque a tu bebé de 1 mes le suena el estómago no debes preocuparte. Lo más importante es llevar un control para estar atentos a cualquier cambio.
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Causas Comunes de los Ruidos Abdominales en Bebés
Los ruidos abdominales en los bebés, conocidos como borborigmos, son comunes y generalmente no son motivo de alarma. Pero saber por qué sucede puede ayudar a los papás a saber cuándo llevar al bebé al pediatra. El sistema digestivo de los recién nacidos es muy inmaduro, así que el sonido no es tan raro como parece. Estos sonidos, aunque a menudo son normales, pueden generar mucha inquietud y preocupación. Por supuesto es comprensible que los padres se preocupen al escuchar ruidos en el abdomen de su bebé, y hay que estar atentos a los signos que acompañan estos ruidos (como el llanto o el malestar del bebé). Estos sonidos no indican un problema grave en la mayoría de casos. Saber cuáles son las causas habituales de los ruidos abdominales nos ayudan a distinguir entre lo normal y lo que podría requerir atención médica.
Los ruidos abdominales en los bebés son sonidos producidos simplemente por el movimiento de líquidos y gases en el tracto digestivo. Son sonidos que forman parte del proceso digestivo y son más comunes en los bebés, porque su sistema digestivo aún está inmaduro. Los borborigmos no solo son normales, sino que también indican que el sistema digestivo del bebé está funcionando bien. Estos ruidos son una parte natural del desarrollo del bebé y no deben ser motivo de preocupación (a menos que se presenten otros síntomas).
Como decíamos, la mayoría de las veces los ruidos en la barriga del bebé son normales. Sin embargo, si los ruidos van acompañados de otros síntomas como dolor, llanto persistente o cambios en la alimentación puede ser necesario consultar a un médico. A priori solo será necesario ir al médico si los ruidos se asocian con signos de malestar o enfermedad.
Es posible que al pequeñín a veces le suenen las tripas y que su estómago haga algunos ruidos y te hayas preguntado cuáles son las causas. Aquí te presentamos las más comunes:
- Sistema digestivo inmaduro: Pues sí, el sistema digestivo de un bebé es aún inmaduro, lo que significa que su funcionamiento no es tan eficiente como el nuestro. Como su sistema digestivo está todavía en maduración, el trabajo del estómago y los intestinos durante la digestión puede provocar estos sonidos abdominales, también llamados ruidos hidroaéreos. En este caso, son totalmente normales.
- Digestión tras la alimentación: Después de alimentarse, es normal que el propio proceso digestivo produzca algunos ruidos, sobre todo tras 1 o 2 horas de haber comido. Los ruidos abdominales en este contexto son una señal de que el sistema digestivo está trabajando para procesar los alimentos. Siempre que no haya dolor o malestar, todo parece normal.
- Reflejo gastrocólico: El reflejo gastrocólico es un fenómeno natural del cuerpo que ocurre cuando el alimento llega al estómago, lo que provoca una contracción del colon. Y sí, es algo que puede generar ruidos abdominales en los bebés. Es un mecanismo que coordina el estómago y el colon para mover los alimentos a través del sistema digestivo. Son sonidos curiosos pero normales.
- Hambre: Esto es igual que en los adultos: el famoso "rugido de tripas" cuando aparece el hambre. Cuando un bebé tiene hambre, el cuerpo envía señales hormonales al cerebro, que a su vez estimula el movimiento en los intestinos. Una señal de que el bebé quiere comer, así de simple.
- Estreñimiento o diarrea: El estreñimiento y la diarrea son dos condiciones que pueden causar ruidos abdominales en los bebés (también nos pasa a los mayores). Cuando un bebé está estreñido, el esfuerzo para evacuar puede generar sonidos en el abdomen. Y por su parte la diarrea puede aumentar el movimiento de líquidos y gases en el tracto digestivo, lo que se traduce en ruido. Hay que acudir al pediatra si notas que el bebé está muy incómodo o que ha cambiado su manera de hacer sus necesidades.
- Cólicos y gases: Los cólicos y los gases son comunes en los bebés y pueden hacer ruidos abdominales a los bebés. Pueden suceder porque el bebé ha tragado aire mientras comía o no los ha expulsado bien al terminar. Una manera de ayudarlo con los cólicos es hacer que el bebé eructe después de cada toma. Otra opción es hacer masajes suaves en el abdomen para liberar los gases atrapados. Para evitar cólicos, siempre puedes optar por el uso del biberón anticólico Zero Zero de Suavinex.
- Intolerancias alimentarias: Si un bebé no tolera bien un alimento, su sistema digestivo puede hacer sonidos inusuales. Para descartar esto, es bueno observar otros síntomas de intolerancias alimentarias: erupciones cutáneas, vómitos o diarrea. Si se sospecha de que algún alimento no le sienta bien, consulta con tu pediatra.
- Infección vírica o bacteriana: Este caso es similar a lo que ocurre con la indigestión, cualquier virus de la gripe puede provocar vómitos, diarrea o dolor abdominal.
Ahora que ya conocéis los diferentes motivos o aspectos por los que a tu bebé le suene el estómago, como padres debéis estar más tranquilos. Pues la mayoría de motivos son totalmente naturales e irán desapareciendo a la vez que el bebé vaya creciendo. Po otro lado, si la barriga de tu bebé suena como agua tampoco deberéis preocuparos, pues esto ocurre cuando el intestino está hueco y los alimentos comienzan a descender por él. Ya no tenéis que estar preocupados por si a vuestro bebé le suenan mucho las tripas, ahora ya sabes que pueden ser por diferentes motivos comunes.
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Los bebés muy pequeños disponen del reflejo gastrocólico, es decir, que comen y defecan a los pocos segundos. Por ello, se escucha su barriga moviéndose mientras se alimenta.
Digestión o indigestión del bebé: tras cada toma, el bebé realiza la digestión por lo que es posible escuchar algunos ruidos por los movimientos del organismo. Asimismo, también existe la posibilidad de que, tras la mezcla de algunos alimentos, el bebé pueda sufrir una indigestión por comer de forma abundante o rápida que provoquen ruidos en el estómago e incluso dolor.
Hambre: al igual que sucede con las personas adultas, cuando se siente hambre, el organismo reclama alimento mediante ruidos y gruñidos en el estómago. Por ello es muy importante conocer la cantidad de biberón o alimentos que suele comer el bebé en cada toma. De esta forma, se garantiza que el bebé tome la cantidad adecuada de alimento. Siempre puede seguir los consejos sobre la alimentación de niños para que conozcas como alimentar a tu pequeño sin problemas.
Alergias o intolerancias alimentarias: otra de las razones por las que puedes escuchar ruidos en la tripa de tu bebé es que esté sufriendo algún tipo de alergia o intolerancia a un alimento.
¿Cuándo Debería Preocuparme?
Como decimos, presentar algún sonido abdominal en principio no es alarmante. No obstante, conviene prestar atención en el caso de que el bebé tenga otros síntomas. Aunque los ruidos abdominales en los bebés no suelen ser peligrosos, hay señales que pueden indicar un problema más serio. Entonces, ¡no dudes en ir al pediatra ante la duda! Sobre todo si notas llanto persistente, diarrea con sangre, vómitos, sangrado rectal, estreñimiento severo y/o distensión abdominal. Ahí no lo dudes y busca ayuda médica.
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Así que en resumen: no dejes de consultar a un especialista si los ruidos abdominales del bebé se acompañan de otros síntomas más preocupantes. El pediatra decidirá si es necesario realizar pruebas adicionales o incluso iniciar un tratamiento. Los ruidos abdominales suelen ser por lo que comentábamos antes, pero siempre cabe la posibilidad de estar ante intolerancias alimentarias o infecciones intestinales que requieren de intervención médica. ¡El pediatra es el mejor aliado!
Los ruidos abdominales del bebé acompañados de estas cosas sí son motivo de consulta: signos de dolor intenso, pérdida de apetito o cambios en el comportamiento. En esta tesitura lo más conveniente es que un especialista evalúe la situación y determine si es necesario que el pequeño reciba un tratamiento concreto. Aunque algunas no suponen un problema importante de salud, sí que pueden resultar dolorosas para el pequeño, y eso también hay que evitarlo. Un diagnóstico temprano puede prevenir complicaciones mayores, así que más vale prevenir que curar.
Otras Causas de Ruidos y Quejidos en Bebés
Durante la fase de desarrollo del bebé, el ruido en la barriga del pequeño es una de las grandes preocupaciones de las mamás. Esto ocurre porque queremos que todo salga bien y nos queremos asegurar de que nuestro bebé esté sano. Que al bebé le suena la barriga es bastante habitual. El ruido en su tripa es normal y no siempre tiene por qué ser negativo.
- Inmadurez del sistema digestivo: los bebés recién nacidos aún no tienen el sistema digestivo maduro, lo que significa que es probable que escuchemos ruidos de forma habitual.
- Cólicos o gases: cuando un bebé coge aire mientras come, es probable que se produzcan gases o cólicos que pueden resultar dolorosos para el pequeño. El cólico del lactante suele ocurrir porque el bebé come con mucho estrés o ansia. Para ayudarlo con los cólicos es hacer que el bebé eructe después de cada toma. Otra opción es hacer masajes suaves en el abdomen para liberar los gases atrapados.
- Estreñimiento: otra de las opciones por las que podemos escuchar ruido en la tripa del bebé es porque esté estreñido.
- Indigestión del bebé: este dolor suele ir acompañado de vómitos, náuseas o diarreas y suele estar causado por comer de forma abundante o por comer demasiado rápido.
- Infección vírica o bacteriana: al igual que en el caso de la indigestión, este tipo de infecciones también causan vómitos, diarreas o dolor abdominal.
- Tensión emocional: algunas situaciones estresantes, como el comienzo de la guardería u otro cambio brusco en su día a día, pueden provocarle al pequeño dolor de barriga.
Los gruñidos en bebés mientras duermen pueden resultar desconcertantes para muchas familias. En la mayoría de los casos son completamente normales. Los gruñidos nocturnos suelen desaparecer de forma espontánea entre los 3 y 6 meses, conforme el sistema digestivo madura y el sueño se regula. Aunque pueden reflejar molestias menores como gases, no suelen indicar dolor agudo.
Muchos gruñidos durante el sueño están relacionados con gases acumulados o la necesidad de evacuar.
Es muy común que los bebés hagan ruidos raros mientras duermen, especialmente durante los primeros meses. Los quejidos suaves suelen ser normales, especialmente en bebés de 0 a 3 meses. Se asocian al sueño REM o a movimientos intestinales. En ocasiones, los bebés respiran de forma irregular, con pausas o sonidos como jadeos. Esto se llama respiración periódica y es habitual hasta los 6 meses.
Los bebés pueden hacer ruidos como gárgaras o ronquidos leves por acumulación de mucosidad. También pueden carraspear si están empezando a regular el flujo salival. Cuando se quejan antes de dormirse, puede ser parte de su transición al sueño. Esto se ve mucho entre los 3 y 6 meses, cuando empiezan a autorregularse. Algunos bebés emiten gruñidos, chillidos suaves o bufidos mientras se acomodan. Estos gestos pueden expresar cansancio, sobrecansancio o necesidad de contacto físico antes de dormirse.
Si se queja mucho, se retuerce o se despierta llorando, podría deberse a gases o malestar digestivo. Gruñidos, empujes o sonidos al hacer fuerza son típicos de bebés menores de 4 meses cuando intentan gestionar sus deposiciones o gases mientras duermen.
Hay bebés que hacen ruidos mientras duermen, como quejándose. ¿Qué hacer cuando el bebé se queja mucho al dormir? ¿Cómo saber si el bebé tiene disnea o tiene algún trastorno en los pulmones que haga que respire mal? El sueño del bebé, especialmente en los primeros meses de nacido, no es profundo, ni pacífico ni tranquilo. Es impredecible, inquieto y está lleno de sonidos inusuales. Si eres una mamá o papá primerizo todos estos ruidos nocturnos pueden llegar a estresarte. ¿Debes preocuparte si tu hijo hace ruidos al dormir como quejándose? ¿O hace ruidos como un puerquito? ¿Cómo saber cuándo el bebé está respirando mal?En realidad, es muy común que los bebés hagan ruidos al dormir y no hay que preocuparse.
- Gorgoteo/sonidos de garganta: los recién nacidos no tienen su mecanismo de deglución perfeccionado al principio, por lo que pueden gorgotear con un poco de leche o saliva.
- Fosas nasales tapadas: la razón de que los bebés, durante la noche, hagan ruido al dormir también puede deberse a que, hasta los seis meses, respiran principalmente por la nariz, en lugar de por la boca. La respiración nasal es más ruidosa, debido a los pequeños conductos nasales de un recién nacido y al papel protector de la mucosidad.
- Estornudos/resoplidos/sonidos/silbidos: los bebés también estornudan y resoplan con frecuencia. Esto también se debe a que respiran por la nariz, en lugar de respirar por la boca, y a que, como ya hemos dicho, sus fosas nasales aún son muy estrechas.
Los bebés hasta los 2 o 3 meses hacen muchos ruidos al dormir: se quejan, gruñen, lloriquean, roncan, estornudan, tienen hipo... Cámbiale el pañal. Si se calma al desvestirlo, puede ser que el niño tenga calor o que la ropa le incomode y por eso esté molesto.
Mientras sus órganos respiratorios se vayan acostumbrando a inhalar aire, podrás escuchar todo tipo de sonidos, incluidos aquellos que te recuerdan a los que hace un "cerdito" o "puerquito". Si no se presentan otros síntomas de mayor envergadura, no hay de qué preocuparse.
La disnea es la dificultad respiratoria o falta de aire, y puede expresarse de forma gradual o repentina. En los niños puede darse por multitud de causas: bronquiolitis, asma, neumonía, bronquitis, laringitis, alergia (al polvo, moho, polen), atragantamiento, etc. En ocasiones, ante situaciones de estrés y de ansiedad, también puede producirse una dificultad al respirar. Sin embargo, en estos casos, notaremos al pequeño nervioso y agitado, con lo que nos daremos cuenta fácilmente.
Los pulmones son uno de los últimos órganos en desarrollarse en el cuerpo del bebé durante la etapa prenatal. Incluso, algunas partes de los pulmones no se desarrollan hasta poco antes de nacer. Los signos de dificultad respiratoria pueden parecerse a otros problemas o condiciones médicas. Siempre consulta al médico del niño para obtener un diagnóstico, si el bebé presenta estos síntomas.
En esa etapa de la vida del bebé, se puede presentar "la regresión del sueño", que puede ocurrir en cualquier momento, ya que está relacionada con factores impredecibles, como interrupciones en las rutinas o la aparición de alguna enfermedad. Pero hay algunos períodos en los que la regresión del sueño es relativamente previsible, debido al crecimiento acelerado, la dentición o el logro de nuevos avances en su desarrollo. Ciclo de sueño. Los bebés se despiertan durante la noche principalmente porque sus ondas cerebrales cambian de ciclo a medida que pasan del sueño REM (movimiento ocular rápido) a otras etapas del sueño no REM. Muchos bebés se quedan dormidos mientras están succionando el chupete, el pecho o el biberón.
Un motivo de consulta muy frecuente en las visitas al pediatra es conocer el motivo por el que a un bebé le suenan las tripas. Se podría decir que en la mayoría de los casos se trata de un proceso normal del sistema digestivo del pequeño, pero vamos a ver en detalle por qué se producen.
Esos ruidos son los sonidos abdominales, también conocidos como ruidos hidroaéreos. Son resultantes del trabajo tanto del estómago como de los intestinos y forman parte del proceso normal de la digestión. Se presentan de manera normal y sobre todo en los menores de 3 meses de edad debido a la inmadurez de su aparato digestivo.
Por lo demás son inofensivos y entran dentro de la parte del desarrollo normal del lactante, sin que tengas que preocuparte si los presenta.
Dentro de las posibles causas por las que a un bebé y a uno niño le suenan las tripas nos encontramos con las siguientes:
- Como se dijo anteriormente es lo más común. El lactante presenta un sistema digestivo que no está totalmente maduro por lo que es normal que estos sonidos estén presentes y sean normales.
- Suele suceder que tras alimentar al bebé, estos ruidos aparezcan debido al proceso digestivo que se ha puesto en marcha para digerir los alimentos. Suele ocurrir entre 1 a 2 horas posterior de la ingesta alimentaria.
- Cuando una persona siente hambre, el organismo empieza a enviar signos para demostrar lo que está sintiendo, de manera que se mandan señales hormonales al cerebro y este a su vez las traslada a los intestinos para ‘reclamar’ el alimento y es cuando se escucha el ruido del ‘gruñir de los intestinos’.
Aquí es importante que los padres conozcan el siguiente dato: la cantidad de alimentos que el niño pueda comer en una comida. Según explican en el informe ‘La alimentación del lactante y del niño pequeño’, realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) depende de la capacidad o tamaño de su estómago, la cual usualmente es de 30 ml por kg de peso. Un niño que pesa 8 kg tendrá una capacidad gástrica de 240 ml, aproximadamente un vaso o taza lleno de tamaño grande; no se puede esperar que coma más que esta cantidad durante una comida.
- Son un trastorno funcional gastrointestinal que suele ocurrir de manera fisiológica en los lactantes; de hecho, la literatura reporte que forman parte normal del desarrollo, así que si el niño presenta cólico, llanto y sonidos en su tripa no debes alarmarte. Ahora bien, el hecho de tener sonidos abdominales no determina que el niño termine teniendo cólicos.
- Los sonidos abdominales pueden estar presentes tanto si el bebé tiene dificultad para expulsar las heces como si presenta un episodio de diarrea. ¡Su estómago está ‘funcionando’ demasiado!
- Es muy raro que haya sonidos abdominales en estos casos, sin embargo se puede dar su aparición por esta causa, pero sería uno más de todos los síntomas que alertan a los padres de que su hijo puede tener una intolerancia alimentaria. Estudios alimentarios específicos o/y pruebas de provocación son los que confirmarán el diagnóstico final.
En todo caso no es motivo de estrés que presente estos ruidos. La recomendación es que, si están presentes junto con otros síntomas como llanto, diarrea, diarrea con sangre, vómitos, reflujo persistente, flatulencias fétidas, sangrado rectal, estreñimiento, distensión abdominal, debe evaluarlo el pediatra y determinar si obedece alguna causa importante que requiera tratamiento específico.
Existen patologías en las que los sonidos están apagados, a lo que se les conoce en términos médicos como ruidos intestinales hipofonéticos o hipoactivos; o por el contrario están aumentados y, en esto casos, sí se asocian con patologías gastrointestinales.
Si la barriga de nuestro bebé suena, no debemos preocuparnos en exceso, ya que, normalmente, es algo pasajero. Uno de los remedios más efectivos son los masajes en la tripa, especialmente cuando el bebé tiene gases, cólicos o estreñimiento. Masajea la tripa del pequeño en el sentido de las agujas del reloj, notarás que sentirá un alivio casi instantáneo.
A pesar de que el ruido en la tripa del bebé puede ser normal, es cierto que, en algunas ocasiones, este ruido va acompañado por un llanto inconsolable y muestras de dolor o molestias. Es importante estar atentas ante cualquier cambio en el bebé porque esto podría ayudarnos a averiguar la causa del dolor de tripa. El aumento repentino de ruidos intestinales sí que puede indicarnos que algo no va bien en el sistema digestivo del bebé, especialmente si aparecen con otros síntomas. Los cólicos, gases o estreñimiento, como ya hemos dicho, son otras posibles causas del ruido en la tripa del bebé que debemos vigilar ya que, aunque no sean demasiado graves, es cierto que son situaciones muy molestas.
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