¿Qué Causa Cólicos Repentinos?
Se denomina cólico a un tipo de dolor abdominal que puede variar en intensidad y llegar a ser muy agudo. Los cólicos pueden venir acompañados de otros problemas digestivos como náuseas, vómitos o diarreas. Además, pueden ocasionar otros malestares como irritabilidad, tensión y estrés que pueden provocar dolor de estómago e influir en la salud digestiva.
Tipos de Cólicos
Existen varios tipos de cólicos, dependiendo de su causa y localización:
- Cólico biliar: Se debe a una distensión de la vesícula biliar, ocasionado usualmente por un cálculo.
- Cólico nefrítico: Se debe a un cálculo en el riñón.
- Cólico del lactante: Se ocasiona en algunos bebés durante sus primeros meses.
- Cólicos menstruales: Son los cólicos relacionados al periodo menstrual.
- Cólicos gastrointestinales: Ocurre debido a ciertas irregularidades en la salud digestiva.
¿Qué Causa los Cólicos Gastrointestinales?
Los cólicos gastrointestinales suelen estar relacionados con la presencia de gases en nuestro sistema digestivo. Ciertos problemas digestivos pueden dificultar el avance a través del intestino de los gases que se generan como parte de la digestión, provocando dolor de estómago a la que se le conoce como cólico.
Hay ciertos hábitos de estilo de vida que pueden aumentar la presencia de gases en nuestro sistema digestivo y hacernos más propensos a los cólicos que influyen en la salud digestiva. Los malos hábitos a la hora de comer, como hacerlo muy deprisa o no masticar los alimentos lo suficiente, puede provocar que traguemos demasiado aire e inducir a problemas digestivos como una mala digestión.
Ciertos alimentos difíciles de digerir pueden provocar problemas digestivos e influir en la salud digestiva como los cólicos, como pueden ser los hidratos de carbono no absorbible o los derivados de los lácteos en las personas con intolerancia a la lactosa.
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Los cambios bruscos en la dieta y en la flora intestinal también pueden ocasionar cólicos. Esto puede ocurrir cuando introducimos nuevos alimentos a nuestra dieta que nuestro organismo todavía no está acostumbrado o cuando tomamos antibióticos, los cuales alteran la flora intestinal.
¿Cómo se Pueden Prevenir los Cólicos Gastrointestinales?
Hay ciertas recomendaciones generales para la salud digestiva que ayudan a disminuir la presencia de gases en el sistema digestivo y a disminuir el dolor en el estómago.
Cólicos Menstruales Fuera del Periodo
El dolor menstrual es frecuente durante la regla, pero ¿qué sucede si sufres dolores menstruales cuando no estás con la regla? Las razones de los cólicos pueden ser variadas. El dolor menstrual, o dismenorrea, es frecuente en las mujeres durante la menstruación, debido a la liberación de prostaglandinas que provocan la contracción del útero en esta fase del ciclo.
Sin embargo, esta no es su única causa. El dolor durante la ovulación es normal. Generalmente, el descanso y los analgésicos de venta libre ayudan a aliviar el dolor.
Las mujeres con endometriosis suelen padecer cólicos menstruales muy dolorosos, dolor durante o después de la actividad sexual, sangrados o pequeñas pérdidas, y problemas estomacales, entre otros síntomas.
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Muchas mujeres sienten dolor pélvico durante el primer trimestre del embarazo y puede confundirse con el dolor menstrual, ya que puede ser agudo o de tipo cólico y suele aparecer y desaparecer.
Hablamos de embarazo ectópico cuando un óvulo fecundado se implanta y crece fuera de la cavidad principal del útero. A veces la causa del dolor abdominal viene dada por las enfermedades de transmisión sexual (ETS).
Las ETS son infecciones que se transmiten de una persona a otra a través del contacto sexual: vaginal, oral o anal. El preservativo, femenino o masculino, es el único método anticonceptivo que reduce significativamente el riesgo de infección, aunque no lo elimina por completo.
Gases Intestinales y Dolor Abdominal
¿Por qué tenemos gases? Los gases intestinales se forman en el intestino grueso por la digestión de los alimentos por la flora intestinal. Si estos gases se producen de forma excesiva o se retienen pueden producir dolores abdominales, a veces intensos, en general, de forma aguda, pero en otras ocasiones persistente y leve.
Para reducir la formación de gases:
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- Procura no beber líquidos durante las comidas o bebe lo menos posible y evita las bebidas con gas y el uso de pajitas.
- Menta-piperita: disminuye los movimientos naturales del intestino, evitando que los gases sean expulsados.
Si los síntomas duran más tiempo que algunos meses, o empiezan a ocurrir más a menudo que ocasionalmente, es recomendable acudir al médico. El médico, según el diagnóstico que pueda establecer, puede instaurar tratamiento con Omeprazol o inhibidores bomba protones y/o farmacos reguladores de la motilidad gástrica: Procineticos, Anticineticos, Antiemeticos, Antidiarreicos o Laxantes.
El Abdomen y el Dolor Abdominal
El abdomen es la cavidad del cuerpo humano que se sitúa entre la abertura inferior del tórax y la abertura superior pélvica y las extremidades inferiores. Esta zona es de gran interés a nivel fisiológico, pues en ella se encuentran diversos órganos esenciales para la vida. Debido a su acumulación de órganos y relativa fragilidad con respecto a otras estructuras corporales, el malestar abdominal es uno de los motivos más comunes de visita al médico.
Tal y como indican fuentes profesionales, el dolor abdominal agudo representa del 7 al 10 % de las atenciones en la clínica de urgencia.
El dolor abdominal no específico, abreviado como DANE, explica más del 30 % de los ingresos por malestar abdominal de tipo agudo. Como norma, este cuadro se considera tal cuando el malestar tiene menos de 7 días de duración y no existe un diagnóstico claro después de las investigaciones y pruebas necesarias.
Causas Comunes del Dolor Abdominal
Según investigaciones, la gastroenteritis representa hasta el 18,7 % de los casos de dolor abdominal. Este cuadro se define como la inflamación del revestimiento del estómago y, además del síntoma que aquí se recoge, también se suele combinar con vómitos, diarrea acuosa, dolores musculares y, dependiendo de la etiología, fiebre baja.
El síndrome del intestino irritable es otro de los sospechosos habituales cuando se habla de las causas del dolor abdominal. El SII tiene como síntomas principales el malestar abdominal y los cambios en los hábitos intestinales, además de una mayor frecuencia de gases, distensión y llenura. Cabe destacar que, a diferencia de otras condiciones intestinales, en este caso no se observa una inflamación o daño claro en el intestino.
La gastritis, que no gastroenteritis, podría explicar más del 5 % de las causas de dolor abdominal. En este caso la inflamación se circunscribe al revestimiento del estómago. Puede presentarse de forma aguda por infecciones bacterianas, uso común de analgésicos, uso excesivo de alcohol, tratamiento de cáncer y más.
La apendicitis es un cuadro que cursa con la inflamación del apéndice (bolsa pequeña, parecida a un dedo, que sobresale del ciego). La probabilidad de desarrollar este cuadro a lo largo de la vida va de 5 a 9 casos por cada 100 personas, por lo que es de esperar que sea una causa relativamente común de dolor abdominal, en este caso localizado en la parte inferior derecha.
La presencia de divertículos en el colon, unos pequeños sacos o bolsas, es muy común. Entre el 30 y el 45 % de la población los tiene, sobre todo si se fija la atención en pacientes muy envejecidos. Estas formaciones no suelen causar ningún problema, pero si se infectan e inflaman dan lugar a un cuadro conocido como diverticulitis que cursa con un dolor abdominal constante en la parte baja izquierda.
La colecistitis es la inflamación de la vesícula biliar, el órgano en forma de saco en el que se acumula la bilis producida por el hígado. Este cuadro clínico es otra de las causas de dolor abdominal, en específico en la zona superior central o derecha del abdomen, con posibilidad de irradiarse al hombro derecho o espalda. También puede causar náuseas, vómitos y fiebre.
La cistitis se engloba entre las posibles causas urogenitales del dolor abdominal, que podrían representar el 5,3 % de los cuadros de dolor abdominal. En este caso, la inflamación se localiza en la vejiga, por lo que es común que se presenten síntomas como dolor al miccionar, ganas de orinar constantes, orina sanguinolenta y más.
La enfermedad celiaca es otro de los causantes de dolor abdominal, sobre todo si este está presente de forma crónica. Esta enfermedad se caracteriza por una reacción adversa del sistema inmunitario hacia el gluten y prolaminas relacionadas. Esto causa daños en el intestino, lo que a su vez puede afectar a la forma de absorber vitaminas y nutrientes y generar perjuicios a largo plazo en diversos órganos y sistemas.
Las úlceras son áreas en carne viva o llagas abiertas en el revestimiento del estómago o el intestino. Existen dos variantes: la gástrica en el estómago y la duodenal en el duodeno. La causa más común de esta lesión es la infección por Helicobacter pylori, una bacteria que se puede instaurar en el entorno gástrico y generar daños a largo plazo.
Estas son algunas de las causas del dolor abdominal, pero existen muchas más. El dolor abdominal es extremadamente común en la población general y puede tener diversas causas.
Cólico Nefrítico
¿Has sufrido alguna vez un cólico nefrítico? Para prevenir y tratar eficazmente el dolor de un cólico nefrítico es crucial conocer sus síntomas, causas y todas las opciones de tratamiento disponibles. Estos cálculos pueden bloquear el flujo de orina y causar una obstrucción dolorosa en el paciente. Por supuesto, ninguno de estos síntomas debe ser ignorado.
La causa principal del cólico nefrítico es la presencia de cálculos o piedras en el interior del riñón o en los uréteres. En otras ocasiones, el cólico nefrítico es secundario no a una litiasis, sino a una estenosis (estrechez) en la pelvis renal o el uréter, que puede ser congénita o adquirida.
Causas del Cólico Nefrítico:
- Cálculos renales. La obstrucción por cálculos renales es la causa más común del cólico nefrítico.
- Estrechamientos del uréter.
- Compresión externa.
- Hábitos no saludables.
- Origen desconocido.
Tratamiento del Cólico Nefrítico:
En un primer momento el tratamiento debe centrarse en controlar el dolor mediante analgesia (antinflamatorios), que inicialmente se tomarán por vía oral, pero que en ocasiones, si el dolor es muy intenso y persistente, serán de administración intravenosa, por lo que deberá acudir al servicio de urgencias de un hospital.
Si el cólico nefrítico no mejora a pesar de dichos tratamientos y comienza con algún signo de complicación (empeoramiento de la función renal, infección severa con fiebre, dolor insoportable…) en ocasiones será necesaria la derivación urinaria.
- Manejo del dolor.
- Hidratación.
- Terapia de ondas de choque.
- Intervención quirúrgica.
Por supuesto, la prevención es sustancial en cualquier tratamiento de cólico nefrítico.
Reconociendo un Cólico Renal
Como cualquier otro problema de salud, reconocer a tiempo un cólico nefrítico es crucial para tener un diagnóstico temprano y acceder cuando antes al mejor tratamiento. Uno de los signos más característicos de los cólicos renales es el dolor agudo en la zona lumbar y también en los costados.
En ocasiones, los cólicos renales pueden generar molestias en la zona de la vejiga. Esto incluso pueden inducir al error y confundirlos con una infección urinaria de primeras. La obstrucción del canal urinario debido a un cálculo renal puede desencadenar náuseas y vómitos en el paciente.
Si notas que tu orina tiene un tono rosado o rojizo, es importante acudir de inmediato a un urólogo. La aparición de sangre en la orina es una señal de alerta que no debería ser ignorada. Este síntoma es el más evidente y grave de un cólico renal.
Tipos de Dolor Abdominal
En esta zona tan vulnerable de nuestro cuerpo se encuentran la mayor parte de los órganos, principalmente los del sistema digestivo: estómago, intestinos, hígado, vesícula biliar y páncreas.
Coloquialmente lo podemos llamar de muchas maneras: dolor de vientre, dolor de tripas, dolor de estómago… Pero con estas mismas palabras, nos podemos estar refiriendo a muchas cosas distintas.
- Dolor difuso o generalizado. Se siente en la mayor parte del vientre y es difícil localizarlo en un punto concreto.
- Dolor localizado. Se concentra en una zona determinada, por ejemplo, el estómago.
- Dolor tipo calambre.
- Dolor tipo cólico. Es un dolor muy característico: aparece en oleadas, con inicio y fin repentinos, y a menudo con un pico muy intenso.
- Dolor abdominal agudo.
- Dolor abdominal crónico. Es un dolor que se prolonga durante meses o incluso años, suele ser un dolor sordo, poco localizado y que puede aumentar y reducirse progresivamente (tipo cólico).
Muchas veces se acompaña también de náuseas, vómitos o sudoración. El dolor abdominal por sí solo no es preocupante, ya que las causas más habituales son benignas, como una indigestión o una gastroenteritis que se resuelve sola en unas horas.
Otras Causas de Dolor Abdominal
- Problemas ginecológicos: pueden aparecer cólicos menstruales intensos por efecto de una endometriosis. También la enfermedad inflamatoria pélvica, la ruptura de un quiste ovárico o, incluso, un embarazo ectópico, suelen provocar un intenso dolor abdominal.
- Problemas urinarios: Las infecciones urinarias pueden causar en ocasiones este tipo de dolor.
- Problemas cardiopulmonares: en ocasiones, los problemas respiratorios, como una neumonía, o cardiacos pueden sentirse como un dolor abdominal a causa de la radiación a través de los nervios adyacentes.
Los dolores en la zona abdominal pueden ser indicativos de muchos tipos de problemas, desde los más benignos a algunos muy graves.
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