Consecuencias de no Dar Vitamina D al Bebé: Riesgos y Recomendaciones

22.12.2025

La vitamina D es necesaria para el correcto funcionamiento de múltiples funciones psicológicas y procesos biológicos. Es más, durante la etapa perinatal los niveles adecuados de vitamina D son esenciales para el correcto desarrollo del embarazo y del bebé. La hipovitaminosis D (déficit de vitamina D) es un problema de salud pública a nivel mundial, ya que afecta a todos los grupos de edad, siendo especialmente vulnerables las gestantes.

Importancia de la Vitamina D durante el Embarazo

Un estudio de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona (España) pone de manifiesto la necesidad de realizar un correcto seguimiento de los niveles de vitamina D durante el embarazo, sobre todo durante el primer y tercer trimestres. El déficit de vitamina D durante la gestación aumenta el riesgo de que aparezcan dificultades en el neurodesarrollo de la descendencia, alterando las áreas cognitiva, de lenguaje y motriz.

A pesar de que la evidencia es escasa y de que los estudios existentes no son concluyentes, el déficit de vitamina D podría estar asociado a un peor estado de salud durante el embarazo, asociándose con complicaciones como la preeclampsia, la diabetes gestacional, la vaginosis bacteriana o las infecciones fetales. Asimismo, la falta de vitamina D durante el embarazo se ha relacionado con mayor riesgo de prematuridad, bajo peso en el nacimiento, enfermedades cardíacas, desarrollo anormal del esqueleto, asma y problemas del neurodesarrollo.

Siguiendo este mismo hilo, un metaanálisis que incluyó 25 estudios epidemiológicos indicó que los niveles elevados de 25-hidroxivitamina D3 (la precursora de la vitamina D) se asociaban con un mejor funcionamiento y rendimiento cognitivo y con un menor riesgo de presentar Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y rasgos de Trastorno del Espectro Autista (TEA) durante la vida adulta.

Más evidencia es la que aporta un estudio empírico llevado a cabo en España, en el que se pudo observar que la descendencia de gestantes con concentraciones elevadas (≥75 nmol/L) de vitamina D durante el final del primer trimestre del embarazo y el inicio del segundo, presentaba mejores puntuaciones en rendimiento cognitivo y psicomotor que la descendencia que las gestantes que durante este mismo período de tiempo tenían una baja concentración de vitamina D (≤50 nmol/L). A partir de estos resultados, un estudio posterior identificó una relación entre la vitamina D durante el embarazo y la morfología cerebral de la descendencia; las concentraciones elevadas de vitamina D en la mitad del embarazo se asociaron a un mayor volumen cerebral.

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Efectos de la Deficiencia de Vitamina D en el Neurodesarrollo Infantil

Tal y cómo se ha podido observar en la literatura existente, la vitamina D juega un papel clave en la salud y neurodesarrollo de los bebés. Por este motivo, el objetivo del estudio que se presentará a continuación es investigar si la concentración de vitamina D en el primer y tercer trimestres de embarazo se asocia a resultados tempranos del neurodesarrollo. El estudio evaluó si los niveles de vitamina D, clasificados como muy deficiente, deficiente, insuficiente y normal, tenían consecuencias significativas sobre el neurodesarrollo.

Los resultados de este estudio mostraron que los niveles de vitamina D en las mujeres al inicio y final de la gestación tienen efectos significativos sobre el neurodesarrollo de los bebés a los 40 días posparto. Los niveles bajos de vitamina D se relacionaron con puntaciones bajas en el BSID-III a los 40 días posparto. De hecho, en todos los casos, los resultados indicaron un peor funcionamiento en las escalas de cognición, lenguaje y motricidad del BSID-III.

Los niveles deficientes de vitamina D durante el primer trimestre de embarazo predijeron un peor funcionamiento en las habilidades cognitivas y el lenguaje. Es más, el lenguaje se vio especialmente afectado cuando los niveles de vitamina D fueron muy deficientes. Respecto el desarrollo cognitivo, los resultados mostraron que el déficit de vitamina D en el primer trimestre, junto con una edad gestacional baja en el momento del parto y niveles bajos de ácido fólico, se asoció con un peor rendimiento cognitivo en la descendencia cuando se comparó con el rendimiento cognitivo de la descendencia de las mujeres con niveles normales de vitamina D durante el embarazo.

Esto podría explicar por qué los niveles bajos de esta vitamina durante este período están tan estrechamente ligados al neurodesarrollo del bebé, así como por qué los efectos sobre el rendimiento cognitivo y las habilidades de lenguaje no se observan cuando el déficit de vitamina D ocurre al final de la gestación. Igualmente, en cuanto al desarrollo cognitivo, los niveles de vitamina D al inicio de la gestación también se relacionaron con el desarrollo del lenguaje, un argumento que redunda en que el embarazo en uno de los períodos más críticos para el desarrollo del feto y del bebé.

Los resultados de este estudio mostraron que, igual que los niveles bajos de vitamina D durante el primer trimestre del embarazo, la baja edad de gestación en el momento del nacimiento, una interacción madre-bebé escasa y niveles bajos de ferritina están asociados a peores habilidades de lenguaje. En cuanto al desarrollo psicomotor, los niveles muy deficientes de vitamina D en el tercer trimestre del embarazo predijeron un peor funcionamiento psicomotor a los 40 días posparto.

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En general, los resultados indican que la descendencia de mujeres con niveles prenatales normales de vitamina D mejoran significativamente el funcionamiento en las áreas cognitiva, de lenguaje y motriz.

Deficiencia de Vitamina D en Niños y Bebés

El déficit de vitamina D en niños y bebés está relacionado con varias alteraciones en el desarrollo del organismo. Los niños que sufren esta patología presentan huesos blandos o deformados, que derivan en el ablandamiento del cráneo, arqueamiento de las piernas, deformación de las costillas y problemas de altura. Ante la sospecha de un caso de raquitismo, se recomienda acudir inmediatamente al pediatra para que realice un examen físico del niño o bebé.

Los niños y bebés con déficit de vitamina D tienen más posibilidades de sufrir otros problemas vinculados a su desarrollo. Aunque un médico debe valorar cada caso específico, los pediatras recomiendan dar suplementos de vitamina D durante los primeros 12 meses de vida.

Tabla de Recomendaciones de Vitamina D para Bebés

Edad Dosis Diaria Recomendada Fuente Principal
Menores de 1 año 400 UI Suplementos
Entre 1 y 13 años 600 UI Suplementos y alimentos fortificados

De los 400 UI de vitamina D diarios que necesitan los menores de un año, la leche materna aporta unos 3 UI por cada 100 gramos. Se trata siempre de la mejor fuente de nutrientes para el bebé, pero su composición incluye una cantidad de Vitamina D reducida y condicionada por la naturaleza humana, donde se espera que vivamos al aire libre y en un mundo soleado. Entonces, ¿qué sucede cuando el bebé es alimentado con leche de fórmula? Por lo general, la respuesta vuelve a ser afirmativa.

Sobredosis de Vitamina D: Precauciones y Efectos Secundarios

Cada bebé es único, por eso es fundamental seguir las recomendaciones del pediatra. Por lo general, la dosis recomendada es de 400 UI al día. En el caso de los niños, y sobre todo de los bebés, el principal motivo de sobredosis por vitamina D corresponde al error en la dosis administrada. La sobredosis de vitamina D puede producir hipercalcemia grave.

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En el año 2019, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) alertaron del aumento de las notificaciones de casos graves de hipercalcemia en adultos y en pediatría relacionados con sobredosificación de vitamina D. Afortunadamente no hay muchos casos publicados en la literatura sobre intoxicación por vitamina D en la infancia. Pese a ello, debemos ser extremadamente cuidadosos en la administración de la vitamina D, sobre todo a los más pequeños de la casa. Es muy importante asegurarse de que la cantidad de gotas o de mililitros administrada sea exacta y no haya errores en la dosificación.

¿Tiene efectos secundarios la vitamina D en los bebés? Al hablar de cualquier suplemento, siempre surge una pregunta clave: ¿tiene efectos secundarios? Con la vitamina D en nuestros bebés, la respuesta es que, es segura siempre que sigamos las recomendaciones y dosis pautadas por el pediatra. Ahora bien, como la mayoría de los fármacos, en algunas ocasiones puede presentar efectos secundarios leves y temporales. Y ¿qué hago si a mi bebe le produce estos efectos secundarios? Pues lo primero consultar con el pediatra. El te indicará cómo proceder. A veces retirará la vitamina D durante unos días para ver si el peque tiene mejoría y si vuelve a llorar más al volver a dar la vitamina D, probablemente te recomendará cambiar de marca. No todas las vitaminas D son iguales.

Aquí es donde debemos ser especialmente cautelosos. Una sobredosis de vitamina D en bebés no es común, pero puede llevar a problemas más serios. Por ello, es fundamental ser conscientes de la cantidad que estamos administrando. En el caso de los niños, y sobre todo de los bebés, el principal motivo de sobredosis por vitamina D corresponde al error en la dosis administrada.

Esta falta de estandarización en las dosis contenidas en los diferentes productos disponibles en el mercado, y los diferentes sistemas de dosificación utilizados en las soluciones líquidas de vitamina D (goteros, cuentagotas, jeringas de dosificación variable, …), que en general no facilitan una administración exacta, y a veces pueden provocar con facilidad errores en la cantidad exacta administrada al bebé, podrían vincularse a los casos de sobredosificación de vitamina D en los niños españoles.La sobredosis de vitamina D puede producir hipercalcemia grave.

Recomendaciones Finales

Por todo lo que acabamos de contar, parece haber consenso entre las principales Asociaciones científicas de Pediatría tanto nacionales como internacionales en la recomendación de suplementar con vitamina D a todos los recién nacidos desde el nacimiento hasta que cumplan un año de vida. Cada bebé es único, por eso es fundamental seguir las recomendaciones del pediatra.Como norma general, la Asociación Española de Pediatría y la Academia Americana de Pediatría recomiendan suplementar al bebé con 400 UI de vitamina D al día.

Recuerda que la administración de la vitamina D está recomendada durante el primer año de vida a todos los niños desde los primeros días hasta cumplir 12 meses ya estén alimentados con lactancia materna o con lactancia artificial, salvo que tomen más de un litro al día de leche adaptada enriquecida con vitamina D.

En la primera infancia es crítico garantizar los niveles adecuados de vitamina D y la leche materna es naturalmente pobre en vitamina D. Esta es la razón de que los niños necesitan un aporte externo de vitamina D desde el nacimiento. Gracias a esta molécula, que es indispensable para el organismo, podrán crecer de forma saludable manteniendo en su organismo los niveles adecuados.

Aportar al bebé la cantidad que necesita de vitamina D es esencial para su crecimiento y desarrollo, porque le ayuda al correcto crecimiento y desarrollo de sus huesos, dientes, músculos, corazón y su sistema inmunitario. Por ello, lo normal es que al menos durante el primer año de vida de vuestro bebé, el pediatra le prescriba un suplemento de vitamina.

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