Peso Ideal y el IMC en la Fecundación In Vitro: Una Guía Detallada

04.11.2025

Lograr el embarazo depende de muchos factores, tanto ambientales como aquellos relacionados con la salud. Antes de concebir, muchas mujeres se ponen en control con un médico especialista que las oriente en este nuevo camino que desean emprender. La primera recomendación que reciben en estos casos, es empezar a hacer cambios en sus hábitos antes de quedar embarazada. Esto no es más que preparar el cuerpo para el embarazo y enfocarse en mantener buenas condiciones de salud ante la llegada del bebé.

Importancia del Peso Saludable para la Fertilidad

Lograr y mantener un peso saludable mientras intentas concebir es importante tanto para tu fertilidad como para tu salud general. Uno de los factores más importantes para el cuerpo de una mujer embarazada es el peso, por lo que ellas deben saber siempre si se encuentran por encima o debajo del ideal. Para lograrlo, lo mejor es preparar el cuerpo y mantener un peso saludable.

¿Cómo Saber Cuál Es el Peso Ideal para Quedarse Embarazada?

Existen varios métodos para determinar el peso ideal y los limites por los que se debe pasear la balanza. Lo ideal es tener un peso acorde con la estatura. Eso se puede relacionar a través del Índice de Masa Corporal (IMC).

El Índice de Masa Corporal (IMC)

El índice de masa corporal (IMC) es una herramienta reconocida para medir el peso. El IMC es un índice estandarizado utilizado a nivel mundial como indicador de los niveles de salud. Si bien proporciona una buena base para evaluar tu peso saludable, no mide el exceso de grasa ni cómo se distribuye esta en el cuerpo. Dado que todos tenemos diferentes formas corporales, sería imposible crear un sistema de medición estandarizado que determine con precisión el peso ideal de una persona, su estado de salud o sus riesgos potenciales.

El IMC es una medida que determina, a partir de la estatura y el peso, el rango en el que se encuentra una persona con respecto a su composición corporal. Este cálculo se obtiene al dividir el peso del cuerpo de una persona, en kilos, entre la estatura, en metros, al cuadrado. Es decir, si una mujer pesa 60 kilos y mide 1,60 metros, su IMC será 23,4. De todos modos este parámetro puede dar estimaciones poco precisas, ya que desprecia los compartimentos corporales del individuo.

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Es especialmente recomendable que todas las mujeres en búsqueda del embarazo tengan un IMC adecuado con tal de evitar, no solo problemas de fertilidad, sino también complicaciones obstétricas que podrían poner en riesgo la salud del futuro bebé.

Cálculo del IMC

Para calcular el IMC, simplemente hay que utilizar la siguiente fórmula matemática: IMC = Peso (kg) / Altura² (m²).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que el estado nutricional del ser humano es saludable cuando el IMC se encuentra entre 18,5 y 24,9.

Clasificación del Estado Nutricional Según el IMC

A continuación, mostramos toda la clasificación del estado nutricional en función del IMC de cada persona:

IMC Estado Nutricional
IMC < 18,5 Delgadez
IMC 18,5-24,9 Normal
IMC 25-29,9 Sobrepeso
IMC 30-34,9 Obesidad
IMC > 35 Obesidad Mórbida

El Impacto del Peso en la Fertilidad

Aunque la relación entre IMC y salud reproductiva es importante, sigue habiendo debate sobre hasta qué punto el peso afecta las posibilidades de quedar embarazada. Existen desacuerdos entre los expertos en fertilidad sobre la precisión y utilidad de herramientas de medición como el IMC.

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Obesidad y Fertilidad

Si se quiere tener el peso ideal para quedarse embarazada, es necesario vigilar minuciosamente nuestra composición corporal para evitar en la medida posible la obesidad. La hipertensión, la diabetes y las enfermedades cardíacas no son las únicas que afectan la fertilidad; el sobrepeso tiene un gran impacto.

Las mujeres con un IMC alto (25+) también pueden tener dificultades para quedar embarazadas. Esto puede causar numerosos problemas, incluyendo desequilibrios hormonales. El aumento de peso también incrementa el tejido graso, que a su vez libera estrógeno. Además, existen investigaciones que destacan complicaciones adicionales, aparte del retraso en la concepción, que experimentan las mujeres con un IMC alto.

Al tener exceso de peso corporal, aumentan los niveles de insulina, lo que provoca que el cuerpo de la mujer produzca más hormonas masculinas de las que deben. Esto interrumpiría la liberación de los óvulos y, por ende, no se produciría el embarazo.

Además el hecho de comenzar un embarazo con un peso superior al recomendado puede traer consecuencias negativas tanto para la salud de la madre como para la del bebé. Así lo indica una investigación publicada en la revista BMJ, donde se relaciona un elevado peso corporal con un mayor riesgo de diabetes.

Que la obesidad interfiere en la capacidad reproductiva es un hecho constatado por múltiples estudios. La subfertilidad derivada de la obesidad, en especial si esta es de predominio abdominal, se constata tanto en las mujeres que buscan gestación de forma espontánea como en el peor pronóstico de aquellas mujeres que se someten a técnicas de reproducción asistida (TRA). Existe una disminución del 30% en las tasas de éxito de la fecundación in vitro u otras técnicas de reproducción asistida en mujeres con obesidad. Además de un 30% más de tasas de aborto.

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El sobrepeso y la obesidad se han convertido hoy en día en uno de los principales problemas de salud a nivel mundial, ya que el exceso de peso en las personas aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, hipertensión y diabetes. Además, la obesidad también afecta enormemente a la capacidad reproductiva de las parejas. Por una parte, reduce la posibilidad de concebir de forma natural y, por otra parte, disminuye la probabilidad de éxito de un tratamiento de reproducción asistida. Uno de los principales motivos es que se puede ver alterado el eje hormonal que controla la función reproductora. Esta disfunción hormonal lleva a que se vean afectados tanto los ciclos menstruales de la mujer como la calidad espermática de los varones.

Consecuencias de la Obesidad en el Embarazo

La obesidad no solo afecta la salud de la futura madre en muchos aspectos, sino que, además de ello, es un gran obstáculo para quedar embarazada. “No es recomendable hacer dieta estando embarazada.

Efectos del Sobrepeso y la Obesidad en la Mujer

La obesidad puede producir un exceso de estrógenos en las mujeres, afectando a la producción de hormona FSH y a todo el control de su eje reproductivo hipotálamo-hipófisis-ovarios y provoca alteraciones como las siguientes:

  • Ciclos menstruales irregulares.
  • Anovulación.
  • Alteraciones hormonales que afectan al desarrollo del endometrio.
  • Mayor riesgo durante cirugías reproductivas.
  • Resistencia a la insulina y asociación con el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP).
  • Riesgo de aborto espontáneo.
  • Mayor riesgo de complicaciones en el embarazo: hipertensión, diabetes gestacional, malformaciones congénitas, mayor peso al nacer, parto por cesárea, etc.

Efectos del Sobrepeso y la Obesidad en Tratamientos de Reproducción Asistida

En cuanto a los tratamientos de reproducción asistida, las mujeres obesas o con sobrepeso pueden presentar una menor tasa de gestación debido a los problemas que pueden surgir durante el ciclo:

  • Resistencia a las gonadotropinas, por lo que necesitarán una mayor dosis hormonal en la estimulación ovárica.
  • Asincronía folicular y obtención de óvulos inmaduros.
  • Baja respuesta a la estimulación.
  • Mayor riesgo de cancelación del ciclo.
  • Mayor riesgo de complicaciones durante la punción folicular.
  • Menor tasa de fecundación.
  • Peor calidad embrionaria.

Además de todo esto, hay que tener en cuenta que un IMC inferior a 30 también puede ser un requisito a la hora de acceder a un tratamiento de reproducción asistida por la Seguridad Social, pero no en una clínica privada.

Efectos del Sobrepeso y la Obesidad en el Hombre

La obesidad también es una causa de infertilidad masculina, ya que provoca alteraciones en la calidad seminal y otras disfunciones en el aparato reproductor. Las comentamos a continuación:

  • Niveles bajos de testosterona.
  • Disfunción eréctil.
  • Temperatura escrotal elevada.
  • Alteraciones en la espermatogénesis.
  • Mayor riesgo de oligozoospermia, astenozoospermia y teratozoospermia.
  • Aumento del índice de fragmentación del ADN de los espermatozoides.

Todas estas anomalías conducen a una mayor tasa de fallos de fecundación y fallos de implantación, así como a un mayor riesgo de aborto espontáneo.

Bajo Peso y Fertilidad

Tener un IMC bajo (menos de 18.5) también parece afectar la salud reproductiva. Las personas con bajo peso son más susceptibles a desequilibrios hormonales que pueden afectar la ovulación, reduciendo las posibilidades de embarazo. Las mujeres muy delgadas o con exceso de peso pueden tener problemas para quedarse embarazadas.

Las mujeres con bajo peso presentan un retraso de la menarquia, en la ovulación o incluso alteración de los ciclos menstruales ya establecidos.

Las mujeres que presentan bajo peso pueden presentar problemas de infertilidad al buscar quedar embarazadas. Esto es producto de una menor señalización nerviosa y hormonal resultado de la deficiencia de nutrientes. En este sentido, la producción inadecuado de hormonas femeninas puede que lleve a una inadecuada preparación del útero para la implantación y desarrollo del bebé. Además, el bajo peso puede condicionar ciclos menstruales irregulares o ausencia de los mismos, lo que contribuye a mayores problemas de fertilidad. Por lo general, las madres adolescentes son las más propensas a tener bajo peso antes de quedar embarazadas. De igual forma, las mismas son las que presentan mayores riesgos durante el parto y el crecimiento del recién nacido fuera del vientre materno.

Efectos del Bajo Peso

La pérdida drástica de peso o el bajo peso con un IMC < 18 puede también influir en la fertilidad de hombres y mujeres. Esta disminución del peso puede deberse a restricciones alimentarias o al aumento de las demandas energéticas en el organismo, por ejemplo, debido a una enfermedad o al ejercicio físico intenso.

El bajo peso también afecta a la producción hormonal y al metabolismo. Por ello, es habitual que aparezcan las siguientes alteraciones en el ciclo menstrual de la mujer:

  • Ciclos menstruales irregulares.
  • Amenorrea.
  • Alteraciones endometriales que impiden la implantación.

En el caso de los hombres, el bajo peso también implica alteraciones espermáticas, como una menor concentración y una disminución de la movilidad de los espermatozoides.

Recomendaciones para Conseguir el Embarazo

Puedes mitigar estos riesgos siguiendo un programa de pérdida de peso, con una dieta equilibrada o realizando modificaciones en tu estilo de vida, como aumentar la actividad física. Para lograrlo, lo mejor es preparar el cuerpo y mantener un peso saludable.

Si estás experimentando retrasos en la concepción y tienes preocupaciones sobre tu IMC, habla con un especialista. Podemos ayudarte a prepararte para el tratamiento.

Lo mejor para tener un peso ideal antes del embarazo es acudir a un especialista que evalúe y vaya guiando a la futura madre en todo el proceso. La pérdida de peso ayuda no solo a concebir, sino que permitirá tener un buen embarazo y un desarrollo normal del bebé. Es importante reconocer que las dietas severas no ayudan. Evitar las proteínas, las grasas o los carbohidratos traerá aparejado una escasez de vitaminas y minerales. Un plan de comida en el que se incluyan las frutas y vegetales, los lácteos y carnes bajas en grasas, los granos, el arroz y la avena es lo ideal para bajar de peso. Así, con porciones moderadas, se mantiene el cuerpo con los nutrientes necesarios para bajar esos kilos extras y poder aumentar la fertilidad.

Los especialistas en materia de maternidad apuntan que el 12% de las mujeres que no pueden quedar embarazadas es por causa de la obesidad. En tanto, el 75% de las mujeres infértiles quedan embarazadas si se controlan el peso y mantienen una buena alimentación, con una dieta adecuada y supervisada. Por otra parte, hacer ejercicio también ayudará a alcanzar el peso ideal para quedarse embarazada, además de que propicia un buen estado de ánimo. Caminar 30 minutos diarios como mínimo es una buena porción de ejercicio. Esto regula el colesterol y mejora el ritmo cardíaco; además, ayuda a combatir el estrés, libera la mente y, al comenzar a ver los resultados, sube la autoestima y contribuye con la paz interior.

Seguir todas estas recomendaciones te ayudará a experimentar la maternidad sin sobresaltos. El eje reproductor está constituido por el hipotálamo, la hipófisis y las gónadas. Para su correcto funcionamiento requiere una integridad anatómica y funcional, conexiones nerviosas y un adecuado ambiente endocrino y metabólico. La Organización Mundial de la Salud (OMS), establece el límite superior de peso normal en 25 kg/m2. Se considera sobrepeso cuando el IMC se sitúa entre 25 y 29’9kg/m2 y obesidad si el IMC es superior a 30kg/m2.

A aquellas parejas que presenten un IMC alterado y se encuentren en la búsqueda de gestación, se les recomienda acudir a un experto en nutrición con el objetivo de conseguir un peso óptimo y un embarazo sano. Además, las pacientes con obesidad también deberían visitar al endocrino para llevar un seguimiento más estricto.

En general, una moderada pérdida de un 5-10% del peso inicial, mediante educación dietética y ejercicio físico a lo largo de seis meses, puede ser suficiente para restaurar la función reproductiva y conseguir el embarazo natural.

Recomendaciones Imprescindibles para un IMC Adecuado

A continuación, vamos a dar algunos consejos y recomendaciones imprescindibles para conseguir un IMC adecuado y una correcta distribución de la grasa corporal:

  • Cambiar el estilo de vida hacia uno más saludable.
  • Llevar una dieta sana y equilibrada, basada en la ingesta de verduras, frutas, pescado, legumbres, etc.
  • Empezar a tomar suplementos de ácido fólico.
  • Practicar algún deporte o ejercicio de forma moderada.
  • Evitar la exposición a agentes tóxicos y el consumo de sustancias como el alcohol, el tabaco, la cafeína, etc.

En definitiva, los problemas de fertilidad como consecuencia de la delgadez excesiva o el sobrepeso pueden ser reversibles con tan solo la modificación del estilo de vida y los hábitos alimenticios. Al recuperar un peso adecuado, es posible estabilizar de nuevo los desequilibrios hormonales y restaurar así la fertilidad femenina y masculina.

En tratamientos de reproducción asistida, la pérdida de peso también ayuda a las mujeres a responder mejor a la estimulación ovárica y a los fármacos para inducir la ovulación. Además, mantener un peso saludable no solo reduce la infertilidad y el riesgo de sufrir complicaciones durante el embarazo, sino que también contribuye al estado de salud en general.

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